Lel (?) holis

Volvio Patatapandicornio con el nuevo capi del fic 3ó
Bueno, es cortito, lo se, ultimamente los hago así, pero contienen pequeños trocitos de historia c: lel, ya estoy adelantando un montón *3* escribo en hojas en el colegio, lol (?)

Les aviso, que este fic no es de reencarnación :T Bueno, por ahora les dejare leer~


-¿Qué te de qué?

-Yo quiero la ropa que trae puesta Levi en este momento.

Muy bien Lance, piensa lentamente, analiza la situación…

Estas con un imbécil tomándote del mentón, en lo que parece a punto de besarte, lo cual implica intercambio de baba y quedarte con todos sus gérmenes en lo que utilizas para comer. Ahora, analiza las maneras de zafarte. La opción 1 es decirle que se aleje, lo cual claramente no funcionará. La opción 2 es golpearlo, lo que lo dejará inválido por unos momentos pero no garantiza que tome ventaja para acorralarte de manera que logre su cometido. La opción 3 es hacer lo que él quiere y darle la ropa interior que llevas puesta, aunque equivaldría a que te doblegaras y torcieras el ego. En resumen, bacterias o ego.

-Aléjate Jäeger, está bien, te daré la que traigo ahora si te dejas de joder de una puta vez pedazo de jodido.

-¿¡Enserio!?

Lo deje con la palabra en la boca. Me separé de él y me adentré en uno de esos baños individuales. Me quite los zapatos y luego observé por unos momentos debajo de la puerta y por encima de esta por las dudas de que ese pervertido no estuviera viéndome mientras me bajaba los pantalones y la ropa interior. Por suerte, la única diferencia es que la que llevaba puesta ahora es negra.

Rápidamente en menos de un minuto ya me había cambiado la ropa y los zapatos, así que tome la perilla del baño dispuesto a abrirla, pero un pensamiento se me cruzó por la mente. Algo que logró perturbarme y dudar.

¿Y si afuera había más personas? ¿Si todo esto había sido una farsa para ponerme en ridículo? No conozco a Jäeger, pero por lo que he visto hasta ahora, es probable que sean posibilidades.

Me acerqué a la puerta y pegué un oído en ella para escuchar el más mínimo ruido de más en la sala, pero luego recordé que nuestros compañeros estaban en clases, con el profesor. El mismo que ahora nos debía estar esperando por unas fotocopias, y estar preguntándose donde coño nos metimos. "Oh profesor, sucede que como el maricón de Jäeger-san no quería la ropa interior limpia blanca, tuve que cambiarme y darle la que llevaba puesta hace unos momentos de color negro"

Salí de todas maneras asomándome lentamente por las dudas, y para mi alivio estaba solo, en contra de una de las puertas de los baños de al lado. Al percatarse de que estaba totalmente fuera de ese pequeño lugar, se incorporó nuevamente y se puso en frente de mí. El muy hijo de puta mide 1,75.

-Aquí tienes, así que no jodas-. Le extendí la mano con la prenda hacia él.

-¡Muchas gracias! L-e-v-i-. No sé de dónde lo saco, probablemente lo escucho de esas dos perras sucias que me lo pusieron, pero juro que lo mataré. Lo mataré por llamarme por mi nombre de pila y además con ese tono picarón en la voz. Estaba por alzar el puño y darle la golpiza de su vida, pero se dio vuelta antes de que pudiera reaccionar y se metió la ropa interior en los bolsillos traseros del pantalón.- El profesor nos está esperando ¿Nos vamos?

-Morirás. Morirás de la manera más horrenda y dolorosa existente, espero que te mueras quemado vivo y que tus ojos se revienten dentro de las cuencas oculares, para que luego los nervios y el cerebro se calcinen y queden como una pasa de uva.

-Lanzando maldiciones sin sentido sobre mí no conseguirás nada.

-Por lo menos me descargaré, pedazo de basura mal desechada.

-¿Eso último es siquiera un insulto?

