Buonasera gente bonita! (buenas tardes en italiano, acá son las 5.p.m) ¡Gracias por seguir dejándome Review! Voy a hacerles un anuncio: No se asusten si no leo los fics que me recomiendan, sus fics o si no continuo la historia, es solo que estoy bastante ocupada con el colegio, esquemas, los estudios y un concurso de fics del que soy jueza en la comu donde escribo. En fin, me hago tiempo para dejarles estas aclaraciones, no respondí sus reviews así que acá van algunas cosas qu me gustaría que sepan:

Linda: no es el hecho de que ellas NUNCA la entendieron, no es que la ignoran. A ver... ¿Nunca te ha pasado que conoces a una persona de TOOODA tu vida, y al cabo de unos años por las vueltas del destino te das cuenta de que en verdad no la conoces? Es una cosa así. A lo largo de la historia se demostrará como esta guerra las alejó en un principio para luego acercarlas más. ¡Y lo verán luego Y DE QUÉ MANERA!

Creo que no necesito aclarar nada más, solamente voy a decir que este capi... jaaja, es gracioso. Se me ocurrió cuando volví d mis vacaciones en Enero xD, lo escribí a las 2 e la madrugada más o menos... Estaba medio loca. DIGANME SI NO LES GUSTA. Yo no estoy muy conforme. Pero hay algo bueno... Hay RxS bastante graficoo.. así que merezco un premio jjajaja.

Nos vemos abajo!


20

Tregua

Una semana después del ataque de Yazmín, Kori se encontraba en el gimnasio esperando. Caminaba de un lado a otro, muy nerviosa e histérica, ¿Cómo se permitía tardarse tanto? ¿Acaso su cara era de piedra de tan dura que la tenía? Volvió a mirar su reloj de tan ansiosa que estaba.

De repente la puerta se abrió y ella no se volvió pensando que sería el equipo de Básquet al que le tocaba la práctica. Se sabía los horarios del gimnasio de memoria.

Una mano tocó su hombro haciendo que se volviera a la persona que estaba esperando. Kori lo observó fijamente y le dio una cachetada.

-¡Idiota!-Rugió. Dick se acarició la zona dañada.- ¿Te crees que esto es un jueguito tonto como los que sueles jugar con…?-Dick le puso una mano en la boca para callarla.

-Ya sé que no es un juego y si lo fuera no se asemeja a ninguno de los que he jugado con mis tontos amiguitos, ¿De acuerdo?-Kori quedó pasmada.-No me subestimes, puedo sorprenderte.

-Tampoco lo hagas tú.-Lo atajó Kori. Los dos se sostuvieron las miradas.

-¿Lo haremos o no?

-Lo haremos. Yo voy tras Kitten.

-Espera-La frenó Dick. Kori se volvió a su peor enemigo quien le extendía una mano y la desafiaba con sus profundos ojos azules.-¿Tregua?

-¿Con respecto a la guerra?-Inquirió Kori dando un paso hacia atrás.

-¿Qué otro combate estamos librando?-Replicó él mirándola fijamente, disimulando su admiración.

Kori meditó unos segundos las consecuencias que tendría tomar la mano de su peor enemigo. Lo observó fijamente y se prometió que si era necesario, rompería la tregua.

-De acuerdo-Kori estrechó la mano firmemente.-Tregua.

Los dos se sonrieron astutamente y partieron hacia en direcciones opuestas.

* * *

Quizá era el hecho de estar realizando la mejor venganza de todos los tiempos con el peor de todos sus enemigos lo que inquietaba a Kori esa mañana mientras se dirigía en busca de Kitten para efectuar su ataque. Verdaderamente, lo que más la sorprendía debía ser que había finalizado la guerra, pues ambos sabían (o debían ser capaces de intuir) que después de ese ataque y de esa tregua declarada, no sería posible realizar otro ataque, ni siquiera uno final pues quedaba muy poco del año escolar.

