13

Pov Ronnie

Abrí los ojos, que estaban empañados de lágrimas.

Era una de las pocas veces que despertaba sola en mi cuarto. Miré a mi alrededor para asegurarme, ya que Jacob casi siempre estaba junto a mi cuando debía "dormir", pero hoy no estaba aquí.

Le vi el lado bueno, así nadie se daría cuenta que había llorado. El único que podía si despertaba sola era Edward, pero claro, él se encontraba de Luna de Miel.

Me senté en el borde de mi cómodo sofá con los codos sobre las rodillas y el rostro entre las manos. ¡Estaba TAN enfadada! ¡¿Por qué tenían que obligarme a dormir más seguido?

Para que no te desmayes por semanas completas me dijo una voz dentro de mi cabeza, que aparté de una sacudida.

¿No se daban cuenta que yo no lo hacía antes de llegar aquí, porque cada vez que cerraba los ojos y me sumía en esa especie de sueño, tenía una horrible pesadilla?

Cada pesadilla era espantosa. Ninguna era de cuando era ya una vampira y además siempre creía que eran reales. Variaban de cuando pasaba malos momentos en mi casa, a buenos momentos con Liam, con Cat, o incluso cuando ocurrió el ataque y venía casi todo ese fuego dentro de mis venas de nuevo.

El de hoy era un poco diferente.

Soñé que estaba en mi casa, leyendome un libro del Señor De Los Anillos. Alguien tocaba mi puerta, la abria pero no había nadie allí. Desconcertada, salía y miraba a ambos lados. El pasillo estaba oscuro, así que prendía la luz. Bajaba las escaleras, y sentado en el sofá, vi asomarse un cabello rubio oscuro. ¡Liam!

Me acercaba a él y al notar mi presencia sonrió.

-Sientate, Ronnie.-me dijo tomando mi mano y llevandosela a los labios para darle un pequeño beso.

Liam... siempre había sido así de caballero.

-Estoy muy enfadado.-admitió mientras me sentaba y lo miré confundida.-Me dejaste.

Yo no le entendía. ¿Cómo que lo dejé? Yo estaba aquí...

-Es todo tu culpa, Ronnie.-dijo serio Liam soltando mi mano con violencia y poniendose de pie.-¡La culpa es tuya y no se la debes echar a nadie más!

-Liam...-barboté yo sin entender.

Él me apuntó con el dedo acusadoramente y con odio en la mirada.

-No quiero volver a verte nunca.-se desabrochó con brutalidad el primer botón de su camisa y hizo el cuello a un lado-¡Mira lo que me hiciste!

Señaló dos puntos negros de los que corría un hilito de líquido rojo oscuro. No podía creer lo que veía...

Liam se cubrió de nuevo la herida.

-No intentes echarle la culpa a nadie más.-dijo con insidia y estaba levantando la palma de su mano para golpearme cuando yo desperté...

Recordar el sueño había hecho que me diesen ganas de llorar, pero por alguna razón, sólo podía hacerlo mientras dormía.

Alguien abrió la puerta de mi cuarto, sobresaltándome y haciendo que descubra mi rostro de mis manos.

-¿Ronnie?

Jacob se apresuró a correr junto a mi, preocupado.

-Estoy bien.-le aseguré aceptando su abrazo estrangulador.-Tranquilo.

-Lamento no estar aquí.-me dijo.-¿Tuviste una pesadilla?

No, como crees pensé con sarcasmo.

En vez de eso, le asentí.

Él me miró atentamente buscando con mis gestos el nivel de mala de la pesadilla.. Pero se rindió y volvió a abrazarme.

-Alice nos llamó.-me contó frotándome mi brazo congelado con su mano ardiente.-Porque tiene noticias de Bella y Edward.

-Nunca nos dice las noticias a nosotros.-repliqué apoyándome en su hombro sin intenciones de bajar.

-Es por eso que es importante.-insistió y busqué su mirada.

-Tú ya lo sabes.-le reproché y no lo negó.-Pues entonces dímelo tú.

