10.
"No te quiero preocupar"
Pov. Ronnie.
-Bueno.-dijo Jake levantándose y alargando su mano para que yo me levantara también. Yo no necesitaba la ayuda, pero la apreté de todas formas.-¿Cuándo nos vamos?
Me quedé muy quieta y callada.
-Eh, ¿Ronnie?
Me miró extrañado y pasó su mano por sobre mis ojos.
-Tierra llamando a chica pelirroja de nombre Ronnie, ¿Me escuchas?
Me reí y aparté su mano.
-Tonto, Jacob.-reí.
-No estás tomando atención.-repuso él.
-Es que no sé cuándo nos vamos a ir pero…
-¿Pero?
Me miraba atento.
Flashback.
Me aburría de estar encerrada en mi cuarto, leyendo. Toqué un poco de guitarra pero en ese aspecto sentía que no era lo mismo, como cuando tocaba cuando era humana. La dejé a un lado.
Salí del cuarto y bajé las escaleras sin hacer el más mínimo roce de ruido. Pero antes de llegar abajo, los escuché.
-El 13 de Agosto.-dijo Bella con timidez en la voz.
-¡Ay Bella! ¡Qué contenta estoy!-exclamó Alice y la escuché aplaudir contenta.-¡Ya he visto que vestido elegirás!
-Estamos muy contentos por ustedes.-dijo amablemente Carlisle.
-No puedo creer que nuestro Edward se casará.-Esme con su voz de madre orgullosa. De seguro que los estaba abrazando.
-Pero ¡Falta tan poco! ¡Bella! ¿Cómo pudiste hacernos esperar tanto?-reprochó Alice y Edward le llamó la atención:
-Alice, déjala en paz.
-Tú sí que eres un hermano muy malo.
Sonreí para mis adentros imaginándome a Alice sacándole su pequeña lengua al vampiro.
-Bien, ¡Bella, vamos! Tengo que mostrarte el vestido.
-¿Qué? ¿Ya lo tienes?
Escuché cómo arrastraban a Bella.
-Alice.-Edward sonaba molesto.-Si Bella no quiere no puedes…
Dejé de oírlo. Si Edward no había oído mis pensamientos debió ser porque estaba muy ocupado, por lo que me marché antes de que se dieran cuenta. Me encerré en mi cuarto y sentada en el sofá que ahí había, abracé mis rodillas y cerré los ojos.
Fin Flashback.
-Bella y Edward… ¿Se casan?-repitió Jake alzando las cejas.
-Sí, y en dos meses más.-suspiré yo. Me crucé de brazos mirando a Jacob.
-Ya veo. –dijo pensativo. Me pregunté qué efecto causa la noticia en él.
-Entonces yo creo que…
-…que después de su boda podrán ir a ver quién es tu… creador.-completó él mi frase. Sonreí como disculpándome.
-Exacto.
-Y ellos no te lo han dicho, ¿Me equivoco?-Jake lo dijo con desaprobación.
Sacudí la cabeza.
-No.-suspiré.
Pov. Edward.
Le di la espalda a la ventana y busqué los ojos chocolate de mi nueva prometida.
-¿Qué ocurrió?-me preguntó Bella frotándose un brazo con la mano del contrario.
-Ronnie se enteró.-dije estando en un segundo sentado a su lado.
-¿Del matrimonio? ¿Cómo supo?-preguntó Alice que se había asomado por el hueco de la puerta. Se apoyó en el alfeizar.
-Nos escuchó.-respondí contrariado.
-¿Nos escuchó?-repitió Alice.-¿Y tú no la oíste?
Supongo que si en este momento fuera un humano mi cara estaría roja, pero no de vergüenza, si no que de rabia.
-No. No la oí.
Bella se carcajeó.
-Lo siento Edward.-se disculpó cuando le lancé una mirada de reproche y besó mi fría mejilla con sus labios cálidos.-Me impresiona…Nada más.
-Pero Edward, por lo que quiere Ronnie no puedes detener tu boda.-dijo Alice en un suspiro.
-Lo sé.
Bella se movió incómoda.
-Tranquila, cariño. Nada va a retrasar nuestros planes.-sonreí besando la punta de su nariz.
-Pero Ronnie estará muy triste…
-Se lo está tomando bien.-dije prestando atención a los pensamientos de la chica.
