Holaaaa gente bella! Decidí, como podrán ver, retrasarme con mis publicaciones así que lo lamento pero no seré regular, porque ¡YA CASI TERMINA! Noquiero terminar esta histooooriiiaaa! Pero bueno, además me va a dar tiempo para pensar en cómo mierda terminar mi epílogo, ¿no lo creen?

Sobre este capítulo: LO AMO. LO AMOO. Creo que si hay un capítulo donde explallé mi imaginación es este. Me encanta. Como el anterior, lo pensé en el verano, pero este fue durante mis constantes viajes para medirme mi vestido de quince...Que nostalgia. Qué bello era tener tiempo xD jajjaa, en fin, puede que el título les parezca raro, pero esperen a leer el capítulo y a reírse mucho

De nuevo, les agradezco por leerme siempre y seguir dejándome review y m disculpo por no encontrar tiempo ni ganas para responderlos.

Les recomiendo leer este capítulo escuchando Sunshine de Aerosmith, con esa canción lo pensé yo :)

Muchos besos, nos vemos abajo!


27

"La separación", "la sensible", "Romeo y Julieta" y "los rebeldes."

Luna Cruzó miradas con Abby mientras las dos miraban el reloj colgado sobre la pizarra. Ninguna de las dos podía entender ni suponer porqué Kori se tardaba tanto en llegar con Dick.

-¿Y bien?-Inquirió la profesora mirándolos desafiante. Tara, enfundada en un vestido celeste pálido, tamborileaba sus dedos sentada en el primer banco mientras le sostenía la mirada.- ¿Nadie me explicará esto?

-¿Esto qué?-Tara hizo un globo con el chicle que estaba masticando y lo reventó en el rostro de la profesora, cuya piel se tornó en un color escarlata por el enojo ante semejante falta de respeto.

-¡La tardanza de sus amigos y porque están vestidos de gala!-Nadie sabía como responder a eso, pero Tara Siempre había podido contar con su ingenio.

-Quisimos venir así para ver que le parecía.-Comentó la rubia con sorna. Se puso de pie e hizo una pose de modelo profesional frente a la profesora.- ¿Qué le parece?

-Que le quedaría mejor con una actitud más respetuosa, señorita Holman-Respondió la profesora furiosa.

La puerta se abrió de repente, dejando entrar a una Kori Anders y a un Dick Grayson inusuales. En vez de llevar sus rostros cargados de seguridad, ambos mostraban una hermosa sonrisa en su rostro y tomados de la mano cruzaban miradas constantemente. Ninguno de los dos podía parar de sonreír ni de mirar al otro.

-Muy bien, Tórtolos-Rugió la profesora llena de ira, con tal tono que la pareja recién llegada se sobresaltó y se separó al instante.-. Quiero que entiendan lo que voy a explicarles. SIENTENSE.-Ordenó. Los muchachos obedecieron y se sentaron en bancos continuos.- Ustedes diez rompieron la calma y el esplendor de esta escuela durante todos sus años de estudio pero hoy, HOY es el día en el que recibirán su merecido. Porque Hoy voy a quitarles lo que más anhelan: El fin de curso.-Explicó la profesora con un tono maquiavélico mientras sus ojos se desorbitaban.-Ninguno de ustedes podrá salir de aquí porque hay profesores custodiando cada pasillo de este edificio y la fiesta ocurrirá a dos calles de aquí. No importa cuanto lo intenten, no importa todos sus conocimientos, ninguno de ustedes podrá salir de aquí porque seré Yo la que custodie el último piso, de modo que si en alguna hipotética situación consiguieran bajar los tres pisos intactos, todas sus mentirillas quedarían ahogadas ante mi presencia-La connotación que llevaban las palabras de la mujer era terrorífica, pero ninguno de los diez que allí se encontraban había demostrado temor. –Bien. Creo que eso es todo.

-Debe de estar muy segura de que no nos escaparemos como para decirnos donde es la graduación.-Dijo Tara cruzándose de brazos. La mujer, anciana y diabólica, sonrió con maldad y acercó su rostro al de Tara para susurrarle:

-Por supuesto que sí, niñita incrédula. Nadie puede pasar sobre mí, ¿Sabes? Yo no nací ayer como el resto de estos imbéciles que se hacen llamar profesores, no, querida. No. Yo soy fuerte y sabia.

-Tan sabia como el escabeche-Refunfuñó Luna, detrás de Tara.

-¿Qué has dicho?-Saltó la profesora.

-Nada, que usted es muy sabia.-Respondió Luna rápidamente. La mujer les dirigió una última sonrisa maligna y girando sobre sus talones se retiró del salón.

Los diez se pusieron de pie al mismo tiempo. Tara metió la mano en su vestido y sacó una hoja, dejando a todos perplejos ante semejante escondite. Se acercó a una mesa y extendió la hoja mientras todos se acercaban.

