14
pov Jacob
Toc, toc.
Toqué la puerta otra vez, pues Ronnie no abría.
-¿Ronnie?-inquirí tocando otra vez.
-Ya salgo.-dijo sin ánimo.
Un instante más tarde la puerta se abrió y apareció la chica de 15 años a la que estaba buscando. Alcé mis cejas.
-¿Ya estás lista?
-Sí, vámonos.-respondió y salió de su cuarto.
Nos quedamos dos segundos en silencio.
-No llevas nada.-comenté observando sus manos. Me miró sin decir nada.-¿Que?
-No sabía que tenía que llevar algo.-repuso.
-¿De qué estás...?
Alice apareció de repente junto a nosotros, asustádome y haciendo que me golpeara atrás con la pared.
-Cuidado, perro.-espetó y yo desconcertado me quedé en silencio.-Ronnie, ten, te hice una maleta con algunas cosas.
Ronnie miró la maleta que tenía la vampira en sus manos y la tomó. Luego entró a su pieza, la lanzó dentro y cerró la puerta.
-Qué amable, Alice, eres un amor.
Los dos miramos a Ronnie sin entender nada.
-Tienes que llevar ropa.-le insistió Alice.
-¡No va a ser necesario!-replicó Ron.
-¿Por qué te estás comportando así?-preguntó Alice con frustración.
-No hay razones. Mira, solo quiero ir allá sin ninguna molesta o estorbo. Una maleta es un estorbo.-le explicó.
-¡Se te estropeará la ropa!
-¡No me importa, se supone que nadie debe vernos para no causar ningún accidente!-Ronnie me tomó del brazo y yo la observé.-Vamonos ya.
-Oye, Ronnie...-empecé mientras bajabamos las escaleras.
-¿Que?
-¿Estás así porque iremos sólo los dos?
Ronnie sacudió la cabeza.
-Es que me hicieron esperar tanto para que nos fueramos todos juntos y resulta que ahora sí puedo irme sola.-suspiró y yo la abracé.
-Va a ser mucho mejor así, ¿no?
Ella titubeó y besé su cabeza.
-Sí, supongo que sí.-dijo finalmente. Me pregunté que la habría hecho cambiar de opinión.
Pov Ronnie.
Me había despedido de Carlisle, Esme (que estaba un tanto triste y preocupada), Alice (molestísima), Jasper, Rose y Emmett. Luego ellos le avisarían a Edward y Bella que ya nos habíamos marchado. Luego Jake tuvo que ir a decir que ya se iba pero que pasaría la mayor parte del tiempo como lobo para poder estar comunicado con la manada. Ellos no pudieron detenerlo ("que lo intenten" dijo Jacob), asi que fue de esa forma que nos marchamos.
Ciertamente, Jacob me conoció (se imprimó) de mi en el norte de Canadá mientras huía de sus problemas, pero mi antiguo pueblo no quedaba ahí. No... tampoco quedaba cerca de Forks, es más, no quedaba exactamente en este continente... Pero eso no era algo que yo les había contado a mi familia adoptiva.
Se lo mencioné a Jacob cuando íbamos en Seattle.
-¡¿Que?-saltó él sorprendido.
-Lo siento.-dije rápidamente.-Pero...
-Lo tenías bien oculto.-replicó él.-¿Dónde vivías?
-China.-bromeé pero al ver su rostro de espanto, me corregí.-Vivía en Inglaterra.
-¿Es otra broma?-se aseguró y sacudí la cabeza.-No tienes el acento.
-Edward me dijo una vez que los vampiros se adaptaban rápido.-le expliqué mientras salíamos de los límites de Seattle.-Y yo llevaba bastante tiempo en Canada-USA etc...
-¿Como llegaste aqui?
-Casualidad, me metí en un barco.
Jake me miró unos segundos.
-¿Hace cuanto te convirtieron?-preguntó vacilante.
-Es que no me acuerdo.-admití.
-No te creo.-me miró con las cejas alzadas.
-No, de verdad, no me acuerdo.-insistí sentándome en una roca enorme a descansar (ya que Jake se veía agotado).-No recuerdo ni mi cumpleaños.
Él me miró impresionado.
-¿Pero te acuerdas de algo?-inquirió sentándose a mi lado.
Asentí.
-Pero ahora lo que me preocupa es cómo llegaremos a Europa.
