CAPITULO 16: CONFESIONES

PVB

Durante la ausencia de Edward, había pensado un montón de veces como seria cuando lo tuviera frente a mí de nuevo. Nunca me había imaginado que pasaría de la forma en que pasó, pero cuando lo vi allí de pié con cara de remordimiento y pena, supe que debía de estar a su lado. Quería sentir su amor hacia mi, reconectar con él de aquélla forma antes de ponernos a hablar de donde había estado y por qué se había ido.

Íbamos andando en silencio hacia nuestro valle. Aquella conversación se había pospuesto ya muchas veces y siempre porque nos habían interrumpido, ahora me estaba asegurando de que teníamos la tranquilidad suficiente para aclarar las cosas. Miré a Edward mientras continuamos andando. Su car estaba tensa y pensé en hacer que se relajara un poco. Me acerqué mas a él y le cogí la mano, apretándosela. Nos detuvimos a la vez que él giraba la cabeza para mirarme y fue entonces cuando vi todo un torrente de emociones dibujadas en sus ojos. Estaban llenos de culpabilidad, tristeza, preocupación y un ligero brillo de esperanza y amor. Le sonreí y él me devolvió una suave sonrisa. Entrelazamos nuestros dedos y él acercó mi mano a su labios para besarla ligeramente. Mi corazón parecía que fuera a estallar de amor.

-Te quiero- dije calladamente.

Vi como sus ojos se llenaban de lagrimas mientras me miraba, pero parpadeó y sonrió.

-Pensé que nunca volvería a oír esas palabras de tus dulces labios otra vez. Yo también te quiero, mi dulce Bella.

Él se inclinó, cogió mi cara entre sus manos y me dio un dulce beso antes de continuar andando.

Nos sentamos en nuestro sitio y nos quedamos mirando a nuestro alrededor durante unos minutos antes de que decidiera que ya era hora de hablar.

-Habla conmigo, Edward. Cuéntame qué está pasando.

Él se reclinó hacia atrás, pasándose una mano por el peli y suspirando a la vez.

-Hay tantas cosas que tengo que contarte, que no sé por dónde empezar- dijo.

-Por qué no empiezas contándome dónde has estado y por qué te fuiste tan deprisa?

Él me volvió a coger la mano, apretándomela y pasando su pulgar por mis nudillos. No estaba segura de si estaba intentando reconfortarme a mi o a sí mismo.

-No había planeado las cosas para que salieran como lo hicieron, lo prometo, pero el comportamiento de Tanya aquella noche en la Harvey House y después en mi Saloon, forzaron las cosas.

-Tanya? Todo esto es por Tanya?

-Si, lo siento amor. Tenia que hacer algo. Odié verte tan disgustada. No te merecías que te tratara como te trató o que te hablara de esa manera. Volví inmediatamente al Saloon para decirle un par de cosas. Una vez que terminé, iba a volver a ti, pero las cosas no salieron así, pero antes de que continúe, debo contarte algo a cerca de Tanya.

Yo me estremecí ante sus palabras, la ultima persona de la que quería saber nada era Tanya.

-Lo sé. Ella tampoco es una de mis personas favoritas, pero es necesaria que sepas esto.

Yo asentí con la cabeza y esperé a que continuara. Me contó todo sobre la niñez de Tanya y como terminó en el Saloon. Me contó como- por medio de un conocido- había sido capaz de encontrar a la tía de Tanya en Boston. Me contó todos y cada uno de los detalles del viaje y la sorprendente disculpa de Tanya.

-No quise irme como lo hice, Bella, pero tampoco podía dejar que se las apañara sola. No había nadie en el Saloon en quien confiara para quedarse a su cargo mientras yo hacia los preparativos. Ella habría encontrado una manera de librarse de ellos y escaparse. Estaba preocupado de que se metiera en problemas o que la mataran. Ya había sufrido bastante durante su vida y solo me quería asegurar de que llegara sana y salva hasta casa de su tía para que pudiera empezar una nueva vida.. No podría haber vivido con la culpa si le hubiera pasado algo. No quiero que pienses con ello que me preocupo mas por su bienestar que por el tuyo, porque eso no es lo que intento en absoluto.

