CAP 20

PVB

No había visto mucho a Edward desde el día de nuestro compromiso y lo echaba de menos. Todos los preparativos de nuestra próxima boda nos quitaban mucho tiempo, pero todo merecía la pena, porque al final él se convertiría en mi marido. Estaba completamente ilusionada. Hablando con honestidad, estaba un poco nerviosa, no por casarme con Edward, sino por nuestros amigos de Sand Rock y de cómo reaccionarían ante las noticias de nuestra decisión de casarnos aquí.

Edward se había apresurado a disipar mis dudas

Flashback

-Y si me odian, Edward? Y si cuando volvamos, las chicas no quieren saber nada de mi porque las he dejado fuera de mi boda?

-Bella cariño, no van a odiarte. Quizá se molesten un poco porque no han podido compartir con nosotros nuestro día especial, pero se alegrarán mucho por ti.

-Pero Edward, sé que Alice había soñado con planear nuestras bodas. Se va a molestar tanto...

-Claro que no, Bella. Es nuestro día, no el suyo, por eso debe ser como y donde nosotros queramos. No te preocupes cariño. Además siempre podemos dejas que Alice nos organice una fiesta en Sand Rock para celebrar las buenas noticias con nuestros amigos.

-Oh Edward! Es una idea estupenda!

-Bueno- dijo riendo- suelo tener de esas de vez en cuando.

Fin del Flashback

Sentía que era lo correcto celebrar la boda aquí. Al principio estaba un poco preocupada por Nessie y de que pudiera pensar que estaba entorpeciendo su día especial, pero Edward me aseguró que Jake no tenía ningún problema con eso, pero Jake no era la novia, era Nessie y algunas mujeres se podrían sentir realmente molestas si algo así les pasara a ellas, pero no Nessie.

Flashback

-Que?- exclamó Nessie.

-Edward y yo nos vamos a casar...este Domingo.

Nessie se nos quedó mirando con la boca abierta un buen rato hasta que soltó un grito digno de los de Alice. Corrió hacia mí y me envolvió en un fuerte abrazo.

-Oh Bella! Estoy tan contenta por ti!

-De verdad?- le pregunté cuando se separó de mi para mirarme- tenia miedo de que te molestaras.

-Y por qué me tendría que molestar? Sé que no nos conocemos muy bien, pero eres parte de mi familia. Te quiero y quiero que seas feliz.

-Gracias Nessie- dije intentando contener las lágrimas- querrás ser mi Dame de Honor?

Ella exhaló y vi como se le amontonaban las lágrimas en los ojos.

-Oh Bella!- dijo con suavidad- sería todo un honor, pero y Rachel? La conoces desde siempre y no querría entorpecer su tarea.

Yo le sonreí. Ella siempre tan preocupada por los demás.

-Rachel ha sido como una hermana para mi toda mi vida aunque sea mayor que yo y no nos veamos mucho. Le he pedido que ocupe el lugar que mi madre hubiera ocupado si hubiera estado aquí. Así que eso deja el puesto de Dama de Honor listo para ti. Entonces, te gustaría serlo?

-Si! Oh, estoy tan contenta!

Fin del Flashback

Mañana iba a ser el gran día y todo estaba listo. Íbamos a celebrar una ceremonia pequeña. Los únicos que iban a asistir serian Billy, Jake, Nessie y Rachel y todo iba de maravilla. Conseguí mi vestido unos días antes y era precioso. Había sido el vestido de mi madre y siempre había soñado en llevarlo el día de mi boda y ahora después de hacerle unos cuando arreglos y modernizarlo un poco se convertiría en mi vestido de novia y podría dejárselo a mi hija algún día.

-Buenos días, cariño- dijo Edward acercándome a mi en el patio trasero.

-Buenos días- le contesté acercándome a él para darle un beso.

-Todo bien?- me preguntó

-Perfecto- le dije recostándome contra su pecho mientras él me abrazaba. El sol aún estaba saliendo y me sentía muy cómoda viéndolo con él.

-Estás ocupada hoy?

-No, todo está listo, excepto cosas que solo se pueden hacer mañana.

-Bien, porque quiero pasar algo de tiempo con mi prometida.

-Qué te parece un desayuno picnic cerca del lago?

-Suena perfecto, déjame ir a hablar con Rachel y la ayudaré a preparar algo para nosotros.

-Yo puedo hacer eso, Edward.

-No cariño, quiero hacerlo yo iré mas deprisa y podremos pasar mas tiempo juntos.

-Deacuerdo- dije sonriendo.

