Bueno, MUCHÍSIMAS GRACIAS por dejarme sus comentarios, se han ganado esta actualización rápida de un capítulo que ¡Me encanta! Una de mis parejas favoritas (ejem...) se revelan rumores y lo peor es que me dan ganas de dejarles preguntas! grr! En fin, nos vemos abajo!
15
La confesión de Frank.
Luna daba zancadas mientras caminaba para atrás, movía las manos y giraba sobre sí misma. Tara reía como loca y bebía un sorbo más de su vaso, que contenía un líquido espumoso de color amarillento y le daba una vuelta a Rachel, quien bebía otro vaso con un contenido rojo medio amarronado. Abby pasó por al lado de sus amigas, llevando a Kori en trencito mientras reían. La morena tomó un sorbo del vaso de Tara y escupió asqueada.
-¡Tara, esto es cerveza!-Exclamó un tanto enojada. La rubia asintió sonriendo al tiempo en que Kori le robaba un sorbo del vaso y, a diferencia de Abby, lo disfrutaba mientras lo tragaba. Todo había valido la pena. Todo.
Habían pasado dos semanas desde su última venganza y los merodeadores no habían mostrado señales de querer vengarse. Las mosqueteras, unidas, se sentían orgullosas y unas brutales brujas.
Habían decidido salir a festejar con sus mejores vestidos, por supuesto que Kori se dio el gusto y compró ropa nueva antes de salir. Un hermoso vestido en verde esmeralda que combinaba con sus ojos. Rachel llevaba un vestido en un púrpura impactante, lo combinó con unos lujosos zapatos negros de tacón alto. Tara estaba sencilla, con un simple vestido en celeste claro con tiritas y unas chatitas en el mismo tono. Abby se había esmerado en resaltar su piel oscura, ya que llevaba un vestido en un potente amarillo y unos zapatos en el mismo tono. Luna bailaba alocadamente, como siempre, con un vestido en fucsia con un bordado a la altura del pecho. Las cinco hermosas, contentas en su salsa bailaban y cantaban a más no poder.
Luna se divertía haciendo pasos y bailando sola, a pesar de no dominar muchos bailes, excepto el cuarteto, disfrutaba creando pasos divertidos. Tara, en lo que el baile respectaba, era clásica. Sabía bastante, pero no era extravagante como Luna, pero siempre se reía de los pasos de su amiga. Abby también creaba algunos pasos, pero en realidad se apegaba al estilo de música y lo seguía muy bien. Kori y Rachel eran muy parecidas bailando. No eran lo que se dice "pata duras" pero no hacían grandes pasos. Se manejaban.
Ninguna de las cinco se preocupaba en llamar la atención bailando, pero era algo que llevaban en la sangre. Amaban bailar, en cualquier lugar y en esa disco, donde todos las conocían, mejor.
Comenzó una canción que todas adoraban, pero debía bailarse de a dos. Rachel y Kori se unieron y se alejaron un poco. Tara se unió a Abby sonriente y Luna quedó sola, pero a la morocha no le molestaba. Comenzó a girar con los ojos cerrados siguiendo el ritmo de la música que tanto amaba.
Te veo arreglada
pintándote en mi cama
Y mi nuevo amor cada día
Se parece más a ti
Luna adoraba esa canción y la bailaba sin problemas. De repente, sintió que la llamaban tocándole el hombro por la espalda con un dedo. Volteó y se encontró con su amigo/enemigo Frank Bishop quien venía a sacarla a bailar. Frank sonrió, y a pesar de las parpadeantes luces, Luna pudo distinguir que sus verdes ojos no brillaban y percibió la tristeza del muchacho. Algo le decía que su tristeza no tenía nada que ver con el conjuro que ellas le habían lanzado, de lo contrario no se hubiese acercado a bailar con ella.
Frank la tomó con delicadeza de las manos y le dio una vuelta lentamente tomándola de la cintura. Luna sentía que el corazón le latía rápido, pero decidió disimularlo y seguir bailando.
Tu mirada me hipnotiza
Recuerdo tu sonrisa
Y mi nuevo amor ahora
Se parece más a ti.
Frank estaba deprimido, y parecía ser que esa canción lo deprimía más. La morena intentó pretender que no se daba cuenta y cuando llegó el estribillo intentó sacarle una sonrisa a su amigo, despegándose de sus manos y haciendo las muecas siguiendo la letra de la canción.
