Volvio Patatapandicornio con el nuevo capitulo del fic! o3o

Vieron que me estoy poniendo mas activa y responsable e3é Denme un premio por eso :c
Bueno, para orientarlas/os un poco con los siguientes capítulos, son todos parte de los recuerdos de Levi~ Y yo se que se va a venir, hué e3é

Por ahora, eso es todo 3 les dejare leer~


Sin querer, por decir las palabras clave que nunca debían salir de mi boca, abrí esa caja que tanto intentaba ignorar y ocultar, porqué, aunque no lo recordara, sabía que ahí había algo que me lastimaría.

#Recuerdo#

Era el secundario, como siempre, me sentaba en el asiento de la ventana. Un día frío, nevado y hermoso. Con la temperatura perfecta para estar abrigado pero no tener frío de mas, que salga vapor por la boca y poder usar bufandas y gorros. Amaba esa época, siempre tan silenciosa y tranquila, monótona… imperturbable.

Me quito de mis pensamientos el llamado del profesor para que respondiera una pregunta de Lengua Francesa. Todos se dieron cuenta de que no estaba prestando atención, incluso por eso el profesor me pidió que leyera exclusivamente a mí, mientras me miraba con una sonrisa socarrona en la cara.

Así son todos aquí. En el curso, en el colegio, en la ciudad, en el país, en el mundo. Todos unos putos egoístas hipócritas que solo les importa sobresalir, sin importar si deben aplastar a otros para hacerlo.

Para la sorpresa de todos, leí perfectamente el texto que se presentaba en el libro de dialecto francés. Nadie recordaba nada de mí, porque yo nunca me abría a personas tan repugnantes como ellas, pero soy de origen francés.

Las únicas dos que no se vieron sorprendidas fueron Hanji y Petra. La primera es una loca desquiciada que no le teme a mis miradas asesinas y amenazadoras, y la segunda es una vieja amiga de la primera, por lo cual simplemente se esconde detrás de ella mientras habla conmigo.

Extrañamente, ellas no son el mismo tipo de personas que las demás. Ellas son consideradas y divertidas, aunque obviamente nunca lo admitiría. Jamás.

Luego de terminar de leer el texto, me senté en el asiento admirando la cara de fastidio del profesor. Me daban ganas de decirle en la cara todo lo que pienso de él, y de todos los demás. Que son unos estúpidos egocéntricos, hipócritas y narcisistas. Que están llenos de envidia y ego, que se fermenta y los ensucia como sucias manchas de barro espeso.

¿A mí? A mí el odio se me va cultivando por dentro, fermentándose y generando un veneno que poco a poco me va corroyendo desde el centro. Me compadezco del idiota que sufra la explosión de la bomba.

Como estaba aburrido, comencé a fijarme nuevamente en la gente de la clase, para ver si había algún cambio. Como siempre, todos seguían igual. Los mismos estúpidos intercambiando números de chicas entre sí, las estúpidas esas maquillándose pensando que el profesor no las ve, cuando en realidad el viejo pedófilo hijo de puta simplemente finge, y las ve poniéndose más "bonitas"; cuándo simplemente se embarran maquillaje por toda la cara, quedando terriblemente maquilladas. Por dios ¿Por lo menos podrías hacerlo prolijo y simétrico?

Siempre quise cambiar a esta gente, hacerla más hermosa, por lo menos por fuera para aparentar las horrendas manchas de barro ensuciando sus personalidades y almas. Yo estoy puro, porque no soy como ellos. Yo estoy limpio, ya que odio lo sucio, odio estar sucio. Cada pizca de mugre en mí me da nauseas.

Me centré en un chico, el peor de todos. Eren Jäeger.

Alto, castaño y de piel algo morena por estar al sol. Es el ser humano más repugnante que me crucé en mi corta vida, consumido por la lujuria, el ego… es un asco, cubierto de manchas espesas y asquerosas de barro. Hace un tiempo empezó un "juego" en el curso, el cual lo involucraba a él y a unos dos chicos más. Debían "recolectar" la mayor cantidad de bragas de mujeres posibles. Mikasa había sido la primera en darle las suyas a Eren, y este uso su "truquito" del chico lindo y comprensivo con todas las demás chicas para ganárselas. Simplemente las seduce y se las pide cordialmente, o a veces las lleva al baño y empieza a jugar con ellas, hasta quitárselas para luego irse con su "trofeo". Ese pedazo de hijo de puta es repugnante y narcisista, Si llegara a cruzar una palabra con él me iría a duchar lo más rápido que pudiera, porque sus palabras con su tono de voz ya me dan asco.

