Me saqué un 9,20 en historia, un 9,50 en matemática, falta la profesora de geografía toda la semana, mañana entro tarde, Argentina entró al mundial (aunque estamos jugando mal), el celular me anda de nuevo, mi fic en sigue gustándole a la gente, ya llega el fin de semana... ¿Se puede pedir algo más? (La que me diga: sí un novio, le pego xD jajaj)

Nunca está de más decir GRACIAS ETERNAS por seguir leyéndome. Este capítulo es bastante interesante, se me ocurrió viajando para medirme el vestido de mis 15 :). De hecho, todos los capítulos los pensé y escribí en el timpo en que estaban por ser mis 15. Gracias a todas las que siguen leyendo este fic y a las que supieron entender la historia de Luna, pido disculpas por el obsoleto diálogo que pongo entre Rachel y Luna en este capítulo pq no me gusta pero no quería cambiarlo. Espero que lo disfruten. Gracias nuevamente;

Nos vemos abajo


22

Consecuencias

La mañana del sábado era sagrada para los estudiantes del colegio. Todos descansaban plácidamente recostados en distintas partes del enorme parque. Ningún lugar escapaba de las espaldas y piernas de los jóvenes adolescentes.

Las mosqueteras solían holgazanear cerca del gimnasio, ya que Kori solía salir de su práctica de porristas y las hacía caminar un rato. Aunque como la pelirroja ya no practicaba más el porrismo y no tenía ningún sentido holgazanear ahí, aún así seguían haciéndolo

Pero esa mañana que prometía ser como tantas otras, no iba a serlo.

Rachel disfrutaba de su lectura habitual, diaria, mensual y anual: Un libro de terror. El más espeluznante de todos que no dejaría dormir a sus hijos cuando escucharan su nombre. Extrañamente, a ella no la asustaban e ignoraba el porque de la causa. A un lado, Tara y Abby se estiraban porque estaban a punto de salir a correr por el parque. Las dos con Shorts muy cortos para lo que Tara describía como "Mejor Movilidad", palabras que podían traducirse perfectamente como: "Para que nos miren el trasero los chicos".

En frente de ellas, observándolas como si se tratara de dos desquiciadas estaban Luna y Kori. Luna había abandonado su hábito de correr debido a que le recordaba a Frank demasiado. Y Kori se había dedicado a la vagancia. Harta de ejercitarse todo el tiempo se dedico a los postres y golosinas despreocupándose así por completo de su cuerpo.

-Están locas-Declaró Kori observando a sus amigas mientras devoraba una barra de chocolate con almendras a la velocidad del sonido.

-Tú estás loca-Repuso Abby sacándole la barra de chocolate de las manos.-¿Cómo puedes dejarte estar así?

Kori se encogió de hombros.

-Después de todo yo tengo al chico con el mejor lomo de toda la secundaria según Tara, ¿Verdad?-Tara sonrió inocente a Abby y Kori aprovechó la distracción para ponerse de pie en un rápido movimiento y recuperar su barra. –No puedes obligarme a correr.

-¿A no?-Abby puso su mejor cara de susto de muerte y Kori se puso de pie para empezar a correr mientras Abby la perseguía. Tara sonrió y comenzó a correr también dejando a Luna con Rachel.

-¿Rach?

-¿Mm?

-¿Podemos hablar?

-¿Por qué no?

-No lo sé…Es que no hablamos mucho.-Repuso Luna tímidamente. Rachel levantó la mirada de su libro para mirar a su amiga castaña.

-Luna, eso no quiere decir que no puedas confiar en mí.

-Lo sé pero a veces eres tan seria que…No sé que hacer.

-Pero eso sigue sin significar que no podamos hablar, Luna…

-Tengo un problema-Zanjó Luna de repente, abriendo mucho los ojos.

-Te escucho.

-No sé si me gusta o no un chico.-Rachel le dirigió a Luna una mirada picarona y astuta y Luna rió nerviosa.

-Ajá, ¿Por qué no sabes?