-Esto es un plano del colegio, de este edificio-Dijo señalando un dibujo muy elaborado.-y esto-Señaló unos puntos negros en cada piso que tenían una flecha que indicaba sus nombres.-son los profesores que nos vigilaran.

-¿Cómo rayos puedes saber quienes son?-Inquirió Robert asombrado. Tara sonrió orgullosa.

-Son años de experiencia.-Respondió la joven.-Bien. El plan, básicamente, implica una distracción lo suficientemente larga para que podamos bajar los pisos sin problemas.

-¿Y…Cómo haremos esa distracción?-Preguntó Frank haciendo comillas con los dedos al decir la última palabra.

-Pensé que nunca lo preguntarían.-A Tara le brillaban los ojos mientras dirigía su mirada a sus amigos.-Nosotros haremos las distracciones.-Un enorme barullo de voces se formó de repente, indicando que los jóvenes no estaban de acuerdo.- ¡Cállense!-Rugió Tara. Ninguno necesitó que se lo repitieran.-Para eso nos dividiremos en cuatro grupos: dos de dos y dos de tres.-Explicó.-El primero se conformara por Luna, Frank y Garfield.

-Pero…-Comenzó Luna.

-Sin peros, he dicho!-Tara se mordió el labio mientras le sostenía la mirada a su amiga.-El segundo seremos yo…

-El burro va delante…-Corrigió Víctor con algo de sorna.

-Para que no es espante, sí, lo sé. ¿Podrían no interrumpirme más?

-Eh…No.-Respondió Rachel siendo la voz de todos.

-De acuerdo. El segundo grupo, como iba diciendo, seremos Víctor, yo y Robert. El tercero serán Kori y Dick y el cuarto serán Abby y Rachel.

-Bien, perfecto. Has armado las peores combinaciones de la historia-La cortó Garfield con sarcasmo.-Ahora, ¿Puedes explicarnos que rayos haremos para salir de esto?

-Actuar-Respondió Tara con una enorme sonrisa en su rostro.

-¿QUÉ?

-Ya lo oyeron. Hay cuatro clásicos para ser interpretados. Mientras el grupo interpreta en cada piso, los demás bajamos.-Explicó la joven gesticulando con las manos.

-¿Y cómo rayos se supone que vamos a bajar los que quedamos actuando?-Inquirió Frank extrañado.

-No se preocupen, siempre hay una excusa para que bajen un piso más.-Kori frunció el ceño.

-No entiendo.-Declaró la pelirroja.

-Verás.-Prosiguió Tara.-Mientras tú y Dick actúan distrayendo al profesor, nosotros bajamos. Cuando todos hayamos bajado el piso, ustedes dirán algo así como: Hace mucho calor aquí, ¿Podemos bajar un piso para refrescarnos? Y así sucesivamente.

-¿Y por qué debemos trabajar todos?-Preguntó Abby, queriendo evitar complicaciones.-Quiero decir, no todos sabemos actuar muy bien que digamos.

-El trabajo debe ser parejo para todos porque todos queremos salir de aquí, ¿O no es así?-Hubo un silencio que ocupó varios segundos que parecieron eternos. Tara comenzaba a dudar si todos estaban de acuerdo.

-No me gustaría perderme la noche de mi graduación-Luna fue la primera en hablar. La timidez que la había invadido por tanto tiempo había desaparecido. La castaña ya no tenía miedo de decir lo que pensaba.

-A mí tampoco-Dijeron los otros ocho al unísono.

-¿Están conmigo?-Inquirió Tara Sonriente.

-¡Por supuesto!-Apilaron sus manos en señal de unión y las separaron enérgicamente para darse aliento.

-Bien, ahora, déjenme explicarles los actos. El primero lo interpretaran, básicamente, Frank y Luna-Los aludidos abrieron mucho los ojos y evitaron cruzar miradas.-. Ustedes deben simular que son novios y están teniendo una gran pelea que terminará su relación. Tú Garfield, debes intervenir para que no se maten. Este acto se llama "El rompimiento"-Explicó Tara con calma.

-Lo que debemos hacer es simular que nos estamos peleando-Dijo Luna alzando una ceja.

-Exacto.

-Bien por mí-Los ojos miel de Luna buscaron los de Frank con picardía y al encontrarlos dirigieron la mirada hacia otro lado.

-El segundo acto será hecho por el segundo grupo, ¿de acuerdo? Yo…

-El burro…-Empezó Víctor, pero Tara lo interrumpió:

-¡Al burro ese de porquería que lo pise un tren, Dios mío!-Le espetó. Todos rieron excepto Víctor.-Bien, nosotros haremos el acto que consiste en una chica muy sensible, que seré yo, que llorará porque no puede ir a la graduación. Tú, Víctor me consuelas y tú Robert llamas al profesor para que vea qué mal me siento. Este acto se llama "La sensible".

-¿Y cómo harás para llorar?-Inquirió Robert extrañado. Tara se echó a reír echando la cabeza para atrás.