Lo que se es que corrí un gran riesgo marchándome de la forma en que lo hice y lo habría entendido si me hubieras dicho que me marchara para siempre. Vi en esto una oportunidad para estar un paso mas cerca de estar juntos sin tener la amenaza del drama de Tanya sobre nuestras cabezas cuando menos nos lo esperábamos. También quería algo mejor para ella y admito que, estaba listo para hacerla desaparecer de nuestras vidas. Espero que esto no me haga sonar como una mala persona. Es solo que te quiero demasiado, Bella y quería que las cosas fueran mejor para nosotros.

Edward tenia un corazón tan tierno y dulce. Era una de las cosas que adoraba de él.

Me quedé callada durante un tiempo, intentando absorber toda la información que me había dado. No estaba nada contenta con su marcha tan repentina pero entendía el por qué lo había hecho.

-Bella?

-Hmmm?

-Di algo, por favor. Me estás preocupando.

Le sonreí y alcé la mano para ponérsela en la cara. Él cerró los ojos y levantó su mano para cubrir la mia. Cerró los ojos y sonrió antes de abrirlos de nuevo para mirarme.

-Gracias por haber sido tan honesto conmigo. Creo que ahora entiendo las intenciones de Tanya mejor que antes y el por qué de que hicieras lo que hiciste. Pero no voy a mentir, estoy agradecida de que se haya ido.

Edward se rió y abrió sus brazos. Yo acepté su invitación felizmente. Me moví para sentarme entre sus piernas, me recliné hacia atrás apoyando mi cabeza sobre su hombro mientras que él me envolvía con sus fuertes y cálidos brazos. Aquel era el sitio donde quería quedarme para siempre.

-Yo también, cariño. Créeme, ha habido muchas veces en las que me hubiera gustado echarla debido a su comportamiento. Me hacia querer emborracharme y matarla cada día!

Los dos nos reímos mientras recordábamos sus frustrantes tácticas.

-Creo que ya va siendo hora de que te cuente algo mas sobre mi pasado.

Mi respiración se aceleró y el corazón casi se me para.

-Edward, estás seguro de que estás listo para eso? No quiero presionarte.

-Si, estoy seguro, Bella. Te mereces saberlo. Mi historia no es toda mala. La verdad es que quizá mi vida haya sido más fácil que la de alguno de los tipos de mi Saloon, pero es la que me ha hecho ser como soy. Es importante que la conozcas.

Yo moví la cabeza y me acomodé mas en su abrazo.

-M…m…mi- tartamudeó un poco antes de tomar aire y comenzar de nuevo- mi madre murió al darme a luz. Ella era joven, tenia 23 años. Antes de tenerme a mí, mis padres habían perdido a dos bebés. Todo lo que querían era una familia y parecía que la iban a tener conmigo. El parto fue difícil y mi madre murió unos minutos después de que yo respirara por primera vez. Mi abuela, la madre de mi padre, vino a vivir con él para ayudarlo a cuidar de mi. Mientras crecía, no recuerdo que mi padre pasara mucho tiempo en casa y cuando lo hacia, me ignoraba. Cuando cumplí los 16 me enfrenté a él y le pregunté por qué se comportaba de forma tan fría para descubrir que me culpaba de la muerte de mi madre. Él me culpaba, Bella. Me odiaba por habérmela levado de su lado. Me dijo que deseaba que hubiera sido yo el que hubiera muerto en vez de ella.

Me sorprendí al oír su confesión. Como alguien podía desearle algo así a este hombre tan extraordinario?

