¡GRACIAS! 112! Son lo mejor, en serio. GRACIAS POR LEER. Me parece q les respondi a todos sus reviews y si olvide a alguien disculpen n.n AL FIN tengo tiempo para continuar la historia, lectoras. Respondo a sus preguntas

¿Hace cuanto que escribo fics de los Teen Titans?

Si le das click a mi perfil la historia está más detallada, pero yo empecé a escribir fics de ellos pq primero los leí y me inspiré. Hace aproximadamente seis años que leo, escribo y sobre todo aprendo. No descarto oportunidades de aprender cosas nuevas.

¿Por qué empecé a escribir?

Mi círculo de amigos está conformado por varios escritores y preguntando y examinando llegamos a la conclusión de que todo se desarrolla por un trauma. Yo empecé a escribir poemas tristes cuando era pequeña porque me molestaban en el colegio y porque había fallecido mi abuela y mejoré abruptamente cuando falleció mi otro abuelo. Empecé a escribir porque me di cuenta de que me calmaba, de que tenía algo bueno y que tenía q compartirlo. La primer persona a la que le mostré mis poemas fue a mi abuelo y él me hizo escribir uno para mi abuela (quien ya habia fallecido) y lo puso frente a su lápida. Hoy sigo por él porque eso me demostró que él me tenía fe, que él confiaba en mí. Por eso, los escritos que tienen importancia sentmental están dedicados y hechos en su memoria
Básicamente empecé porqe me hacia sentir bien y seguí por él, y por todos ustedes que me siguen leyendo. GRACIAS por eso.

Nos vemos abajo

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19

Terapia Con Amigas.

Luna caminaba lentamente por los pasillos, casi arrastrándose muy despacio. Su vista se empañaba, pero no lloraba. Alzó sus ojos de color miel como cinco veces en el camino para que las luchadoras lágrimas no se deslizaran por sus mejillas. Se mordió el labio con fuerza y cerró los ojos casi apretando los párpados. ¡Qué mal se sentía! Tenía la sensación de un profundo tajo en el medio del pecho que cada vez se hacía más profundo.

Finalmente, llegó a su habitación y entró sin tocar. Observó que Abby se había recuperado y que ya, inclusive sonreía. La saludó con un gesto de la mano y fingió, con un esfuerzo descomunal, una sonrisa que Abby creyó. Le pareció que estaba más feliz de lo normal. Pero su dolor hizo que ignorara sus pensamientos sobre su amiga y se metió al baño con la excusa de querer darse una ducha.

Cerró la puerta sin traba y prendió la canilla del lavabo. La puso bastante fuerte. Prendió la radio, que estaba allí pues las mosqueteras la escuchaban mientras se duchaban, y le subió el volumen bastante. Se sentó en el inodoro y comenzó a llorar. No quería que sus amigas la vieran. Odiaba llorar frente a la gente, no por una cuestión de orgullo, sino por algo que llevaba en sus venas. Pero no podía soportarlo más, debía descargarse.

Las lágrimas surcaban su rostro con brusquedad y Luna jadeaba del dolor que sentía en su interior, pero sabía que no la escucharían, pues ya había hecho eso muchas veces.

* * *

Kori corrió por los pasillos hasta encontrar a Luna, llegando así hasta la habitación de los merodeadores. Al ver el pasillo notó que no había nadie. Jadeó unos segundos para recuperar el aliento. Giró sobre sus talones y se dispuso a seguir su búsqueda, pero chocó con una persona más grande que ella. Al estar exhausta, el choque logró que cayera de cola al suelo. Miró la figura y siguió jadeando.

-Ey, Anders-Saludó Dick sonriendo socarronamente, como era su costumbre. Le tendió una mano que Kori no rechazó. Cuando la pelirroja estuvo de pie, le contestó.

-Gracias-Dick abrió mucho sus azules ojos de la sorpresa.

-Tu amiga no está aquí-Repuso el líder de los mosqueteros adivinando la pregunta de Kori.

-Me di cuenta.

-Me alegro.