-Es muy buena mintiendo-Comentó Kori conociendo a su amiga.

-¿Mintiendo?-Repitió la rubia extrañada.-Querrás decir, actuando.

-Lo que sea.

-Bien, el siguiente acto se llama "Romeo y Julieta" y lo interpretarán mi par de tórtolos preferidos…-Tara miró pícaramente a Kori y a Dick.

-¿Quiénes? ¿Gar y Roth?-Inquirió Dick, quién había olvidado todo lo que le acababan de decir.

-No, imbécil. Tú y Kori-Respondió Tara con brusquedad.

-Preferiría que nos llamaran de una manera más respetuosa-Se quejó Dick con frialdad mientras ponía su mano en la cintura de Kori.

-¿Qué tal los "locos de amor"?-Sugirió Abby burlona.

-Eso es muy inapropiado de tu parte, Bee.-Se defendió Dick sin cambiar su tono. Frank soltó una estruendosa carcajada.

-¿Y qué sería apropiado de nuestra parte, señor Grayson?-Preguntó Frank mirando a su amigo.

-Algo que describa nuestra relación de manera correcta.-Respondió Dick de manera indiferente.

-Mmm… ¿novios?

-Nada es oficial-Replicó Kori rápidamente. Todos, excepto Dick y Kori soltaron una carcajada muy estruendosa.

-Sí, claro. Y yo soy la madre teresa de Calcuta-Ironizó Luna.

-Quizá te llamas así y no lo sabes-Repuso Kori con seriedad.

-Lo suyo ha sido oficial desde que se conocen-Declaró Rachel Muy segura.

-No es verdad-Replicó Kori.

-Sí, lo es.

-No.

-Sí

-No.

-Sí.

-No.

-Sí

-No.

-Sí.

-No.

-¿PODRÍAMOS ENFOCARNOS EN EL PLAN, POR FAVOR?-Bramó Tara ya fuera de sí.

-De acuerdo. ¿Qué rayos tenemos que hacer?-Preguntó Dick, sin perder la calma.

-Deben simular que son una pareja-Hubo murmullos de complicidad entre los que no debían actuar.-SHH!-Los calló Tara.-Y deben simular que mantienen un romance prohibido y explicarle a la profesora todo eso. Deben pedirle que se haga el desentendido. Conmuévalo.

-De acuerdo. Amor, desentender, conmover, sí.-Repitió Kori para sí misma. Dick la observó extrañado.

-Bueno, por lo menos podemos decir que no somos hermanos.-Kori le dio un golpe en el brazo.-Sólo bromeaba.

-Había olvidado que eras imbécil.

-Ya-Los frenó Luna.-. No empiecen otra vez. Costó mucho que se unieran así.

-Bueno.

-EN FIN-La paciencia de Tara estaba al límite, pero aún debía explicar un último acto.-El cuarto acto será interpretado por el cuarto grupo que ya saben quienes son.

-En realidad yo no sé quienes…-Empezó Garfield, pero fue interrumpido por Tara.

-¡SILENCIO!-Rugió la muchacha.-Abby y Rachel Deben manifestar un acto de rebeldía brusco. Rompan cosas, amenacen a la profesora. Si es necesario, los ayudaremos pero intenten que sea sencillo.

-Esto no será sencillo-Le aseguró Rachel muy seria.-. Esa mujer no tiene neuronas que le funcionen.

-Hagan que su odio se transforme en torpeza.-Indicó Tara con sabiduría.

-Creo que es lo mejor que has dicho en tu vida-Comentó Frank con sarcasmo.

-Créeme, Bishop. He dicho cosas más sabias en mi vida que tú-Se defendió la muchacha con ferocidad.

-Pues yo…

-Ya basta-Los frenó Kori.-. No queremos problemas, queremos soluciones. Lo único que sabemos es que debemos escapar de aquí todos y que si no trabajamos juntos y en armonía-Puso un especial énfasis en la última palabra mientras observaba a Frank y a Tara.-jamás lo lograremos, ¿De acuerdo?

-De acuerdo.-Respondieron todos al mismo tiempo.

-Ahora debemos empezar a actuar.-Indicó Dick.-Así que, Luna, Frank y Garfield al pasillo. El resto esperaremos aquí.-Los tres implicados en el acto asintieron.

* * *

El profesor de química era conocido por no ser muy lúcido con sus alumnos. Era muy sencillo asustarlo y engañarlo, muchos estudiantes estaban acostumbrados a sacar provecho de su inocencia. Esa tarde, el hombre vigilaba el cuarto piso del edificio de dónde los Merodeadores y las Mosqueteras debían escapar.

Luna y Frank estaban en el fondo del pasillo opuesto a las escaleras y Garfield estaba alejado de ellos sin mantener mucha distancia.

