Venganza.
Esa era la única palabra que se tenía en mente en este instante, y, probablemente, la única palabra que podía mantenerla ocupada en ese instante. Y la única palabra en la que podía encontrar el consuelo necesario para no reventar cada molécula del cuerpo de su contraparte. En sí, la palabra venganza era lo único que la detenía de cometer asesinato.
Era frustrante saber que las habían insultado en sus narices, y además no poder encontrar algo lo suficientemente cruel, retorcido, descabellado, humillante, en fin ¡Algo si quiera!
Era bastante horrible saber que, para la mayoría de las situaciones, ella era la creativa, creando planes y estrategias lo suficientemente novedosos, elaborados y creativos para pelear contra los villanos de la ciudad. Y, aunque sonara arrogante viniendo de ella, sinceramente eran los mejores planes de la historia del mundo entero, porque, si bien había muchas guerras alrededor del mundo, ninguna de ellas tenía que mantener una ciudad intacta, además que ninguna guerra que haya presenciado la humanidad había tenido la oportunidad de presenciar los desastres que hacían las únicas personas con súper poderes, aparte del Mayor América y su equipo, cuando batallaban. Por lo mismo, ella era la más creativa de las tres ¿No?
Pero para esta venganza, no se le ocurría nada, era como si no tuviera ideas, como si su cerebro estuviera totalmente desinflado sin un gramo de creatividad. Estaba sentada en la mesa de la cocina, con un cuaderno frente a ella, el cual solamente llevaba escrito, o garabateado, tres opciones para vengarse, las cuales eran más que deprimentes. Frustrada, resoplo sonoramente, tomando una manzana de cera del centro de mesa, lanzándola con toda la fuerza que pudo hacia la pared, rogando al cielo porque solo provocara un inofensivo agujero, y no derribara toda la casa, pues estaba segura que vio la manzana envuelta en llamas cuando la lanzo.
Buttercup atravesó el umbral de la cocina con una sonrisa victoriosa, pues estaba segura que su venganza provocaría que Butch se quedara en casa por los últimos 12 meses, feliz por no ver su espantosa cara durante ese tiempo. La pelinegra, en un acto de reflejo, lanzo un rayo de calor de sus ojos hacia una manzana, la cual viajaba a una velocidad increíble y estaba segura que le hubiera volado la cabeza. Molesta y confundida, miro como la manzana se desintegraba en un segundo, y se volvió hacia su hermana mayor, que le miraba con una sonrisa nerviosa.
Rodando los ojos, se acercó distraídamente hacia la mesa, tomando el cuaderno que reposaba en ella. Blossom solamente se sonrojo al recordar lo que había escrito en el cuaderno, mostrando su falta de creatividad para ese tipo de cosas.
—¿Ponerle carne molida en sus calzoncillos y lanzarlo a un perro hambriento? —Pregunto incrédula al leer la primera opción de venganza de su hermana pelirroja. Se llevó su mano al mentón y lo pensó un poco antes de mostrarle el error cometido. —Mira Blossom, si le tiras carne molida en los calzoncillos y lo lanzas a un perro hambriento, Brick usara sus poderes para huir de la situación, o en el peor de los casos, matar al perro. — Se encogió de hombros de manera desinteresada. Los ojos de Blossom le brillaron con adoración.
—¿Tu eres buena con las venganzas? —Pregunto curiosa, Buttercup se llevó una mano en el corazón e hizo una mueca de sufrimiento, claramente ofendida. —Vale, eres más que buena…
—¡Mejor que eso! ¿Recuerdas al maestro pecoso? El de la nariz ganchuda y llena de pecas. — Dijo orgullosa la pelinegra.
—Claro, él te reprobó. — contesto sin poder evitar que se le saliera una risita al recordar ese día.
…
Las chicas estaban en la escuela, en la clase de ciencias. Buttercup estaba mirando distraídamente la ventana, mientras que Bubbles y Blossom miraban atentamente el pizarrón. Estaba sentada una detrás de la otra, con Buttercup al final y Blossom al principio. El maestro, que tenía una gran nariz ganchuda hacia abajo, como pico de cuervo, y estaba lleno de pecas. El pecoso se acercó a Buttercup, con una sonrisa indescifrable. Carraspeando un poco la garganta, llamo la atención de la chica de inmediato.