La miro a los ojos
Y te reflejas es mí
Hoy beso su boca
Y más me acuerdo de ti
Desnuda en mi cama
Es la que me ama
Y encima su amor
Se parece más a ti
Lo había logrado. El moreno sonrió y le dio un abrazo, cosa que Luna no se esperaba. Mientras él se separaba, hizo una parada en el oído de ella y le murmuró:
-Gracias-Muy lenta y dulcemente. A Luna le dio un vuelco al corazón. ¿Se estaba enamorando de su enemigo? ¿De aquél que le había hecho tanto daño despiadadamente y que también había decidido apoyarla para unir a sus líderes?
La miro a los ojos
Y te reflejas en mí
Hoy beso su boca
Y más me acuerdo de ti
Desnuda en mi cama
Es la que me ama
Y encima su amor
Se parece más a ti
La canción había terminado y ellos dos seguían bailando. Luna notó que Frank la miraba fijamente y que aún estaba triste. Algo más le ocurría y no parecía ser una tontería.
Comenzó otra canción y se oyeron gritos de emoción pues era una canción muy popular que también se bailaba de a dos. El principio de esa canción, a pesar de que era cuarteto, era un poco lento y bastante romántico, por eso muchas parejas se pegaban más y luego se separaban. Frank abrazó a Luna y la pegó a su pecho mientras le susurraba el principio de la canción al oído, pero Luna no podía oírlo por el volumen de la música y los gritos de toda la gente.
Perdóname si te busco tantas veces
Hoy necesito verte
Contigo quiero estar aah aah...
La parte lenta ya había terminado, pero Frank no soltaba a Luna y poco a poco, la morena notó que se iban alejando de la multitud y de sus amigas. Frank la miró fijamente y la tomó de la mano cuando estuvieron lo suficientemente lejos de la gente. La llevó a una pequeña terraza que se encontraba saliendo del entre piso del lugar.
Afuera hacía frío ya que era una noche de invierno y la Navidad se acercaba. Luna no se había molestado en traer un abrigo ya que la disco estaba cerca del colegio e iban a volver en un taxi.
Frank avanzó hasta el borde de la terraza y miró hacia abajo. Luego se volvió a la morena.
-He visto como tratas a tus amigas, como les levantas el ánimo-Comentó mirándola y a pesar de que era de noche y no había luces allí, Luna distinguió una vez más la chispa perdida de los ojos de su amigo. -, me pregunté si a pesar de la situación en la que estamos podrías...Hacer lo mismo conmigo.
-Nosotros somos amigos aunque Kori le declare la guerra a Grayson-Afirmó Luna rápidamente, sin saber muy bien por qué había dicho eso, pero estaba segura de que era cierto.
-Sí, pero eso no quita la posibilidad de que si te confío mi única debilidad quizá tú la uses como arma para una nueva venganza.-Repuso el moreno con seguridad.
-Frank, hemos estado juntos muchas veces haciendo cosas en contra de nuestros líderes y nunca te he delatado. ¿Qué te hace pensar que lo haré ahora? -Frank desvió la mirada y Luna pensó que estaba a punto de llorar así que calló de repente y lo observó en silencio esperando una respuesta. El moreno casanova no parecía tan imperturbable y poderoso como lo era al lado de su mejor amigo. Parecía un pequeño niño al que alguien le había quitado de las manos lo que más preciaba. Luna entendió que Frank se sentía impotente ante la situación que cargaba, y aunque no tenía idea de lo que era, se prometió ayudar a su amigo.
-Prométeme que no te burlarás de mí, que no creerás que es mentira.-Luna asintió. Frank volvía a mirarla a los ojos. -Me gusta una chica que no me da ni la hora.-Luna sonrió triunfal y giró sobre sí misma dando zancadas. No sabía por qué lo hacía, pero eso de algún modo la descargaba. -En serio.
-Frank, ¿Cuántas chicas te han gustado de verdad en toda tu vida?
-Esto es diferente-Aseguró él mirándola a los ojos. Luna suspiró.-. De verdad.
-Mira, si es verdad, podré ayudarte. Pero no entiendo, Frank, ¿Cuántas chicas te han gustado y de esas, cuantas no han sido tus novias?-Frank la observó fijamente.- ¡Ninguna, Frank! Esto es irónico. Tampoco entiendo porqué recurres a mí para esto. ¿Acaso yo la conozco? ¿Es Kori?