-Luna-Empezó Frank. La castaña lo miró fijamente y luego desvió la mirada.-,yo…

-Frank, no es momento para un comentario sarcástico-Lo atajó la joven.-Tenemos que hacer esto lo mejor que podamos, así que por favor no te sorprendas ante mis comentarios. Estamos simulando una pelea.

-Ninguno de los dos es bueno simulando-Repuso Frank en un susurro, lo bastante audible para que Luna lo oyera. La castaña tuvo un vuelco al corazón y se estremeció, pero se dispuso a seguir con el plan, de modo que resolvió ser indiferente.

Frank sonrió para sus adentros, sabía que Luna lo había oído.

Los dos jóvenes se decidieron a ignorar sus problemas y se pusieron a la mitad del pasillo, uno frente al otro y allí fue cuando comenzó su juego de miradas…

-¡No puedo creer…-Comenzó Luna gritando como histérica. Frank frunció el ceño extrañado.-que seas tan imbécil!

-¿Yo, imbécil?-Esa era la señal. Frank lo gritó lo suficientemente fuerte para que Garfield lo escuchara y buscara al profesor. En efecto, el rubio salió del salón y dobló el pasillo para buscar al profesor.-Creo que serás tú la imbécil.

-Sí, claro.-Luna observó que Garfield traía al profesor y los señalaba. Supo, en ese momento, que debía soltar la bomba.- ¡Por lo menos podrías haber tenido el detalle de decirme que eras homosexual!-Rugió la castaña con todas sus fuerzas.

Frank se mordió el labio para no reírse y quiso buscar las mejores palabras para contestarle a Luna, pero no las encontró por la risa que le causaba el comentario de la joven.

-¿Homosexual?-Repitió el profesor desconcertado.- ¿Eso…Es legal?-EL hombre era un anticuado. No tenía idea de las reglas y códigos de los jóvenes.

-Por supuesto que es legal-Se defendió Frank con un tono de voz muy femenino, alargando mucho las vocales.

-¡Lo que no es legal es haberme roto el corazón de esa manera!-Luna se llevó las manos al rostro mientras simulaba un llanto. Frank miró al profesor y luego a Luna y se acercó a la joven. Él la abrazó dulcemente y murmuró:

-Lo siento mucho- A Luna le dio un vuelco al corazón al oír esas palabras. La joven pensó que podía tratarse de una disculpa sincera de Frank, pero luego se percató de que él seguía simulando la voz femenina y frágil.-, no fue mi intención lastimarte.-Luna se volvió al joven y lo estrujó entre sus brazos mientras comprobaba que sus amigos bajaban las escaleras de manera sigilosa. Cuando Robert bajó en último lugar, los dos se separaron, instintivamente. Se volvieron al profesor mientras Frank mantenía una mano en el hombro de Luna para simular que se mantenían en paz mientras ambos miraban al profesor sonriendo.

-¿Podríamos bajar al salón del tercer piso? Hace mucho calor aquí-Pidió Luna con simpatía y calma.

El profesor dudó unos segundos mientras observaba a los jóvenes.

-Por favor…-Agregó Frank sin dejar de utilizar el tono de voz femenino. El profesor empalideció y con voz temblorosa respondió:

-De acuerdo. ¡Pero ni un piso más!-Los jóvenes asintieron y se dirigieron al fondo del pasillo para bajar las escaleras. Cuando estuvieron a la altura del profesor, Frank comentó.

-Esa corbata le queda muy bien-Su voz seguía siendo la que utilizaba para simular que era homosexual.

-Bajen, ¡Ya!-Rugió el hombre asustado. Los tres jóvenes bajaron las escaleras corriendo y se reunieron con sus amigos en el salón donde les habían indicado.

-Guau, Luna, eso sí que fue improvisación-Comentó Tara orgullosa.

-Sobre todo la parte en la que le dijiste homosexual-Dijo Dick.-. Fue difícil no reírse.

-Gracias-Respondió Luna tímidamente. Luego se volvió a Frank, quien en vez de estar enojado, sonreía.-. No es que piense que eres homosexual…Pero…Ya sabes, el profesor…

-Demostró ser un homofóbico, sí, lo sé.-Completó Frank sonriendo.-Fue difícil para mí no reírme.-Se sostuvieron la mirada por unos segundos mientras se sonreían.

-Bien-Tara rompió la atmosfera aplaudiendo para llamar la atención.-. Grupo dos, vengan conmigo.-Tara giró sobre sus talones y Víctor y Robert la siguieron.

La rubia se ubicó al final del pasillo y se sentó en el suelo contra una pared. Víctor se sentó a su lado y Robert fue por el profesor.

El profesor que vigilaba el tercer piso era el que enseñaba matemática. Era temido entre los alumnos, no por su mal carácter, sino por tener la maña de complicar los ejercicios que daba lo más que pudiese, pero todos sabían que tenía un corazón de oro y era bastante caritativo. En realidad, muchos estudiantes dudaban de su sexualidad.