—Señorita Utonium, Su padre es profesor si no me equivoco —Comenzó el irritante maestro—Entonces, lo más lógico es que usted sepa un poco de ciencias ¿no?- Su sonrisa se ensancho — ¿Puede decirme la teoría de Darwin? —
Buttercup, le miro ceñuda, y de giro a Blossom, quien le miraba cómplice dispuesta a enviarle la respuesta con un susurro inaudible para el profesor, que al ver eso frunció el ceño.
—Ni se le ocurra Blossom, si no quiere reprobar mi materia, le sugiero que se abstenga de decirle la respuesta correcta a Buttercup. —Advirtió.
La pelinegra estaba en un dilema, no sabía nada de la teoría de ese tipo barbudo… ¿Cómo se llamaba?
—No lo sé. —dijo finalmente en un suspiro. El profesor sonrió como bastardo.
—Oh que mal— Exclamo con pena fingida. Ante eso, Buttercup se enojó de sobre manera, pues se estaba burlando de ella— ¿Puede decirme por lo menos, lo que es un coprolito? —
La pelinegra sonrió imitando al profesor—Su madre— contesto sonriendo inocentemente. — Y debo decir que está bien conservado, no cualquier coprolito de dinosaurio puede estar en esas condiciones hoy en día. — La clase estallo en risas, mientras que el profesor se ponía rojo de la ira y la vergüenza.
—Salga de la clase, esta reprobada. —
…
La pelinegra asintió dándole la razón a Blossom.
—Si lo hizo, pero al día siguiente encontraron su auto en el Empire state, en Nueva York.- Dijo guiñando un ojo, mirando la cara sorprendida de Blossom.- Ahora dime, soy o no soy la mejor. —
—Eres la mejor. —Concordó la pelirroja, levemente sorprendida de la creatividad de su hermana.
—Bueno, ahora sabrás que me pienso vengar de los idiotas aquellos. —Blossom asintió. —Te diré que, tal vez, decida también hacerle una pequeña venganza al cabeza de zanahoria… aunque no estoy segura que me vaya a divertir tanto, pues el idiota numero dos solo te obedece a ti, y el idiota número uno a mí. Por lo que, sugiero, que seas tú quien te vengues. Eres mi hermana, por lo que debes de tener un espíritu vengativo. ¡Hazlo que debas hacer! ¡No importa a cuantas personas lastimes, a cuantas personas involucres, a cuantas mates…
—No exageres. — Pidió interrumpiéndola, pero la de ojos verdes la ignoro completamente.
—… recuerda que la venganza se sirve fría! — y con ese último comentario, salió por la puerta riendo como desquiciada,
dejándola a ella con su dilema interno, pensando en que venganza seria lo suficientemente buena para Brick.
…
…
…
Bubbles miraba distraídamente la televisión. Hace un par de minutos el Profesor le había avisado que había una emergencia de último minuto en la universidad de Harvard, por lo que se había marchado de la ciudad para asistir rápidamente a los científicos de dicha universidad, dejándolas solas en la casa por unos cuantos días.
Suspiro cuando no encontró nada bueno que ver en la televisión, y miro de reojo a Boomer, que estaba sentado con los brazos cruzados sobre su pecho, mirando la televisión, concentrado en demasía. Estaban pasando una película bastante predecible, al menos para él, puesto que era una dramática romántica. La chica era de una familia de prestigio, y odiaba a un motociclista pues este se había burlado de ella, el chico era malo, pues apostaba en carreras de moto y se metía en problemas con la policía. Pero la chica accedió a salir con él participando en una carreara de siamesas, y se empezaban a enamorar.
Bufo. Otra de tantas películas de adolescentes que su vida giraba alrededor de un amor imposible, no es que no le gustaran las películas románticas, siendo sincero las odiaba, aborrecía y le repugnaban. Pero, ¿No había una trama menos vista? Como que el chico fuera un asesino en serie, e intentara matar a la chica. O que la chica fuera un chico en realidad. O que los padres de ambos los prostituyeran.
Se sintió observado, y giro la cabeza, dándose cuenta que era su contraparte. Alzo una ceja interrogante. Apenas se daba cuenta que podía controlar de nuevo sus acciones, pues no sentía la necesidad de estar con la rubia como para que los efectos del rayo se activasen a tal grado que se le abalanzara.
— ¿Qué te pasa?- Pregunto con curiosidad. Bubbles solo agito un poco la cabeza, como si saliera de un trance.
—No nada, me preguntaba cosas.- Respondió sin más.
—Pues no te las preguntes.- Se encogió de hombros de manera indiferente, y se volvió para ver la horrible película.