-Verás, su prototipo excede mis expectativas, es decir, es excelente en todo. Es dulce, atento y lindo…-Explicó Luna.

-Guau, si no lo quieres yo estoy disponible…

-¿Y Logan?-Inquirió Luna.

-¿Logan? ¿Cuál Logan?-Bromeó Rachel. Luna rió como hacía mucho tiempo que no hacía y Rachel hizo lo mismo. La castaña tenía una risa muy contagiosa.-En serio… ¿Quién es?

-Mm…No puedo decírtelo-Respondió Luna tímidamente.

-¿Es Frank, no?

-¿Soy demasiado obvia?

-No sé, pero te encerraste el en baño a llorar por él…

-No lloré por él-Se apresuró a decir Luna.-Yo no lloro por hombres.

-¿Entonces?

-Lloré porque me lastimó mucho lo que me dijo. Cómo me lo dijo y…-Luna se quedó en silencio unos segundos al tiempo en que Rachel la contemplaba con cierta culpa.

-Cambiemos de tema-Propuso Rachel.- ¿Crees que Kitten y Yazmín serán capaces de cumplir con lo que les impuso "La Muerte"?-Luna alzó una ceja, pensativa.

-No lo sé. La verdad es que a este punto del año, considerando todo lo que nos ha ocurrido, ya nada me sorprende-El árbol que les hacía sombra dejó caer un par de hojas cuando una pelota de fútbol se estampó contra su tronco. Las jóvenes seguían apacibles meditando su respuesta.

Pasados unos segundos, algo aterrizó en la cabeza de Luna y la castaña lo sacó para mirar que era. Su sorpresa fue máxima al ver que era una hoja de papel tamaño oficio de color blanca con espacios completados en una prolija letra cursiva rosada. Los puntos de las "i" eran corazones. Por alguna razón, A Luna le resultaba muy familiar esa letra. Subió la mirada por el papel para ver si podía averiguar a quién le pertenecía y se llevó otra sorpresa al descubrir que le pertenecía a Mina Polilla.

Miró A Rachel, quien también examinaba una hoja que había caído en su cabeza con el mismo formato que la que Luna sostenía. Las dos amigas alzaron la mirada directamente a la azotea del edificio y se encontraron con la sombra familiar de Yazmín Wolf, quien arrojaba las fichas personales de todos sus clientes por los aires.

-Supongo que ahí tienes tú respuesta-Terció Luna dirigiendo sus ojos a Rachel quien sonrió.

Una lluvia de papeles se desplegaba por la secundaria mientras los alumnos recogían, asombrados sus respectivas planillas descubriendo con asombro las observaciones de la experta Yazmín. Las mosqueteras se apresuraron a buscar las suyas y al encontrarlas se quedaron pasmadas con lo que estaba escrito sobre ellas.

Rachel no tardó en encontrar la suya. Había caído muy cerca de donde ellas estaban. En cambio Luna se desvivía por encontrar la suya ya que no quería que Frank la leyera. No quería admitirlo, pero también quería buscar la de Frank para ver que decía realmente, quería comprobar si verdaderamente él valía la pena. Finalmente, encontró la hoja de Frank entre la multitud de hojas blancas. La alzó y consideró en leerla o no.

Cuando finalmente se decidió, alzó la mirada para mirar al frente y lo vio. En frente de ella, con esos profundos ojos verdes que alguna vez se colaron en sus sueños. La juzgaba, pero no con severidad como la última vez que se habían visto, pero ambos sabían que ya nada sería igual. Luna se prometió que nada lo sería otra vez.

Frank dio el primer paso hacia Luna y la miró fijamente. Ella era mucho más baja que él, así que Frank la miraba desde arriba. Luna sintió que iba a morir, pero alzó su mirada y la sostuvo. Por un segundo, surgió una mínima esperanza de que él volviera a tratarla con ternura, pero sabía que eso no pasaría.

-Esto es tuyo-Frank fue el primero en hablar. Sostenía la hoja con tres dedos en dirección hacia Luna. La dueña de la planilla la tomó sonriendo.

