Feliciano iba a la tienda todas las tardes, pues era su hora favorita del día. Su abuelo siempre le decía que caminara sin mirar a nadie, derecho a su destino, sin hablar con nadie, sin holgazanear, y de posibilidad con la vista en el suelo. Y así mismo volver lo más rápido posible. Pero Feliciano en cambio, disfrutaba su caminata cada tarde. Amaba caminar por los campos, recogiendo flores. Amaba correr por los polvosos caminos, haciendo carreras con los niños que ahí vivían. Amaba hablar con los pueblerinos y darle flores a muchachas bonitas. Y cuando acababa el día, lo qu e más amaba era sentarse bajo su árbol de roble favorito, no muy lejos de su casa, y simplemente observar como las nubes se desplazaban en el anaranjado firmamento.
En el momento en que Feliciano se acercaba al árbol, con canasta en mano y la tienda como destino, vio de repente la silueta de un alemán caminando despacio en la distancia. Su estómago pareció revolverse y sujetó su bandera blanca con firmeza, pero conforme se acercaba el alemán, lo reconoció como aquel que lo había ayudado en la calle el día anterior. Su estómago volvió a retorcerse, aunque por un motivo completamente diferente.
"Buonpomeriggio,alemán!"
El alemán lo miró y levantó una ceja, ladeando la cabeza en reconocimiento.
. "Buonpomeriggio, Italiano."
Feliciano sintió como si algo saltara en supecho. Sabía que no debía andar por ahí, saludando a soldados alemanes, pero no podía evitar pensar que este alemán, al menos este, era un hombre bueno. Tenía que serlo, ya que Feliciano no sentía miedo cuando estaba con él.
"Qué te trae a esta hermosa parte de Italia? Bueno, no como país… ´pues sé por qué estas aquí... Así que supongo que la pregunta es que te trae a estos campos? Nunca antes había visto a un soldado alemán tan lejos del pueblo…."
El alemán se tomó un Segundo antes de responder. "Sentí cierta urgencia de salir a caminar"
Feliciano asintió con la cabeza, pues le pasaba muy a menudo "Eso me suele pasar a mi también de vez en cuando. Acaso comiste demasiada pasta?"
El alemán solo parpadeó unas cuantas veces y frunció el ceño "No".
"Verás, es que yo siempre salgo a caminar después de una gran comida. Después me quedó dormido bajo esta gran roble…. Y después Lovino viene a levantarme y se pone furioso conmigo. Lovino es mi hermano mayor, por cierto. Tú tienes un hermano mayor?"
Al alemán le estaba costando seguir la conversación. Aunque Feliciano no entendía por qué…. Si él parecía hablar español perfectamente. "Sí, tengo uno".
"Y cómo se llama?"
"Gilbert."
"Y cómo te llamas tú?"
"Ludwig. Eh…quiero decir, Teniente Beil…"
"Ah~ encantado de conocerte, Ludwig! Mi nombre es Feliciano. Gracias de nuevo por detener a ese hombre cruel de ayer. Estoy yendo a la tienda para ver si están vendiendo tomates, te gustaría ir conmigo?"
"…Bueno" dijo Ludwig despacio, aunque no parecía convencido. "Es que yo también voy en esa dirección". Feliciano sintió cierta calidez instalarse en su pecho mientras el alemán caminaba junto con él a través de los campos. Feliciano tuvo que retener una rísa al imaginar lo que dirían el abuelo Roma y Lovino… caminando hacia el pueblo con un soldado alemán!
Caminaron en silencio por unos momentos, mientras Feliciano se tomaba cierto tiempo para examinar al alemán con más detenimiento. Su uniforme era un poco diferente de los que él estaba acostumbrado a ver pero lo reconoció como un oficial inmediatamente. Sus ojos descendieron a las decoraciones en su pecho, y un poco más allá, de manera que Feliciano no pudo evitar como los músculos en los brazos de Ludwig se notaban a través de la tela. Feliciano se mordió el labio, y se forzó a retirar la mirada, siéndose algo confundido. Sin embargo, se sacudió rápidamente esa sensación. Respiró profundamente y empezó a balancear su canasta felizmente, asombrado de cuan agradable era caminar a lado del alemán. Solo con pensar en que probablemente nunca más lo vería una vez llegaran a la tienda lo hacía decepcionarse. Pero estaría por venir.