Cuando Tara escuchó los pasos de Robert acercándose supo que la señal estaba cerca.

-Está por aquí señor, ella está muy mal.-Esa era la señal. Tara comenzó a gemir lentamente y luego soltó un alarido de dolor. Las lágrimas brotaban de sus ojos y resbalaban por sus mejillas con brusquedad causando que se le corriera el delineador que llevaba en el párpado dejándole una marca negra en la cara que la hacía ver más dramática. Sollozó con fuerza hasta que supo que el profesor estaba frente a ella.

-¡Señorita Holman!-Exclamó el hombre llevándose las manos a la cabeza.- ¡Nunca la había visto tan mal!

Tara no dijo nada y lloró con más fuerza. Víctor comenzó a darle unas palmaditas en su frágil espalda.

-Supongo que tiene que ver con su castigo-Comentó el moreno observando la puerta del salón donde estaban sus amigos. La puerta se abrió sigilosamente, casi sin hacer ruido y Dick fue el primero en salir llevándose a Kori de la mano. Los siguieron Frank y Luna caminando casi a la misma altura. Rachel y Garfield también pasaron tomados de la mano y por último salió Abby, cerrando la puerta con sigilo. Lo cierto fue, que ese grupo tardó menos en bajar que el anterior.

-Tara-Siguió el profesor con calma, arrodillándose a la altura de la joven.- ¿Qué te ocurre?

-Yo…Es que…-Tara se mordía el labio para simular más tristeza.-Yo siempre soñé, siempre quise… ¡Quiero ir a mi graduación!-Tara se amarró con fuerza al saco del profesor mientras lo zarandeaba bruscamente.

-Tara, tú sabes bien que estás castigada y que no puedes ir…-Tara lloró con más fuerza y se volvió al profesor con el labio tembloroso. El hombre suspiró exhausto.- ¿Hay algo que podamos hacer para que te sientas mejor?

-Bueno…Yo…Podría… ¿Podría dejarnos bajar un piso más? Así sentiría que estoy más cerca de la graduación y pues…Me sentiría mejor…-La chica sonrió débilmente y el profesor volvió a suspirar.

-De acuerdo.-Aceptó el hombre ayudando a Tara a incorporarse. La rubia le sonrió tiernamente y murmuró un dulce:

-Gracias.-El profesor sonrió.

-De nada.-Los tres muchachos se dirigieron a las escaleras y mientras bajaban, Víctor comentó:

-Eres excelente, Tara.-La rubia había sacado unos pañuelos descartables para secarse las lágrimas.

-Sí.-Acotó Robert.- ¿Dónde aprendiste a actuar así?

-Cuando uno sabe lo que quiere y está decidido, encuentra los recursos necesarios para poder obtenerlo. Así fue que logré conseguir mi primera audición como modelo y así es como voy a conseguir sacarlos de aquí.-Explicó Tara muy decidida.

* * *

A Kori se le hizo un nudo en la garganta y uno en el estómago cuando Dick se volvió a ella mirándola dulcemente, por lo que solo pudo sonreír.

-Hagamos nuestra mejor actuación-Propuso Dick sonriendo.

-¿Podríamos evitar los besos?-Pidió Kori tímidamente. Dick la tomó de la cintura y la acorraló contra una pared apoyando su frente en la suya y mirándola directamente a los ojos.

-¿Y qué nos quedaría entonces?-Preguntó muy seguro.

-No lo sé-Respondió Kori, en trance con esos feroces ojos azules. Movió la cabeza de un lado a otro para despertar del trance. Alejó a Dick un poco extendiendo sus manos y luego le sonrió tímidamente. simular que nos besamos.

-¿Y cómo mierda hacemos eso?-Inquirió Dick, extrañado.

-No lo sé, pero podemos hacer otras cosas.

-Tenemos que ser bizarros si queremos llamar la atención del profesor-Repuso Dick, muy decidido.-. Recuerda que nadie irá a avisarles lo que estamos haciendo.-Kori sonrió con astucia.

-Quizá deberíamos hacer un poco de ruido.-Propuso. Dick le devolvió la sonrisa, la tomó entre sus brazos, muy cerca de él y la apoyó contra la pared con brusquedad, haciendo un ruido bastante fuerte.

-¿Te hice daño?-Preguntó el moreno preocupado. Kori negó lentamente y el moreno comenzó a besarle el cuello. A Kori le hacía cosquillas.

-Eres un pésimo actor-Comentó la pelirroja sin poder parar de reírse.

-¿Y quién dijo que estoy actuando?-Inquirió el chico mirándola a los ojos con ternura. Se acercó lentamente, la tenía acorralada y era la oportunidad perfecta...

-¡Señores Grayson y Anders, esto no es un cabaret!-Exclamó la profesora de inglés mirándolos fijamente. Dick se separó de Kori con brusquedad y se interpuso entre ella y la profesora.