Así siguió la charla durante el trayecto de nuevo hasta el salón, donde el profesor nos dio un buen sermón por tardarnos tanto en ir a una sala y dejar unos papeles trayendo otros. De nuevo, por el resto del día, Jäeger cumplió con su promesa y ya no me echo "miraditas".

.

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En la mañana, mi madre tan organizada como siempre, se dio cuenta de que faltaba uno de los pares de bóxer negros en el closet, y yo simplemente le metí la excusa de que se rompieron. Igualmente, mi madre no es una persona fácil de convencer y mucho menos es una mujer tonta, pero se dio cuenta por mi expresión y mirada que no era algo de real importancia y que no debía meterse en lo que no debía.

Camine tranquilo hacia el instituto, con el alivio de que no tendría tal perro con mirada de cachorro bajo la lluvia acosándome durante las clases, ni locas desquiciadas imaginándose de maneras más repugnantes la situación.

Me olvide por completo del infierno de ese día…

Ese día horrible que pasa en el transcurso de las clases, donde todo se desordena y se vuelve a organizar de una forma totalmente diferente. Un total infierno. El día de la reelección de asientos.

Llegué con desgano al aula, y pareció que el aura oscura manifestada sobre mi ser no afectaba a la aureola de felicidad de los demás, al poder compartir con los demás mocosos distintas experiencias. Por Higia, ni que cambiar el puto asiento fuera un acontecimiento que cambiara la vida.

Por gracia divina de la diosa de la limpieza y los productos para limpiar ventanas más eficientemente, me toco exactamente el mismo asiento que antes. El que está en contra la ventana, y le da justo la rama de los cerezos, Pero ahí no terminaba la cosa. Hanji se sentó, para mi mala suerte, detrás de mí. Petra justo delante a la derecha, así que quedaban libres los asientos a mi derecha y adelante. Esa es una de las ventajas de estar en contra de una de las paredes: Pocos estúpidos alrededor.

Al parecer, el asiento 4 era el que estaba a mi derecha, y el idiota que debía sentarse allí era un tal "Bertholdth" al cual yo le daba miedo. Los prejuicios se expandieron rápidamente por el aula, y al final nadie quería sentarse a mi lado. Por mi da igual, prefiero que allí haya un demonio a uno de los imbéciles maricas que se dejan intimidar cuándo ni siquiera los miré con mi mirada asesina.

Miré por curiosidad redondeando el área, hasta que mis ojos se cruzaron de nuevo con ese castaño, el cual estaba rodeado por varios de los imbéciles que él ni recuerda sus nombres, agradeciendo y comentando lo bueno que era estar sentados junto a él, ya que había conseguido nada más ni nada menos que el asiento central. Cuándo me quise dar cuenta sus ojos del color del jade se cruzaron con los míos, Esta vez era yo el que observaba con curiosidad. Rápidamente seguí recorriendo el salón como si simplemente hubiera sido una mera coincidencia el encuentro de nuestras miradas, pero sé que no se la creyó.

Para mi horror, en ese momento el alzo la voz.

-¿Quién tiene el asiento número 19?


Bueno xD como ven, poco a poco Erencito se mete en la vida de Levicito *3* "La caja que se abrió" tiene varias partes xD como 4 o 5, y luego volvemos a la historia principal de nuevo c:

Bueno, ahora pasemos a los sensualones reviews que me dejaron.

Paloma-Chan: Yo ya sabía que no eras batman ewe porque YO SOY BATMAN 0: NANANANANA NANANANANANA BATMAN! -salta por la ventana y se la ve corriendo renga porque se torció el pie- (?)

Wkesh: Dios, ni cuando termine "Ayudame a salir de mi locura" Escribiste un capítulo de tus biblias tan grande xD Pos, yo vivo en la Patagonia 0: sabías que significa Pies-Grandes? 7u7 apuesto a que no, hué. El tema es que está por nevar o: o: o: lel

Bueno, eso es todo por hoy c: saben que sus hermosos reviews me dan energía para escribir y alimentar mi ego *m* así que dejenlos c: aunque sea un simple "SIGUE O TE MATO!" u otro tipo de amenaza mortal, a mi mehace feliz (?) uvu

Patatapandicornio