Ludwig no parecía muy hablador, pero a Feliciano no le importaba ser quien llevara la conversación. Realmente disfrutaba aquella oportunidad de poder hablar en español "Oh, mira! Esas flores aun florecen! Eso quiere decir que el invierno será corto, sabias? Y eso es bueno, porque el invierno es frio, y no me gusta el frio, ni la nieve, ni la lluvia realmente, a no ser que yo este adentro calentito cerca del fuego. Como es el invierno en Alemania? Llueve mucho? Escuché que en Inglaterra llueva casi todo el año, te imaginas! Nunca podrías salir!Ahh… yo me aburriría tanto, tú no, Ludwig? Ah, y cual es la palabra paralluvia en alemán?" Feliciano alzó la mirada, sólo para encontrarse a Ludwig mirándolo con una expresión indescifrable. Feliciano sonrió, a lo cual Ludwig rápidamente alejó la mirada, mirando al piso.
"EsRegen." Al hablar, su voz fue profunda y grave.
"Regen," repitió Feliciano. Sintiendo como esa palabra sonaba ponderosa en sus labios "En italiano es 'pioggia'. Sabes? Me gustaría aprender alemán, algún día" en ese momento algo hizo 'click' en su mente y su corazón se detuvo unos instantes- se le había ocurrido la perfecta idea para ver a Ludwig de nuevo. "Ah, Ludwig! Acaba de ocurrírseme algo brillante! Tú puedes enseñarme alemán y yo puedo enseñarte italiano! Que te parece?
"Yo…." Ludwig parecía perdido una vez más. "Ni si quiera te conozco"
"Claro que sí! Estamos hablando, no? No nos hace eso amigos, uh?"
"Amigos…" Ludwig parecía como si no conociera aquella palabra "Eres un joven muy extraño. Por qué de repente piensas que soy tu amigo? Sólo soy un extraño en tu país"
Feliciano solo rió. "Extraño? Tú no eres un extraño, Ludwig nos acabamos de conocer! Ahora! Y además parecer una muy Buena persona, después de todo me ayudaste aun cuando no tenías que hacerlo, y vas a enseñarme alemán, y tienes lindos ojos. Está tu campamento por aquí cerca?"
Ludwig fue lento en contestar."Sí, pero no puedodecirtedónde".
Feliciano sonrió. No esperaba más, Ludwig obviamente no era tan estúpido como para revelar aquella información "No importa. Lo que importa es que entonces no debe ser muy lejos, así que nos podemos ver todos los días, no? y tu puedes enseñarme alemán, y yo puedo enseñarte italiano, y estoy seguro de que nos haremos muy Buenos amigos. Puedes encontrarme por el roble la mayor parte de los días. Aunque si estoy dormido, por favor levántame despacio, porque me pongo muy fastidioso y enojado cuando me levantan, aunque aun así Lovino lo hace siempre. Los hermanos mayores pueden ser muy molestos, no?"
Ludwig hizo un sonido que fue casi como una risa "Sí, en eso estoy de acuerdo contigo" dijo mientras el camino de verde cesped se convertía en aquel sucio de tierra que llevaba al pueblo.
Feliciano meció su canasta, sintiéndose delirantemente feliz con cada cosa que aprendía sobre el alemán. Feliciano era un experto en sacar información sin que el informante ni siquiera se diera cuenta de que la estaba dando, pero se sentía agradable descubrir todo esto simplemente porque estaba interesado. "Es tu hermano un soldado como tú?"
"Mi hermano está en el frente ruso, y es un soldado, aunque yo no"
Feliciano lo miró confundido" No eres un soldado?"
"No" dijo Ludwig con sus labios curvándose en algo arecido a una sonrisa "Soy piloto"
Feliciano miró asombrado "Un piloto? Nunca he conocido a un piloto antes. Eres de los que entregan provisiones y esas cosas?"