Kori dobló a la izquierda por el pasillo y la encontró: sonriente y segura de sí misma, ocultando su verdadera personalidad con un (para opinión de Kori) horrendo vestido rosa pálido acompañado con unos zapatos en el mismo tono y unas muñequeras blancas. Ese día, Kitten llevaba el cabello atado, rizado y, por supuesto, rubio. Giró sobre sus talones, de modo que se dirigía a Kori para, según lo que la pelirroja suponía, realizar la "ardua práctica" de porristas. Al pasar a su lado, Kitten le dirigió una mirada asesina y fría llena de rencor y resentimiento. Kori simplemente sostuvo la mirada sin pesar, logrando que Kitten la retirara y continuara con su camino. La pelirroja se apoyó de costado contra la pared observando a la rubia alejarse. Sería más fácil de lo que imaginaba. Kori observó a Kitten y la alcanzó con un corto trote. Cuando estuvo a su altura, sin dirigirle la mirada inquirió:

-¿No se han presentado aún eh?-Kori se refería a los partidos de futbol. Habían pasado cinco partidos sin que el equipo de porristas se presentara a animar puesto a que, según Kori, no practicaban.

Kitten la evaluó con la mirada y contestó secamente.

-No.-Volvió a observarla y Kori la sorprendió devolviéndole la mirada.-¿Y eso a ti que te importa? Según me he enterado, tú estás en el equipo de volleyball. Por lo visto, las porristas nunca te han interesado puesto que te recuperaste tan rápido-Kitten le puso énfasis a la palabra "tan". Kori apretó los puños y desvió su rostro para morderse el labio y contener la rabia. Rápidamente se volvió a Kitten y reparó en que ya casi llegaban al gimnasio.

-Te equivocas, Kit-Repuso la pelirroja llamándola por el apodo que sabía que molestaba a la aludida. olvidé a las porristas. Creo que me confundes con alguien que conoces bien…-Kitten alzó una ceja.-O quizá no conoces muy bien.

-Sí, claro-Dijo Kitten rápidamente. Kori adivinó que estaba nerviosa.-¿Quién más podría olvidarlo si no eres tú que lo abandonaste?

-Em…Veamos-Kori se colocó un dedo en el mentón mientras fingía que pensaba.-¿Tú? ¿O es acaso que eres tan idiota que no puedes dirigir un equipo de porristas?-La tenía. Kitten estaba roja de la rabia y sus mejillas se tornaron en un color escarlata reflejando su ira. Pero Kori tenía una última bomba.-¿O es acaso que me quitaste mi propio equipo solo por que eres una niña caprichosa lo suficientemente estúpida como para no saber manejar sus tontas bromitas?-Kitten rugió y comenzó a patalear siendo presa de la ira. Kori aprovechó para correr hacia el gimnasio sabiendo que Kitten la seguiría para estrangularla o para acusarla. Cerró la puerta a su espalda y corrió al centro de la habitación y miró a la puerta que tenía en frente ya que el gimnasio disponía de dos puertas opuestas. Escuchó un silbido y miró las gradas altas y vio a Dick, quien corría delante de Yazmín.

Yazmín llevaba un enorme pedazo de madera en sus manos y los movía con brusquedad en el aire. Kori supuso que Dick debió haberla hecho enfadar mucho para que la rubia llegase a recurrir a semejante acción, pues nunca la había visto actuar así. Yazmín Wolf tenía fama de arreglar sus problemas sociales (bastante frecuentes) con mucha discreción y delicadeza ya que nadie se enteraba de sus problemas.

Dick llegó hasta Kori y la tomó de la mano con brusquedad para que corriera a su lado. El corazón de Kori dio un brinco y ella se estremeció, pero lo disimuló siguiendo a Dick hasta la cabina del contador* y cerrando la puerta con llave. Kori y Dick se dejaron caer en el suelo enfrentados mientras jadeaban y se sostenían la mirada.

-¿Y Kitten?-Preguntó Dick rompiendo el silencio. No hizo falta que Kori hiciera un esfuerzo descomunal para encontrar aire para responder porque Kitten entró al gimnasio hecha una furia y en seguida se acercó a Yazmín. -¿Crees que se den cuenta de que es una venganza en su contra?-Kori se sentó en una de las tres sillas giratorias en frente del tablero lleno de botones y se volvió a Dick.

-Créeme, son tan estúpidas y egocéntricas que no lo sospecharan jamás.-Dick se puso de pie para tomar asiento y Kori creyó que iba a tomar el asiento de la otra punta, dejando uno entre ellos dos, pero el moreno se sentó a su lado. Kori volvió a estremecerse y observó el tablero con sus manos en el regazo. ¿Qué rayos le estaba ocurriendo?