Voy a esperar mucho decía con resignación mientras Jake la abrazaba a sí mismo y acariciaba su espalda Pero quizás me resulte bueno. Quizás… Pero otro sentimiento recorrió su organismo. Un escalofrío. Quizás siga matando gente…
-¿Qué está pensando?-me susurra Bella mirándome con ojos inquisidores.
Me demoré unos segundos en contestar.
-Si le diremos o no.-mentí. Bella me cree al instante y eso me duele un poco.
Pov. Ronnie.
No quise volver a la casa, quería quedarme con Jake, pero justo cuando se lo iba a proponer, Alice apareció a mi lado.
-¡Tienes que ver el vestido que usarás para la boda de Edward y Bella!-exclama entusiasmada y me toma del brazo jalándome hacia adentro.
Me di la vuelta y alargué el otro brazo hacia Jake, que tenía una cara de confundido imposible.
Alice rió y cuando estuvimos en su cuarto, me mostró un precioso vestido blanco con un cinturón negro a la cintura. Tenía una falda en cascada que me llamó la atención y un recuerdo apareció en mi mente.
Una fiesta, un chico de cabello color miel y ojos cafés me miraba desde una esquina. Yo aparté un mechón de mi cabello de mis ojos y cuando le volví a echar un vistazo él venía hacia mí.
-¿Ronnie? ¿Me dirás si te gustó el vestido?-me dijo la voz preocupada de Alice trayéndome nuevamente a la realidad.
-Alice, está hermoso.-le sonreí y la abracé justo en el instante en que Jake apareció detrás de mí.
-¿Ese es tu vestido?-preguntó intrigado mientras se colocaba junto a mí.
-¡No lo veas!-le gritó Alice.
-Alice, la novia no soy yo.-le aclaré riendo y Jake sonrió.
-Pero yo quería que tu pareja se sorprendiera el día de la boda.-murmuró con cierta decepción en su voz.
-¿O sea que estoy invitado?
-Claro que estás invitado, tonto.-le dije y me puse de puntitas para poder besarlo. Jake se inclinó y rozó sus labios con los míos con una sonrisa.
-Bueno, gracias a Alice te verás muy bien ese día.-me dijo y reí volviendo a mi posición normal.
-Claro que ser verá muy bien.-replicó Alice y reí.-Y tú.-apuntó a mi Jacob con su dedo índice.-Tendrás que ir elegante ¿Eh?
-Yo me ocuparé Alice.-le aseguré sonriendo. Me devolvió la sonrisa.
-¿Lo harás?-me preguntó Jacob.
-Claro que sí.-reí yo.-Quiero tener la ocasión de verte con traje.
Jacob soltó una carcajada.
-Vale…
-Bien. Ronnie, ¿Puedes ayudarme? Empezaré ahora mismo con los preparativos de la boda.-Alice estaba a punto de salir del cuarto, pero antes de seguirla, la detuve.
-Espera, Alice. ¿Es decir que iremos a… mi antiguo hogar luego de…?
Alice hizo una mueca y asintió, provocando que el alma se me cayera a los pies.
-Luego de la boda, sí.
Me sentí un poco decepcionada, y Jacob de pronto me envuelve en sus brazos. Escucho su voz preocupada que me dice:
-Ron, ¿Ronnie? ¿Estás bien?
Cerré mis ojos y los volví a abrir pero me sentí un poco mareada. No podía dejar que ocurriera otra vez, y menos con Jacob presente. ¡Pensaría que soy débil!
-Estoy bien.-mentí y Jake me miró no muy convencido. Por otra parte, Alice me dijo:
-Pues entonces, ¡Vamos! Hay tanto que tengo que arreglar.-y se fue directo hacia las escaleras.
La seguí y noté que Jake iba detrás de mí, protegiéndome. Comencé a bajar las escaleras cuando mi vista se tornó oscura hasta el punto de que no podía ver nada.
-Jake.-dije con voz seca perdiendo la noción de donde estaba cada cosa y casi cayendo. Sentí los brazos hirviendo de Jacob a mí alrededor sujetándome, pero su voz no estaba aquí: Sonaba muy lejana.
-¿Ronnie? ¡Ronnie! ¡Ronnie!
Hasta que se iba convirtiendo más apagada, hasta que fue a penas un susurro… Hasta que ya no la escuché más.
-o-
Cuando le volví a echar un vistazo él venía hacia mí.