-Castígueme a mí, no a ella.- Dijo él rápidamente.- Ella no tiene la culpa de ser tan bella-Agregó mirándola con dulzura.

-¿Qué significa esto?-Inquirió la mujer con severidad.

-Significa que nos amamos y que no podemos evitarlo, eso significa-Respondió Dick subiendo el tono de voz.

-¿Y a que se debe la elevación al tono de su voz, Señor Grayson?-Preguntó la profesora con frialdad.

-A que nuestro amor está prohibido-Contestó Kori con indiferencia.-. Nuestros padres y nuestros amigos no quieren vernos juntos.

-De modo que esta es la única oportunidad que tenemos-Dijo Dick. Esa era la señal. Dependía de sus ocho amigos ser lo suficientemente sigilosos como para poder bajar sin hacer ruido. Dick observó como la puerta del salón se abría muy lentamente dejando ver a Tara que salía con Luna tomada de la mano. Dick sonrió de lado.

-¿Oportunidad de qué?-Inquirió la profesora. Luna se había quedado en la puerta de la escalera aguardando a que todos bajaran.

-De amarnos sin cadenas sociales que nos lo nieguen-Respondió Kori muy segura, avanzando unos pasos para ponerse a la altura de Dick. El moreno tomó su mano.

-Muy buen discurso, pero eso no quita que su demostración afectiva siga siendo muy pasional-Repuso la profesora con severidad.

-Por favor-Pidió Kori, poniendo los ojos vidriosos, mientras observaba que la única que quedaba en el piso era Luna. La castaña se volteó para ir a la escalera y cayó de boca al piso.

Luna se mordió el labio. Otra vez estaba arruinando todo y necesitaba ayuda para incorporarse rápido ya que se había lastimado la rodilla. Trató de arrastrarse hasta las escaleras cuando se percató de que una mano estaba en frente de ella. Miró hacia arriba y observó que Frank estaba ofreciéndole ayuda.

-Vamos-La alentó.-Nadie debe quedarse atrás.-Luna asintió débilmente y se incorporó con la ayuda de Frank. Al tocar su mano, ella tuvo un escalofrío que ignoró. Se puso de pie y bajó las escaleras cojeando.

Era el momento de terminar el acto.

-Por favor-Repitió Kori, intentando sacar lágrimas, pero no pudo hacerlo, de modo que se cubrió la cara. Dick rodeó su cabeza con sus brazos y miró a la profesora desafiante.

-¿Podría dejarnos bajar y pretender que no nos vio…? Es nuestra única y última oportunidad. Jamás volveremos a vernos después de hoy…-A la profesora comenzó a temblarle el labio y los ojos se le pusieron vidriosos.

-Bajen, por favor. Tengan lo que yo nunca pude tener por querer elegir una vida mejor…-Ordenó la profesora con tristeza.

Los dos le sonrieron y bajaron las escaleras bastante apurados.

* * *

Rachel y Abby estaban en el baño poniéndose pintura negra en los ojos para enmarcárselos y así lograr una mirada más dura y vivaz para darle más realce a su acto.

-¿Así está bien?-Le preguntó Rachel a Abby. Sus ojos tenían tanta pintura negra que parecían dos agujeros negros.

-Perfecto.-Respondió Abby alzando el pulgar.-No entiendo porque no te delineas así más seguido, tienes unos ojos muy bonitos.

-¿Bromeas? Odio esto. Nunca me gustó pintarme tanto los ojos.-Repuso Rachel con asco.

-Lo que tú digas.-Luna, Kori y Tara entraron al baño.

-¿Ves Rach?-Indicó Luna señalando los ojos de su amiga.-Esto te queda hermoso.

-Dirás que pareciera que me desvelé durmiendo. Es totalmente desprolijo.-La contradijo la aludida.

-Pero si te desvelaste leyendo-Repuso Kori.

-Eso no va al caso.-Se defendió la gótica.

-Es extraño, Rach-Comenzó Tara jugueteando con su labial retráctil.-. Siempre has tenido una imagen tan severa y tan…Prolija. Oscura, muchas veces y sin embargo eres una persona buena, educada y…Bueno, sí eres seria.

-Las apariencias engañan-Comentó Kori retocándose el delineador sobre sus ojos.

-Sí, como la de Dick Grayson-Soltó Luna mirando a Kori con picardía. A Kori se le zafó el delineador de la línea que iba siguiendo, provocando así que se rayara bruscamente la nariz. Sus amigas comenzaron a reírse.

-En serio te gusta.-Terció Abby sonriendo divertida.

-No es que me guste…-Se defendió la muchacha sonrojándose un poco.

-Sí, claro.-Replicó Rachel con sarcasmo.-El rubor que apareció en tus mejillas no significa nada, no. Sólo significa un exceso de maquillaje-Bromeó la muchacha. Todas volvieron a reír excepto Kori.

-Aunque me molesten con mis amores, extrañaré esta clase de momentos-Comentó Kori nostálgica.

