27.

Ultimo comienzo.

Pov. Ronnie

Cuando abrí los ojos, todo estaba nublado. La nuca me dolía un poco, pero se fue en cuanto pude enfocar bien la vista.

¿Dónde estaba?

Me senté lentamente sobre donde estaba, que pronto descubrí que era un sofá. Mi sofá. Pestañeé y miré mi alrededor. Claro… pero… ¿Cómo había llegado a mi cuarto de la casa de los Cullen?

Tragué saliva y me preocupé de pronto. No había sido un sueño todo otra vez ¿verdad?

Dan, Gabriel, Jacob. Alice, la manada, Liam…

Me sentí helada. Digo, más helada de lo normal. Mordí mi labio mirando al suelo y entonces caí en la cuenta. Había una forma muy fácil de saber todo.

-¿Jacob?-murmuré alzando la vista.

Se escucharon unos tumbos escaleras arriba, un choque contra una pared, la manilla de la puerta girar escandalosamente y la puerta se abrió dejando ver al lobo que me acompañó hasta el final en mi estúpida misión de averiguar quién era.

-Ronnie.-mascullo aliviado Jake. -¡Despertaste!

En unos instantes lo tuve conmigo, y reí bajo mientras me estrechaba contra su piel ardiente. Wow ¿hace cuánto que no reía?

-Ronnie, me tenías tan preocupado. Pensé que…-murmuró contra mi oreja, llenando mi pelo de besos rápidos.-Pensé que nunca despertarías, Ron. Pensé que me habías dejado.

Sacudí la cabeza. Jacob, siempre tan dramático…

-Di algo.

Se echó para atrás y me miró a los ojos. Me pregunto si todavía serán de un rojo profundo.

Lo que me recuerda…

-¿Dan? ¿Los vampiros? ¿Qué pasó? No recuerdo nada…-dije atropellando las palabras y Jake sonrío y luego rió bajo.

-Está todo en orden, Ronnie. Estamos en casa.-fue lo que dijo para tranquilizarme.

-Sí, pero… No sé qué pasó…

Él sacudió la cabeza y se sentó a mi lado, aunque en ningún momento quitó su mano de la mía.

-Tu familia y la mía llegaron y liquidaron todo. Fin del asunto.

Yo me eché para atrás tratando de imaginarme aquello, pero me provocaba cierto de dolor de cabeza, así que lo dejé.

-¿Cómo es que no me acuerdo de nada?-inquirí.

-No lo sé…-admitió Jacob tomando mi mano y pasándola por su mejilla. Eso también se sentía bien, como el abrazo. Sentir mi piel fría contra su mejilla caliente era una linda manera de empezar a recordar las cosas.-Pensamos que al morir Dan habías perdido la consciencia por siempre, pero no quedaban vampiros como tú para comprobarlo, así que estábamos perdidos…

Dan… los sueños… Pero yo no había soñado nada mientras estuve sin conocimiento, ¿no?

-Ahora hablas de "nosotros" cuando te refieres a los Cullen.-comenté un poco distraída. Como Jake no contestó, lo miré, y noté con gracia cómo sus mejillas de piel oscura se tornaban levemente rosadas.

-Sí bueno… algunas cosas te unen ¿sabes?-se encogió de hombros.

-¿Qué los unió a ustedes en este caso?

Él sonrió como si fuera obvio.

-Tú.

Lo miré fijamente, luego sonreí, suspiré y apoyé mi mejilla en su hombro. Él besó mi cabeza y acarició mi brazo con ternura.

-Te extrañé tanto, Ron.-susurró y pude sentir su sonrisa.

-Y yo también.

Nos quedamos así quizá por décadas, quizá por cinco minutos. Bueeeno. Probablemente fueron cinco minutos, pero fueron los cinco minutos más largos de toda mi vida. No nos dijimos nada, sólo así. Recordando lo que pasamos. Aliviados de que se acabara. Felices de estar juntos de nuevo.

La pregunta era, ¿Qué viene ahora?

Jacob rompió el silencio. Habló cerca de mi oído, con voz algo ronca:

-Ya vas a ver lo felices que van a estar todos cuando vean que despertaste.

-¿Dónde están?

Entonces Jake dio un respingo y me miró. Había recordado algo.

-Claro, no debes saber…-se mordió su labio y yo lo miré con atención.-Verás… ¿Cuánto piensas que estuviste sin conocimiento?

-No lo sé.-miré al suelo pensándolo.-¿Tres días?-traté de adivinar.

Él sacudió la cabeza.

-Dos semanas, Ronnie.

-¡Dos semanas!

-Dos semanas…

¡Eso era mucho tiempo!