-Bien, Anders, aquí estamos. Haz tu segundo mérito.-Kori alzó una ceja.

-¿Y cuál es el primero si se puede saber?-Inquirió ella mirándolo fijamente.

-Ser tan hermosa.-Kori sintió calor en sus mejillas y no pudo advertir que se estaba sonrojando. En su estomago parecían estar bailando cincuenta mariposas. Quizá el período le había llegado, o por lo menos eso quería creer ella. De otro modo, no podía encontrar otra explicación para semejante alboroto de hormonas.

Apretó un botón de color azul y una nube de humo verdoso salió desde debajo de las gradas hasta llegar al centro del gimnasio. Presionó otro botón de un minúsculo tamaño logrando que las luces del gimnasio parpadearan y después de apretar un botón rojizo consiguió que se corrieran algunas maderas del suelo del gimnasio dándole al lugar un aspecto espeluznante. Presionó el botón que se utilizaba para marcar los puntos tres veces haciendo que el tablero se temblara un poco y los números cambiaran rápidamente. Kori lo frenó en el trece.

-Eres fantástica, ¿Sabías?-Comentó Dick mirándola con admiración.

-Sí, lo sé-Respondió Kori ocultando su timidez ante ese comentario que había conseguido sacarle la mejor de las sonrisas hacía tiempo.

-El trece, ¿Eh? La yeta-Dijo Dick.- ¿Qué día es hoy?

-Martes trece-Contestó Kori observando a su nuevo aliado con una sonrisa maligna.

-Eres un genio del mal-Declaró Dick.-. Deberías estar en prisión por planear tan buenas venganzas, o peor: deberías estar de mi lado.

-Pues si yo estuviera de tu lado no tendría tanta diversión enfrentarse a las mosqueteras, ¿No es así?-Repuso Kori pulsando otro botón que hizo que saliera un micrófono en frente de Dick. –Llegó la hora de hacer tu segundo mérito.-Fue Dick quién alzó una ceja en ese momento.

-¿Y cuál es el primero si se puede saber?

-Ser insoportable-Respondió Kori sonriente.

-Yo esperaba algo más amable viniendo de una chica.

-Creo que olvidas con quien hablas: La chica a la que has atormentado en tus últimos dos años de secundaria asegurándole que la amas.

-Tienes razón.-Aceptó Dick. Se acercó al micrófono y pronunció unos extraños sonidos bastante aterradores y los dos se apiñaron contra el vidrio para observar que sus víctimas se estremecían al oír los ruidos.- ¿Pero como se supone que deba expresar la felicidad de poder amar a una persona a los quince años?

-No seas imbécil Grayson. Nadie puede amar de tan joven.-Kori pulsó otro botón haciendo que un micrófono saliera en frente de ella. La pelirroja tomó aire y eructó estruendosamente provocando un ruido más parecido a un rugido que a un eructo. Dick comenzó a reírse estruendosamente mientras la señalaba con el dedo.- ¿Todavía me amas?

-Con eso que has hecho, mucho más que antes.-Kori sonrió levemente y desvió la mirada. Dick volvió a su asiento y la pelirroja le pasó un papel para que leyera.

-Preparé un guión. Si con eso no las asustas, eres un imbécil.

-Si con esto las asusto, vienes al baile de fin de curso conmigo.-Dick estiró una mano para que Kori la estrechara en señal de promesa. Kori titubeó un segundo, pero una fuerza muy potente en su interior, más poderosa que su cabello en las mañanas (cuando estaba indomable) hizo que le diera la mano siendo consiente que Dick ganaría.

Dick sonrió y prosiguió a leer las aterradoras frases que la pelirroja había escrito y se acercó al micrófono para hablar:

-¿Yazmín Wolf? ¿Mina Polilla?-Llamó con una voz grave y poderosa. Kori se destornillaba de la risa al ver a Dick. Las dos aludidas respondieron que sí, que esas eran ellas.- ¿Saben quien soy yo?

-¡Noo, pero seguro que no eres más importante que yo!-Terció Kitten muy segura.

Dick hizo una pausa para reírse de la tonta respuesta de la joven.

