Let me die.

''Give me love like her, cause lately i've been waking up alone. Paint spotted tear drops on my shirt, Told you i'd let them go.''-Ed Sheeran.

El lunes a la mañana fue una tortura para Tori.

La noche del domingo, ella deseo que el tiempo se detuviera ahí, y que sea siempre de noche, o que el fin del mundo se produjera en ese mismo momento pero nada pasó.

Cat la llamó al teléfono unas diez veces y Tori, contestó a la décima vez.

La pelirroja le contó que Beck no estaba en el Instituto, le había preguntado a la mayoría de los Estudiantes, y ella también recorrió la escuela entera, y no se encontró con el, ni con sus clones.

Tori seguía teniendo medio, su estómago se retorcía cada vez que pensaba en aquello. Después de veinte minutos de dar vuelta por toda su habitación, buscó ropa para cambiarse.

Un pantalón negro y una remera del mismo color que decía "New York City", tomó sus converse blancas, y se las colocó. En cinco minutos empezaría su clase, y recién salía de la casa, no iba a llegar. Sus ánimos estaban por el suelo, y la idea de que si llegaba a ir le lastimarían, no era buena. Así que todo estaba en su contra. Acomodó su morral, la cinta que le atravesaba el pecho, le molestaba… Y sus anteojos, igual. Aún no le dieron los nuevos lentes de contacto que encargó, los otros estaban por algún lado del salón, era imposible encontrarlo. Tenía los ojos de su madre, y esa era una de las tantas razones por las que no le gustaban. Le recordaban a ella, y eso significa sentir pena, dolor, y sufrir porque no está más.

Entre pensamientos, y discusiones con su mente, llegó a la escuela. Hace quince minutos que la clase había empezado. La mandarían a castigo si entraba ahora pero, prefería eso antes de encontrar a Beck con sus clones intentando pegarle.

Cuando sintió una mano en su hombro, un escalofrío le recorrió el cuerpo de arriba abajo. Se tensó, rogó que no fuera Beck, y así fue…

Era Jade. Tori rodó los ojos cuando le vio con una sonrisa maliciosa en la cara. Movió su hombro quitando la mano de ella.

—Has venido, perrito. —Le acarició la cara y le sonrió. Y ahí fue cuando Tori empezó a temblar.

Estaban en medio del pasillo que conectaba a todos los otros. Por uno de estos, salió Beck con sus clones, quienes estaban vestidas con su uniforme de Football.

Beck se acercó a su novia, y la besó, se veía ambas lenguas jugar una con la otra. Beck le tocó el trasero, levantando su vestido, y ella, llevó sus manos por debajo de su remera.

Se despidieron, y Jade miró a Tori una última vez para luego, darse media vuelta e irse por un pasillo.

—Que valiente que resultaste ser, Tori. —Dijo Beck caminando alrededor de ella con los brazos cruzados por su pecho.

Tori respiró profundamente.

« No. Por favor. No. »

—De todas maneras, si hoy no venías al Instituto, te iríamos a buscar.

— ¿Qué van a hacerme?

—Algo que te quedará marcado de por vida, cielo.

{…}

La mochila de Tori estaba tirada en el piso cuando Cat la encontró.

Cuando alzó la vista vio a Jade caminando con sus manos en los bolsillos, tomó el morral de su amiga y caminó hacía ella. Le pegó con el mismo en medio del pecho.

La chica levantó la vista, y encontró a la pelirroja con el ceño fruncido. Después miró hacia lo que sostenía, y entendió que estaba buscando a su amiga.

Jade negó con la cabeza, y levantó los hombros. Siguió caminando.

— ¡Para ahí! —Le gritó.

Caminó donde ella.

—Sabes dónde está, y me lo vas a decir, West. —Se le acercó.

Jade rió con ganas, y se alejó.

—Pelirroja, no sé donde está…

Cat soltó una carcajada, y cuando ella empezó a caminar de nuevo, ella lo tomó del brazo, y le detuvo.

