Los chicos descendieron uno tras otro. Mientras que ellas solamente les miraban indiferentes, rogando por algún milagro del cielo ocurriese en ese preciso momento para evitar que el Profesor se enterara de lo que pasaba en ese preciso momento. No se podían imaginar que cara haría el profesor cuando se enteraran, pero si era tan mala como habían supuesto, no querían saberla.

Suspirando fuertemente, decidió que ya era hora, pues estaban retrasando lo inevitable, porque ¿El profesor no sospecharía que algo raro pasaba, cuando llegaran con los chicos aferrados a alguna parte de su cuerpo? ¿Creían que era tan tonto? Pues era obvio que sospecharía que algo raro pasaba.

-vámonos a casa.- le dijo a sus hermanas, pues era hora de regresar. Buttercup asintió, y se preparó para salir volando, al igual que Bubbles, que se acuclillo un poco para suspirar de manera inaudible. Antes de que levantaran el vuelo, sintió unas manos posarse en sus hombros posesivamente, se giró, y encontró al rubio mirándole indiferente, como si fuera una cosa totalmente normal lo que hizo… después de estar media hora con la cabeza en sus senos.

Butch también miro ansioso a la pelinegra, que le miraba cansada. Sabía que el verde de los Rowdyruff Boys era el más hiperactivo e impulsivo del grupo, basándose solamente en los movimientos que su cuerpo producía involuntariamente, sin esperar a pensar nada y escuchar a nadie con excepción de Brick. Por lo mismo, ella sabía con claridad que estaba ansioso para lo que sea que fueran hacer después de ese momento, lo esperaba con ansias. Una sonrisa maligna se posó en sus labios, claro que se divertiría.

-Andando.- hablo la pelirroja, que decidió ignorar a su contraparte por lo menos hasta que llegaran a su casa. Los 6 salieron disparados del centro, dejando sus típicas estelas de colores.

El viento en la cara era lo suficientemente bueno para usarlo de excusa e ignorar el problema que representaba la insistente mirada del pelirrojo sobre ella. Pensaba en lo que diría el profesor de enterarse en que estúpida situación las habían metido esta vez. El Profesor sabía el desagrado que le tenían a los chicos mejor que nadie. Y era bueno pensar que lo tomaría de manera razonable, cuando le explicaran el hecho de que estos estuvieran obsesionados con ellas por el rayo de Mojo, o al menos eso era bonito de creer. Le preocupaba que lo tomara a mal, alegando que sus hijitas eran lo bastante inocentes para tener a sus espaldas en todo momento a unos adolescentes prepotentes, y de seguro, intentaría por todos los medios separarlos de ellas. Lo cual era benefactorio para ellas, puesto que lo más probable era que se uniera a Mojo en la creación de la cura, ayudándolas a salir más rápido de este problema.

Lo malo, era que si salían del problema, los chicos tuvieran conciencia de lo que habían estado haciendo durante lo que durase el embrollo, y las odiaran aún más. Y ellos se habían convertido en unos rivales poderosos, y tenían motivos de sobra para odiarles. Suspiro con molestia.

Aun recordaba cuando se habían marchado de saltadilla. Era un día soleado, como muchos otros, este parecía un día libre de ataques de villanos o monstruos. Pero, como la mayoría de las veces pasaba, se había convertido en uno de los días más duros de Saltadilla, pues los Rowdyruff Boys y las Powerpuff Girls estaban peleando a las afueras de la ciudad. Contando con 12 años, ambos bandos estaban tratando de eliminar al contrario. Atacaban sin parar y de manera brutal, como pocas veces se había visto. Pero de repente, la pelea paro. Los Rowdy, solo las miraron durante unos segundos, y se alejaron volando rápidamente lejos de la ciudad. Desconcertadas, trataron de olvidar ese detalle, pensando que mañana sería un día como cualquier otro y volverían a pelear. Grande fue su sorpresa al enterarse de que se habían machado.

No pensaron que pudieran tardar 4 años en regresar, pero cuando lo hicieron, ellas estaban listas para enfrentarlos, pues sabían que no iban de estar de holgazanes. Conociendo a Brick, y Blossom bien que lo conocía, habían estado entrenando para eliminarlas y apoderarse de la ciudad de una vez por todas. Pero ellas también habían entrenado demasiado, volviéndose más fuertes, listas y veloces de lo que jamás habían sido. No obstante, ellos también lo habían hecho, volviéndose en los principales rivales de las chicas, pues Him había desaparecido por un tiempo. El encuentro fue sorprendente.

Los chicos habían cambiado tanto como ellas. Sus músculos se habían desarrollado, al igual que su cuerpo, que ya parecía el de un adolescente. Ellas también, su cuerpo ya parecía el de una mujer. Pero lo que más había cambiado, era las habilidades de cada uno. Bubbles había perfeccionado su velocidad, haciendo que las moléculas de su cuerpo vibraran con intensidad y volara a una velocidad única. Al igual que Buttercup, que su supe fuerza y sus habilidades habían sobrepasado los límites de ella misma. Por otro lado, Blossom había perfeccionado sus estrategias, sus poderes y su aliento de hielo. Pero los chicos también habían perfeccionado sus habilidades, Boomer ya podía crear cualquier objeto de electricidad, ya no solo su bate. Butch había aprendido a reflejar su escudo de energía, enviándolo hacia otro ser que no fuera él. Y Brick, para sorpresa de todos, había desarrollado su aliento de fuego, compitiendo con el de ella. Además, se habían vuelto más fuertes y rápidos.

No obstante, se seguían odiando.

Cuando llegaron a su casa, no se había dado cuenta que había pasado todo el camino pensando en la inmortalidad del cangrejo*

Suspirando sonoramente, llamando la atención de sus hermanas, que ya sabían lo que eso quería decir, entro a la casa seguida de los demás.