Solté la respiración de golpe y busqué a Cat con la mirada. Estaba tomando bebidas en la mesa de la comida. Esperé a que se diera vuelta, con impaciencia. Cuando lo hizo, le hice un gesto con las manos de que se acercara corriendo.
-¿Qué?-preguntó cuando la tenía a mi lado.
-Mira por encima de mí y dime si ves al chico del cabello café claro viniendo hacia acá.
Hizo lo que pedí, echando un vistazo por encima de mi hombro. Retiré de nuevo un mechón de mi cabello rojo de mis ojos.
-Pues sí, está viniendo y buscando a alguien.-me dijo Cat sonriendo, porque ya entendía lo que le quería decir.
Mordí mi labio y Cat se rió.
-Me cuentas todo.-me susurró para luego escabullirse entre dos chicos de un curso mayor. Me quedo mirándola cuando siento que alguien me da dos golpecitos en mi hombro. Me di la vuelta.
-Hola.-me dijo el chico sonriéndome un tanto tímidamente.
-Hola.-le sonreí mirando sus ojos cafés.
-Me llamo Liam.-se presentó dedicándome una sonrisa también.-Y, ¿Tú eres…?
-Dime Ronnie.-dije rápidamente y bajé la vista al piso haciendo que el cabello estorbara mis ojos nuevamente. Lo quité atolondradamente y miré a Liam.
-¿Te gustaría bailar?-propuso ofreciéndome su mano.
Le asentí ocultando mi emoción y tomé su mano.
Estaba terminando una canción electrónica, y empezó, perfecta para el momento, una lenta y en otro idioma… Creo que era español.
Así que el chico puso sus manos en mi cintura y acomodó la mía en su hombro. Yo acomodé mi otra mano riendo. Él sonrió.
Todos los de la fiesta estaban bailando lento. Nos movimos unos pasos para acá, para allá… Liam no tenía ninguna intención de retirar sus manos de mi cintura. Cerré mis ojos durante unos segundos.
-¿Vamos afuera?-volvió a proponer Liam haciendo que abriera mis ojos.
-Claro.-sonreí y tomó mi mano llevándome al patio. Habían muchas parejas ahí conversando, bebiendo, riendo. Nos sentamos en la fuente que allí había.
-Y bueno.-me dije que ahora yo debía hablar.-¿Cuántos años tienes?
-Diecisiete.-respondió sonriendo. Me gustó el detalle de que no me soltara la mano.-Tu quince, ¿no?
-Si.-afirmé sorprendida.-¿Y tú como lo sabes?
-Lo adiviné.-rió y reí por lo bajo con él.-Por cierto…-titubeó y observé su rostro con curiosidad.-Te ves muy bien. Sabes, el vestido verde se ve perfecto con tus ojos.
Me sonrojé y miré mi vestido para no mirarlo a él. Me dijo que me veía bien, y que se veía perfecto con mis ojos. Es cierto, llevaba un vestido del mismo tono que ellos, con una falda que caía en cascada.
-¡Debes despertarla!
-Ronnie… Lo cierto es que ya te conocía.-confesó Liam cuando volví a mirarlo a él. Estaba segura de que mis mejillas, aunque estuviera oscuro aquí afuera, se verían de color rojo.
-Yo también.-admití con vergüenza.-Pero nunca…
-…me atreví a hablarte.-completó mi frase haciéndome sonreír.
-Exacto.
Liam colocó una mano debajo de mi barbilla y muy, muy lentamente, disfrutando de cada segundo que pasaba, acercó mi rostro al suyo.
-¡Ronnie! ¡Despiertala! ¡Despiertala, YA!
-Me gustas Ronnie.-susurró Liam cuando mis labios y los suyos estaban a punto de rozarse.
-¡RONNIE!
Me senté violentamente, y justo a la vez que un sollozo salía de mi boca. Noté que mi rostro estaba húmedo y mi respiración no era en absoluto tranquila. Con las mangas de la polera que traía encima me sequé el rostro apresuradamente y miré a mí alrededor.
Jake, de cuclillas a mi lado, me veía con preocupación.
-¿Estaba llorando?-preguntó la voz de Edward desde la puerta y le eché un vistazo.
Jake asintió.
Mire mis manos con mucha pena. ¿Llorando? Una de las cosas que agregar a la lista de: "Las cosas que Ronnie hace y los vampiros no"
-Ronnie, ¿Estás bien?-me preguntó Jacob tomando una de mis manos entre las suyas.
Lo miré a sus ojos y lo abracé con fuerza.