"No, soy un piloto de ataque".
Feliciano trató de mostrar todo su entusiasmo para no autoavegonzarse. Un piloto de ataque…parecía algo salido de un libro de aventuras! Algo completamente diferente a lo que estaba acostumbrado. "Que increíble! Es difícil? Da miedo? Tienes que cargar esos sombreros graciosos? Has luchado contra los ingleses?" Feliciano lamentó haber preguntado lo último.
Ludwig respire profundo y exhale. "para mí no es difícil, no da miedo. Usamos el equipo necesario. Y sí, he luchado contra los ingleses, todos los días".
"Todos los días?" algo así le parecía inconcebible.
"claro…. Después de nuestra derrota en Luftschlacht…" Ludwig se detuvo a media oración, cambiando un poco de tema " Sólo deseo hacer lo mejor por mi país"
Feliciano rápido se arrepintió de haber empezado aquel tema, así que lo cambió apenas pudo. Mientras caminaban y caminaban. Feliciano se sorprendió de que tuvieran tantas cosas en común. Ludwig tenía un hermano mayor, y los dos habían sido críados por su abuelo, quien desde niños les enseñó a que debían luchar contra los ingleses. Ambos amaban los animales, aunque Ludwig prefería los perros, y Feliciano la tenía por los gatos. Él también había crecido en una finca y amaba el campo. Feliciano también descubrió que los a los dos les gustaba jugar fútbol, Ludwig incluso lo había jugado a nivel profesional antes de la Guerra. Y cuando el alemán pensaba que Feliciano no estaba mirando, el sonreiría, y sentiría como su corazón se detenía por unos momentos. En todas las tardes, de todos los años, que había caminado a la tienda, esta sin duda era la mejor.
Caminaron despacio, pero eventualmente llegaron al pueblo, y caminaron por sus estrechas calles pavimentadas hasta la tienda. Edificios de piedra y Madera a ambos lados, echado sus largas sombras. Después de unos momentos de silencio, Feliciano miró a Ludwig, quien lo estaba observando atentamente. De repente sintió como todo su rostro se tornaba rojo. "Qué… qué pasa?"
"Cuántos años tienes?"
"Diecinueve…. Por?"
"Eres saludable?"
Feliciano no respondió enseguida. Qué extraña pregunta, pensó " Creo que sí, aunque el otro día me clave una astilla mientras ayudaba a mi abuelo con la leña para el fuego y Lovino tuvo que sacarla con una aguja, juro que en verdad fue doloroso –aunque no me crean-, además me dijeron que a veces la gente muere por cosas pequeñas como astillas, se enferman y mueren, pero nunca me ha pasado, y me siento realmente bien… algunas vez has escuchado de alguien que muera por una astilla?"
"Er…"
"Ah! Pero tuve un poco de fiebre el ultimo verano, aunque no duró mucho tampoco, pero aparte de eso estoy bastante seguro de que soy saludable, gracias" Feliciano esperó a que Ludwig continuara, pero no lo hizo. Pensó en algo que decir, aunque no tenía demasiado sentido. "Ehm.. y tù.. eres saludable?" esa pregunta era como para dares un facepalm, pero a lo mejor era un tema de conversación común en Alemania.
"Qué…? Sí, yo.." Ludwig hizo una pausa y sacudió su cabeza brevemente " Nein! A lo qué,me refiero es… por qué si tienes la edad correcta y eres saludable, no estás en el ejercito?
"ah.. pues… no quiero pelear" se encogió de hombros.
"Pero tu país está en guerra!" dijo Ludwig más alto y más firme de lo que Feliciano jamás lo había escuchado, aun así el solo encogió los hombros una vez más.
"Es su guerra, no la mía. No quiero dañar a nadie. Los ingleses no me han hecho nada, cierto? De hecho parecen bastante amables… usan trajes, toman té y saben mucho de poesía. No quiero matar a gente como esa. No deberíamos matar a gente que sabe mucho de poesía".
"Es el deber de todo hombre joven luchar por su país en tiempo de Guerra" dijo Ludwig como si estuviera leyendo un libreto.