Era un hombre tan dulce. Mi hombre, el que pronto seria mi marido. Me besó suavemente, me dirigió esa media sonrisa suya y volvió dentro de la casa. En nada de tiempo Rachel preparó una cesta con comida para nosotros. Edward me ofreció su brazo el cuál acepté encantada. Me apoyé en él saboreando el calor de su cuerpo y mi corazón se ensanchó con mi amor por él mientras me miraba con una sonrisa que no dejaba duda en mi mente de su amor por mi.

Encontramos una zona tranquila en el lago. Edward preparó todo y nos acurrucamos cerca el uno del otro y comimos el desayuno mientras disfrutábamos de la naturaleza que nos rodeaba.

Edward suspiró y me apretó mas contra él.

-No puedo esperar a casarme contigo mañana.

Yo me giré para mirarlo y el intenso amor que vi en sus ojos me dejó casi sin aliento.

-Yo tampoco puedo esperar- susurré.

Me acarició la mejilla con gentileza antes de que con ambas manos me cogiera la cara para besarme con mas pasión de la que pudiera recordar haber experimentado anteriormente en nuestros besos. Las cosas se intensificaron y mis manos se aferraron a su pelo mientras que una de las suyas se movió hacia la parte de atrás de mi cabeza acercándome mas a él. La mano que tenia libre se movió a la vez que sus labios se separaron de los míos para ir a parar detrás de mi oreja, haciéndome suspirar cuando sus labios se posaron en mi lóbulo.

-Edward-gemí

De repente dejo caer su cabeza en el hueco de mi hombro y gruñó.

-Lo siento amor, me he dejado llevar.

Se colocó para mirarme y yo le sonreí para asegurarle que todo estaba bien.

-No pasa nada, Edward.

-Te deseo tanto, Bella- dijo agarrándome por la cintura y acercándome a él. Lo miré con los ojos muy abiertos cuando "sentí" cuanto me deseaba.

-Pronto-suspiré

-Pronto- dijo repitiendo mis palabras.

Edward y yo recogimos todo y volvimos a la casa cogidos de la mano. El día pasó con rapidez y sin darme cuenta las chicas me estaban separando de Edward para cumplir con la tradición de que el novio no puede ver a la novia antes de la ceremonia.

Estaba tendida en la cama aquella noche, despierta, imaginándome el día de la boda. Sabia que no me quedaría dormida con facilidad y me encontré deseando que la noche se marchara y diera paso a las primeras luces del amanecer. Estaba mas que preparada para ser la Sr. de Edward Masen. Me reí y pataleé de la emoción.

Un repiqueteo en mi ventana me hizo salir de mi pequeña celebración privada. Miré y vi a Edward mirándome desde el otro lado con una sonrisa en la cara. Corrí hacia la ventana riéndome al ver la picardía que una travesura reflejada en sus ojos.

-Edward! Qué estás haciendo aquí?

-Quería ver a mi futura esposa

-Es que no sabes que eso da mala suerte?- le pregunté alzando una ceja.

-Yo no creo en eso, Bella. Ya hemos tenido nuestra racha de mala suerte. Creo que ya es hora de que empecemos a tener buena suerte. No creo que verte ahora nos vaya a hacer ningún daño. Te quiero y quiero estar cerca de ti.

-Y lo estarás. Después de mañana me tendrás contigo todo el tiempo, de día y de noche.

-No puedo esperar, especialmente por las noches- dijo moviendo las cejas de arriba abajo.

Me reí y me acerqué para darle un beso rápido.

-Bella? Hay alguien ahí contigo?- oí a Nessie preguntar desde el otro lado de la puerta. Su cuarto estaba al lado del mío, así que no había duda de que había oído nuestras voces.

-No!-dije demasiado alto- vete!- le susurré a Edward, riéndome como una colegiala.

Él se acercó para besarme otra vez.

-Te quiero- me susurró antes de girarse y salir corriendo. No pude evitar pensar que habíamos tenido suerte de que la habitación estuviera en la planta baja.

-Bella!- exclamó Nessie en voz alta desde fuera.

-Ya voy, Ness!

Abrí la puerta y la vi esperando con las manos en las caderas y una ceja alzada.

-Estaba Edward aquí contigo?

-Qué? No, claro que no!

-Uh huh, claro que no. Creo que voy a tener que hablar con Jake. Se suponía que tenia que estar vigilándolo! Hombres!- dijo dándose la vuelta y echando a andar en dirección a la habitación que Edward y Jake compartían esa noche.

Reí al verla marchas sin poderlo impedir al imaginarme lo que se les venia encima a aquellos dos!

Estaba que se me salía la alegría por las orejas. Las cosas empezaban a funcionar para mi. Me había deshecho por fin de las ataduras que me amarraban desde hacia tanto tiempo y no podía esperar a comenzar mi nueva andadura con Edward.

Justo antes de caer dormida pensé que el día siguiente no podría llegar más rápido.