Un mensaje de Alice.
Pov. Ronnie
A pesar de lo bien que me siento con Jacob, cuando corríamos devuelta hacia el lugar del bosque donde lo dejé durmiendo, me sentía intranquila. Jake no mi miró en todo el camino y sabía que me lo merecía.
Había escapado de su lado cuando él había confiado en mi. Qué peor.
Llegamos y él empezó a dar vueltas por el claro como un perro enrabiado. Yo apreté las dos hojas robadas contra mí arrugándolas un poco, temerosa, sin quitarle la vista de encima.
Cuando ya no soporté más que no me dirigiera la palabra, murmuré:
-¿…Jacob?
Él se detuvo, fue automático. A veces me sorprendían algunas reacciones de Jake ante lo que yo decía.
No me dijo nada al principio… Sólo me observó. Yo en realidad no quería decirle nada, sólo que me mirase y me dijese: "¿Por qué lo hiciste Ronnie?"
No fue algo tan distinto a lo que me dijo.
-Ronnie…-empezó, sin moverse de su lugar.-¿Cómo voy a confiar en tu palabra si lo primero que haces es irte y…?
Sacudí la cabeza entre aliviada y apenada.
-Perdóname, perdóname, perdóname.-supliqué mirándolo a los ojos.-Tenía que ir, Jake, no entiendes lo necesario que era…
-Seguro que no lo entiendo.-repuso.-Pero yo sólo quería lo mejor para ti y tu familia. Si tus los lastimabas, no ibas a ser muy feliz… Créeme que me tenías muy preocupado.-añadió. Me sentía terrible, Jake tenía un rostro de lo más preocupado. ¿Qué habría pensado?-Cuando me desperté y no te vi…
-No debiste haberte despertado…-se me escapó.
-Pero cuando te vas, lo siento. Es muy extraño.-me confió mirando al suelo con mirada pensativa.
-Voy a tenerlo en cuenta…-murmuré y no le hizo gracia.
-¿Piensas hacer más cosas por tu cuenta? Porque si es así, Ronnie, quizás debiste haber venido sola.-replicó cruzándose de brazos.
Lo miré con sorpresa, al momento que Jake empezaba a tener los pequeños temblores que siempre venían cuando se enfadaba. Y me molesté también.
-Si quieres irte, pues márchate.-dije mordazmente avanzando un paso con valor.-Pero no retrases lo que vine a hacer aquí.
Jacob entrecerró los ojos. Dejó caer las manos a sus costados y ellas daban unas sacudidas un poco más fuertes que antes. Me advertían, pero no les hice caso.
-¿Eso es lo que sientes que hago? ¿Retrasarte?
Mordí mi labio. No me gustaba pelear con Jake.
-No has hecho nada que me sirva de ayuda para saber qué es lo que soy o qué me hace diferente a los demás. Sólo vas ahí diciendo "Bebe sangre humana Ronnie" "No vayas a buscar información Ronnie, quedémonos aquí seguros"-exclamé sin retirar la vista de sus ojos.-No te dije nada cuando no me dejaste ir por Cat. ¿Qué pasa si me reconoció? ¿No piensas en eso?
-Pienso en ti, Ronnie. Solamente en ti.-dijo él en voz baja.
Las palabras que me dijo si fueron un golpe duro, y yo, repentinamente sintiéndome exhausta, proseguí:
-Yo… En cambio, yo, recogí esto.-agité las hojas que encontré en mi casa y Jake las miró como si recién hubiese reparado en ellas.-No tienes idea de todo lo que averigüé. Ni siquiera te importa.
Me tambaleé hacia atrás con la última frase, dispuesta a echar a correr. Jacob avanzó a mi vez un paso dubitativo.
Me sentí mal con cada palabra que decía. Estaba mintiendo.
-Sabes que no es cierto.-dijo él en un hilo de voz, con una sacudida de sus brazos un poco más violenta.
Resoplé por último. Me di media vuelta y empecé a correr echa una furia.