Últimamente en las clases, desde que empezó el juego, lo he descubierto mirándome, y cuándo cruzo su mirada con la mía, o el la desvía avergonzado o yo simplemente lo ignoro. No sé qué mierda quiere, solo espero que lo deje de hacer pronto, porque realmente me molesta sentir sus ojos verdes azulados en mí.

Ni siquiera sé porque los demás retrasados entraron en el juego si es muy obvio que comparado con Jäeger son más horrendos que una blasfemia infectada. Algunos que son algo aceptables van consiguiendo un par de bragas, pero Eren les lleva la delantera con monstruosidad, por lo que he escuchado entre los cuchicheos, tiene 24, y la idea es llegar a 25. Entre todas las estúpidas mocosas curiosean pensando y apostando quién será la gran chica número 25, que según Eren, es la que más le importa de todas, alguien muy especial y difícil de conseguir.

Personalmente creo que será Annie, esa idiota no se deja poner un dedo encima, ansío ver cómo le encesta un puñetazo en la cara a ese imbécil mujeriego.

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Pasaron los días, todavía ese estúpido juego sigue en pie y yo sigo siendo el mismo amargado con mirada fría y asesina. Realmente es divertido espantar a la gente simplemente con echarles una miradita, internamente, sonrío cuándo lo hago. Para mi muy mala suerte, Hanji y Petra siguen siendo inmunes a mí, entonces se me siguen acercando como si nada. Yo no soy un puto amiguito cualquiera del curso, joder.

Lo peor es que las "miraditas" con Jäeger no pararon, y sigue observándome en las clases. En algún momento… en algún momento explotaré, y lo mandare bien a la mierda para que meta esa "miradita de perrito perdido" en el culo de algunas de las mocosas que le siguen.

Intenté seguir con mis estudios normalmente. En los exámenes obviamente me sacaba notas excepcionales, y tenía el segundo mejor promedio en el curso. Se me dio un tic nervioso al ver que por 0,47 puntos en un examen de ciencias, Hanji tenía el primer lugar. Esa puta loca con sus estúpidas alucinaciones.

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Esa tarde, luego del almuerzo, había faltado un profesor. Uno de los cuidadores se quedó en el curso y dijo que no nos daría tarea si nos quedábamos tranquilos y callados. Obviamente yo no tenía problema en cumplir la petición, y simplemente empecé a leer.

Otra vez sentí un escalofrío recorrerme la espalda… no otra vez… por favor…

Pero sí, de nuevo Jäeger estaba mirándome fijamente, desde la mesa dónde estaba charlando con sus amigos. Pude ver que hizo un ademán de levantarse, y por instinto supe que se acercaría a mí, así que me levanté rápidamente y me dirigí hacia el profesor para pedir permiso e ir al baño, así que tome el pase y salí corriendo a refugiarme.

¿Pero qué estaba haciendo? Simplemente con unas palabras llenas de mi veneno haría salir corriendo a ese mocoso.

Pero no, estaba prácticamente escondido en uno de los baños individuales. Decidí salir de ese estúpido lugar, ya que ni ganas de hacer mis necesidades tenía. Al salir me dirigí a los lavabos dispuesto para limpiarme las manos al haber estado en un lugar tan repugnante, pero veo una sombra que se aproxima desde el flanco izquierdo. Antes de que pudiera siquiera reaccionar y bloquearlo, me tomo por las muñecas y las alzó sobre mi cabeza, dejándome en contra de la pared.

Gruñí por el golpe que me habían propinado, y abrí los ojos para poder ver al hijo de puta que me había estampado en contra de la pared.

Para mi sorpresa y no agrado, en frente de mí estaba ese castaño ojiverde que tanto odiaba.

-Por fin te encuentro, pequeño gatito-. Esbozó una sonrisa ¿¡Por quien mierda me toma!? ¿¡Acaso dijo "Pequeño gatito" el muy bien hijo de puta!?