—Boomer…- Le llamo Bubbles, mientras le tocaba su hombro. El mencionado se volvió para verla una vez más, levantando un poco la cabeza preguntando un silencioso "¿Qué pasa?" — tu... ¿Podrías dejar de tener los efectos del rayo cuando diga una palabra? —Pregunto tomando por sorpresa al rubio, quien abrió los ojos como platos y abrió la boca incrédulo. —Me refiero a, que si digo una palabra clave dejaras de tener los efectos del rayo, pero cuando diga la misma palabra, volverás a tener los efectos. —
Boomer lo pensó un poco. Estaba controlando su cuerpo, porque estaba cerca de Bubbles y estaba haciendo lo que ella le pidió de buena gana, cosa que acababa de aprender recientemente y no había tenido la oportunidad de decírselo a sus hermanos. Pero, ella le estaba ofreciendo no solo tener su cuerpo en ciertas ocasiones cuando se alejaba de ella y no la veía durante un tiempo o cuando hacia las cosas de la rubia y estaba con ella de buena gana, si no, que cuando a ella le pareciera correcto. Sabía que la había incomodado cuando la abrazo, y él también se había sentido incomodo en demasía.
Bubbles esperaba que Boomer considerara su oferta, porque, aunque el rubio no lo sabía… Bubbles le obligaría a aceptarla quisiera o no. Estaba hastiada de estar pegada al rubio sin poder moverse de lugar porque él la seguía. Además, no quería que la abrazara de la misma forma que la abrazo en el centro, y tampoco quería dormir con él. Eso solo lo hacían los adultos, y ella lo sabía. No obstante, no podía liberarlo del todo de ese hechizo, porque, ¿Quién en su sano juicio rechazaría la sumisión y obediencia de un chico tan guapo? Porque, aunque sus hermanas lo desconozcan, ella aceptaba que los Rowdyruff boys eran guapos.
Por lo mismo, no podía darle completamente su libertad de movilidad. Comenzó a pensar un poco. Si estaba en el cine con sus amigas y había un ataque de monstruos o algo parecido, como ya le había pasado, en lugar de irse de la función… podía mandar a Boomer a encargarse. ¿No?
—Bien. —Contesto el rubio después de unos minutos, extendiendo la mano para que la rubia la tomara. Bubbles sonrió, y extendió la mano tomando la del rubio. Una corriente eléctrica los recorrió a ambos. Boomer pensó que se iba a sonrojar, pues era la primera mano de chica que tomaba, así que retiro rápidamente su mano del de la rubia.
—Bien. —Dijo ella ignorando la corriente eléctrica que le recorrió desde la columna hasta los pies.
—¿Cuál será la palabra?
— ¿Eh—Pregunto confundida, pues estaba pensando si Boomer sabia cocinar, porque, siendo sinceros, tener un chef privado haciéndote todos tus antojos, era una fantasía para cualquier chica. El rubio rodo los ojos con un poco de fastidio.
—¿Cuál será la palabra clave? —Repitió con cansancio.
—Tiene que ser algo que no vayamos a decir por casualidad. Algo que sea una palabra difícil. Que tal… supercalifragilisticoespiralidoso— Boomer abrió los ojos aterrado.
—¿Por qué no solamente dices "puedes salir"? —Pregunto nervioso.
—Le quitas toda la emoción—Dijo desanimada. — Esta bien… ahora, te lo debo de ordenar para que hagas caso, pero antes… Boomer, ve a la cocina y hazme un sándwich de jamón de pavo. —Ordeno la rubia, volviéndose a la televisión. Los ojos del rubio se volvieron más claros y dilatados, mientras se paraba y se dirigía a la cocina a una velocidad luz.
Bubbles sonrió complacida, si bien le había dicho a Boomer que le liberaría de vez en cuando, no dijo de hacerlo inmediatamente, y tampoco de hacerlo con una frecuencia razonable. Después de todo, el rayo le había convertido en su sirviente personal, ¿Por qué desperdiciar una oportunidad como esa?
…
…
…
Blossom suspiro por enésima vez en la última hora, mientras que trataba de nuevo en idear una venganza placentera para ella y desagradable y humillante para Brick. De seguro se pasaría todo el día en la cocina, con el cuaderno en blanco. Decidió hacer algo que jamás pensó que haría: pensar como Brick.
En teoría, ella y su contraparte debían de tener alguna relación en cuanto a pensamientos se refiere, porque los Rowdyruff son versiones de ella y sus hermanas. Pero, al contrario, piensan de una manera con diferencias enormes. Al ser contrapartes, no piensan de la misma manera, pues se supone, en teoría, que ellas y sus hermanas son lo opuesto a los chicos. Por ende, son diferentes. No obstante, comparten algunos ideales y gustos, al igual que las reacciones a diferentes situaciones.