"Esa es la razón por la cual luchas? Porque es tu deber?" preguntó Feliciano con genuina curiosidad.
Ludwig hizo una prolongada pausa. Respiró un poco y suspiró, como si estuviera pensando que decir a continuación. Después de un rato, respondió "Es porque amo mi país."
"Y qué sucedería si u país estuviera luchando por las razones equivocadas? Has pensado en eso alguna vez?"
Una ligera mueca de dolor, arrepentimiento quizás, cruzó por el rostro de Ludwig, pero se deshizo de ella de inmediato "No estoy en posición de cuestionar los ideales de mi país, ni as razones por las cual lucha".
"Sí, lo estas. Deberías, de hecho".
Ludwig looks stunned. Para ese momento ya habían alcanzado la tienda y salido de aquellas calles en penumbra, vislumbrando la amplia plaza. Los pueblerinos se alejaban de ellos, mirándolos con sospecha, y algunos simplemente asustados de aquel soldado alemán. Feliciano los ignore y camino directo hasta donde estaba la sección de vegetales.
"Ah, que felicidad! Mira, Ludwig, al fin encontré tomates! Lovino estará tan feliz…"
Cuando el dueño del puesto salió a atenderlo, se veía tan molesto como asustado. Ludwig tocó el hombro del italiano discretamente y murmuró "Me tengo que ir".
"Oh" dijo Feliciano sintiéndose decepcionado "Muy bien entonces pero… vendrás a verme mañana, cierto? Para nuestras clases de idioma?"
"Sí" Feliciano estaba sorprendido de lo rápida que fue la respuesta del alemán. "Estaré ahí."
"Oh, que felicidad! Entonces adiós! Ciao!" dijo Feliciano, pero repentinamente se dio media vuelta para detener a Ludwig quien ya se estaba yendo. "Espera, Ludwig, cómo dices 'adiós' en alemán?"
Ludwig hizo una pausa y miró a Feliciano. "Auf wiedersehen, Feliciano" Tras esas palabras se dio media vuelta y desapareció entre la multitud que lo evitaba nerviosa. Feliciano lo despidió con la mano antes de volver a sus asuntos con el tender quien lo miraba de manera sospechosa, aunque Feliciano estaba seguro de que no había manera de que hubiera entendido sus palabras en español.
"Pero qué se supone que haces, niño? Charlando con un alemán!"
"Nada.."
Los ojos del tender se abrieron grandes como platos al ver mejor a Feliciano y reconocerlo, tras lo cual solo asintió y echó una carcajada "Ah, pero si eres el nieto de Roma! Claro que sí! Cuál es el plan con ese?" dijo mientras movía la cabeza en la dirección que Ludwig había tomado.
Un coraje e ira nada familiar llenaron el pecho de Feliciano, pero él solo sonrió. "Shhh, secreto".
"Ah, sí, sí, secreto máximo y todo eso, entiendo. En todo caso, eran tomates lo que buscabas, no? Me temo que no hay suficientes…"
Después de comprar los tomates, la harina e incluso unas naranjas, Feliciano dejó la tienda, pero en vez de tomar la ruta normal a través del pueblo, tomó una ruta menos concurrida, una estrecha calle secundaria muy difícil de ver a simple vista. Siguió caminando por la empedrada calle hasta que llego a unas puertas de madera maltratadas, con un letrero torcido que colgaba y del cual podía leerse 'Cantina Verde' en letras a punto de desaparecer.
La primera impresión que te daba es que era una cantina normal, como las muchas que hay en Italia. Mesas y sillas en ningún orden especifico, una barra que corría por todo lo ancho de la pared del fondo, y unas cuantos meseros que iban de arriba a abajo por la habitación. Feliciano entró dando pequeños saltos y saludando a todos, aunque ninguno lo saludó de vuelta, cosa a lo cual él ya estaba acostumbrado, pues aquello de pasar bajo perfil era algo que todos tomaban muy en serio. Detrás de la puerta posterior, en la cocina, había otro cuarto, en el cual se llevaban a cabo las más secretas y peligrosas reuniones del país. La resistencia solía juntarse en aquella cantina para discutir asuntos importantes y estrategias de ataque. Y justo en ese momento había una. Todos en la habitación levantaron la mirada al momento en que Feliciano atravesó la puerta trasera. Sonrió y los saludo alegre, pero los partidistas fueron tan poco expresivos como la gente de afuera. Feliciano sólo se encogió de hombros y entró sin preocupación. El lugar era casi tan grande como la cantina, con mesas y sillas, pero con ninguna evidencia del verdadero propósito del espacio.
