Pov. Ronnie
Me encontraba oculta sobre unas ramas de un árbol ubicado frente a la casa de Cat. Ella estaba por irse al colegio, según había calculado. Jacob se había puesto apoyado en el tronco, con brazos cruzados y mis lentes de sol, que me pidió sólo para tener aspecto más rudo, porque para Jacob esto era como un juego de detectives. En su cabeza, hay pensamientos sobre que si él lleva los lentes lucharemos hasta ganar y que los "malos" perderían. Así que él debía llevarlos y no yo, a pesar de que yo era la que tenía un iris rojo profundo.
Mis pensamientos no eran tan optimistas por otro lado. Yo estaba segura que Jake y yo no podríamos con este vampiro asesino en serie.
El crujido de la puerta me hace volver a la realidad y por entre las hojas del árbol vi a mi antigua amiga salir de su casa. Sí que estaba distinta, pensé. Más alta, el cabello mucho más largo, los ojos delineados con delicadeza y en vez de su mochila de siempre, llevaba un bolso cruzado. Pero lo que más me sorprendió fue cuando sacó una cajetilla de cigarros y un encendedor y se llevó uno a la boca.
Wow. Y yo, completamente igual.
Cat giró por la calle en dirección al colegio y Jake miró hacia arriba para recibir alguna instrucción mía.
-Espera.-le susurré.
Cat siguió caminando. Yo sabía que ella me daría una señal. Llegó a la esquina y dobló por la calle Murphy. Y cuando yo estaba por saltar del árbol para empezar a perseguirla… Escuchamos el grito ahogado.
Jacob no necesitó que yo le dijera "¡Ahora!" para correr conmigo al lugar del grito.
Estuvimos en un segundo ahí, mirando paralizados al chico alto y del cabello color miel que tenía apresada por los brazos en la espalda a mi amiga, que estaba en el suelo.
Ambos fuimos rápidos, aunque yo no tenía problemas con mis temblores típicos de hombre lobo. Así que me lancé encima de ellos y Jake pateó en el estómago al muchacho, haciéndolo caer de espaldas. Yo levanté a Cat, que de pronto se había puesto a temblar de miedo. Cuando me miró, sus ojos se abrieron como platos y su boca tartamudeó algo que no supe identificar, así que la tomé por los hombros y mascullé:
-Por el amor de Dios, Cat, ¡Corre!
-Tú..t-tú…-seguía ella entrecortadamente.
-¡CORRE!
Cat tomó su bolso y tras dedicarme una última mirada estupefacta, echó a correr en dirección al colegio.
Quizás qué le harían, con las cosas que iba a llegar diciendo.
Entonces me enfoqué en Jacob.
Estaba teniendo problemas. El muchacho, el cual de repente me había parecido muy conocido, era más fuerte de lo que uno creería, y yo sabía por qué. Jacob tenía problemas para no transformarse ahí mismo y el semi-vampiro le estaba llevando ventaja.
Antes de que yo me metiera a su lucha, el chico brama:
-¡THOMAS!
Y le pegó un puñetazo en la barbilla a mi lobo.
No sabía a quien pedía rescate, pero me tiré hacia ellos antes de que llegara el tal Thomas. Me lancé a su garganta con mis incisivos asomándose por mi labio inferior, mordiendo su piel, que era dura al igual que la mía. Un manotazo me llegó por el costado y lo recibí con los dientes, pero no había estipulado que tendría esa fuerza. Me botó de lado y sus dientes alcanzaron mi antebrazo; el veneno empezó a arder de inmediato a pesar de que no me hiciera nada, ni siquiera me había mordido tan profundamente. Jacob, tontamente, se preocupó demasiado por mi. ¿No recordaba él que yo era casi indestructible? Perdió la concentración para verificar que yo estaba bien y el chico pudo con él.
Lo amarró por detrás, haciéndolo caer de rodillas igual que Cat unos minutos antes. Antes de que yo pudiera socorrerlo alguien me hizo caer directamente al suelo, con mi mejilla contra el cemento. Mis manos también fueron atrapadas por detrás y algo que podía ser una rodilla me presionaba por la espalda.
-La querida Ronnie…-dijo una voz a mis espaldas. No la conocía en absoluto, pero era evidente que era el tal Thomas.