-Yo soy la muerte-La dos jóvenes quedaron mudas observando el techo. Kori presionó un botón y desde el techó salió, colgado por tanzas, un esqueleto con una capa negra. Las dos rubias comenzaron a gritar aterrorizadas mientras Dick y Kori reían sin parar.-Y vine a llevármelas a ambas dos.

-¿¡¿¡QUÉÉÉÉÉÉ!?!?-Inquirió Kitten abriendo mucho los ojos.-¡SOY DEMASIADO BELLA Y POPULAR COMO PARA MORIR!-Yazmín puso los ojos en blanco y Kitten corrió a esconderse detrás de ella. La zarandeó con brusquedad y se la mostró a "la muerte"-¡Llévatela a ella! ¡Es más fea y está peor vestida que yo!

-La razón por la que vengo a buscarlas-Continuó Dick con vos terrorífica.-es porque han sido chicas muy malas. En realidad, unas verdaderas Zorras.

-¿Y tú que sabes?-Inquirió Yazmín desafiante, fulminando al esqueleto con sus ojos verdes.- ¿No es Dios el que ve todo?

-Yo también-Repuso Dick siguiendo con su grave voz. Kori hizo un sonido semejante a trueno e hizo que las luces parpadearan por más tiempo. De repente las apagó y las jóvenes gritaron. Encendió un reflector que las alumbró directamente y movió, mediante unas palancas al esqueleto disfrazado de muerte de modo que quedara sobre las dos jóvenes.- ¿Ven? Pude encontrarlas a pesar de no tener…-Dick hizo una pausa. El silencio duró bastante y de repente el soltó con mucha brusquedad:-¡OJOS!-Las dos jóvenes gritaron y Kori agitó el esqueleto con brusquedad. Volvió a hacer el sonido de trueno y las rubias gritaron más y más.

-¿Por qué vienes por nosotras?-Inquirió Yazmín con una voz temblorosa.

-Porque, como ya dije, he visto todo.-Declaró Dick, es decir, la muerte. –He visto, por ejemplo, que la señorita Polilla dijo cosas muy horrendas de la señorita Kori Anders y la humilló en público. También observé que perjudicó al equipo de porristas y lastimó a la ya mencionada, señorita Anders.-Kitten se encogió en su lugar detrás de Yazmín mientras se aferraba con más fuerza a la joven.-También sé que la señorita Yazmín Wolf se encarga de extorsionar a los alumnos para que le entreguen sus más profundas confesiones y que cuando alguien le dijo que parara de hacer eso, la lastimó de una manera descomunal-Yazmín observaba el esqueleto estupefacta.-. Sí, señorita, estoy hablando de la señorita Ertobrack. Por todas estas cosas, he decidido que son demasiado malvadas y desalmadas como para seguir viviendo así que…-Kori presionó un botón y el techo se abrió para hacer que bajara una hoz hasta la mano del muñeco de la muerte.-¡MORIRAN!-Las jóvenes volvieron a gritar.

-¡NO POR FAVOOOR!-Rogaron las jóvenes poniéndose de rodillas.

-No tienen otra opción a menos que…-Prosiguió Dick.

-¿Qué QUE?-Saltaron las malvadas chicas con desesperación.

-A menos que solucionen todos los problemas que han causado y prometan nunca más volver a causarlos.-Declaró la muerte.

Las jóvenes ni siquiera titubearon.

-¡LO JURAMOS!

-Recuerden que las observaré…-Dick hizo una pausa y Kori movió el esqueleto al tiempo que Dick rugía:-¡SIEMPRE!

Cabina del contador*: Se refiere a la cabina que ocupan las personas para manejar el tablero digital del gimnasio o bien, sus otras características.


Lo que más me gusta de la relación que tienen Dick y Kori en mi fic es que no es una de esas de:

Kori: te amo dick
Dick: yo tambien
beso, beso, beso

Lo digo SIN CRITICAR A NADIE EEH! No se ofendan si se sienten identificados, es mi costumbre. Hace 6 años que yo leía eso y me gustaba, pero me cansó. Lo que me gusta del amor de estos dos es que es una relación eléctrica y enérgica. Los dos son astutos y ávidos y tienen un romance taaan intenso... Luego verán mas, lo prometo.

Agradezco los reviews, pantis de sus hermanos, tomatazos o medicamentos. Lo que ustedes crean que me viene mejor.

Besos

Cook