-Y esto es tuyo-Dijo Luna poniendo especial énfasis en la palabra "tuyo". Frank lo tomó y la observó durante unos segundos.-. ¿Las cosas serán así desde ahora? –Frank se volvió a Luna, observándola como si fuese la primera vez que se veían.

Las hojas de papel seguían cayendo sin cesar sobre ambos, pero para ellos no existían, ni siquiera las percibían. Todo a su alrededor parecía no existir. Ambos tenían la sensación de estar en un sueño, solos ellos dos, sin tanta gente.

Luna ansiaba que Frank contestara la respuesta rápidamente, solo para poder irse de allí.

-Supongo que sí-Respondió Frank moviendo los labios lentamente.-, ¿Crees que podría ser de otra manera?

-La verdad, es que esperaba que con esto te dieras cuenta-Luna le devolvió su hoja.-de que te equivocaste.

-Yo…-Pero Frank fue interrumpido por un grito de Rachel.

-¡Luna!-Luna no desvió su mirada de la de Frank y esperó a sentir la fría mano de su amiga en su hombro.-Luna, vámonos.-Luna giró sobre sus talones y le dirigió una mirada a Frank muy compleja y profunda.

Cuando estuvieron lo suficientemente lejos, Rachel preguntó:

-¿Qué ocurrió ahí?

-Nada importante.-Respondió Luna tranquilamente.-Teníamos un asunto pendiente.

* * *

Abby, Kori y Tara estaban en el baño mirándose al espejo y haciendo sus necesidades básicas. Tara se observaba en el espejo y hacía distintas caras para practicar para fotos, Kori se mojaba la cara ya que estaba exhausta y Abby usaba el baño.

-¿Sabías que tengo una sesión de fotos para ver si salgo en un comercial la semana que viene?-Le comentó Tara a Kori. La pelirroja sacó rápidamente la cara del agua y sin secarse abrió los brazos para abrazar a su amiga mientras exclamaba:

-¡Eso es genial! ¡Felicitaciones!

-Gracias-Contestó Tara. Se escuchó el sonido de la cadena en el inodoro mientras la rubia se seguía mirando en el espejo. De repente, Tara gimió.-¡NO!

-¿Qué?-Kori se volvió a ella y Abby salió rápidamente del baño para ver que ocurría.

-¡NO, NO, NO, NO!-Repetía Tara constantemente.-¡No puede ser!

-¿Qué pasó?

-¡TENGO UN ENORME GRANO EN MI FRENTE! ¿LO VES? –Tara señaló un enorme punto rojo justo en el medio de su frente. A consecuencia de no tener flequillo, la rubia no podía taparse el grano, aunque lo intento de mil maneras pero no lo consiguió.

-BAAA, ni siquiera lo noté.-Repuso Abby quitándole importancia.

-¿Bromeas? Parece que un pájaro hubiese puesto un enorme huevo rojo en mi frente.-Se quejó Tara. Kori rió por lo bajo y la rubia la fulminó con la mirada. peor de todo es que no puedo cubrirlo con nada. ¡No tengo flequillo!

-¿Y si te peinas con la raya al costado?-Propuso Kori tomando los cabellos de Tara con sus manos y observando como se escurrían entre sus dedos, pues el cabello era tan sedoso y lacio que ningún peinado duraba. Con el dedo marcó la raya al medio y le tapó la cara a la altura del grano. -Listo, ya está.

-¡Kori eres realmente…!-Pero antes de que Tara pudiese terminar de alabar a su amiga por su ingeniosa hazaña, la puerta del baño se abrió dejando ver a Kitten con las porristas detrás de ella. Todas llevaban el viejo uniforme impuesto por Kori y sus pompones en las manos. Kitten dio unos pasos hacia Kori y la observó de frente. Luego ocurrió algo que nadie esperaba: Kitten comenzó a aplaudir lentamente.