Bufando cansada, arrojo el cuaderno lejos de ella. La puesta de la cocina se abrió, dejando ver a Boomer, que se posicionaba enfrente de la nevera. Curiosa, se acercó para ver que hacia el rubio. Boomer, ajeno a la mirada especulativa de la pelirroja, sacaba lo que parecía ser lo necesario para preparar un sándwich.
— ¿Qué haces? —dijo Blossom, sorprendiendo al de los ojos azules, el cual, soltó los materiales.
—Un sándwich—contesto secamente.
— ¿Por qué? —
—Qué demonios te importa—Le espeto.—Además, ¿No se suponía que husmear en la vida de los demás es de mala educación? ¿Dónde quedo la rosadita educada? — Lo único que se apreciaba en el tono de voz del rubio, era el sarcasmo y la burla. Blossom frunció el ceño, decidiendo dar por terminada la conversación, salió de la cocina murmurando por lo bajo maldiciones.
Subió las escaleras hacia su habitación, donde se encerró dando un portazo.
— ¡Oye, la puerta no te hizo nada! —Exclamo Buttercup, sentada en la cama, enredando unas sogas.
—Lo siento.
—No te disculpes. Pero, si vamos a tener a los idiotas más idiotas de la ciudad, quiero tener la puerta cerrada
—¿Qué estás haciendo? —Pregunto curiosa al ver el desastre de nudos que estaba haciendo su hermana, la cual bufo rendida y fastidiada, aventando lejos de ella el mundo de lazos.
—¿Recuerdas a mi mini Buttercup?, bueno, su maestra de arte les pidió n nudo de mariposa. —
—¿Y se supone que tú se lo estás haciendo? —Pregunto, mientras Buttercup asentía con la cabeza. —Pobre niña, de seguro y reprueba.
—¡Oye! —Le recrimino la pelinegra lanzándole un cojín.
—¡Ya déjame salir! —Se oyó un grito desde afuera de la casa. Blossom se acercó riendo a la ventana, para ver el patio delantero. Butch y Brick estaban atados de pies y manos, mientras trataban desesperadamente de romper las cadenas que les apresaban.
—¡como molestan! —Les grito desde adentro Buttercup.
Blossom salto por la ventana, mientras flotaba encima de los chicos, que le miraban con molestia.
—Aun no encuentro mi venganza, así que no molesten ¿Quieren?—Pidió amablemente.
—Tú no me mandas. —Dijo Brick, mientras giraba su rostro de manera infantil.
—¡Es una orden! —Grito molesta, mientras le lanzaba un rayo de calor de sus ojos, el cual le dio de lleno en la cabeza, tumbándole su gorra. Los ojos de Brick estaban dilatados, por lo que ni cuenta se dio que su preciosa gorra estaba en el suelo, pero no fue lo mismo para su subconsciente, que estaba pataleando en el suelo.
—Esa maldita cosa apestosa. ¡Tirando mi gorra al suelo como si fuera un pedazo de popo! Me las pagara cuando salga de aquí… ¡aquella estúpida! Hay me voy a vengar. — Dijo el subconsciente de Brick, mientras que lloraba y agitaba sus manos, furioso.
Blossom, ajena a las quejas del subconsciente de Brick, tomo la gorra, y rápidamente se encerró en el lavabo de su habitación. Mientras que Butch miraba confundido lo que acababa de pasar.
—Hermosa Buttercup, verdecita de mi corazón… ¿Me dejas irme? —Pregunto por enésima vez.
—Mmmm… No. —Contesto mientras volvía a formar un nudo de lazos.
Blossom estaba frente al espejo. Pensando en lo que iba a hacer.
En teoría, si tenía que hacer una venganza sublime y digna de recordar, tenía que pensar como un villano, y para pensar como un villano, tenía que ser un villano, y el mejor villano que tenía en mente era, nada más y nada menos que Brick. Mojo Jojo era un mono común, y sus planes jamás resultaban como el esperaba. La banda gangrena no eran más que unos adolescentes sin aspiraciones ni ambiciones, que solo se quedaban de perezoso como parásitos en sus hogares, y que tenían un serio problema en la piel. Mientras que Peludito, bueno… Peludito no era un villano en sí, solo no quería que nadie se metiera en su propiedad. Y Him era el peor de los villanos, puesto que era el mismo demonio. Por lo que solo quedaban los Rowdyruff Boys para ser uno de los posibles villanos a quien se le ocurriese una venganza que valiera la pena ejecutar.