—Me dices donde está, o yo lastimaré a tu novio hasta que se quede sin su cabellera. —Le guiño un ojo, y Jade negó con la cabeza con una sonrisa en la cara.

{…}

Jade la condujo hasta el lugar donde le dijo que estaba. Cuando llegaron, encontraron a Beck sacando una navaja pequeña de su bolso, y le apuntó.

Tori tenía moretones en la cara, y en el cuello, en los brazos, y su remera estaba toda rota, sus zapatillas pasaron a ser grises al igual que su pantalón. Tosía con dificultad detrás de las vallas de la cancha de futbol. La boca de Cat cayó hacia el suelo al igual que la que Jade.

Cat soltó el bolso y salió corriendo en busca de su amiga, empezó a gritarle a Beck hasta que él se dio media vuelta.

Tori estaba casi inconsciente en la tierra.

— ¡Te acercas y se la clavo! —Gritó Beck con furia.

La pelirroja paró en seco, y casi cae.

Tenía lágrimas en los ojos, se dio media vuelta para ver a Jade pero, ella ya no estaba. Se había ido.

—Maldita imbécil. —Susurró.

— ¡¿Qué haces aquí?! ¿Quieres sufrir también? —Dijo Beck y volvió a pegarle una patada a Tori.

Jade llegó por detrás de Beck, y lo abrazó. Susurró algo a su oído, y tiró la navaja lejos. Ahí fue cuando Cat corrió hacia Tori. Al llegar, se tiró a su lado, y tomó su pulso.

Respiraba.

Cuando subió la mirada, los cuatro ya no estaban.

Una lágrima cayó por la cara de Tori.

—Quiero morir. —Dijo, y luego tiró la cabeza para atrás.

Cat llamó a su hermano para que viniera a buscarla al Colegio, le dijo por donde tenía que entrar para que no le vieran, ya que no era un estudiante del mismo.

Tori respiraba con dificultad, la debían llevar al médico aunque ella no quisiera. No podía seguir así, debían vendarle algunas partes del cuerpo que tenía lastimada, y curárselas.

Cuando escuchó pasos detrás, giró la cabeza. Cat vio a su hermano buscándola con la mirada, ella silbó, y al verla, corrió donde ella.

Su hermano, fue bajando su paso cuando vio a la chica que Cat sostenía entre sus brazos contra la pared.

—Cat, ¿Qué pasó? —Se quitó la capucha de la campera, y la miró. Sus ojos estaban cristalinos.

—Luego te explico. —Susurró. —Ayúdame.

Andre tomó a Tori entre sus brazos, y la levantó.

Se removió incómoda, y se quejó. Le dolía la cara, la espalda, la cintura, las piernas, y las manos de tanto defenderse contra Beck. Abrió un ojo, el cual no tenía lastimado, y vio a un chico sosteniéndola, sus ojos cafés penetraron en los suyos.

En ese momento, Tori sintió que el dolor desaparecía lentamente.

Andre le sonrió, y ella solo volvió a cerrar el ojo.

Salieron del edificio, y a la salida, Cat vio a Jade mirando para todos los lados en busca de algo o alguien… Cuando vio a Tori salir en manos de un chico, corrió hacia la pelirroja. Trató de esquivarlo pero, le tomó del antebrazo deteniendo su paso. Despeinó su cabello, y abrió la boca para hablar pero, las palabras no salieron.

No podía decir nada, había sido parte del plan que Beck tenía… No sabía nada de este, pero igual, provocó que la lastimara de tal manera que le duraría por semanas.

— ¿Cómo está? —Logró susurrar.

Cat se limpió una lágrima que cayó por su ojo derecho, y le pegó una bofetada en la cara a Jade. Le señaló con su dedo índice.

— ¡No tienes ni un puto derecho en preguntar cómo está! —Le recriminó. — ¡La viste cuando fuiste a sacar a tu novio de ahí! Apenas puede respirar… —

Las lágrimas cayeron por sus mejillas. —Ambos son unas bestias… Con razón están juntos.

Y sin decir más, se dio media vuelta, empezó a correr hacia llegar hasta el auto y subir en el lado del copiloto.

