CHAPTER 19: QUIERO UN AMOR COMO ESE.

PVB

Desde la noche anterior, Edward venia comportándose de una manera extraña. Seguía comportándose de manera atenta y amorosa, pero también lo notaba algo nervioso, como ahora, que parecía muy concentrado en su desayuno.

-Edward?

Dio un bote en su silla cuando Rachel lo llamó por su nombre.

-Perdón, no quería sobresaltarte, solo quería saber si quieres mas zumo.

-Ummm...no gracias- dijo en un murmullo, cosa rara en él.

Yo fruncí el ceño y miré a Billy y Jacob, sospechando que quizá le hubieran dicho algo que le hubiera molestado ayer por la noche. Pero en cambio, cuando se dieron cuenta de cómo los estaba mirando, ellos discretamente levantaron las manos en señal de "nosotros no hemos hecho nada" y supe que mis sospechas eran infundadas. Ellos no negarían si le hubieran dicho algo. Me giré a mirar de nuevo a Edward con algo mas de preocupación.

-Edward?- lo llamé haciendo que su tenedor chocara contra el plato a la vez que volvía a sobresaltarse- puedo hablar contigo un minuto?- le pregunté moviendo la cabeza hacia la puerta.

-Ummm...claro- dijo murmurando de nuevo.

Nos disculpamos y nos fuimos hacia el salón. Una vez que estuvimos allí, le cogí las manos y lo miré un tanto ansiosa.

Él me devolvió la mirada y pude ver como una guerra se batía en sus ojos. Qué le estaba pasando por la cabeza en esos momentos?

-Qué pasa, Edward? Me estás asustando- exclamé.

Él cerró los ojos y debió la mirada.

-Te prometo que todo está bien, amor- dijo volviéndome a mirar a los ojos con amor- es que tengo algo en la cabeza, solo eso. Qué te parece si vamos a dar un paseo y pasamos un rato los dos solos?

-Eso suena maravilloso, Edward- contesté con una sonrisa.

El también me sonrió con esa sonrisa que me derretía el corazón.

-Te gustaría enseñarme tu casa? Bueno quiero decir, no quiero que surjan malos recuerdos, pero me encantaría ver donde creciste.

-Oh, Edward!-suspire-me encantaría, hace mucho tiempo que no voy allí y me gustaría verla de nuevo.

Sabia que yendo a la casa de mi infancia haría resurgir los recuerdos- tanto buenos como malos- pero quería compartir eso con Edward. Quería volver a ver la casa que mis padres había construido para nuestra familia.

PVE

Había sido un manojo de nervios durante toda la mañana. No había prestado mucha atención a las conversaciones que se desarrollaban a mi alrededor. Estaba a la que saltaba y estaba preocupando a Bella, lo veía escrito en toda su encantadora cara. No podía evitarlo, hoy iba a ser el día y quería que fuera perfecto. Ella se merecía tener la mejor pedida de mano. Quería crear una historia que pudiéramos contarle a nuestros hijos, nietos y bisnietos si fuera posible. No creía que me fuera a decir que no, pero aun así había una pequeña posibilidad que me daba vueltas en la cabeza y en mi corazón,

Que hacia que se retorciera de preocupación en mi pecho.

-Listo?

Di un salto al oír la voz de Bella porque había estado perdido en miss pensamientos de nuevo.

-Lo siento- dijo

-No tienes que preocuparte por nada, mi amor- dije cogiéndole la mano fuertemente entre las mías.

-Vamos, estoy listo para ver la casa donde creciste- me levanté y nos dirigimos hacia la puerta.

Nuestro viaje fue tranquilo. Bella parecía concentrada y pensando en algo. Apreté la mano que descansaba en mi brazo y ella se giró hacia mi y me sonrió.

-En qué estás pensando?

-En mis padres- dijo calladamente y vi como se le acumulaban las lagrimas en los ojos.

-Cariño, si es demasiado para mi, podemos volver.

-No, no Edward. Quiero ir, quiero recordarlos. Solo desearía que ellos estuvieran allí cuando llegáramos, vivos y con los brazos abiertos para recibirme.

-Y yo también, habría sido un honor conocerlos.

