9.
Uniendo cabos sueltos.
Pov. Ronnie.
Carlisle a mi izquierda, Emmett a mi derecha, en el posabrazos del sofá. Rosalie en un sillón junto a él; Bella y Edward en el sofá de la izquierda de Carlisle. Alice y Jasper en unas sillas que colocaron, tomados de las manos. Al verlos, pensé en Jake.
-Investigamos lo que pudimos.-comenzó Alice mirándome.-Pero no hay nada.
-Suelen haber leyendas sobre nosotros en internet.-explicó Carlisle y me volví para mirarlo a él.-Tribus antiguas que aun creen, pero que no son muy tomadas enserio, suelen decir muchas cosas sobre nuestra especie, leyendas que resultan ser realidad. Pero…
-…sobre mí no hay nada.-terminé la frase frustrada.
Habían pasado tres días desde que Jake me reveló lo de su imprimación. Se los conté a todos, por supuesto. Habían quedado impresionados y estuvieron de acuerdo con que yo no era un vampiro tal cual, y que me ayudarían a descubrir qué demonios era yo.
-¿No hay nada que pueda hacer?-pregunté retorciendo mis manos. Una costumbre que había traído a esta nueva vida.
-Sí hay algo.-dijo Edward y todos se dieron vuelta a mirarlo.
Tragué saliva.
-¿Sí?
-Puedes…buscar la fuente de la transformación.-dijo cautelosamente.
Todos nos quedamos en silencio. La única respiración que se oía era la de Bella. Me pregunté qué estaba haciendo ella aquí.
-Quiere ayudar.-me dijo Edward un tanto cortante.
A veces olvidaba que Edward me leía cada pensamiento que pasaba por mi mente.
-Bueno…-les heché un vistazo a cada uno de los presentes. Me detuve en Edward.-¿A qué te referías con busc…
-Ya sabes. Ver quién te atacó.-apuntó Emmett interrumpiéndome.
Mordí mi labio preocupada. ¿Ir de nuevo a mi casa? ¿Mi pueblo? Donde mis padres, donde Cat… incluso parece que había un chico del instituto que me gustaba. Entrecerré los ojos pensando, rebuscando en los recuerdos que jamás se aclararían. ¿Cómo se llamaba? ¿Liam? ¿Will?
Jake dijo mi mente A ti te gusta Jake.
Sacudí mi cabeza. No lograba recordarlo.
-¿Qué dices, Ronnie?-inquirió Alice.-¿Quieres ir?
Tomé una gran bocanada de aire y lo solté suavemente.
-Supongo que…
-Quizás tu… quién sea que te haya atacado, haya atacado a alguien más.-me dio a entender Carlisle y eso hizo que un escalofrío recorriera toda mi espalda.-Hay que evitarlo si eso es así.
-Podría ser un neófito.-comentó Jasper.
-Yo soy…
-Mucho más nuevo, Ronnie.-aclaró velozmente.
Dejé pasarlo. Me concentré en las palabras de Carlisle. ¿Mordido a alguien más? ¿A Cat? Quizás, mi hermano…
-Hay que ir.-afirmé y no sorprendí a nadie.
-¿Ir adonde?-preguntó una voz de la puerta de la sala.
Todos nos giramos.
Jacob estaba apoyado de brazos cruzados en el marco de la puerta.
Pov. Jacob.
No podía creer que Ronnie se marchara y ni siquiera se acordaba de mí. ¿Pensaba dejarme aquí? Yo… no podía dejar La Push. No dejo que el torrente de emociones crucé mi cara, pero me sentí muy intranquilo. Ronnie no podía dejarme, ¡No podía perderla otra vez!
-Deberían, no sé, dejar la puerta cerrada.-bromeé y luego busqué la mirada de Ronnie. Como era habitual, su mirada estaba clavada en la alfombra.-Y bueno.-dejé de apoyarme en el marco de la puerta y avancé un paso.-¿Dónde se supone que se van de vacaciones?
-Vete de aquí, perro.-me espetó la vampiresa rubia, que era la que estaba más próxima a mi.
-Rose.-se quejó la chica del cabello rojizo antes de que yo pudiera replicarle alguna estupidez a su nivel.
-Vamos Ronnie, que esté flechado por ti no significa que…
-Pero sí significa, Rose.-la interrumpe Ronnie y me alegra que me esté defendiendo. De todos modos, era su Jacob. Era así como me decía ahora.
-Bueno.-dije después de una mirada significativa entre las dos vampiras.-Ronnie…-la miré sin decir nada más. Ella sabía exactamente qué quería saber.
Me miró a los ojos y un segundo más tarde estaba en frente de mi. Ya me había acostumbrado a su rapidez de su especie.
-¿Vamos afuera?-me sugirió.
La miré fijamente por dos segundos y sin descruzar mis brazos le asentí secamente.
Volvió a desaparecer. Suspiré y sin molestarme en decirle algo al resto (De todos modos, para mi ellos no importaban demasiado) me deslicé por la puerta hacia el patio.
Ronnie no está, por lo que tuve que seguir su aroma para ver dónde había ido. A mi derecha estaba la esencia más reciente. La seguí.
La vi sentada como indio en el estanque de más allá. Me esperaba, sabía que llegaría hasta donde estaba. Me senté junto a ella.
-No te marchas.-le dije botando las palabras todas juntas.
Ronnie alza el rostro y la miré como si fuera la primera vez, esa vez que todos los cables se soltaron del mundo y se unieron a ella para que pasara a ser lo único que me importara.
Se tiró encima de mí haciéndome caer y no sentí que pesara nada en absoluto. Ríe y rio con ella mientras apoya sus brazos en mi pecho como si estuviera recostada estomago abajo en la tierra.
-No me voy a ninguna parte.-me dijo y me dedicó una sonrisa. Abrí la boca para replicar pero entonces ella añadió algo.-Al menos, sin ti no.
Junté mis cejas preocupado.
-Ronnie…
Me miró sin entender. Para ella era algo como, ¿Qué inconveniente podría haber?
-Jake, escúchame.-me insistió.-Ni tú, ni yo ni el Papa sabemos qué es en lo que me convirtieron. Tengo que saberlo, tengo que…
-¿Qué tiene que ver el Papa en todo esto?-pregunté.
-¡Jake, concéntrate! Tengo que volver donde nací, a mi pueblo…
-¿No vas a volver a Forks?-repetí enfadado y me senté haciendo que Ronnie cayera de mi pecho.-Lo siento.-me apresuré a decirle.
-No te preocupes.-me dijo quitándole importancia.-No, tonto. Forks es mi hogar ahora…
-Pero tu acabas de decirme que…
-Que volvería a mi pueblo.
Resoplé.
-¿Y eso qué significa exactamente para ti?
-Ir, ver quién diablos me hizo esto, darle una lección y volver con Carlisle.-me dijo secamente.
Con mi mano torpe, le retiré un mechón de cabello de su rostro. Mi gesto hizo que alzara la vista y en sus ojos vi que estaba triste.
-Y no estás contenta así.-le dije en voz baja, y ahora era yo quien evitaba su mirada.-Ya sabes… si no te hubieran transformado no te habría visto y no…
Unos segundos silenciosos complementaron mi frase.
-Yo creo que igual te habrías imprimado de mi.-me dijo después de pensárselo.
-No voy a eso, Ronnie. Lo que quiero decir es que…
-Jake. Tengo que ir.
Nos miramos fijamente y luego yo me inclino y la abrazo.
-Está bien. Voy contigo.