Se colocó la gorra, ocultando su cabello en ella, mientras se ponía una camiseta roja y jeans negros. Se colocó unas zapatillas negras, y decidió que debía de ser un poco más convincente, por lo que tomo prestados las lentillas de contacto de Bubbles rojas. Momentos como estos, es bueno que su hermana sea una fan de Crepúsculo.
Dando un largo suspiro, salió del baño mientras se sacudía las palmas, que estaban levemente sudadas, en los jeans. Su hermana Buttercup le miro impresionada, extrañada y sorprendida, abriendo la boca.
—Pero que te paso. —
—Si quiero hacer una buena venganza, debo de ser una persona que las venganzas se le den con naturalidad. —Explico encogiéndose de hombros, mientras salía por la puesta de la habitación.
Bajo las escaleras rápidamente, tarareando una canción, mientras sonreía bobamente, cuando una explosión la alerto. Se dirigió rápidamente a la cocina, pues de esta salía un humo de color verde. Cuando llego, la cocina estaba hecha un verdadero desastre, mientras que había manchas por todos lados. Los demás, incluyendo a los atados, llegaron segundos después. Cuando el humo se hubo disipado, se vio a Boomer que estaba todo despeinado y lleno de manchas, con las ropas llenas de hoyos.
—¡Tengo el sándwich! —Grito victorioso, mientras enseñaba el sándwich a todos los presentes.
Bubbles, que estaba tratando de disimular una risita, se acercó tomando el sándwich y comiéndoselo en dos bocados, ante la mirada atónita de los mayores. Brick frunció el ceño, mientras que Butch negaba con la cabeza en signo de rendición.
—¿Quién puso a Boomer a cocinar? —Pregunto Brick mientras veía a su hermano rubio, que reía nervioso. Bubbles levanto la mano. —No lo vuelvas a hacer. ¡Él es pésimo en la cocina! —
—¿Y yo que iba a saber?
—Pues no lo hagas. Parece lady gaga con las combinaciones extrañas que le pone a la comida.
—Yo haré lo que quiera, tú no me mandas.
—Que no lo hagas y ya.
Blossom, Buttercup y Butch solamente veían alternadamente a los dos, mientras que el pelinegro comía unas palomitas que estaban tiradas en el suelo. El rubio solo se sonrojaba y fruncía el ceño por lo que decía Brick.
—¡Me vale lo que digas!
—¡Envenénate si quieres! Boomer no sabe cocinar.
—¡Tu madre no sabe cocinar!
—Mi madre es la suya ¡Y es un mono!
—Bueno… pues… yo…—Balbuceo un poco, mirando a todas partes. —¡Blossom es un vampiro!
La pelirroja solamente le miraba confundida, Boomer le apunto a los ojos e hizo una cruz con los dedos.
—Aléjate de mí vampiro ¡Vete de aquí o te bendigo!
—¡Tengo ajo y estoy dispuesto a usarlo! —Grito el pelinegro, mientras que tomaba una pequeña maleta de su espalda, donde se leía "Contra vampiros"
—Pero ¿Qué mosca les pico? —Pregunto Buttercup y Blossom al mismo tiempo.
—¡Brick también es un vampiro! —Chillo Bubbles.
—¡Es una epidemia, se está esparciendo el gen! —Grito igual Butch.
Blossom solo rodo los ojos, mientras trataba de concentrarse en su venganza… y porque Boomer exploto su cocina haciéndose un sándwich. Brick, por otra parte, estaba sonrojado, al igual que su subconsciente, pues ambos pensaban que Blossom se veía bien vestida de él mismo.
—Espera… bien con ese traje, se ve ridícula. No definitivamente no, no se ve bien. ¿Por qué pensé eso? ¿y cómo puedes explotar la cocina haciendo un sándwich? — Dijo el Brick de 5 años , mientras fruncía el ceño molesto.
Definitivamente, ese fue un dia muy largo… y los que faltan.
Nini: Bueno, aquí otro capitulo largo. ¿Quieren saber que paso en la cocina con Boomer? Bueno, si quieren, déjenme un review, ustedes creen que podamos llegar a los 50 reviews para el siguiente capitulo. Todos salvan gatitos por cada review que dejan, salven a mas. Dejen review, por favor. Me dan dinero por cada review y no he comido nada. Tengo hambre.
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