Antes de quedar a 200 kilómetros del claro, escuché el sonido de las ropas rasgándose en el aire. Jacob se había transformado, pero no alcancé a oír al lobo cayendo en la tierra: Yo ya estaba muy lejos.
Golpeé árboles con furia, que quedaron inclinados ante mi fuerza, volaron pájaros que delataban mi ubicación, pero no me importó. ¿Qué pretendía Jacob? Se había puesto pesado.
¿Y yo no?
Me detuve, porque me sentía mareada. Me apoyé con la mano derecha en el tronco de un árbol muy grueso, y respiré profundamente varias veces. Jake me alcanzaría rápidamente si me estaba siguiendo, conocía perfectamente mi aroma… pero por el momento, lo saqué de mi mente y decidí que necesitaba descansar.
Me senté como indio en la tierra repleta de hojas, apoyándome atrás en el mismo árbol y cerré los ojos.
Extrañamente, sentí que solo necesitaba a Jacob.
Y, entre las imágenes de la pelea, mi padre, la carta y mi cumpleaños… me quedé dormida.
Caminaba por un pasillo oscuro que no reconocí enseguida. Daba tumbos por él, acariciando las paredes con las puntas de los dedos. Finalmente llegué al final del pasillo, pero no había nada, solo otra sólida pared oscura que no me llevaba a ninguna parte. Por eso, me di la vuelta, para volver de donde venía. Pero al fondo había una figura. Entrecerré los ojos como si eso me ayudara a mirar mejor y me acerqué unos pasitos.
La sombra también se acercó. Era un chico.
-Tú.-se sonrió el muchacho.-Pensé que jamás iba a volver a verte.
Yo no conocía al chico así que desvié la mirada de sus ojos penetrantes. Aun así, él seguía avanzando.
Supe cuando lo tenía enfrente de mi al instante, y no pude evitar más su mirada. De cerca pude apreciarlo mejor. No era feo.
Rostro de piel suave, cabello color miel, ojos color gris. Debía tener 18 años. Inclinó la cabeza para verme mejor y alzó una mano en un movimiento rápido. Yo tragué saliva y me quedé donde estaba, pero, tímidamente, le pregunté:
-¿Quién eres?
Él negó con la cabeza cautelosamente. Bajó la mano.
-No puedo decírtelo, no, no. Yo tampoco sé tu nombre, pero sé que estás cerca. ¿Estás en Cheshire ya? ¿Te parece si me haces una visita?
El chico empezó a rodearme, sin quitarme la vista de encima. De pronto me había empezado a sentir incómoda.
-No sé quien eres.-barboteé.
-Pero puedes averiguarlo.-dijo él, dándome curiosidad. Luego añadió más para si mismo.-Me encanta esa conexión…
Entonces, sin dejar que dijera nada más, eché a correr por el pasillo. Sentí que él me perseguía al instante, pero yo aumenté la velocidad y cerré los ojos deseando que no me alcanzara.
¿Sirvió de algo?
No, porque el pasillo nunca terminaba.
Entonces, aterrada, me levanté de un salto y me pegué con una rama del árbol bajo el que me había quedado dormida.
Me froté la cabeza a pesar de no haber sentido dolor y olvidé súbitamente el extraño sueño que acababa de tener.
Me di cuenta de que había dos personas en frente mío.
-Ronnie.-se apresuró a decir una de ellas, antes de que yo me inclinara y me echara a su garganta.-Mi nombre es Peter y ella es Charlotte.-señaló a la chica de pelo oscuro que tenía a su lado.-Somos amigos de Jasper.
Entonces, asimilando las palabras que acababan de anunciar, me fijé más detenidamente: Ambos tenían la piel pálida, el rostro con facciones muy perfectas, los ojos… rojos.
¡Vampiros!
¿Amigos de Jasper?
Peter soltó una risita baja.
-No te rias.-sonrió Charlotte empujándole de broma.-Está muy confundida.
-Es por eso que me causa gracia.