-Aún no han terminado-Repuso Luna sonriendo.

-Pero el final está cerca.-El comentario de Tara silenció a todas por unos segundos que parecieron eternos. Ninguna se atrevía a hablar del futuro. Los siete años que habían compartido habían pasado demasiado rápido y todas se percataron de que sólo pudieron conocerse bien ese último año.

-Es una lástima que hayamos sido tan inmaduras-Luna, como siempre, rompió el silencio incómodo.

-¿A qué te refieres?-Inquirió Tara.

-A que nos dimos el derecho de llamarnos mejores amigas sin conocernos-Ese comentario valía otro incómodo silencio, pero Luna siguió hablando.-. Pero estoy agradecida de eso. Si no lo hubiéramos hecho, nunca habríamos tenido la oportunidad de conocernos tal como lo hemos hecho-Todas sonrieron. a extrañarlas-Finalizó Luna.

Y aunque el momento podía verse cursi, todas lo ignoraron y se abrazaron. Se estrujaron con fuerza, como si nunca más quisieran separarse otra vez. Y es que ese era su deseo, jamás dejar de verse.

Finalmente, al cabo de unos minutos que prometieron ser los más escasos de su vida, las jóvenes se separaron y se miraron con los ojos vidriosos, llenos de tristeza.

-Ahora vayan y hagan la mejor actuación de su vida-Les indicó Tara a Rachel y a Abby.

* * *

Abby y Rachel salieron al pasillo y comenzaron a patear las paredes de aluminio. Hicieron ruido y gritaron con rabia, ya que ambas sabían lo que significaba esa actuación.

La desquiciada profesora no tardó en aparecer.

-¿Qué está pasando aquí?-Rugió la mujer con los ojos desorbitados.

-Lo que pasa aquí es que decidimos revelarnos en su contra-Respondió Abby gritando.

La profesora abrió la boca para contestar, pero se detuvo. Las miro fijamente y luego inquirió:

-¿Dónde están sus amigos?

-No son lo suficientemente valientes como para seguirnos-Respondió Rachel desafiante, mientras Tara, escondida, repetía la línea moviendo los labios sin hacer sonido. Sonrió para sus adentros, feliz de que todo marchara bien.

Por unos segundos, la mujer pareció creer la respuesta, pues asintió lentamente con la cabeza. De repente, se detuvo y entornó los ojos por un momento, escudriñando el pasillo.

-Holman hizo mal en creer que yo nací ayer-Dijo sonriendo con maldad.-. Salgan de ahí, ustedes ocho.-Rugió lo suficientemente fuerte como para que se oyera por todo el colegio.

* * *

En el salón, los ocho jóvenes estaban sentados contra la pared que daba al pasillo, escuchando todo lo que la maestra decía. Al oír que habían sido descubiertos, Garfield se puso de pie resignado y se dispuso a salir de la habitación para entregarse. Tara lo retuvo con brusquedad, haciéndolo caer junto a Víctor.

-¿Vas a dejar que nuestro plan se vaya por la borda?-Inquirió Tara desafiante.

-Ya se fue por la borda-Respondió el muchacho muy tranquilo.-La vieja lo sabe. Te conoce.

-Ella no lo sabe, ella lo supone. No tiene pruebas de que estamos aquí.-Replicó Tara muy segura.

-Tara, ya todo acabo-Terció Garfield, decidido.

-No, no ha acabado.-Lo contradijo Tara.-Hemos llegado muy lejos para echarnos atrás.-Garfield y Tara se sostuvieron la mirada durante unos segundos, desafiantes. Hubo un silencio que ocupó un espacio de varios segundos que parecieron eternos ya que la tensión era imborrable.

-De acuerdo-Aceptó Garfield finalmente. Tara sonrió conforme.-Nos quedaremos aquí.

* * *

Rachel ya tenía una respuesta para eso, de hecho, esperaba esa pregunta.

-Ellos no están aquí. Están arriba-Repuso tranquilamente, con mucha seguridad.

La mujer miró a las dos jóvenes de arriba hacia abajo, escudriñando sus rostros con la mirada.-Si no me cree, suba a verlos.

La profesora sonrió maquiavélicamente y comenzó a reírse sola. Su carcajada se asemejaba mucho a lo de una bruja.

-Yo subiré-Declaró.-. Pero cerraré esta puerta con traba y candado y si sus amigos no están arriba ustedes-Las señaló bruscamente con el dedo.-no tendrán recomendaciones para la universidad y me aseguraré de que nunca en su vida puedan pisar una-Rugió la mujer de manera desafiante. Sin embargo, Abby y Rachel la observaron aborrecidas, sin mostrar ningún temor.

Lentamente, la anciana se acercó a la escalera y comenzó a subirla. Al dar con el último escalón del piso les dirigió una mirada asesina que ellas supieron sostener.

Cuando estuvieron seguras de que estaba lejos, los ocho encerrados en el salón salieron y se encontraron con sus amigas.