-Gracias por venir.-gruñó el chico que sostenía a Jake, que luchaba con todas sus fuerzas contra sus captor y sus espasmos. La voz de él me pareció aterradoramente conocida.- Así que me hiciste perder otra víctima, ¿eh, Ronnie? Que idiotez, no la has salvado de nada. No entiendes nada.
-Imbécil.-susurré yo contra el suelo y la presión de mi espalda se hizo más fuerte.
-Te dije que me harías una visita, Ron. Thomas, ¿Está Kathleen contigo? Quiero que se encargue de este chucho.
Seguido de esto escuché un golpe. Como tenía los ojos cerrados no supe donde, pero sí que le habían dado un buen puñetazo a Jake.
¿Por qué simplemente no se transformaba? ¿Cuánta fuerza de voluntad había adquirido?
-¿Es un Hijo de la Luna?
-Si te refieres a un licántropo, sí, eso es lo que tenemos. Un hombre lobo y una vampirita aliados. Quien lo diría, ¿no?
"No soy una vampirita, bruto" pensé con rabia en el interior.
-Ve por Kathleen. Ahora.
-¿Qué hago con Ronnie?
-Si es inteligente se quedará donde está. No creo que se vaya ahora que tenemos a su amiguito atrapado.
Mi agarre se soltó y yo me puse de pie de inmediato, dándome vuelta para poder ver a Thomas. El problema era que él ya se había marchado.
Me di vuelta para mirar al chico del pelo dorado y a Jacob. Lo tenía completamente bajo control.
-No vas a combatirme. Un solo intento y le rompo el cuello.-sonrió el chico.-Por cierto, soy Dan. Aunque ya nos habíamos conocido.
Me quedé inmóvil mirando sin palabras a Dan. Dan. Ya nos habíamos conocido. ¿De donde salió?
Y entonces lo recordé.
Unos días atrás, en un sueño. Estaba por un pasillo oscuro y al final él se acerca y dice que le iba a hacer una visita. Que no sabía mi nombre.
-Dan…-murmuré .-¿Cómo averiguaste mi nombre?
Él sonrió aun más.
-¡Así que te acuerdas! Me alegro. Lo investigué, fui listo.-parecía orgulloso de si mismo.-Ronnie. Ronnie. Es un lindo nombre. Y sabía que vendrías a buscarme… La conexión me lo dijo.
Me pregunté en mi fuero interno si él sospechaba que estaba hablando en chino para mi.
-¿Cómo es que Jake no se transforma?-le pregunté apretando mis manos en dos puños al ver a mi novio completamente desarmado.
Una vez más, Dan sonrió intensamente.
-Oh, es algo que sólo yo puedo hacer. ¿Le está causando dolor? ¿Qué crees tú?
-Eres sádico.-le espeté avanzando un paso inevitablemente.
-No tan rápido con tus conclusiones, querida. Pronto te unirás a mi.
Iba a replicarle que era un imbécil por el solo hecho de haberme convertido en lo que era ahora, pero no lo logré. Unas manos me taparon la boca por detrás y me hicieron tambalearme.
-He vuelto, linda Ronnie.-canturreó la voz de Thomas en mi oreja.
Luego, en mi campo de visión apareció una chica. Una chica que definitivamente también era un vampiro.
Piel clara, ojos negros, cabello largo como el mío y de color castaño. Debía ser Kathleen. Sonrió diabólicamente al ver a Jacob y ocupó el lugar de Dan. Jake aun no se movía. Permanecía en esa posición, con la respiración algo fuerte y los ojos cerrados. Los lentes quizás donde habían caído.
-Vámonos. Mira que alegría… Vinimos por una y nos llevamos a dos.-dijo felizmente Dan nuevamente ojeándonos.
Yo por mi parte recibí un rodillazo en la espalda al dar in intento de mordida a la mano de Thomas.
-Déjate, Ronnie, sé por qué estás aquí. Te voy a contar todo lo que deseas si me das algunas cosas a cambio.-prometió Dan acercándose a mi.-Vamos.
Nunca creí que había fuerza más grande que la mía, pero este vampiro llamado Thomas me había demostrado que estaba equivocada. Me empujó por el lugar a mucha velocidad, y yo sólo pensé que Jacob estaba equivocado. Esto no era un juego de detectives.
