Capítulo 1: ¡Hazme gótica, baby!


—Dame una buena razón por la que debería salir esta noche.

Son las cinco de la tarde de un domingo y estoy intentando desesperadamente librarme de la gran salida al pub Colmillo que mi hermana que mi hermana planeó para las dos. Sin embargo no tengo muchas esperanzas. Después de todo, está más que demostrado que Ame siempre consigue lo que quiere. Punto. Fin de la historia.

Ame, que estaba tumbada en su cama con dosel, gira sobre sí misma, levanta la cabeza, la apoya en un codo y me pone sus mejores pucheros.

—Deja de lloriquear. Será superdivertido y lo sabes. Además, fui a ver a Dave Matthews contigo y ni te puedes imaginar lo doloroso que resultó para mí soportarlo. Mis oídos todavía no se han recuperado.

Mi gemela amante del drama se frota los lóbulos con dos dedos, como si todavía le doliesen. Por favor…

—Lo que tú quieras. —La empujo en broma y ella se cae de espaldas sobre el colchón—. Ni que fuese una lata escuchar esa voz de ensueño.

—Lata, no. ¿Castigo cruel e inusual peor que la muerte? Caliente, caliente. —Ame salta de la cama y va zigzagueando hasta su armario—. Así que vas a ir. Está decidido. —Rebusca entre las perchas con cara de concentración—. Ahora tenemos que buscar algo que ponerte.

¡Peligro! ¡Peligro!

—¡No, eso sí que no! —grito—. Puede que tenga que ir a ese estúpido pub obligada, pero no pienso someterme a ningún cambio radical al estilo gótico. Lo que llevo puesto no tiene nada de malo.

Me pongo en pie y desfilo con mi conjunto de camiseta, vaqueros y chanclas que siempre me ha funcionado.

Ame se gira y me mira durante un segundo, el tiempo suficiente para examinarme de arriba abajo y entornar los ojos. Luego se vuelve a girar hacia su armario y saca una falda y un jersey negros.

—No pienso llevar un jersey a un pub—protesté—. ¡Sudaría como un cerdo!

—Bueno, jolines, era solo una idea. —Vuelve a sepultar el conjunto en el armario atestado y lo cambia por una camiseta de tirantes negra (sorpresa, sorpresa). Y aunque soy una chica que por norma general lleva camisetas de tirantes, tiendo a mantenerme alejada de las que están hechas de vinilo.

—Ni de coña—digo sacudiendo la cabeza—. La gente va a pensar que me va el sadomaso y se pondrán a darme latigazos o me esposarán al escenario o algo así.

Ame suelta un suspiro de frustración patentado al oír mi protesta, afortunadamente, devuelve el conjunto bondage al armario. Yo, por mi parte, me siento otra vez en la cama y me pregunto si, para empezar, debería preocuparme porque mi gemela tenga un conjunto como ese.

—¿Qué te parece esto? —me pregunta al sacar una camiseta de tirantes ajustada y muy mona que lleva escrito delante "Fashion Victim" —. Parece bastante apropiado.

Le tiro un cojín.

—Solo en el más irónico de los sentidos, por supuesto—corrige con una risita—. O siempre puedes llevar este. —Cambia la camiseta por otra… esta vez rosa y con letras blancas que dicen "¡Muérdeme!".

—¿De dónde has sacado esa camiseta? —pregunto con curiosidad—. No te pega demasiado. Ni siquiera es negra.

Ella se encoge de hombros.

—Una vampira me la prestó hace tiempo y siempre me olvido de devolvérsela.

—¿Una vampira? —digo arqueando una ceja. Aunque sabías que Ame andaba con otra gente, no me había dado cuenta de que se creían criaturas de la noche—. ¿Acaso ahora andamos intercambiando ropa con los no muertos?

—Supongo que eso explicaría que tuviese todo de color negro.

Ame resopla.

—Solo me prestaron una camiseta, listilla. Pero, para que conste, sí. Hay todo un grupo de ellos en Nashua. Parecen jóvenes góticos, pero en realidad son miembros de un antiguo círculo de vampiros.

—Tienes que estar de broma—protesto—. Además, ¿Por qué iba a querer alguien hacerse pasar por vampiro? Como si fuese algo tan guay. ¿Van por ahí bebiéndose la sangre los unos a los otros o algo así?

Ame se encoge de hombros con un gesto evasivo, lo cual me demuestra que realmente cree que es algo guay, pero que no piensa admitirlo delante de mí. Se me pasa por la cabeza burlarme de ella, pero luego decido que el lema de "vive y deja vivir" de las hermanas es el mejor plan de acción en este momento y dejo el tema. Después de todo, tengo que estar con ella toda la noche. Que esté enfadada solo haría las cosas mucho más dolorosas.

—Vale, me pondré la camiseta de "Muérdeme" —digo para tranquilizarla. Por lo menos no es negra—. Será mi respuesta a quien intente ligar conmigo—digo riéndome—. Si viene alguien en plan "eh, nena, ¿Qué signo eres?", me limitaré a señalar la camiseta.

Ame se ríe en señal de aprecio y me tira la camiseta de tirantes.

—Claro que también puede que piensen que les estás señalando las tetas en plan "son todas tuyas, nene".

—¡Puaj!

—No te preocupes—dice mi hermana mientras se cambia su camiseta por un vestido de princesa largo y negro decorado con una tonelada de encaje. ¿Dónde encontrará esas cosas? —. La mayoría de los chicos serán gais, estoy segura. Es lo que pasa con los buenos, al menos en el mundo gótico. No hay muchos chicos hetero a los que les mole utilizar lápiz de ojos. —Entonces resopla—. Así que, querida gemelita angelical, estoy bastante segura de que tu virtud permanecerá intacta independientemente de la camiseta que te pongas.

Ya estamos otra vez. Sabía que no podíamos mantener una conversación entera sin una de las tristemente célebres pullas de Ame tipo "Hinata la inocente". Mi querida gemela perdió la virginidad el año pasado y desde entonces no ha dejado de fardar de ello. Cualquiera pensaría que ha ganado una medalla olímpica del sexo o algo parecido. Pero lo siento. Conocer a un skater grunge en un campamento y escaparnos para hacerlo en el suelo del cobertizo para botes no es mi idea de una primera vez satisfactoria. Llamadme cursi, pero quiero que mi primera vez sea con velas y rosas por todas partes, no rodeada de astillas y con rozaduras en las rodillas. A cada uno con lo suyo, supongo.

—Así que—continúa Ame, tomando mi silencio como un permiso para seguir metiéndose conmigo—, puedes estar tranquila, tu inocencia está a salvo en el pub Colmillo.

Aunque no quiero hacerlo, me río. Habla como una comercial.

—¿Pone eso en el folleto?

—Por supuesto—declara Ame totalmente confiada—. De lo contrario te devuelven el dinero.


¡Hola! Ya eh subido el primer capítulo de esta historia, espero les haya gustado y trataré de subir el segundo lo más pronto que pueda, pero enserio, escribir capítulo por capítulo, letra por letra, de un libro a Word, no es nada fácil, además, cansa un poco, pero me divierto.

Gracias por los reviews :3

Hinata12Hyuga: ¡Gracias por leer! Y no te preocupes, intentaré mejorar el escrito, intento lo mejor que puedo para escribirlo tal como está en el libro, sin cambiarlo, sin saltarme nada. Agradezco tu opinión :)

¡Nos leemos!

Atte: Nagisa Del Mar.