-Hay que salir de aquí-Declaró Kori.

-Eso ya lo sabemos-Repuso Frank con sarcasmo.

Luna se llevó la mano a la barbilla, pensando en qué hacer.

-Tara-Llamó la castaña.- ¿Tienes una orquilla?-La rubia buscó en su cabello, revolviéndolo prolijamente. Finalmente, sacó una pequeña orquilla, bastante larga en un tono amarillento. Luna se la arrebató de las manos y la deformó, estirándola hasta dejarla bastante derecha. Se acercó al candado de la puerta y metió la orquilla en la cerradura. La giró con esfuerzo durante algunos segundos, pero no pudo lograr nada.

-Déjame a mí-Le indicó Abby. La morena se acercó y giró la orquilla como si estuviese cavando con ella. Finalmente se oyó un "clack" y el candado calló al suelo, abierto. Abby empujó la puerta emocionada, haciendo que se abrieran mostrando la luz que los diez tanto ansiaban.

Salieron al patio embriagados en alegría, saltando como si nunca hubiesen visto ese lugar.

-¡Bien hecho, Abby!-La alabó Luna.

-Sí, bien hecho-Tara chocó las manos con su amiga al tiempo en que ésta recibía un beso en la mejilla de su novio.

-Bien-Dijo Kori, bastante decidida.-. Ahora hay que llegar al salón de la graduación.

-Les recomiendo que se quiten sus zapatos-Dijo Robert, muy serio.-Porque vamos a correr-Y dicho eso, los cinco chicos, ignorando a sus citas, comenzaron a correr.

-¡EH!-Rugió Luna, enojada. Se apresuró a quitarse los tacones y salió tras ellos. Sus amigas la siguieron en el acto y no tardaron mucho en alcanzar a los chicos.

Al llegar a la calle, los jóvenes se frenaron y miraron para cruzar, a diferencia de las chicas que siguieron de largo, sin mirar a ningún lado, provocando que varios autos frenaran para que pasaran, sanas y salvas.

Finalmente, ellas fueron las primeras en llegar al salón donde era la fiesta, pero se frenaron para poder respirar un poco.

Kori apoyó sus manos en sus rodillas y se inclinó hacia el suelo mientras jadeaba. Se volvió a sus amigas sonriendo.

-Lo logramos-Susurró Tara haciendo un enorme esfuerzo.-. Logramos salir de allí…Lo hicimos…

-Nunca imaginé este momento-Comentó Rachel.-Parecía tan distante cuando comenzamos todo esto-Abby miró su reloj.

-Debemos entrar ahora.

Los chicos llegaron justo a tiempo, un poco menos sudados que ellas y más descansados ya que se habían resignado a ir caminando.

-Bien, como estamos retrasados, debemos pagar la entrada.-Luna sacó un puñado de billetes desde el escote de su vestido gris, bordado a la altura del busto con lentejuelas. Los chicos quedaron extrañados, observándola fijamente, pero ella resolvió ignorarlos.

-Si no tienen nada inteligente que decir al respecto, no digan nada-Repuso la castaña, restándoles importancia con su indiferencia.

-Yo tengo una pregunta-Dijo Garfield, con curiosidad.- ¿Los billetes se mantienen calientes si los guardas ahí?-Luna y Rachel le dieron una cachetada en cada mejilla casi al mismo tiempo, con mucha fuerza, dejando al joven aturdido por el impacto. El resto se hecho a reír

-¿Alguien tiene otro comentario de ese tipo?-Inquirió Luna, fulminándolos con sus ojos de color miel. Todos negaron y se silenciaron al instante. –Bien, ordenémonos por parejas-Dick tomó a Kori por la cintura y la acercó a sí mismo. Abby se aferró a Víctor al igual que Rachel a Garfield. Robert y Tara se tomaron de la mano simpáticamente, dejando a Luna y a Frank solos. Frank sonrió tímidamente y se acercó a Luna y le tomó la mano de repente. Luna, enterrada en su orgullo, ignoró el vuelco al corazón que provocó ese acto.-Aquí está el dinero-Luna le entregó a cada par lo suficiente como para pagarse las entradas.

-¿Cuánto te debemos, Ertobrack?-Inquirió Dick, sacando su billetera.

-Nada, Grayson-Respondió la muchacha sonriendo. un favor. Los favores no se devuelven.

-¿y no te van a matar tus padres por gastar tanto dinero?-Preguntó Garfield extrañado.

-No, ellos piensan igual que yo.-Repuso Luna sabiamente.-Ahora vamos.

Las cinco parejas se acercaron a la recepcionista y le entregaron el dinero y pasaron sin problema alguno al salón que tanto habían anhelado.

El momento era oportuno y cada uno sabía lo que debía hacer.


Otro capítulo largo, ¿NO ME MEREZCO UN PREMIO? Las amo, disfruten.

Cook