-¿Es mucho pedir que no seas un completo idiota?-Soltó Kori cansada. Era una atleta, pero correr tanto cansaría a cualquiera. La pelirroja golpeó la pared.-Mi amiga no le hizo nada a Bishop.

-Lo dices porque es tu amiga-Kori negó con la cabeza muy rápido.

-Lo digo porque es verdad. Yazmín es la que miente.-Dick soltó una risa sarcástica.

-¿Wolf? ¿Y por qué mentiría?

-Porque Frank, Luna, Tara, Rachel y Abby le jugaron una trampa que no pudo prevenir. –Explicó Kori.- ¡Quizá si tu amigo pensara un poco y no desconfiara de Luna, que es la persona más confiable y buena de todo el mundo sería mucho más sencillo!

-Quizá si no estuviésemos en guerra todo sería mucho más sencillo.-La atajó Dick.

-Nadie obligó a Frank a confiar en Luna-Repuso Kori.-pero aún así ella guardó su secreto.

-¿Y cómo es que Yazmín lo sabe?

-¡YAZMÍN NO LO SABE, GRAYSON! ¡A VER SI ABRES UN POCO ESA CABEZOTA LLENA DE PICOS!-Rugió Kori. Dick avanzó unos pasos hasta la pelirroja.

-Cálmate-Pidió sereno. Kori comenzó a jadear mientras un par de lágrimas se deslizaban por sus mejillas. Se apoyó contra la pared y se dejó caer lentamente hasta llegar al suelo.-Si es verdad lo que dices…

-¡CLARO QUE ES VERDAD!-Dick la volvió a calmar con un gesto de la mano.

-Si es verdad lo que dices, te ayudaré a vengarte de Yazmín-Kori se puso de pie rápidamente y se acercó a Dick con brusquedad. Se miraron fijamente a los ojos y luego ella le dio un abrazo mientras murmuraba a la altura del oído del chico.

-Gracias.-Se alejó rápidamente y él la observó hasta que dobló a la derecha en el fondo del pasillo. No podía creer lo que había ocurrido.

* * *

Los pies de Luna ya estaban húmedos. La castaña dirigió sus enrojecidos ojos a la canilla que había abierto y se dio cuenta de que estaba rebalsando, por ende, mojaba el suelo. Se puso de pie lentamente y destapó la rejilla para que no se inundara más. Apagó la canilla unos segundos y esperó en silencio a que se desagotara la pileta. Se mordió el labio inferior para contener un gemido.

Mientras tanto, afuera, Kori entró a la habitación en donde ya se encontraban Rachel y Abby. Tara no había vuelto de la Dirección y Luna seguía en el baño.

-¿Dónde está Luna?-Abby miró a la líder mientras sonreía.

-Fue a darse una ducha para relajarse, ¿Por qué?-Kori les contó a sus amigas todo lo ocurrido en la oficina de Yazmín y las dejó verdaderamente sorprendidas, pues ninguna de las dos esperaba eso.-¿Entonces qué rayos estará haciendo Luna?-Las jóvenes se acercaron a la puerta del baño y solo oyeron la radio, pero Kori agudizó el oído y captó el llanto de Luna. Le dio un golpe con la cadera a la puerta para abrirla y entró al baño con toda velocidad.

-¡LUNA!-Gritó Kori antes de caer porque el piso estaba húmedo. Las Mosqueteras no pudieron evitar reírse, inclusive Luna. Kori se incorporó y se masajeó la zona herida (otra vez su cola) y se puso de pie lentamente. Las tres amigas observaron a Luna que, al darse cuenta de esto, se tapó la cara rápidamente.

-Luna, ¿Has estado llorando?-Inquirió Rachel un tanto divertida.

-No-Mintió ella. Las tres amigas rieron. Luna también rió.

-No si queso-Repuso Abby sarcásticamente. Todas volvieron a reír y lograron sacar a Luna del baño para que hablara.

* * *

Tara estaba sentada frente al director y junto a Yazmín hacía ya 20 minutos. Sus brazos estaban cruzados, sus piernas estiradas y su ceño fruncido, mientras esquivaba con la mirada al director.