-¿Qué mierda quieres, pedazo de escoria titulada "Jäeger"?-. Lanzó otra pequeña risilla sin aflojar el agarre de mis brazos por encima de mí.

-Eh... ¿Tanto me odias que lanzas esas palabras llenas de veneno en contra de mí? Yo vengo en paz, no quiero hacerte daño, pero si necesito algo de ti.

-¿Qué mierda quieres? Dime así te lo doy y te vas de una puta buena vez pedazo de embrión de canguro mal abortado.

-Bueno, ¿creo que tú ya has notado que estos días te eh estado observando, verdad? ó otra sonrisa, esta vez socarrona. Estaba burlándose de mí el bien hijo de su perra madre. Estaba por hacerme explotar.- Estaba aprendiendo de ti, para saber algo más de tu personalidad, porque realmente…-. Esta vez se sonrojo… ¿Qué mierda le pasa?- Quería saber más de ti, saber cómo eres. Y bueno, simplemente con observarte me di cuenta de que espantas a las personas con palabras llenas de veneno, aunque no sepa exactamente el cometido. Yo solo quiero acercarme a ti, y obtener algo tuyo como premio por domar a tal bestia salvaje, que por dentro es solo un simple gatito asustado.

Intenté darle un rodillazo, pero me detuvo colocando su rodilla entre mis piernas. Forcejee un poco para intentar zafarme, pero aunque mi fuerza fuera mucha comparada con la suya, él estaba en una posición que le favorece, porque me tiene totalmente inmovilizado.

-¡Di una puta vez que mierda quieres!

-Bueno, quiero tu ropa interior.

… … … … ¿¡EH!?

-¿¡Eh!? ¡Estas drogado o algo por el estilo si crees que te voy a dar mi ropa interior!

-Solo debes dármela…-. Hizo un pequeño puchero y alejó una de sus manos de mis muñecas para dirigirla hacia mi pantalón, y mirar dentro de él. Aprovechando la debilidad de que solo me sostenía con una de sus manos, forcejee un poco y me logre liberar, momento que aproveché para encestarle un cabezazo y una patada en la entrepierna, quedándose él arrodillado y sujetándose su zona íntima. En tal escena, sonreí internamente, y tuve una pequeña visión de unos instantes. En un tribunal, y ese idiota arrodillado, sangrando, y encadenado a lo que parecía un poste. Solo se sostuvo unos instantes y se desvaneció, volviendo a la escena del idiota ese agonizando y diciendo cosas como que lo había dejado sin descendencia.

Decidí volver al salón, dejándolo a él atrás. Me pregunto cómo es que se había escabullido hasta allí si el pase del baño lo tengo yo, pero simplemente lo ignoré.

Pasaron unos minutos hasta que Jäeger volvió y se sentó con su grupo de amigos a unos metros. Durante el resto del día no dirigió su mirada hacia mí.

Por fin tocó el timbre y pude dirigirme en paz hacia mi casa, aunque en el camino sentí que me seguían, simplemente debió ser mi imaginación todavía trastornada por el ataque se ese imbécil castaño.

Llegue tranquilo a mi casa, como siempre mi padre no estaba y mi madre tenía la cena preparada sobre la mesa. Esa noche estaba servido el Queso y el Pan, como siempre acompañado por un buen vino para mi madre, del cual a veces probaba un sorbo si tenía buen olor o color. En un buen invierno, se debe comer un buen guiso, en este caso, uno de los favoritos de mi madre y míos. El "Ratatouille".

Es una costumbre en la casa que antes de sentarse en la mesa hay que cambiarse la ropa del día, por lo que antes de ir directamente a la comida que desprendía buen olor, subí por las escaleras hasta ir a mi cuarto y así quitarme la chaqueta del instituto. La acomodé en el perchero y pude percibir un olor no propio de mí, o de mi ropa, o de mi casa. Me acerque nuevamente a la chaqueta, y pude olerlo mejor. Suave, pero estaba. Un olor dulzón, agradable, embriagador, inspeccione la chaqueta y descubrí de dónde venía ese olor tan delicioso. Casi me voy para atrás cuándo me di cuenta de que era el olor de ese castaño imbécil, y había quedado impregnado en las mangas de mi ropa.