Poco después una hermosa casa apareció ante nosotros. Me dejó asombrado. Era blanca con un porche que tenia dos mecedoras y un balancín. Había un jardín que parecía seguir bien cuidado, lleno de bonitas y coloridas flores.

-Wow- susurré.

Oí un sollozo y me giré para ver como se le escapaban unas lagrimas.

-Cariño- dije cuando nos paramos frente a la casa.

-Estoy bien- dijo girándome hacia mi con una mirada llena de pena.

-Mi amor- susurré cogiéndole la cara entre mis manos. Me acerqué para darle un beso en la nariz, pero ella me sorprendió acercando sus labios a los míos, fue dulce pero triste a la vez, porque puede sentir sus lagrimas.

Me separé de ella y le acaricié las mejillas.

-Preparada? Ella afirmó con la cabeza. Nuestros ojos se quedaron fijos en los del otro y algo se movió dentro de mi. La mirada amorosa y llena de confianza que me dedicó, hizo que mis nervios se desvanecieran. De repente no estaba nervioso porque pensara que me iba a decir que no. Estaba nervioso por preguntarle y oírla decir "si".

-Enséñame donde creciste- le dije cogiéndole la mano

Ella miró hacia la casa y sonrió suavemente.

-Mi madre adoraba esas mecedoras. Mi padre las hizo- me comentó cuando nos acercamos a ellas.

-Son increíbles Bella, una obra de arte.

-Tenia mucho talento- dijo Bella- y mi madre adoraba sus plantas. Veo que Billy se ha encargado de mantenerlas vivas. Estaría feliz de saberlo. Pasaba horas en el jardín y a mi padre le gustaba mirarla, estaban tan enamorados, Edward. Los solía mirar desde mi ventana algunas veces. Papá solía encontrar a mamá trabajando en el jardín cuando volvía de su trabajo e iba hacia ella en silencio. Durante tantos años ella ya se había acostumbrado a eso pero aun seguía fingiendo que se sorprendía cuando él la rodeaba con sus brazos y la besaba en el cuello. Ella se daba la vuelta y le golpeaba en el brazo mientras se reían, él le acariciaba la mejilla, le ponía el pelo detrás de la oreja y la besaba dulcemente y era entonces cuando me alejaba de la ventana para darles privacidad, pero conforme crecía yo también sedeaba tener lo mismo para mi.

De repente Bella empezó a sollozar y yo la llevé hacia el balancín y simplemente la abracé dejándola llorar, necesitaba hacerlo para quedarse en paz.

-Lo siento, Edward.

-No Bella, no te disculpes. Has perdido demasiado y necesitas hacer tu duelo, yo estoy aquí para ti, siempre.

-Te quiero- dijo mirándome.

-Igual que yo a ti- dije besándola de nuevo.

-Quisiera enseñarte lo demás.

Yo asentí con la cabeza mientras ella me llevaba hacia la casa para comenzar con el tour. Escuché historias sobre su infancia y compartió conmigo recuerdos de sus padres. Ella nuca había compartido tanto conmigo sobre su vida y me sentí agradecido con Billy y Jacob por haberme sugerido traerla hasta aquí. Quería saber todo sobre ella y que ella conociera todo de mi y esta era la mejor forma de empezar.

-Oh vamos a la parte de atrás! Te va a encantar.

Me agarró la mano y me arrastró hacia la puerta trasera. El jardín trasero era increíble. Había paseos de ladrillo rojo flanqueados por rosales y un precioso mirador al final del jardín.

-Maravilloso- estaba muy sorprendido

-Bonito, verdad? Es mi lugar favorito. Solía salir aquí con una manta y me tumbaba en el mirador y leía durante horas. Papá lo construyó para mamá en su 5º aniversario.

-Él tenia mucho talento, Bella

-Si, lo sé- dijo como si estuviera recordando cosas en su cabeza.

Andamos hacia el mirador y miré a mi alrededor hasta que encontré un lugar en la distancia.

-A papá le encantaba pescar y mamá solía quedarse mirándolo. Él solía girarse y saludarla porque sabia que ella lo estaba mirando.