Lo cierto era que desde el camino desde la oficina de Yazmín hasta ese momento el director parecía no haber detenido su discurso ni para respirar y Tara ya estaba harta. En un principió lo escuchó todo, pero luego se dio cuenta de que el director decía siempre lo mismo una y otra vez de modo que perdió el interés.

-Por ende la Señorita Holman-Dijo el director golpeando el escritorio para llamar la atención de Tara.-no recibirá recomendaciones para una universidad-Tara abrió los ojos como platos- y sus notas bajaran un punto en el último semestre.

-¡Pero director!-Se quejó Tara.

-¡Pero nada! ¡Señorita no tiene derecho a réplica! ¡Tiene antecedentes de mal comportamiento desde hace tres años y este año estuvo siete veces en castigo en un semestre! ¿Cómo es eso posible?-Tara se encogió de hombros.

-¡Es posible si uno vive la vida y no se limita a ser un aburrido robot!-La rubia se puso de pie.

-¡Siéntese!-Ordenó el director. Tara obedeció.

-¡Es posible hacer eso si uno sigue sus sueños! ¡Si uno tiene a alguien por quien jugarse la vida!-Agregó la rubia con firmeza.-Y puedo asegurarle, director, con todo respeto que no me arrepiento de nada que yo haya hecho este año.

Hubo un silencio en el que Tara se sintió poderosa y orgullosa de sí misma. No necesitaba tener buenas calificaciones ni recomendaciones para seguir en el mundo del modelaje, allí todo era cuestión de imagen y de actitud, dos cosas que a ella no le faltaban para nada.

-De cualquier modo, señorita Holman, usted está castigada.-Decretó el director. Yazmín sonrió triunfal y miró a Tara. Tara le sostuvo la mirada y se puso de pie.

-Si eso es todo director, me retiro. –El director le hizo una seña con la mano que indicaba que podía hacerlo. Tara dio dos pasos hasta la puerta, pero se detuvo y giró sobre sus talones.-Pero antes quisiera saber ¿Por qué trajo a Yazmín hasta aquí? ¿Para que disfrute de mi condena? ¿Para que vuelva a salirse con la suya?

-La señorita Wolf es una alumna promedio que ha ayudado a la escuela durante muchos años, de modo que tiene su oficina para ejercer su labor de ayudar a los alumnos.-Explicó el director. Tara soltó una sonora carcajada.-¿Se puede saber de que se ríe?

-¿Se puede saber de donde sacó tanta mierda?-Repuso Tara. El director abrió la boca para decir algo pero Tara lo interrumpió antes de que pudiese hablar.- Si usted cree eso está muy equivocado. La razón por la cual yo comencé a golpear a Wolf fue porque ella ofreció una ayuda poco sincera. Se vengó de nosotros porque le pagamos con la misma moneda, ¿Pero sabe qué? Como yo dije antes no me arrepiento de nada. Porque que yo haya golpeado a Yazmín Wolf en la cara no me dejará sin amigos.-Yazmín la fulminó con la mirada y Tara le sacó la lengua burlonamente.-Pero que ella siga trabajando en su oficina y siempre se salga con la suya la ha dejado ya sin amigos.

El silencio reinó en la sala. Se cruzaron miradas y Tara volvió a hablar.

-Ahora entiendo porque no la castiga-Dijo Tara.-pues ya es suficiente castigo vivir una vida sin amigos.-Dicho esto la rubia giró sobre sus talones y se retiró de la sala sin decir nada más.

Salió del despachó del director y se dirigió al baño de mujeres. Se mojó la cara y se miró en el espejo. Se apoyó en el lavabo con suavidad para observar a su alrededor la habitación que comprendía el baño. Nunca había notado que era en realidad muy fría y melancólica. Su aspecto recordaba a una prisión e inspiraba el encierro. Tara se volvió al espejo y le dio un fuerte puñetazo justo en el centro. Desde el lugar del impacto salieron gruesas rajaduras que se extendieron hasta los bordes del objeto.

Tara dio dos pasos hacia atrás y observó sus nudillos para comprobar si se había lastimado. Extrañamente, no sangraban.