-Oigan.-murmuro mientras me sacudo la ropa de la tierra. Luego los miro.-¿Qué hacen aquí? ¿Los mandó Jasper?-medité lo que decía.-¿Alice?
Peter asintió, mientras cogía de la mano a la vampira de su lado.
-Alice te envió un mensaje. Con Charlotte veníamos hacia acá y encontrarte fue muy fácil. No hay casi ningún vampiro en la zona, y como tú andas con el licántropo…
Me molestó que le dijera licántropo a Jacob, pero lo dejé pasar. Sólo asentí.
-Alice dice que no contestan el celular.-añadió y recordé que lo habíamos perdido en el accidente del callejón.-Y que hace tiempo que tu novio no se transformaba…
-Se transformó ayer.-repliqué sin querer.
-Eso es bastante.
Suspiré mientras cambiaba el peso hacia la otra pierna con exasperación.
-¿Por qué tanta urgencia?
Peter sonrió, haciendo que sus ojos color escarlata resplandecieran. Fue con eso que noté que no eran "vegetarianos".
De repente me sentía indefensa.
-Bella está embarazada.-dijo Charlotte por fin.
Se me cayó la mandíbula de sorpresa, pero cerré la boca en cuanto me di cuenta. ¿Bella? ¿Embarazada?
¡¿Edward?!
-¿Eso es posible?
-Acabamos de averiguar que sí.-admitió ella.
Llevé mis manos y luego recordé las palabras de Carlisle y Alice ese día que nos sentamos a discutir mi viaje.
Ellos habían averiguado que las mujeres y los vampiros si tenían hijos… Que eran algo muy parecido a lo que era yo… pero yo les discutí: yo misma había sido humana antes, no tenía un padre vampiro…
-¿Por qué me tenían que decir eso ahora? La verdad ellos sabían que no me ayudaba de nada.-les dije, molestándome.
-Alice se dio cuenta de una cosa.-prosiguió Peter sin perder la calma.-Quizás pudiste ser mordida por un vampiro mestizo.
Ahí si me quedé callada. Retrocedí unos pasos y choqué con algo tibio. Alcé la cabeza y vi a Jake, sin polera y unos pantalones cortos y rotos. ¿Cómo no lo había oído?
Vi en sus ojos que estaba arrepentido y me abrazó a él mientras yo le murmuraba a los vampiros:
-¿No dijo nada más? Bella… ¿Ella está bien?
-En este momento deben estar llegando de la luna de miel, Carlisle necesita atenderla aquí. Fue ella quien dijo que te avisaran, que con las leyendas que averiguaron… Pensaron inmediatamente en ti.
"Nota mental: darle las gracias a Bella." Pensé.
-Alice sí dijo algo más.-dijo Charlotte.-Dijo que miraras bien la lista de nombres. No entendimos a qué se refería, ¿Tiene sentido para ti?
-Mucho.-admití.
-Eso es bueno.
Jake me acariciaba un brazo con su mano hirviente, y, en un susurro, me dijo:
-¿Está todo bien ya?
Asenti levemente y luego me dirigí a Peter y Charlotte:
-Gracias, muchas gracias, no tienen idea de lo mucho que me ayudaron.-dije sinceramente. Ellos sonrieron ampliamente.
-No es nada, Ronnie. Y es un gusto haberte conocido. Carlisle y Esme están muy contentos de tenerte con ellos.
Me enternecí y les sonreí inevitablemente.
-Bueno.-Peter miró a Charlotte.-Es hora de marcharnos, ¿no?
Ella sacudió la cabeza y se soltó de su mano para acercarse y entregarme algo en las manos.
Era un celular.
-Casi lo olvidaba.-comentó ella amablemente.-Dicen que solamente porsiacaso.
Asentí, agradecida.
-Que les vaya muy bien.-les dije.
-¡Y a ti, Ronnie!
Y se marcharon. Sin decir ninguna palabra para Jacob, si puedo añadir.
Jacob me giró hasta que quedé delante de él y me dijo, señalando las hojas que aun tenía en la mano.
-Perdóname por no darme cuenta, perdóname por todo.