Puse un brazo alrededor de su cintura, apretándola contra mi mientras mirábamos al agua. Ella apoyó la cabeza en mi hombro y suspiró.

-Gracias por sugerir que viniéramos aquí, Edward, lo necesitaba.

-No hay de qué, pero tengo que admitir que tengo mis motivos- dije mirándola con una media sonrisa.

-Ah, si? Y dígame señor. Qué creía que iba a conseguir trayéndome aquí?

-Bueno, algo que espero que te haga feliz.

Busque en mi bolsillo asta que encontré la cajita que estaba dentro y la acaricié con los dedos.

-Edward?

Me acababa de dar cuenta de que me había quedado callado un buen rato.

-Lo siento amor, pero tengo que preguntarte algo muy importante. Dije sonriendo y poniéndome sobre una rodilla delante suya.

Ella se sorprendió y puso la mano que no estaba entre las mías en su boca.

-Edward!- suspiró sorprendida.

-Hace un rato, cuando llegamos, me dijiste que te gustaría tener un amor como el de tus padres y sé, sin ningún tipo de duda, que yo puedo darte eso, que podemos tener eso. Has hecho que me convirtiera en un hombre nuevo y has traído mucha felicidad a mi vida. Te adoro y quiero formar una familia contigo y hacerme viejo contigo. Bella, me concederías el honor de convertirte en mi esposa? Quieres casarte conmigo?

Ella sollozó fuertemente antes de caer de rodillas frente a mí y rodearme el cuello con sus brazos.

-Si Edward! Claro que me casaré contigo!- dijo riendo con alegría.

La separé de mi con cuidado y la besé con suavidad antes de coger su mano izquierda y poner el anillo en su dedo.

-Es precioso!

-Era de mi madre- dije con dulzura.

-Oh Edward! Lo cuidaré toda mi vida.

-Como yo te cuidaré a ti. Gracias Bella, me has hecho mas feliz hoy de lo que he sido toda mi vida.

Me senté con la espalda apoyada en el mirador y Bella se sentó delante mío, reposando la cabeza en mi pecho.

-Tu también me has hecho feliz, Edward- dijo mirándome y acariciándome la mejilla- me pregunto que pensarán de todo esto Billy y Jacob- preguntó con una sonrisa.

-Bueno...ellos ya lo saben

-Qué?- peguntó con una carcajada

-Bueno, supuse que como los consideras tu familia, seria lo mejor para mi pedirles su consentimiento para pedirte en matrimonio. Nos han dado su bendición, fue su idea lo de traerte aquí.

-Es por eso por lo que Jacob llevaba haciéndome gestos toda la mañana?

-Probablemente, estaba muy emocionado ayer.

-Oh Edward, gracias por preguntarles, significa mucho para mí.

-Quería que todo fuera perfecto.

-Lo ha sido, ha sido mejor de lo que nunca creí posible.

Nos quedamos en silencio durante un minuto hasta que se me escapó una risita.

-Qué?- me preguntó Bella

-Te imaginas la reacción de todos en casa?

Bella gruñó y escondió la cara en mi camisa.

-No vamos a poder parar a Alice! Quizá deberíamos casarnos antes de volver- dijo con una risa.

-Hey, no es mala idea.

-Qué?- dijo poniéndose erguida y mirándome intrigada

-Por qué no? Te quiero y no quiero perder mas tiempo, casémonos antes de volver a Sand Rock, así Billy y Jacob estarán presentes, podemos casarnos aquí mismo.

-De verdad?- preguntó Bella con rapidez.

-De verdad, quieres hacerlo?

Se quedó pensativa durante un rato hasta que me sonrió

-Si, hagámoslo!

-Cuándo?- le pregunté

-Bueno, Jacob y Nessie se van a casar en un poco mas de una semana. Necesito un poco de tiempo, pero creo que podré tener todo listo este Domingo.

-De verdad? Estás segura? Eso solo te da 4 días

-No habrá problema y va a ser la boda mas perfecta de todas- dijo acercándose a darme un beso.

-Lo será- susurré antes de que mis labios tocaran los suyos y nos perdimos en el beso y en sueños de nuestro futuro como marido y mujer.