* * *

Luna observaba a sus amigas fijamente mientras ellas le contaban anécdotas amorosas muy divertidas, que de un modo u otro siempre terminaban mal. Las tres jóvenes se reían al confesar los chicos en los que se había fijado y las locuras que habían llegado a hacer para llamar su atención.

-Entonces-Contaba Kori parada en un pie cerca de la computadora.-yo me encontraba en esta posición en el techo-Cambió drásticamente a una pose que se asemejaba a una paloma parada en un pie-y yo gritaba: ¡ADAM! ¡ADAM!-Todas rieron-Y lo peor de esto es que ¡NO CONSEGUÍ LLAMAR SU ATENCIÓN!-Se quejó. Las jóvenes jadeaban de la risa. Kori volvió a su lugar en frente de Luna y la observó fijamente.

-Ahora te toca a ti-Declaró mirando a Luna. La morena paró de reírse y le sostuvo la mirada.-, cuéntanos a qué se debió tu "meditación"-imitó comillas con los dedos.-en el baño.

Luna dio un suspiro.

-No estoy acostumbrada a contarle mis cosas a la gente, supongo que es así porque no soy una chica que acostumbra meterse en muchos problemas-Comenzó ella mirando a sus amigas.-y cuando me meto en un problema, trató de solucionarlo yo misma, pues no me parece correcto meter a las demás personas en mis asuntos.

-Todos necesitamos que alguien nos escuche-Acotó Rachel reflexiva.-, nunca podemos hacer todo nosotros.

-Nunca pretendí hacerlo, pero supongo que es una cualidad mía. Soy muy autosuficiente.

-Sí, pero que una persona sea autosuficiente no significa que no deba contar con nadie para solucionar sus problemas-Repuso Abby sabiamente.

-Es verdad, pero desgraciadamente, eso no entra en mí. No funciona.-Explicó Luna.-Pero como ustedes se abrieron conmigo les contaré mi problema, después de todo, ya no importa nada más-Luna volvió a mirar al techo para evitar el llanto.

Luego empezó a contarles todo lo que ella y Frank habían vivido. Los intentos de él por conquistarla que comenzaron como una venganza en potencia parecían ser muy verdaderos al final. Los abrazos, tan cálidos y frecuentes. La confianza y los secretos que él le había contado y finalmente la supuesta traición. Luna terminó el relato sollozando con tranquilidad mientras sus amigas la observaban fijamente.

-Lo peor de todo-Agregó-es que todo el tiempo sentí que no podía contárselo a ninguna de ustedes-Las jóvenes se conmovieron y se sintieron culpables-pero poco a poco el dolor me carcomía por dentro. ¡No aguantaba más!-Rachel le dio un abrazo a Luna y la castaña lo retribuyó.

-Ya, tranquila. Estamos aquí-Susurraba Rachel al oído de Luna.-. No está mal llorar.

-Pero la guerra me hizo sentir que no era correcto, que yo no podía hacer esto…

-Nunca es incorrecto amar-Repuso Kori.

La puerta se abrió para dar paso a la quinta mosquetera. Tara entró y se sentó en la cama junto a sus amigas.

-¿Qué pasa?-Preguntó mirándolas fijamente. Sus amigas le contaron todo lo que había pasado en su ausencia, desde el encierro de Luna hasta el relato de la misma y los relatos de ellas. Tara rió estruendosamente, como era su costumbre y les contó lo que a ella le había pasado en la sala del director dejando a sus amigas boquiabiertas.

-Bueno, en fin, para mi no es tanta cosa-Comentó Tara encogiéndose de hombros.-no necesito ser la mejor alumna para ser supermodelo…

Todas rieron, inclusive Luna. La morena reía mientras las lágrimas se deslizaban por sus mejillas. Ya no le importaba si Frank la perdonaba o no. El dolor no se había ido pero ella ahora tenía un tesoro mucho más grande y debía cuidarlo. Y ese tesoro se llamaba "Mosqueteras".

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dedicado a todos los que se identifiquen con Luna

Sin palabras

with Love

Cook