-¿Y me estás diciendo que aún tenían esperanzas de que despertara después de dos semanas?-pregunté incrédula.

-Yo nunca perdí la esperanza.-repuso Jake y me sonrió orgulloso de si mismo.-Sabía de algún modo que aún seguías ahí.

-Eso es muy tierno… Gracias.

-No hay de qué. De todas formas, da igual si fueron dos semanas o un mes.-musitó.-Lo que te intento decir es que… es harto tiempo y… Pasaron algunas cosas más o menos importantes.

-¿Y eso?-alcé una ceja intrigada. Jake acarició mi cabello.

-Bella ha tenido al bebé.-explicó.

"Bella ha tenido al bebé"

Bella…

-¡Bromeas!-grité sin creérmelo.

-No, es cierto.-rio él al ver mi reacción.

-¡Me perdí del nacimiento del hijo de Bella!-me quejé y me crucé de brazos malhumorada.

-Hey, está bien. No fue nada lindo, enserio.-Jacob hizo una mueca y un escalofrío lo cruzó.-Mucha sangre. Puaj. Y gritos. No, enserio, debes estar alegre de no haberlo presenciado. No es un recuerdo alegre para absolutamente nadie.

Lo miro con desconfianza, pero relajo los brazos y suspiro.

-Igual me habría gustado estar ahí… ¿Y? ¿Cómo es?-sonreí al pensar en un pequeño Cullen.

-Bueno… es un "ella" primero que todo.-aclaró Jake sonriente.

-¡Es ella!

-Sí, así es.

-¿Y cómo se llama?

Jacob no me respondió esta vez. Me miró y añadió:

-¿Qué te parece si tú misma la conoces? Creo que estará bien después de todo.

-¿De verdad?-me aseguré.

-Sí, vamos. Están todos en el patio de atrás. Deben estar tan ocupados con ella que por eso no te deben haber oído.

Jake se levantó y me tomó de la mano con firmeza.

Bajamos las escaleras mientras yo aún trataba de concentrarme en todas las cosas que estaban pasando. Yo estaba bien, Jake estaba bien, la familia estaba perfectamente. No había nada malo. Dan estaba muerto. Liam…

De pronto me paré en seco.

-¿Ron?-se alarmó Jacob enseguida.-¿Todo en orden?

-Liam. Dan mató a Liam.-murmuré cerrando los ojos mientras miles de imágenes, más claras de lo normal, pasaban por mi mente. Liam y yo bailando. Liam y yo en la fuente. Nuestro primer beso. Su primer "te quiero"…

Sentí como la mano de Jake acariciaba suavemente mi mejilla.

-Lo siento.-dijo torpemente.

¿Cómo iba a superar a este chico sabiendo la terrible muerte que tuvo? Contuve un suspiro.

-Prácticamente lo maté yo. Eso me decía en sueños.-tartamudeé.

-Ronnie… Dan controlaba esos sueños. Tú no hiciste nada malo… Es lo que te quería hacer creer.-dijo Jacob con voz consoladora.

Bueno… eso tenía mucho sentido. Jake sí que podía hacerme sentir mejor. Aún así…

-Cat…

-Ella está bien.-afirmó él.-Nosotros evitamos que algo le sucediera, ¿Te acuerdas?

Asentí. Sí… nosotros lo evitamos.

-Tienes razón…

-Ron, todo va estar bien, ya verás. Mira…-cogió mi mano y la puso sobre su pecho. Su corazón latía rápidamente, ¿sería cosa de lobos?-Sí, late rápido.-sonrió él algo avergonzado.-Está así desde que me llamaste cuando despertaste. Porque está demasiado entusiasmado de verte.-lo miré a los ojos. ¿Qué está intentando de decirme?.-No estoy imprimado de ti por nada, Ronnie.-dijo serio.-Nosotros estamos destinados a ser. Y al estar ligado a tu mundo… debo quedarme contigo para siempre. Conmigo vas a estar bien, ¿vale? Porque contigo siento que todo va perfecto y mi próxima misión es hacer que tu sientas lo mismo.-sonrió con ternura.

Lástima que ya no me puedo sonrojar. Sería una buena forma de demostrar que las palabras de Jacob me habían llegado al alma sin decir ninguna palabra.

-¿Y cuál es mi próxima misión?-inquirí.

-Nada, tú ya tuviste demasiadas misiones en tu vida.-rio él y yo me uní a su risa.-Ahora vamos… Renesmee te está esperando a ti también.

-¿Renesmee?-repetí.

-Sí, ya sabes. Bella y Edward no quisieron elegir un nombre normal.-volvió a reir y yo sonreí burlonamente.