Apure a desnudarme y ponerme algo de entre casa, para bajar a comer.

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Pasaron dos días desde el "incidente" y ese idiota volvió a clavarme la mirada de cachorrito durante las clases, solo que esta vez cuándo me giraba y lo atrapaba en el acto, no se volvía avergonzado, si no que la sostenía para mi desagrado.

Lo peor es que esta vez Hanji y Petra se dieron cuenta de los intercambios de miraditas con Jäeger, y me jodían monumentalmente al respecto.

Aunque no quisiera, la única manera de que ese idiota dejara de clavar sus ojos verdes en mí era entregarle una prenda de ropa interior… mierda.

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Al siguiente día decidí de una vez por todas llevar lo que él quería, un juego limpio de ropa interior blanca. Obviamente no iba a ser como las zorras del colegio y dárselas en frente de todos para llamar la atención. Probablemente haría una excusa y se la daría en privado con la condición de que no jodiera más.

Pareciera que el destino estuviera conmigo, y el profesor nos asignó a mí y a Jäeger a ir a dejar unos documentos a la sala de profesores y traer no sé qué cosa de un armario. Mientras íbamos hacia el lugar, aproveché a decirle que me acompañara al baño. Pareció emocionado con tal propuesta, no sé si porque se imaginaba lo que venía o porque simplemente le hablé.

Al entrar al lugar, lo lleve al fondo de la habitación y comprobé de que no hubiera nadie más, por lo cual pareció incluso más emocionado. ¿Qué mierda se esperaba? ¿Una confesión?

-Jäeger.

-¡S-Si!-. Se sobresaltó cuando le hable, seguido por una emoción que se plasmó en su cara como si le pusieras un cartel que dijera "Estúpido emocionado"

-¿Recuerdas de lo que hablamos el otro día?

-S-Si…-. El sonrojo se hizo presente en sus mejillas, y miro levemente hacia otro lado avergonzado mientras se rascaba una de estas.- ¿Q-Que quieres hablar sobre eso?

-Básicamente, si me dejas de mirar como un puto cachorro perdido, te la daré.

-¿¡En serio!?-. De nuevo la emoción se le pego en el rostro, si no estuviera sumamente encabronado con él, hubiera pensado que se veía tierno.

-Ugh… pero solo si me dejas de mirar. Es realmente irritante.

-¡E-Está bien!

-Bien… aquí tienes…-. Quité de uno de los bolsillos interiores de la chaqueta la prenda blanca pulcramente doblada y con olor a lavanda, y la extendía hacia él. Para mi sorpresa, no la tomo e hizo un puchero cruzándose de brazos.

-¡No la quiero! ¡No quiero ESA!

-¿¡Eh!? ¿A qué mierda te refieres hijo de puta?-. Me arrepiento de haber dicho esto, me tomó por el mentón con sus sucias manos obligándome a subir el rostro para verlo a la cara.

-Yo no quiero esa, quiero la que traes puesta ahora.


o: o: o: Eren loquisho. Es un pervert ewé no se, Eren pervert me encanta *3* pero siempre y cuando siga siendo tierno uvu

Datos interesantes: El marido de Hanji es Erwin xD no se, siempre le vi parecido con Historia (Christa) y creo que tiene que ver en el manga, porque ya saben que Historia es hija bastarda de una monja con otro hombre e3é no se si Hajime va a ir por donde yo me imagino, aunque es lo menos probable, hay posibilidad, lo she *m* (okno, no hay :c)

Bueno ahora pasemos a los Reviews!

Paloma San: Gracias por tu review, como siempre! c: no se si va a ser Eren el que entro por ahí, lo estoy discutiendo conmigo misma uvu

Wkesh: Jeje... esa es la idea mujer, dejarte con el corazón en la boca e3e Y es normal que levicito se crea Hetero, siempre se cree hetero, pero NOO xD no recuerda que Eren lo violo en el pasado (okno, no ira por ahí xD pero parecido)

Bueno, eso es todo por hoy o3o tratare de adelantar, escribir mucho mientras escucho musica~ y esperemos que la imaginación fluya con un buen cafecito que le robe a Wkesh, Ya que el frío me saca las ganas de hacer cosas :c (donde vivo hace un frío horrible :C)

Patatapandicornio~