Pov. Ronnie.

-Ronnie.-suspiró Jake por enésima vez.-Si no bajas de ahí no puedo ayudarte…

Lo ignoré, tapándome las orejas con las manos como una niña pequeña. No quería saber nada, de un momento a otro todo se había desmoronado y me había hartado.

La rama donde estaba recostada empezó a tambalearse, así que miré hacia abajo con molestia. Jacob estaba sacudiendo el árbol otra vez.

-¡Baja!

-¡No!

-Ronnie, explícame por favor… Veo y veo las hojas pero no puedo saber qué es lo que viste que te puso así. Por favor.-suplicó. Me sentía mal al ver a Jake así: últimamente le estaba dando muchos malos ratos.-Por favor…

Apreté mis labios y, con una idea que acababa de llegar, mascullé:

-Necesito descansar.-la voz me sonó amortiguada. Abajo, el hombre lobo se había quedado quieto y callado, hasta que replicó:

-¿Dormirás?

-Sí, eso es lo que necesito.

-¿Aun así no vas a bajar?

-No puedo Jake, te juro que te explicaré, pero ahora…no…puedo.-suspiré abrazando mis rodillas.

Él suspiró de nuevo con frustración. Luego de otro momento silencioso, en el que pensé que él también se había puesto a descansar, dijo:

-Iré por nueva ropa y algunas cosas más. Volveré enseguida ¿Bien? Te daré el tiempo suficiente así, ¿no?

-Sí, Jake… Te lo agradezco de verdad.-murmuré agradecida y cerrando lentamente mis ojos.

No pasaron ni dos segundos, cuando ya me había quedado dormida.

No habrían pasado 3 segundos más cuando volví a abrir los ojos. Pero me había equivocado… Estaba de noche de nuevo.

Desconcertada, me acomodé en la rama y froté mis ojos con mis manos. Luego, miré la oscuridad de nuevo.

¡Imposible!

Había dormido unas buenas horas… sin soñar nada.

Abrumada, me dije que tenía que ir corriendo a buscar a Jacob y contarle. Me puse de cuclillas en la rama y me lancé hacia abajo, cayendo sobre mis pies. Miré a todos lados y lo vi: debajo de un árbol, durmiendo plácidamente con una mochila a su lado que tenía la etiqueta aun puesta.

Me dio pena despertarlo, pero las ganas de contarle me ganaron y me acerqué a él para sacudir su brazo.

-Jake.-susurré.-Jaaakeeeeeeeeeeee.

-¿Hum?

Abrió los ojos como un niño pequeño, inocentemente, y luego los fijó en mi.

-Ronnie.-susurró con la voz ronca.-Despertaste.

-En realidad debería ser yo la que dijo eso.

Él sonrió, sentándose con dificultad. Se veía muy cansado.

-¿Qué pasó? Espera… ¿Cuándo despertaste?

-Ahora mismo. Y no te lo vas a creer.-le dije entusiasmada.-No soñé nada.

El pestañeó sorprendido.

-¿Cómo?-preguntó restregándose los ojos

-¡Eso! Nada de nada.-sonreí triunfante.-¡Ni pesadillas ni sueños ni… nada!

Jacob miró hacia abajo pensativo. Yo lo observé curiosa.

-¿Por qué no estás emocionado?-inquirí demasiado exaltada para esperar su comentario.

-No sé… ¿Por qué crees que pasó esto?-me volvió a mirar, pasándose una mano por el cabello desordenándolo.

Me encogí de hombros. En realidad, no me importaba.

-Qué importa eso, cuando puede que ya no tenga más pesadillas reales.-me estremecí sin querer y él al verme, rodeó con su brazo mi cintura y me acercó a si mismo.

-¿Me dirás ahora que fue lo que te puso así?-murmuró en mi pelo y yo pestañeé, acordándome.

¡Liam!

Miré al suelo esperando a que mis ojos se llenasen de lágrimas, pero no ocurrió, como debe ser. Sentí un nudo en la garganta, mientras la imagen de mi Liam en el suelo y sangrando se venía a mi cabeza y la inundaba. Jadeé y Jacob me apretó aun más a él.

-Ronnie…

-Liam.-dije como excusa sin levantar la mirada.-Sale en la lista. Liam fue atacado.

Jacob pareció pensárselo. Luego, dijo:

-¿El que gritas cuando sueñas?

Hice una mueca.

-No me habías dicho eso.

-Lo haces sin querer.-mordí mi labio pero no dije nada.-Nunca me explicaste bien quién era.

-Era… era el chico que me gustaba.-reconocí incómoda.-Lo quería mucho. Tanto como a Cat.

Jacob besando mi frente lentamente, susurró:

-Lo lamento.

Sentí otro escalofrío.

Liam, Liam, Liam.

-Lo peor de todo… es que…-no pude terminar la frase, aun con esa imagen del moribundo Liam pegada en mi mente. Quería decirle a Jake que lo peor era que no sabía si era un vampiro o… o… estaba muerto. Con un ataque de rabia a quien quiera que fuese ese semi-vampiro que nos mordió, salté.-Tengo que averiguar sobre él.

Jake vaciló.

-¿De que estás hablando? Ronnie… No te desvíes de…

Sacudí la cabeza.

-¡Tengo que saber si está muerto o no!

-¿Después de averiguar que puedes pasar noches sin tener pesadillas, aun te preocupan otras cosas de menor importancia?-masculló él chocando con todas las palabras.

Le lancé una mirada asesina.

-No es de menor importancia. Es Liam. Quizás lo esté pasando tan mal como yo.

Jacob se quedó callado, sereno. Yo tomé las hojas que habíamos robado, que estaban a su lado y le dije:

-Y sé cómo empezar. Y no voy a dejar nuestra "misión" de lado.-insistí, poniendo mis manos en sus mejillas y haciendo que me mire.-Porque la próxima víctima…

-¿Sabes quien es?-me interrumpió sorprendido, poniendo sus manos sobre las mías y haciéndome bajarlas. Luego, las tomó.

Le asentí, un poco triste.

-Estoy segura de que la próxima víctima será Cat…