Hermanos.

-Entonces… ¿No te quedaras por navidad?- le preguntó James por quinta vez aquella noche, Sirius suspiró.

-Mañana me iré en el tren- le avisó decaído.

-No lo entiendo, ella ni siquiera te agrada- apuntó Peter algo confundido, Remus se sentó en el borde de su cama con aspecto cansado.

-Es muy noble lo que Sirius hará- les dijo intentando sonreír, la ultima luna llena le había "golpeado" bastante fuerte. James soltó una carcajada.

-El príncipe encantador va a socorrer a la dama en peligro- se burló el muchacho, Sirius tomó una almohada y se la lanzó a su amigo. Remus soltó una risita también.

-Es una manera de verlo- admitió el joven hombre lobo.

-¿Por qué no nos vamos todos a dormir?- les pregunto Sirius fastidiado. Debía admitirlo, para su cabeza era algo así por lo que había tomado aquella decisión, la chica le había pedido un favor y parecía ilusionada con eso, a él no le costaba nada ayudarla al menos por esa vez.


A la mañana siguiente ya Sirius se encontraba en el tren de vuelta a Londres, acompañado por Eve y Regulus. La primera escribía una carta, mientras que su hermano parecía pensativo mientras veía por la ventana.

-A Narcissa le gustará vernos juntos- exclamó la muchacha contenta sin quitar la mirada de su carta, Sirius la vio extrañado ¿Desde cuando ella hablaba con su prima?

-¿Mi prima Narcissa?- le preguntó para comprobar que hablaban de la misma persona, Eve levantó la cabeza y se le quedó viendo.

-Si, ella- Para la joven McKay desde que conociera a la mediana de las Black se había ganado una amiga, aquella muchacha le había dado todo su apoyo con respecto a su relación con Sirius.

El mayor de los Black resopló, al parecer su "prometida" tenia una mejor relación con su familia que el mismo. Se cruzo de brazos y así estuvo por el resto del viaje, contestando ocasionalmente alguna pregunta que a Eve se le ocurriera, pero bastante fastidiado, tanto que ya se cuestionaba a si mismo por estar ahí, acompañándola.

Al llegar a la estación, su madre ya los esperaba, Regulus se adelantó a saludarla y cuando Sirius bajó del tren junto a Eve ya su hermano estaba con la señora Black.

-¿Te quedaras con nosotros querida?- le preguntó Walburga a la muchacha con una sonrisa y ella sonriéndole también, negó con la cabeza.

-Kim vendrá a buscarme pronto- le avisó. Sirius sonrió, claro, los elfos siempre por delante de los padres.

-Nos veremos en navidad entonces- Eve asintió con la cabeza.

-Hasta pronto- se despidió Regulus fastidiado y la señora Black se le quedó viendo a su hijo mayor, que aun se encontraba a un lado de la muchacha, esperando a que este se despidiera. Sirius lo notó y se separo de la chica.

-Supongo que nos veremos en navidad- Eve se le quedó viendo con una gran sonrisa, después de aquello ¿Quién podía decir que no le agradaba al chico?


Los días siguientes Sirius estuvo en su casa al igual que en Verano, evitando por todos los medios el intercambio de palabras con su madre. Al llegar el día de la fiesta se mantuvo así, encerrado en su habitación hasta que uno de los elfos le avisó que ya debía alistarse.

No hizo mucho, solo tomó una rápida ducha y se vistió con la tunica de gala que le habían dejado sobre la cama. Se vio en el espejo mientras se peinaba y al terminar le sonrió burlonamente a su reflejo, Eve estaría encantada con lo que vería aquella noche. Inspiró profundamente, dándole a su rostro toda la seriedad posible antes de salir de su habitación, bajo hasta el salón, donde probablemente encontraría a su hermano.

Y así fue, Regulus se encontraba sentado en un sillón viendo fijamente el tapiz de la pared.

-¿Alguna mosca sobre tu nombre Reg?- le preguntó sentándose en otro sillón, el muchacho dirigió hacia el la mirada.

-¿Qué?- preguntó distraído, Sirius se le quedó viendo.

-¿Va todo bien?- le preguntó, por muy molesto que fuera, Regulus era su hermano y le preocupaba el hecho de que el muchacho llevara varios días tan abstraído.

-Todo va de acuerdo al plan- le contestó el muchacho molesto mientras volvía a ver el tapiz, su hermano lo vio extrañado.

-¿Tienes un plan?- su hermano estaba cada vez mas extraño.

-Mamá tiene varios…- soltó distraído -¿Por qué tuviste que ser el mayor?- le preguntó viéndolo de nuevo. Sirius se sorprendió por aquello ¿desde cuando eso molestaba a Regulus? Él siempre había sido el "favorito".

-No es como si yo lo hubiera decidido- le contestó sin saber que más decir; Regulus soltó un resoplido y se cruzó de brazos.

-Tu… tu no mereces ser el mayor- Sirius soltó una risita, su hermano estaba desvariando.

-¿Puedo saber a que viene el tema?- le preguntó, Regulus lo vio como si estuviera loco.

-¿No lo entiendes?- el muchacho se sentó al borde del sillón –Si te dieran a elegir entre Cissy y Bella… ¿a quien elegirías?- intentó explicarse, aunque Sirius prefirió omitir aquel ejemplo, la verdad elegiría a Andromeda y al parecer ella no era una opción.

-Y con eso debería entender mejor- dijo intentando convencerse, todo parecía muy confuso. Regulus resopló de nuevo.

-Eres el hermano mayor, ya buscaron con quien debes casarte y te tocó una Narcissa, en nuestro circulo ya es complicado conseguir a alguien que cumpla con todos los requisitos para ser una Black y tu… tu te quedaste con alguien que te dejara ser, ¿Crees que quiero ser como Rodolphus? Y a ti esto ni siquiera te importa…- Regulus parecía realmente desesperado por aquello.

Y por primera vez en su vida, Sirius quiso carcajearse por algo que se hubiera dicho en su familia, y es que al entender que era eso lo que tenía tan mortificado a su hermano no podía dejar de pensar en lo ridículo de la situación. ¿Quería a Eve? Pues podía regalársela con un lazo, quizás a su hermano le gustara más la pequeña maniática que él tenia por prometida.

De pronto su madre entró al salón con una sonrisa en los labios.

-Ya podemos irnos- anunció, cosa que hizo que Regulus se levantara automáticamente. -¿Esta todo bien?- le preguntó la mujer al más pequeño de sus hijos mientras tocaba su frente. El muchacho solo asintió con la cabeza, mientras Sirius se levantaba.

-Reg y yo estábamos pensando…- el muchacho de ojos claros se le quedó viendo -¿Puedo regalarle a Eve?- le preguntó Sirius de manera cómica, la señora Black se puso rígida de repente y dejo la frente de su hijo, sus mejillas se coloraron. Regulus la vio esperanzado.

-Eso esta fuera de discusión- les dijo molesta mientras salía del salón. El joven Gryffindor se hinco de hombros y su hermano salio detrás de su madre, muy molesto.

Al quedarse solo, el mayor de los hijos de Orion Black aprovecho para reírse. Su hermanito tenia divertidas ideas en esa cabecita loca de el.

N/A: Este capitulo digamos que me salio como uno de relleno antes del baile. Pero especialmente me gusta por lo de Regulus xP