-Hice el equipaje con lo poco que tenia y me marché aquella noche. No iba a quedarme donde no me querían. Hice todo lo que pude para sobrevivir en las difíciles calles de Chicago durante un tiempo hasta que decidí marcharme al Oeste. Llegué a Sand Rock cuando aun lo estaban fundando y conocí a un amable señor llamado Marcus. Él era el dueño del Saloon y me acogió. Él me enseñó todos los trucos de cómo dirigir el Saloon y me trató como si fuera su hijo. Él fue el padre que siempre había querido. Murió dos años antes de que tu llegaras. Aun lo echo de menos.

-Oh Edward- dije cogiéndole la mano.

-Está bien. La verdad es que no llevé la perdida muy bien y me convertí en el imbécil que conociste la primera vez que llegaste. Me sentía como si no tuviera a nadie que se preocupara por mi. No creía que fuera importante para mi preocuparme por los sentimientos de los demás. Estaba tan equivocado. Tu me enseñaste eso. Creí que nunca volvería a sentir hasta que aparecieron esas cartas y hasta que tu entraste en mi vida.

-Edward?

-Hmm?

-Has…has estado en contacto con alguien de tu familia desde que te fuiste?

-Oh, uh, la verdad es que si. Escribo a mi abuela cada mes. No podría haberla sacado completamente de mi vida. Siempre ha querido venir a visitarme pero me avergonzaba decirle que si, lo que me lleva al otro trozo de información que voy a contarte.

Me giré un poco para mirarle. La preocupación debería haber estado reflejada por toda mi cara, pero él me miró y puso un mechón de mi pelo detrás de mi oreja sonriéndome.

-No es nada malo, te lo prometo.

Me volví a girar acercándome mas a él.

-Le he vendido el Saloon a Félix.

Aquello me sorprendió.

-Que tú qué?

-Le he vendido el Saloon a Félix. Bueno, no es nada oficial todavía. Él se había interesado por el negocio hace mucho tiempo, pero no podía venderlo por aquel entonces. Era todo lo que tenia, la única cosa que me hacia creer que valía seguir viviendo. Pero las cosas han cambiado y estoy listo para desprenderme de él. Así que le he ofrecido vendérselo y ha aceptado sin pensarlo. Firmaremos los papeles pronto.

-Pe..pe…pero. creí que encantaba aquel sito- dije

-Si, me encantaba, pero he encontrado algo, a alguien que me gusta mas que nada- me dijo mientras me acariciaba la cara.

-Edward- suspiré- estás seguro? Qué vas a hacer ahora?

-Estoy mas que seguro. Es tiempo de cambiar. Quiero tener un futuro contigo algún día y ese futuro no incluye al Saloon. Puedo vivir sin él pero no sin ti. No puedo vivir sin ti- me dijo mirándome con los ojos llenos de amor.

-De verdad?- susurré

-Si, mi amor. De verdad. Todo va a salir bien y tendremos nuestro final feliz- dijo con una sonrisa cegadora- y ahora, en lo que se refiere a lo que voy a hacer a partir de ahora…he estado comunicándome con el propietario de la Harvey House y hemos llegado a un acuerdo. Vamos a expandir la casa, a construir mas habitaciones que alquilaremos a viajeros que necesiten quedarse mas tiempo en la ciudad antes de continuar su viaje. Voy a invertir en el proyecto y dirigiré esa parte del negocio mientras que Esme se sigue encargando de la parte del restaurante.

Mi corazón se acelero de alegría.

-De verdad? Es una idea magnifica!

-Lo crees?

-Absolutamente, Edward y tu eres el hombre adecuado para el trabajo

-Estoy intentando ser un buen hombre para ti, un hombre que te merezca.

-Oh, Edward. Ya eres un buen hombre, el hombre perfecto para mi. Te quiero mas de lo que nunca he creído que fuera posible querer a alguien. Nunca creí que mi corazón se fuera a sentir tan lleno después de perder a mis padres, pero tu has devuelto la felicidad a mi vida.

-Y tu has hecho lo mismo conmigo. Eres mi chica preferida!- exclamó con una sonrisa.

Yo le golpee en el pecho antes de acercarme a darle un beso. Nos perdimos en ese beso, todo era perfecto en nuestro mundo.