-Ya estás perdonado.-rodé los ojos quitándole importancia y él sonrió agradecido.
-No vuelvas a irte así. Enserio creí que me abandonarías.-masculló.
Reí.
-Como si no fueses a encontrarme…
Él también sonrió. Luego volvió a señalar las hojas, con las cejas alzadas en forma de pregunta.
-Ven.
Me senté en el suelo y él hizo lo mismo, mientras yo le echaba otro vistazo a la carta y a la lista de los desaparecidos o atacados que había hecho papá. Miré su letra con tristeza y luego volví a la realidad.
-Esta.-levanté la lista.-Es la que Alice quiere que examine mejor…
La miré, sin encontrarle nada nuevo. Jacob me miraba a mi.
-¿Qué es?-preguntó.
-Tiene nombres de niños que seguramente… fueron atacados como yo. Supongo.-me apresuré a decir.
-¿O sea que todos son vampiros con problemas?-dijo con tono de broma.
-No es divertido.-lo reprendí aunque sonreí.-Bueno… La verdad no lo creo. Cuando me atacaron, sentí una lucha que evitó que… Supongo que alguien evitó que bebiera toda mi sangre, ¿no? Y así sólo inyectó el veneno y…
-Ya, ya, basta, detente.-Jacob sacudió la cabeza, con molestia. Lo miré sin comprender.-¡Odio esos temas de vampiros! Hace que me pique la nariz y me den muchísimas ganas de transformarme y morder algo.
Reí divertida. Jake siempre podía hacerme sentir mejor.
-¿Al menos entendiste lo que quiero decir?-inquirí.
Él asintió varias veces.
-Eso quiere decir que… ¿Crees que algunos murieron nada más?
-Estoy casi segura de ello. Quizás por eso en la carta dice…-busqué la línea.-"Concuerdo contigo, pero tu hija fue casi la única que no fue… Sabes lo que quiero decir. Me refiero a que quizás estás mezclando muchos casos juntos."
Jacob me miraba. Parecía algo apenado, pero yo me esforcé por no mostrarme débil para demostrarle que estaría bien.
-Cuando dice: "Tú hija fue casi la única que no fue…" Debe decir… ¿Encontrada, no? O sea que el resto…-hice una mueca.-Por eso le dice que quizás esté mezclando muchos casos.
-Entiendo.-dijo Jake, desviando la mirada al suelo, pensando. Esperé a que la levantara para poder hablar otra vez.
-¿Escuchaste lo que dijeron los vampiros de antes…. Sobre Bella?
-Sí.-hizo una mueca de horros.-¡Que increíble! ¿Puede ser este mundo un poco más sano?
-No creo.-reí.-Pero… Bella tiene razón: quizás quien me mordió… quizás esos bebés tienen veneno o algo…-tragué saliva.
Jacob volvió a asentir.
-También dijo que volvieras a mirar la lista.-me recordó.
-Sí… pero no le veo nada distinto…
Volví a mirar la lista. No reconocí casi ningún nombre aparte del mío. Había unos apellidos que me sonaban, pero la única letra que me podría hacer recordar el nombre no me decía nada. Mi memoria era terrible.
Entonces, sí me fijé en un apellido. Entrecerré los ojos, sabiendo que Jake me miraba intrigado pero sin prestarle atención.
"L. Parker (3/11/2009)"
Me mordí el labio, recorriendo cada letra con los ojos.
Justo después de mi, atacaron a él o ella…
Entonces vino a mi. El recuerdo me golpeó tan fuerte que me aparté un poco y Jacob me miró absolutamente confundido y preocupado. Solté las hojas, recogí las rodillas y cubrí mi rostro con las manos.
-¿Ronnie? ¡Ronnie! Vamos, no hagas esto otra vez. ¿Qué ocurrió?-decía Jacob rápidamente mientras trataba de retirar mis manos de mi cara.
Yo no quería verlo, oírlo ni nada. No después de descubrir que Liam, mi Liam, había sido atacado.
