Gente bonita, como verán soy una persona súper considerada que les está tremendamente agradecida por haber comentado en todo momento y ocasión; y como tal he decidido hacer esta publicación especial para ustedes en año nuevo y contarles una pequeña cosilla... ¡ESTE FIC YA TIENE UN FINAL! SÍ!!! TERMINÉ EL EPÍLOGO!! (Salen muchas porristas con un uniforme rosa con una enorme "C" en el pecho (de Coockie), salgo en las revistas people, Gente (Argentina), Caras (Argentina), Noticias, Hola!, Seventeen, Para Teens, Elle, Vougue, y en los diarios por hacer esto. ¡TERMINE EL FIC! ) tres años casi enteros me llevó tener el coraje para ponerle punto final y ni yo me la puedo creer.
Suerte, lectoras amadas, nos vemos abajo!
29
Noche en el hospital
Kori comenzaba a tener frío por el aire acondicionado del auto de Víctor, pero prefirió no decir nada. Sabía que no era el momento indicado, así que se apretujó un poco más a Dick, quien le pasó un brazo rodeándole el cuello con ternura y al notar que la chica temblaba un poco, se quitó el saco y se lo colocó encima.
Luna se mantenía en silencio al lado de Frank. La situación la tenía muy pensativa preguntándose cuanto estaría sufriendo Rachel en ese momento. Sintió que alguien estrujaba su mano y miró a Frank para descubrir que él estaba estrujándola. Él la observó con ternura y ella pudo sostenerle la mirada durante unos segundos, pero luego debió desviarla. No estaba lista para nada.
A cinco metros de distancia iban Tara y Benjamín en el auto de este último, puesto a que los demás habían elegido ir en el auto de Víctor.
-Tienes un lindo auto-Comentó Tara observando el espacioso vehículo.
-Tengo un sueldo de modelo, sería ridículo y patético que no tuviese un buen auto.-Respondió el chico animadamente. Tara sonrió débilmente ya que también estaba muy angustiada por la situación de su amigo.
-¿Tú crees que sobreviva?-Inquirió ella de repente. Benjamín frenó el auto lentamente ya que se habían encontrado con un semáforo en rojo. Volvió sus ojos a Tara y respondió:
-Yo no conozco bien a ese chico ni vi el choque, Tara, pero quiero pensar que sí.
-Agradezco que no me mientas-Repuso Tara sonriendo.-, pero eso no me tranquiliza para nada.-El auto volvió a arrancar.-Es que…Yo conozco a Garfield desde siempre, siempre hemos congeniado.
-¿Saliste con él, verdad?-Tara abrió mucho los ojos y observó al muchacho sorprendida.
-¿Cómo..?
-Se nota por la forma en la que hablas de él.-Respondió el muchacho sin dejarla terminar.-Al parecer te identificas…
-Sé lo que es ser la persona que entiende todo mucho más tarde-Declaró Tara-si es eso a lo que te refieres.
-Yo no creo que seas una chica tonta, Tara. Tienes mucha capacidad…
-Para reprobar materias, ciertamente.-Completó la muchacha divertida. Benjamín soltó una carcajada.
-Eres la modelo más bella y más auténtica que he conocido en mi vida-Comentó el muchacho sin dejar de mirar la carretera por la que conducía. Tara se quedó sin aire al oír esas palabras.
-Eso es lo más lindo que me han dicho en un momento de desesperación.-Tara se sonrojó un poco y Benjamín se quedó en silencio. Los dos sentían una hermosa sensación en su interior.
Al llegar al hospital, les indicaron que fueran a la sala de espera de terapia intensiva. Entraron a una habitación blanca, muy lustrosa con asientos negros pegados a la pared, uno al lado del otro. Rachel estaba sentada en uno de ellos con los codos apoyados en las rodillas y las manos en el rostro. El único ruido que podía oírse era el del llanto de Rachel ya que era la única persona allí.
-¡Rachel!-Kori corrió a abrazar a su amiga para darle fuerzas. La siguieron Abby, Luna y Tara para hacer lo mismo, dejando a los chicos apartados a un lado.-Rachel, todo va a estar bien-La tranquilizó Kori acariciándole el hombro. Rachel negó con la cabeza y no dijo nada. Todos se sentaron y esperaron pacientemente a que el doctor les avisara el estado de Garfield.
Las horas pasaban y no había noticia sobre el chico. Algunos médicos internos habían entrado a la habitación donde parecían estar atendiendo a Garfield. Finalmente, después de tres horas de espera, un doctor bastante alto y esbelto, de piel curtida y ojos negros salió de la habitación con una planilla en su mano.
-Buenas noches. ¿La señorita Roth está aquí?-Rachel se puso de pie al instante y se acercó al doctor.-El señor Logan está en un estado muy difícil de describir…
-¿Sobrevivirá?-Preguntó Rachel con la voz quebrada. El doctor bajó la mirada.
-No lo sabemos. Está inconsciente pero no hay manera de despertarlo.
-¿Está en coma?-Inquirió Tara oyendo la conversación.