{…}

Tori pidió en murmullos que no le llevaran al hospital porque, luego su padre tendría que ir a buscarla, y no querría explicarle que le pasó.

Condujeron hasta el departamento de Andre. Él cargaba Tori en sus brazos, y Cat abría todas las puertas para entrar lo más rápido posible. Cuando entraron al apartamento, Andre fue hacia su habitación, y la recostó en la cama, Cat corrió hacia el baño para buscar la caja de primeros auxilios, desordenó todo el estante hasta encontrar el botiquín.

Desinfectaron, curaron, y cubrieron todas las heridas que tenía. Se dieron cuenta que se había quedado dormida, y salieron de la pieza dejándola descansar. Cat se recostó en el pecho de su hermano a llorar. No entendía por qué la gente hacía este tipo de cosas, y por qué personas buenas como Tori debían sufrirlas. Andre la consoló hasta que su llanto empezó a disminuir.

—Cuéntame, ¿Cómo pasó? A ti no te lastimaron, ¿No? —Frunció el ceño, serio.

Cat negó con la cabeza, y se separó de su hermano para apoyarse contra el sofá.

—Vi su morral tirado en medio del pasillo… y, y sabía que algo no iba bien… El fin de semana, le amenazaron, y hoy lo cumplieron. —Sollozó. —Vi a Jade, la novia de Beck, él chico que hizo esto, y le obligué a que me dijera dónde estaba… —Negó con la cabeza, e hizo una mueca de dolor. —Cuando la encontré, estaban a punto de clavarle una navaja… Jade luego se lo llevó, ahí fue cuando fui con Tori, y te llamé a ti. —Sus lágrimas caían por sus mejillas. Se acurrucó entre los calientes brazos de su hermano quien le consolaba la pena, y el dolor que sentía ella por su amiga.

—Yo le dije que ellos no estaban en el Instituto, y que podía ir… tranquilamente. —Dijo Cat. —Soy una estúpida.

—No, no, no. —Limpió sus lágrimas con el pulgar. —Rojita, no eres una estúpida… No pensaste que le harían daño de verdad, quédate tranquila

¿vale? —Le abrazó, y luego, la puerta de la habitación se abrió.

Tori tenía una mano en la cabeza, y otra en la cintura. Su labio estaba abierto, de este salía sangre. Su mirada recorrió todo el lugar hasta posarse en Cat, intentó sonreír pero, tenía toda la cara dormida. No podía moverla, no lloró, no tenía más lágrimas para derramar.

Cat se paró del sofá, y cuando estaba a punto de tirarse a sus brazos, se detuvo. Le dolería mucho, Tori agachó la cabeza, y poco a poco se acercó hasta estrecharla entre sus brazos con delicadeza.

Cat mojó su camisa con el agua que salía de sus ojos, se sentía fatal. No iba a dejar que esto le pasara de nuevo… No entendía su dolor al cien por ciento, pero, sabía que era que te criticaran hasta por tu color de ojos.

—Todo está bien. —Susurró Tori con su voz cortada.

Se separaron, y Tori sonrió, o intentó hacerlo de la mejor manera. Andre se paró del sofá, y fue a la cocina.

La pelirroja, mientras tanto, ayudaba a Tori a llegar al sofá y sentarse sobre este. Minutos después, apareció Andre con una taza de té, y se la entregó sentándose en el sillón de enfrente. Tori le miró.

— ¿Es tu novio? —Le señaló.

—Es mi hermana. —Dijo el chico desde el otro lado. —Me llamo Andre. —Sonrió, y elevó una mano para saludarla. Tori hizo lo mismo, y escondió una sonrisa. Era lindo.

— ¿Recuerdas algo? —Preguntó Cat sacándola de sus pensamientos.

Ella respiró hondo, y cerró los ojos con fuerza deseando poder decir que no, pero no era así. Nunca tuvo pensamientos tan claros, y naturales como estos.

—Lo recuerdo todo

Ustedes eligen subo varios caps por día o subo de apoco asi dura más el proseso de la historia? Eligan

-Rebe