El abuelo Roma estaba en la mesa del centro, hablando firmemente pero con mucho énfasis al público presente. "La presencia militar en el pueblo se ha incrementado, así que necesitamos tener más cuidado del habitual, alerta permanente. Sé que ustedes siempre han sido cuidadosos, pero ahora deben serlo más que nunca…" Feliciano perdió interés en la charla rápidamente, apenas escuchando unas cuantas palabras que llegaban a sus oídos. Era una reunión pequeña la de hoy. Mucho más pequeña que la multitud que se había juntado a celebrar el día de ayer, y así mismo la atmósfera no podía ser más diferente, con todo el mundo tenso, en silencio, escuchando con entera atención cada una de las palabras que decía Roma. Lovino mientras tanto, estaba sentado en una silla, jugando con un revolver entre sus dedos y asintiendo a lo que su abuelo decía. Feliciano solo entorno los ojos, preguntándose si aunque sea estaba cargado ese revolver. Lovino realmente se pasaba a veces.
Feliciano estuvo un rato más mirando a su abuelo, tratando de escuchar pero incapaz de concentrarse en lo más mínimo. Era como si todo sonará exactamente igual en su cabeza. Se levantó y fue hasta la parte posterior, donde se encontraba una pequeña radio. Lovino lo miró de manera desaprobatoria, pero cuando Feliciano levantó la canasta llena de tomates , sonrió. Roma también miró en su dirección y le sonrió, así que Feliciano lo tomó como su aprobación de que podía seguir escuchando música. Empezó a cambiar diales, hasta que encontró uno de música y se apoyó contra la pared, tarareando cuando reconocía una melodía. Se preguntó cuánto tendría que esperar hasta que su abuelo Roma y Lovino estuvieran listos para irse a casa. Después de un rato una canción llamó su atención. Era una canción inglesa, a la que nunca le había prestado atención, pero su letra hizo que se interesara, asi que escuchó con atención.
Auf Wiedersehen, Auf Wiedersehen, we'll meet again, sweetheart…
This lovely day, has flown away
The time has come to part
We'll kiss again, like this again,
Don't let the teardrops start
With love that's true, I'll wait for you
Auf Wiedersehen, Sweetheart.
Feliciano sonrió. Realmente era una Hermosa canción, aunque no estaba seguro de si lo ponía triste o feliz. Sea como sea, le recordaba a Ludwig…. Ludwig, quien era tan grande y de apariencia tan seria e imponente, pero que de cierta forma parecía inseguro y tímido. Ludwig, quien volaba aviones y jugaba fútbol y tenía tres perros y un hermano por quien se preocupaba. Ludwig, a quien recién había conocido pero sentía como si lo conociera de años y no días. Ludwig, quien era parte del ejército alemán que ocupaba Italia y que representaba todo aquello que se suponía que él odiaba y luchaba. Y sin embargo se olvidaba de todo aquello… cada vez que veía en sus profundos ojos azules.
Bien! Al fin termine de traducir el segundo capi :P
Primero que nada espero que la traducción este quedando bien y lo más parecida a la original n.n debo añadir que no he cambiado nada, solo algunas expresiones para q el hispanohablante entienda mejor XDD
Segundo, lamento no poder subir esto más seguido, pero con esta serían 7 ffics q tengo u.u aqsi q como ven solo puedo subir semanalmente (escribo un capi para cada fic cada dia) asi q lamento por la espera!
Y algo más, esta fic es mucho mas larga d lo q yo suelo escribir, asi q no estoy chekeando los errores, asi q si ven algo mal porfavor avísenme!
Porfavor dejen muchos reviews q si no m pongo emo! XDD