Kori observó fijamente a su mortal enemiga, tratando de adivinar cual sería su próximo movimiento, pero se quedó Muda cuando Kitten puso sus manos sobre los hombros de la pelirroja y mientras sonreía decía:

-Cuando tuvimos esa conversación el otro día…-Comenzó Kitten, pero Kori la interrumpió sorprendida.

-¿Te refieres a la que terminó en una corrida al gimnasio en la que yo desaparecí misteriosamente?-Kori hizo comillas al decir la última palabra.

-Si a eso le llamas conversar…-Repuso Tara entre dientes. Abby, quien fue la única que la escuchó, rió por lo bajo.

-Esa misma. Verás, esa conversación me hizo sentir fatal. Realmente me hizo recapacitar…-Kitten dirigió su mirada al grupo de porristas que sonreían.-Y decidí devolverte tu equipo-Kori abrió la boca para decir algo, pero no dijo nada. En cambio, su boca seguía abierta, en clara expresión de sorpresa

Tara y Abby se acercaron a su amiga y le susurraron al oído.

-Vamos, Kori. Acéptalas, es lo que has deseado desde tanto tiempo-La animó Tara.

-Es verdad. Al fin eres recompensada…

-No-Se produjo un silencio incómodo y Kori miró desafiante a su equipo de porristas.-. Yo no las tomaré de nuevo…-Todas allí estaban pasmadas ante la brusca decisión de la ex capitana del equipo.

-Pero… ¿Por qué?-Balbuceó Kitten.

-Yo creía que eran mis amigas, que eran como mis hermanas…

-¡Y lo somos!-Se defendió una de las porristas.

-No-Kori negó lentamente con la cabeza mientras sonreía.-, no lo son. Yo creía que lo eran porque cuando estaba con ustedes me alejaba de mis amigas, de modo que no podía darme cuenta de todo lo que tenía en realidad. Yo creía que mi mundo eran ustedes, en verdad lo eran.-Kori hizo una pausa para mirarlas durante unos segundos.-Pero no lo son y nunca lo fueron. Para ustedes yo no era más que una simple capitana que les daba oportunidad de estar con los jóvenes más lindos del secundario y de paso les mantenía el físico con mis prácticas.

Se produjo un incómodo silencio y Kori no tardó nada en romperlo.

-Yo nunca podría volver a trabajar con personas que me traicionaron por un par de uniformes nuevos cuando yo les di mucho más que eso, les di mi vida, les di lo que soy.-El silencio no se quebraba a excepción de la voz de Kori.- Más bien, les di lo que era. Y lo que soy ahora no vale dos torneos y veinte horas semanales de entrenamiento. No, ya no más. –Hizo una pausa y sacó sus últimas fuerzas para decir:-Así que, retírense.

El grupo de porristas, incluida Kitten se retiraron del baño dejando a Kori sola con sus dos amigas. Tara le hizo unos masajes en los hombros, pero Kori se volvió a su rubia amiga y la estrujó contra sí. Tara le correspondió en el abrazo.

-Eres muy fuerte, ¿Sabes?

-Gracias, pero en verdad es cierto…-Las amigas se separaron y Kori se acercó al espejo y le dio un fuerte puñetazo rompiéndolo en pedazos y al igual que cuando Tara lo había hecho, sus nudillos no sangraron.


Capítulo especial dedicado a mi mamá de Foro Hechizada por seguirme a todas partes y siempre estar para mí, esto es especialmente para vos. Mamiii sos la mejor.

También se lo quiero dedicar a ustedes, mis lectoras de siempre por seguir leyéndome, aunque les canse leerlo es la vdd , yo les agradezco muchísimo y creo que s fundamental agradecer las cosas que se dan.

A otra persona a quien se lo dedico es a una de mis mejores Maaaq pq... jaja, pq ella ya sabe pq jajaja.

GRACIAS A TODOS!

Y como Loleta no me está leyendo dejaré una preguntita:

¿Cuál es el capítulo que más les gustó hasta ahora?

Muchas gracias por seguir leyéndome, en serio. Por enésima vez.

Las adora

With Love (para las que lo extrañaban)

Cook