-No lo sé.-suspiró él mirandome.-Me dijo que yo no iba a entenderlo y que "trajera a la pelirroja durmiente"

Le pegué y él se rió mientras trataba de esquivarme.

-¿Irás?

Le asentí y lo empujé una vez más.

-Está bien.-dije rindiendome.

Me guió hasta el primer piso, donde estaban Alice y Carlisle. Carlisle... Él solamente estaba cuando era una situación muy importante. Me intranquilicé y Jake, con sus enormes manos sobre mis hombros, lo notó. Apretó un poco mis hombros para que me tranquilizara, pero no funcionó en absoluto.

-Hola.-saludé sin ánimo. De hecho, me estaba dando muchísima sed...

-Hola, Ronnie.-saludó Carlisle a mi vez, con su amabilidad de siempre.-Ven, sientate.

Me senté, Jake a mi lado. Alice estaba en frente, ensimismada en sus pensamientos y Carlisle estaba junto a ella.

-¿Que pasó?-inquirí.

-Edward y Bella te tienen un recado.-comenzó el vampiro rubio. Alice volvió a la realidad con nosotros y ella siguió:

-Edward está con Bella, en Isla Esme... Allí les contaron algunas leyendas Brasileras sobre...

-...sobre algunos vampiros mestizos.-concluyó Carlisle.

Los miré por unos segundos. Me miraron devuelta.

Miré a Jacob. Los volví a mirar.

-¿Y?-insistí ahora interesadísima.

-No todo calzaba.-admitió Carlisle mientras se colocaba un tanto nervioso.-Lo único que sacaron fue que... Bueno, se puede crear a un bebé entre un vampiro y una humana.-recalcó.-Estuvieron bastante interesados en eso... Pero tú no eres hija de un padre vampiro y una madre humana.

-No.-rezongué.-Mis dos padres eran muy humanos. Yo misma fui humana.-repliqué un poco molesta, ya que la información no estaba sirviendome.

-Es por eso que ellos dicen que vayan tú y Jacob a tu antiguo pueblo.-acabó Alice.-Sólo ustedes para que no resalten tanto, como lo harían si van con Edward e incluso conmigo o Emmett...-nos miró y yo me quedé en completo silencio. ¡¿Irnos? ¿Jacob y yo? ¡Jacob no sabía nada sobre vampiros! Y como si Alice estuviera siguiendo el hilo de mis pensamientos, añadió:-Vamos a estar en continuo contacto, te mandaremos información. Ronnie.-llamarme por mi nombre me hizo mirarla.-Edward y Bella volverán en por lo menos un mes. Sé que quieres ir con él, pero estamos todos seguros de que no será la mejor idea. Sin mencionar que Jacob y mi hermano no se llevan bien en absoluto.

Jake se rió pero yo lo golpeé con el codo.

-Tienen que solucionar esto.-nos dijo Carlisle con voz paternal. Yo no decía nada.-Imagina que si no detienes tú esto, cuánta gente saldrá afectada...

¡Pues eso es lo que yo había dicho pero ellos me habían hecho esperar a la boda para irme, para irme con ellos, por supuesto! Qué injusticia más grande...

Jacob me vio lo molesta que me hallaba. Se inclinó y me susurró al oído:

-Oh, vamos. Sé que quieres irte.

Lo medité.

Irnos Jacob y yo a mi antiguo pueblo. Donde estaban mis padres, mi hermano, mi mejor amiga y mi... ex novio. Donde estaba toda mi antigua vida que me venía atormentando desde que me convirtieron en esto. Donde podían seguir asesinando o convirtiendo a más gente. ¿Seguiría mi caso de busqueda abierto? ¿Donde dormiríamos? Un bosque, un sótano o una azotea... Oh no, claro, Jake no puede escalar como yo. ¿Un callejón? Aparté esa idea de mi mente, ya que y misma había despertado en un callejón tres días después de mi transformación. Que dilema.

Pero ese era otro detalle, con el que podríamos arreglarnoslas...

-Iremos.-dije al final.

¡Y para esto me habían hecho esperar...!