Salimos al patio, y, en cuanto mi zapatilla tocó el cesped, todos los vampiros que estaban fuera se giraron a verme.

-…¡RONNIE!-exclamó todo el mundo.

Así que de repente me vi envuelta en miles de abrazos.

-¡No puedo creerlo!

-¡Estás bien!

-¡has despertado!

-Te hemos extrañado un montón…

-Ven, Ronnie, tienes que conocer a alguien.

Esta última persona fue Bella. Wow, hace tiempo que no la veía. Esperen un momento, ¿acaso ella…?

-¿Bella?-interrumpí a todos los que aún celebraban mi… resurrección.-¿Eres un vampiro?-musité sin tomar crédito a mis palabras.

Esta nueva Bella, esbelta, de cabello hasta la cadera, largo y sedoso, piel clara como la mía y ojos… Ojos rojo escarlata me miraban y una sonrisa perfecta apareció en sus labios.

-Fue un método de emergencia.-explicó Edward, a su lado. Él sí que estaba igual.-Sabes que yo nunca lo habría permitido pero…

-El nacimiento de Ness la dejó sin posibildades de vida.-completó la frase Carlisle.-Morderla fue prácticamente salvarle la vida.

-Wow.-silbé.-Te ves bien, Bella… ¿Feliz?

-Lo soy.-ella sonrió como para comprobarme que lo era.-Ahora mira…

Tomó a alguien en sus brazos. Yo pestañeé con sorpresa. ¿No era Renesmee un bebé de dos semanas? ¿Por qué la niña que me estaban mostrando tenía como ocho meses?

-Pero…-empecé a mascullar, aunque alguien me cortó.

-Nessie crece muy rápido. Aún no sabemos por qué, pero es algo que viene con ella.

-No le digan Nessie.-dijo Bella con los dientes apretados.

Parpadeé. Fuera de eso, ¡vaya! Al parecer tenía a la bebé mas hermosa que he visto en toda mi corta vida.

Nessie se retorció en los brazos de Bella al verme y me enseñó unos pequeños dientecillos de leche en una sonrisa acompañada de un hoyuelo.

-Ella es… es hermosa.

-Lo es.-dijo Jake, a mi lado.-¿Sabes una cosa? Me recuerda a ti.

-Basta de ser tan tierno, Jacob.-reí yo.

-No, pero lo digo enserio. El cabello… es cobrizo, como el tuyo.

-Mi pelo es rojo.-repliqué.

-Es cobrizo.-me corrigió él.-Y tiene las mismas ondas que tú. Y largo, por lo demás. Es una Ronnie en miniatura.

-No te vayas a imprimar de ella también, ¿eh?-bromeé y el puso los ojos en blanco.

-Mejor voy cerrando la boca.

-Mejor.

Todos observaban a Nessie con suma ternura. Wow… estaban todos muy felices.

-Qué lindo comienzo.-comenté, pero sólo para Jake.-No hay nada más por lo que preocuparse, más que por cómo voy a pasar mi vida siendo inmortal…-reí un poco.

-Hablando de comienzo, Ron… Te quiero preguntar una cosa…

Miré a Jacob. ¿De verdad estaba nervioso?

-¿Qué es?

-Pero no acá. ¿Te parece si vamos a dar un paseo el bosque?

(…)

No me lo pensé dos veces, así que en dos minutos estuvimos con Jacob caminando por el bosque, tomados de la mano, charlando de algunas cosas por aquí y allá. Todo en orden. Todo normal.

-¿Qué es lo que querías decirme?-le pregunté cuando nos sentamos en la tierra en la mitad de un claro.

-Es un poco precipitado…-reconoció él pensativo, mientras jugaba con mi cabello. Yo lo miraba atentamente.-Pero… quisiera saber si quieres vivir conmigo.

-¿Vivir contigo? ¿Es enserio?-repetí abriendo mucho mis ojos.

-Bueno… A mi no me parece una mala idea en absoluto.-se puso un poco rojo y yo sonreí al notarlo.

-Pero Jacob… tengo quince años. Todavía lo único que me importa es saber si Justin Bieber tiene novia o no.-bromeé y él rió con ganas.

-Pero Ronnie, vas a tener quince años para siempre. Da igual eso. Yo tampoco creceré. Podemos ser jóvenes juntos. Eso me da lo mismo… Pero quiero estar juntos de verdad.

-No lo sé.-miré al cielo, pensativa.-Tenemos tiempo para pensarlo, ¿no?-lo miré a él y acaricié con mis dedos su cabello.

Él asintió y me dedicó una sonrisa, para luego besar suavemente mis labios.

-Tenemos todo el tiempo que quieras.