-Aún no podemos determinarlo, debe pasar un período de tiempo como para poder decir eso-Explicó el doctor manteniendo la calma.-. Les aconsejo que no se perturben, relájense.-Y dicho esto el director se retiró. Rachel se volvió a sus amigos con los ojos vidriosos mientras se mordía el labio. Kori corrió a abrazarla con fuerza mientras Tara comentaba con sorna:
-¿Qué nos relajemos? ¡Tenemos un amigo en riesgo de muerte y debemos relajarnos!-La puerta se abrió de par en par, dejando ver a una niña de unos seis años, con cabello castaño claro y ojos verdes esmeralda, como los de Garfield. La enfermera les sonrió a los jóvenes.
-Esta es Lorraine Logan, la hermanita más pequeña del señor Logan-Explicó con calma.-, espero que no sea un problema dejar que ustedes la cuiden. Los padres del joven ya han sido notificados y están en camino. Están a cuatro horas de viaje.-Diciendo esto, la enfermera giró sobre sus talones y se retiró, dejando a la niña con los adolescentes.
Lorraine sonrió mostrando una sonrisa tan característica de Garfield que Rachel tuvo que voltearse para no llorar frente a la niña.
-Rachel-Abby se puso de pie y colocó una mano en el hombro de su amiga.- ¿Por qué no vamos hasta la cafetería del hospital y traemos algo de beber para todos?-Rachel asintió lentamente y Luna se acercó a la niña y agachándose le preguntó:
-¿Y tú pequeña que quieres tomar?-Lorraine se mostró pensativa por unos segundos y luego contestó enérgicamente:
-¡Un chocolate caliente!
-¡Mm, que delicioso!-La alabó Luna poniéndose de pie. Se volvió a sus amigas y dijo:-Ya oyeron, la niña quiere chocolate. Yo quiero un té e imagino que el resto querrá café, ¿Verdad?-Se volvió a los jóvenes y todos asintieron.-Vayan.-Kori se puso de pie de un salto y se dispuso a acompañar a sus dos amigas.
Cuando las chicas se retiraron, Luna tomó a Lorraine desde las axilas y la alzó.
-¿Y tú cuántos años tienes?
-Tengo cinco-Respondió sonriendo orgullosa.
-¡Guau ya casi me alcanzas! ¿Sabes?-La niña soltó una carcajada que se asimilaba demasiado a la de Garfield y Luna contuvo las lágrimas. -¿Qué tal si vamos a jugar al patio del hospital?-Ofreció la muchacha.
-¡Sí!-Dijo la niña sonriendo.
-Oh, pero yo no podré jugar solita contigo ya que como casi me alcanzas en edad podrías aplastarme-La niña rió orgullosa y Luna la dejó en el suelo. Lorraine hizo una pose amenazadora, como si imaginara que aplastaba a Luna en el piso.- ¿Quién me acompaña?-Preguntó Luna un tanto impaciente. Todos, como si fuese un auto reflejo, se volvieron a Frank que se puso de pie. Tomó a Lorraine en brazos y la llevó sobre sus hombros corriendo por el pasillo.
-Y yo que siempre pensé que Frank era más idiota que tú, Grayson-Comentó Tara. El aludido se volvió a la rubia extrañado.
-Si quieres saber la verdad pregúntale a Kori.
-No, porque sé que sólo voy a obtener detalles de tu lengua y créeme, no quiero saberlos-Replicó Tara haciendo una mueca de asco.
-Bueno, tú te lo pierdes-Bromeó Dick. Todos rieron con ganas.
-Espero que tengas la inteligencia de hacer feliz a mi amiga-Amenazó Tara.-Y lo mismo va para ti, Víctor, que tienes cara de bueno pero yo no confío en nadie.
-¿Ni siquiera en mí?-Preguntó Benjamín, ofendido.
-Tú eres un caso especial.
-SEEE CLAARO-Ironizaron Dick y Víctor poniendo los ojos en blanco.
* * *
Afuera, En el patio, Luna y Frank admiraban un hermoso amanecer mientras la pequeña Lorraine corría por la extensión de pasto y examinaba cada rincón del pequeño patio.
Luna observó que el rocío ya había bañado el césped, de modo que la niña estaba ensuciándose sus zapatitos. Levantó la vista para ver donde estaba y se dio cuenta de que la niña seguía corriendo. Decidió no darle importancia.
Frank se sentó en el borde de un macetero bastante extenso, que era el hogar de un conjunto de pequeñas palmeras. Observó a Luna mientras estaba de espaldas y admiró el fino gusto de la muchacha para vestirse. Notó que el vestido le sentaba muy bien, a pesar de ser gris, un color muy inusual en ella. Se dio cuenta de que no era muy corto y que la chica llevaba tacos. Luna se volvió lentamente hacia el muchacho y Frank pretendió que miraba el cielo.
-No te hagas el imbécil, Bishop.-Repuso Luna entrecerrando los ojos.-Sé perfectamente que me mirabas el trasero.
