Muchas gracias a todos por su paciencia!

Especialmente a Iori-Jestez, Usagi Ichii, Alice, Malva99, Kod97, Lisue-chan, Bell Star, Koko-chan Evans, y Huachi-sama por dejarme sus preciosos reviews.

Sin más. El capítulo:


Soul aprovechó la seguridad que le otorgaban los pasillos para esconderse detrás de las paredes y así evitar ser visto. Maka iba unos pasos más adelante, acompañada de Crona.

—¿Dónde está Soul? –preguntó la de cabello rosa.

—No lo sé, tampoco me importa. Mientras no llegue tarde a clases todo estará bien.

Crona, al ver el enojo en el rostro de su amiga, retrocedió un poco pues no sabía cómo lidiar con Maka enojada, ella era siempre muy apacible y razonable, especialmente con Soul, donde iba uno siempre iba el otro. Algo realmente malo había pasado.

La técnico, por su parte, se dio cuenta que su reacción no había sido la más acertada cuando vio la preocupación asomarse en la mirada de Crona. Dio un profundo suspiro y relajó su expresión.

—Crona… —guardó un momento de silencio, antes de continuar—. No sé cómo lidiar con esto.

Eso espantó aún más a Crona. Siempre había admirado la increíble fortaleza de Maka, frente sus ojos ella era la mejor técnico que podía pisar la tierra. Miles de aterradoras teorías se pasaron por su cabeza. ¿Qué cosa era lo suficientemente grave como para que Maka Albarn no supiera lidiar con eso? ¿Medusa de nuevo? ¿Asura? ¿Una mala calificación?

—Soul es un idiota –continuó la rubia.

Cientos de terribles imágenes llegaron a la mente de la pelirosa. ¿Soul estaba siendo consumido por la locura? ¿Soul sufrió un peligroso ataque? ¿Soul no había estudiado para el examen de hoy?

—Lo peor es que no sé cómo hacer que se dé cuenta, estoy segura que si le digo que yo soy la chica que conoció por internet, se va a llevar una gran decepción.

Desde lejos, el susodicho vio la mirada de Maka teñirse lentamente de tristeza. Se asomó un poco más y agudizó su oído intentando escuchar lo que hablaban, pero sus voces se confundían entre las conversaciones del resto de los estudiantes.

—Maldición –susurró.

Una pregunta más interesante sería saber por qué había estado siguiéndola toda la mañana. Todos sus problemas debieron haberse resuelto cuando Black Star le soltó que ella era Malva99, estuvo enamorado de la misma persona todo el tiempo, sin embargo la idea resultaba humillante y poco-cool. Peor aún, era estar escondiéndose como psicópata. ¿Qué estaba haciendo? Él. Soul Eater Evans. Caminando a hurtadillas por la escuela. ¿En qué clase de dimensión alterna pasa eso?

Lo mejor sería decirle que él era CoolBoy y así ella le diría que es Maka99 y todo quedaría saldado. Volverían a ser amigos de nuevo, sin secretos. Pero cuando se lo comentó a Black Star, la respuesta que obtuvo fue:

—Soul, eso es lo más gay que he escuchado.

—¿De qué estás hablando? Así se solucionará el problema—repuso él.

—Esas soluciones son para programas de tv dedicados a niños de cinco años. ¡Soul! Esa no es la voluntad de Kamisama.

—¿Y a mí qué me importa la voluntad de Kamisama?

—Soul no desafíes la voluntad del gran Black Star.

—Sí, sí…

Ahora que estaba de pie, esperando a que Maka y Crona terminaran la conversación, que por cierto no alcanzaba a escuchar, resolvió que "Kamisama" debía ordenar su propia vida antes de andar dándole órdenes. Tsubaki algún día sería recompensada por su gran paciencia.

—¡Baka! –gritó un personaje blanco, golpeando la cabellera del mismo color con un bastón.

—¡Ouch! ¡Vete de aquí! –exclamó Soul, sobándose la cabeza.

—Recuerdo mis días en Estados Unidos, cuando recién comenzaba a crearse la informática como un sistema que planeaba usarse para la Guerra Fría—dijo Excallibur—. Yo estaba trabajando activamente en la creación de ese nuevo servicio, imitando el sistema ruso, cuando la conocí…

—¿Y eso a quién le importa? –gruñó Soul.

La espada hizo caso omiso a las quejas y continuó.

—Yo trabajaba para el bando estadounidense, y ella era una joven prodigio rusa, su cabellera rubia resplandecía como el sol y el cielo se escondía en sus ojos. Pero ambos pertenecíamos a bandos distintos de la silenciosa guerra que se cernía sobre nosotros, un conflicto bélico de influencia mundial, por lo que para comunicarnos tuvimos que enviarnos mensajes en códigos a través del sistema de red que ambos estábamos desarrollando en nuestros respectivos países.

Mientras Excalibur hablaba, Soul se alejó en dirección al aula, refunfuñando

—Estúpida espada, de no ser por ti y tu estúpido invento, mi vida sería más fácil. Mensajes en código… Estúpidas relaciones a larga distancia.

—¡Buena suerte, Evans! No dudes en volver a pedir mi ayuda si lo necesitas.

No pensaba hacerlo, en realidad, nunca le pidió nada a esa molesta espada, no tenía idea de dónde había salido.

Esperó impasible que la clase terminara. ¿¡Qué importaba lo que Black Star había dicho!? Iba a solucionar esto a su manera, ahora.

—Maka, tengo algo que decirte –dijo Soul.

—¿Qué ocurre, Soul? –inquirió la rubia con sorprendente buen ánimo.

Sus orbes rojizos se abrieron de par en par, sin entender de dónde había salido ese buen humor.

—¿Te sientes bien? –preguntó el albino.

Maka suspiró ante la pregunta, la había descubierto. En realidad no sabía que esperarse, se supone que eran guadaña y técnico, él era la persona que mejor la conocía, quizás por eso cada acto de Soul le afectaba de sobremanera. Debía ser lo mismo para él.

—No tienes por qué ocultarme nada a mí—dijo Soul al ver que Maka mostraba su verdadero rostro, aquel que mostraba lo que realmente sentía en esos momentos—. Somos compañeros, si me ocultas cosas no podré ayudarte.

Le habría gustado poder consolarla, pero se mordió la lengua cuando sintió que le estaba recriminando.

—Soul, quiero decirte algo—resolvió Maka.

—Por favor, si es una declaración háganla fuera del aula –intervino Stein, sentado en su asiento.

Soul y Maka se miraron, ambos querían salir, pero salir significaba una declaración y ninguno se atrevía a tomar cartas en el asunto.

—En realidad, lo que quiero decirte Soul, es que hace unos días me cree una cuenta en un foro, bajo el nombre de Malva99—dijo la rubia,

De pronto la expresión de Soul cambió.

—¡Ósea que lo sabías y no me dijiste nada! –chilló.

—¿También lo sabías? –los ojos esmeralda se sobresaltaron.

—Niños…—suspiró Stein.


Pensaba terminarlo en este capítulo, pero no alcancé a escribir más y el final quedó algo seco, así que pensaré en un capítulo más como epílogo :3 Además, estoy pensando subir otra historia a este fandom, muy pronto :3 espero que sea tan bien recibida como esta.

Dato curioso: El nick de Maka en el foro: Malva, fue por Maka Albarn - Malbarn - Malba - Malva... xD quien entendió entendió, estaba aburrida, ya? y el 99 fue porque fue el primer número que se me vino a la mente :P

Reviews? :)

Yami-chan ~~off