-¿Profesor?- Llamo a su padre, que asomo su cabeza por la entrada de la cocina.

-Chicas, me alegro que hayan vuelto ya.- Dijo su creador, ignorando el hecho de que sus tres archienemigos estaban a sus espaldas con unas caras de bobo, que difícilmente podían ser superadas.

-Profesor, hay algo que tenemos que decirle.- Comenzó la pequeña Bubbles, que lo último que podía hacer era mentirle a su padre.

-Chicas, pueden decirme lo que quieran, pero antes, ¿Por qué tienen a los Rowdyruff Boys a sus espaldas? ¿A pasado algo de lo que deba enterarme?- Era idea suya… ¿o el profesor levanto las cejas sugestivamente?

-Lo que paso fue que…- comenzó Blossom nerviosa, pero Buttercup el corto inmediatamente sonrojada, y con el ceño levemente fruncido.

-¡Fue culpa del mono estúpido!- Grito la pelinegra moviendo las manos histéricamente.- ¡Él nos lanzó un rayo, pero estos idiotas lo recibieron y…

Ante la sorpresa de todos, los Rowdy avanzaron hacia la cocina, atravesando el salón con dirección al profesor, que los veía expectante. Las chicas solamente vieron un destello decidido en los ojos de sus contrapartes, y estaban tan conmocionadas que ni siquiera se acercaron a detenerlos. Brick se paró frente al profesor, con Butch y Boomer flanqueándolo. Acerco su cara a la de su padre, que le miraba nervioso, peor el pelirrojo solo le miraba.

-¿Qué quieres de mí, degenerado?- Pregunto nervioso, asustado. El de ojos rojos solo sonrió.

-Ya sabes lo que quiero.- Dijo en un tono bajo y amenazante. El profesor saco algo de sus espaldas, y se lo ofreció al chico. Este miro el objeto curioso.

-¿Quieres?-

-Gracias.- dijo Brick mientras tomaba un trozo de chocolate que le ofrecía el profesor. Alejándose del hombre, le tomo la mano y le dijo.- Estoy saliendo con su hija.-

Los ojos de Blossom se ampliaron consternados, mientras sus mejillas se sonrojaban furiosamente. ¿Qué hacia ese? ¿acaso, le pedía su bendición al profesor? ¿Qué carajo pasaba? Ante la sorpresa inminente de todos en la sala, el profesor le tomo la mano y sonrió enormemente entusiasmado.

-¡Me alegro mucho, campeón!- Dijo el profesor, sacándole una sonrisa al pelirrojo.


En la mente de los chicos, incluyendo la de Brick, solamente pasaba una cosa. El profesor, estaba loco. Aunque, por otro lado, los chicos lo único que querían era salir de una prisión que aislaba su mente de su cuerpo, que reaccionaba solo.

-¿Qué estoy haciendo? Maldición, cuando salga de aquí el mono pagara.- Dijo un Brick de 5 años en una sala, la cual era su subconsciente, mirando por una pantalla todo lo que le ocurría a su cuerpo, sin poder controlas sus movimientos.

-¿Qué está haciendo? Demonios, y se supone que las odia.- Dijo un Butch de 5 años paseándose por su subconsciente, al igual que su hermano, veía todos sus movimientos desde una pantalla, sin tener control sobre estos.

-¿Qué le pasa a Brick? De seguro nada bueno. Espero que salgamos de esta pesadilla pronto.- Dijo un Boomer de 5 años, sentado frente a la pantalla al igual que sus hermanos, tomándose la cabeza con las manos.


-Yo también salgo con su hija.- Dijo Boomer, ante sorpresa de todos. El profesor le tomo las manos sonriendo aún más, mientras que el rubio sonreía alegremente con los ojos cerrados. Las chicas seguían tan sorprendidas, por lo que solo pudieron abrir sus bocas consternadas cuando el rubio dijo esa blasfemia.

-¡me alegro por todos! ¿Tú también sales con Buttercup?- Pregunto el profesor a Butch, quien asintió con la cabeza.

-¡Cállate Cabrón, que tú no eres nada mío!- Grito colérica la pelinegra, que había reaccionado ante el asentimiento de su contraparte. Butch, se abrazó a las piernas de la pelinegras escondiendo su rostro, gimoteando como cachorro herido.


El subconciente de los tres RRB estaba mas que molesto.

-¿Qué mierda acaba de pasar?- Dijo el Brick de 5 años.

-¿Qué acaba de pasara?- Dijo el Boomer de 5 años.

-Cuando salga de aquí, me vengare de esa marimacha. ¡A mi nadie me golpea! ¡Y ahí vas tu de gay escondiéndose en sus faldas en lugar de ponerla en su lugar!- ¿Tenemos que decir quien dijo eso? Dijo Butch de 5 años apuntando acusadoramente a la pantalla.


*La inmortalidad del cangrejo, es estar pensando en la nada

Notas: Hola, después de una pequeña ausencia, he reaparecido. Debo decir que los chicos de 5 años son los subconscientes de estos, pues desde que tienen esa edad la perspectiva hacia el sexo opuesto no ha cambiado, y me pareció divertido ponerlos de esa edad. Jejejeje xD. Gracias a todos por sus Reviews. Me alegra el alma.

Leyendo:Nini: ¡No envíes a tu panda! ¡Niní ser niña buena! ¡Además tengo el martillo de Thor y no tengo miedo a usarlo!Marc: Cada día estas más loca. (Nini lo golpea con el martillo) Nini: Cállate. Bueno, Gracias a todos, nos leemos luego.

¿REVIEWS? Por cada review, salvas a un gatito bebe.