Frank abrió mucho los ojos, sorprendido y haciéndose la señal de la cruz respondió:
-Dios me libre-Luna sonrió un tanto aliviada. Algo le decía que él nunca tendría posibilidades con su pelirroja amiga.- Pero sí, tú la conoces. Pero prefiero reservarme el nombre, por las dudas.
-¿No dijimos que íbamos a confiar en nosotros?-Repuso Luna ofendida. -Me obligas a tratar de adivinar.
-Intenta todo lo que quieras, pero aunque digas su nombre mil veces o más yo lo negaré-Replicó él orgulloso. Luna se mordió el labio, debía conformarse con prestarle ayuda a ciegas.
-De acuerdo, te ayudaré.-Declaró ella. -¿Qué sientes por ella? ¿Por qué te gusta tanto?
-No sé si me gusta, Luna-Frank volvió a desviar la mirada.-, creo que es mucho más que eso. Ella es la mujer perfecta. Es carismática, es caritativa, es generosa y muy comprensiva. Es un tanto exótica y no voy a negar que está loca, todas las mujeres lo están-Luna carraspeó ofendida.-. Bueno, lo siento, pero es mi filosofía-Se disculpó el muchacho encogiéndose de hombros.- En fin, además de todo eso, ella es hermosa. No sé si me explico, pero creo que siento algo más que gusto. Creo que la amo.-Luna le dió la espalda a su amigo y se abrazó así misma. No podía distinguir si tenía frío o si la confesión del muchacho, tan plena y llena de ternura la había conmovido tanto que quizá fuese a llorar. No quería llorar, odiaba hacerlo.
-¿Cómo sabes todo eso de ella?
-Por qué la he observado.
-¿Y qué garantía tengo yo de que si yo te ayudo no la lastimarás?-Inquirió ella desafiante, pero aún sin poder mirarlo a los ojos.
-Porque yo sería incapaz de eso. Creo que al fin estoy entendiendo lo que siente Dick por Kori, que es algo tan puro y tierno. Aunque ella no lo entienda.-El moreno suspiró y Luna intentaba entender como hacía para mantenerse tan firme ante tal confesión.- Yo nunca la lastimaría si me rechazara.
Hubo un prolongado silencio en el cual ninguno de los dos pudo mirarse a los ojos. Luna le daba la espalda a Frank. Ella estaba pensando en muchas cosas: meditaba su siguiente movimiento, si iba a negarse o iba a aceptar ayudarlo. También se preguntaba quién sería la muchacha, si en verdad ella la conocía y si en verdad era tan maravillosa. Algo en su interior la desgarraba, pero ella no estaba interesada en saber de qué se trataba. Naturalmente, prefirió ignorar su dolor y ayudar a un amigo que la necesitaba.
-Está bien, te ayudaré.-Respondió ella al fin, sin dejar de darle la espalda al aludido, a la pregunta que jamás fue formulada. Frank la abrazó por la espalda y le dió un beso en la mejilla mientras le murmuraba un tierno "Gracias" en el oído.
Otra vez, Luna volvió a sentir los latidos de su corazón acelerados y los volvió a ignorar.
-Vamos-Le indicó ella señalando la salida. Los dos bajaron las escaleras y se separaron. Luna volvió con sus amigas y no volvió a ver a Frank en toda la noche.
-¿En dónde estabas?-Preguntó Kori mirándola con preocupación.
-Ah, en ningún lado. Fui a tomar un poco de aire y luego al baño. Había mucha gente.-Mintió ella disimuladamente. Kori le sonrió y la sacó a bailar cuarteto, que era la especialidad de las dos, pero Luna no podría olvidar jamás esa noche. Jamás.
Bievenidas a la primer muestra de cerebro de Frank Bishop, entrada libre y gratuita, solamente tienen que pagar con un lindo Review, lleno de sus conclusiones sobre quien piensan que le gusta Frank, sobre si se identifican con la situación y que piensan de todo eso (NO ESTOY DEJANDO PREGUNTAS, SOLO PIDO CONCUSIONES :P) En fiin, amadas lectoras ¡GRACIAS POR SEGUIRME HASTA EL CAPÍTULO 15! ¡VAMOS RUMBO AL 31 Y AL EPÍLOGO! ¡GRACIAS, GRACIAS GRACIAS!
Laaaaas qiere muchísimo
With Love
Coockie