Jake tuvo la "Brillante" idea de colarnos en un barco. Lo digo sarcásticamente ya que teníamos que irnos en el sótano, apretados, a oscuras y sin absolutamente nada que hacer. Al principio la idea me pareció mala pues Jacob no podría comer nada, porque la idea era comer como si fuera lobo para que cazaramos juntos, pero aquí no podía ser. Lamentablemente yo tampoco podía alimentarme, siendo que mi sed volvía de una noche a la otra, pero eso también lo solucionamos.
Jake se trajo comida a escondidas la noche que nos metimos al barco, pero no podía traerse un venado vivo para que yo pudiera beber sangre, así que se le ocurrió otra cosa: robar sangre a un hospital.
-¡Estás loco!-le grité cuando me la pasó con rostro un tanto inocente.-¡ESA ES SANGRE HUMANA!
-Ronnie.-trató de tranquilizarme.-No fue idea mía, Carlisle me dijo...
-¡ESO DEBE SER ILEGAL!
-Pero yo no...
-¡Jake, perderé meses de resistencia a la sangre humana!
-Escuchame.-se había puesto serio.-O es esto, o te mueres de sed, pero de alguna forma debemos llegar allá sin que te desmayes o mates a algun pasajero de este estúpido barco. ¿O te parece mejor morder a una persona que beberte eso?-agitó la bolsa llena de líquido negro ante mi.
Me quedé callada, ya que él había dado en el blanco. Pero como estaba molesta, me hice desparecer velozmente y me escondí entre unas cajas para que no me viera. Esuché su suspiro y el ruido al dejar caer la bolsa de comida y la otra con las bolsas de sangre.
Apreté mis ojos, y no tenía intención de quedarme dormida, pero no fue algo que pudiera evitar.
Estaba todo oscuro. Lo único que podía ver era mi ropa, no sabía si había suelo, o techo, o vacío. Me daba miedo dar un paso, ¿y si caía?
-Ronnie.-susurró alguien y me di la vuelta (confirmando así que no caería a ningún lado) pero allí no había nadie.
-Ronnie.-susurró de nuevo la voz y me giré nuevamente.
-¿Quien es?-dije pestañeando.
-Soy yo.-dijo la voz ahora a mi lado y me giré.
¿Quién era? Me sonaba conocido.. Cabello negro, ojos iguales, altísimo y musculoso...
-¿No me reconoces?-rió.-Ronnie, soy Jacob.
Pestañeé confundida.
-Lo siento, yo...-di un paso atrás y tropecé con quizás que cosa. Caí hacia atrás con un ¡Auch!
-Los vampiros no se caen.-reflexionó él.
¿Vampiro? Vampiro... ¿Me estaba hablando a mi?
Jacob rió con mi cara de confusión.
-Mírate, por favor.
Sacó un espejo de la nada y me lo puso delante. La imagen me asustó como nunca en la vida: Yo, de ojos escarlata ardiente, unos incisivos crecidos y manchados por sangre que resbalaba por mi cuello...
Y entonces vi con lo que había tropezado. Era un cuerpo, que gracias al cabello rubio oscuro que llevaba pude reconocer...
-Lástima.-dijo Jacob acuclillándose ante mi.-Dicen que era bueno... Se llamaba Liam.
Entonces lo recordaba, ¡Claro, Jacob! Pero en el momento en que lo hacía, mi cuerpo se lanzo en contra de mi voluntad sobre Jake y mis dientes se hundían sobre la piel de su cuello.
-¡NOOOOOOOOOOOOOO!
-Ronnie por el amor de Dios, ¡Cállate!
Jacob estaba a mi lado, detrás de las cajas y tapaba mi boca con sus enormes manos. Yo había estado mordiendoselas, de seguro, ya que había sangre en ellas, pero como se recuperaba rápido...
-Te han oído allá arriba y vendran a investigar.
-Sed.-farfullé sintiendo la quemazón de mi garganta.
-Ya arreglaremos eso.-susurró.-Silencio...
Se abrió la puertezuela del techo y se bajó una escalera, con varios hombres bajando por ella con linternas (el lugar no tenía luz). No encontraron nada, a pesar de pasar por un pelo a nuestro lado. Se fueron desconcertados y Jacob me soltó.
Me levanté y me estiré, luego caí de rodillas al suelo. Jacob supo qué necesiaba y trajo una de las bolsas de donaciones de sangre que había robado...
-Ten.-me dijo seriamente. Miré la bolsa con duda.-Bébela o te amarro y te la hago beber yo.
-Agh.-le quité la bolsa de las manos y en dos segundos estaba sobre unas cajas con la bolsa entre los dientes.
-Pareces un vampiro de verdad.-bromeó Jacob.
-Tú cállate.
-Yo también te quiero mucho.