-¿Qué? Eso es muy ofensivo de tu parte, Luna. Yo nunca…-Se defendió el muchacho, pero se percató de que Luna se había dado vuelta y estaba golpeando el suelo con su pie.-De acuerdo…
-Es natural-Terció la muchacha sonriendo.-. Tienes suerte de que mi hermano no esté aquí.
-¿En serio? ¿No te parece que ya tuve suficiente suerte con tu hermano?-Ironizó Frank. Dicho eso, la nariz comenzó a sangrarle otra vez. El moreno se apresuró a sacar un pañuelo para aliviar la hemorragia y evitó la mirada de Luna.
La castaña soltó una estruendosa carcajada.
-Ríete un poco-Comentó con sarcasmo Frank.
-Mi hermano-Empezó Luna ignorando el comentario del chico.-es una gran persona.
-Vaya que es grande, su puño lo es más.
-Es un poco sobre protector…-Comentó Luna un tanto tímida.-Lo siento mucho, yo no le pedí que hiciera eso.
-En verdad, ¿Te hice tanto daño?-Preguntó Frank mirándola a los ojos. Luna desvió la mirada, llena de dolor. Hubo un silencio que ocupó espacio de varios segundos que parecieron eternos. Esta vez, ni siquiera Luna se atrevía a romper el silencio.
Lorraine se acercó a los jóvenes y tiró de la falda del vestido de Luna para llamar su atención. La castaña se volvió y la observó con dulzura, la alzó entre sus brazos y la sentó en su falda.
-¿Mi hermano va a estar bien, verdad?-Preguntó la niña con inocencia.
Luna asintió lentamente con la cabeza y agregó:
-Por supuesto que sí…En todo caso, Lorraine, quiero que sepas-A Luna se le quebró la voz y Frank la tomó de la mano y la apretó con fuerza.-que Garfield irá a un lugar mejor…
-¿Un lugar mejor?-Repitió Lorraine sin entender.- ¿Cómo?
-Me refiero a… A…-Luna se volvió a Frank en busca de ayuda, y él, sin soltarle la mano, le respondió a la niña con ternura:
-A un hospital donde lo trataran mejor, por mucho tiempo-Luna se mordió el labio asintiendo. Sus ojos de color miel estaban vidriosos y los verde botella de la niña la observaban con curiosidad. Finalmente sonrió encogiéndose de hombros y se retiró a seguir jugando en el pasto.
Frank apretó con más fuerza la mano de Luna y la contuvo en sus dos manos. Luna lo miró con los ojos vidriosos, y una lágrima resbaló por su mejilla.
-No hay nada que odie más que llorar-Comentó secándose la lágrima rápidamente con la mano que le quedaba libre.
-No hay nada de que avergonzarse-La tranquilizó Frank en un susurro.
-No me avergüenzo, es algo que me carcome y más hacerlo frente a una pobre niña que no tiene nada que ver con esto…
-¿De qué hablas?-Inquirió Frank, asombrado.-Es su hermano el que está en riesgo de muerte.
-No estoy llorando por eso, Frank-Explicó Luna, volviéndose a Frank con su mirada.-. Tengo una respuesta a tu pregunta.
-¿Y bien?-Después de esas palabras, Frank tragó saliva disimuladamente.
-Hace un par de años, una amiga me echó una especie de maldición. Me dijo que cuando yo me enamorara realmente, sufriría-Comenzó Luna tranquilizándose.
-Guau, que amiga-Comentó Frank con sarcasmo.
-Lo sé, yo tampoco entendí porque me lo dijo.-Repuso Luna encogiéndose de hombros.-El punto es que, fue verdad, Frank. Creo que en mi vida, nadie me ha hecho sufrir tanto como tú-Terminó Luna lentamente.-. Creo que tú eres esa persona.
-¿Cuál persona?
-No me hagas decirlo-Luna se sonó la nariz con un pañuelo, librando su mano de las de Frank.-. Por favor, sólo haz de cuenta de que no lo sabes.-Frank no entendía nada. El enrollo de Luna lo había dejado confundido.
-¿Qué no sé que?
Luna le sonrió tiernamente y le limpió la nariz con otro pañuelo.
-Simplemente, haz de cuenta que no lo sabes, Frank. Haz de cuenta que no sabes que eres la persona que más me ha hecho sufrir en la vida, que no sabes que eres la persona que más amo en este mundo-Concretó la muchacha con calma, dejando a Frank atónito. Sin querer oír una respuesta, se puso de pie, llamó a Lorraine para llevársela dentro y dejó a Frank solo en el patio.
Luna caminó mirando el suelo durante unos cuantos segundos, a paso lento, con la mirada apagada. Estaba exhausta pero orgullosa. No sabía muy bien que sentía en ese momento, pero algo en su interior le decía que había hecho lo correcto.
Dejó a Lorraine con los chicos y acompañada de Tara se dirigió a la cafetería para encontrarse con sus amigas.
-Bien-Dijo al ver a Kori, Abby y Rachel sentadas en una mesa de la cafetería.-, lo hice. Le dije todo a Frank.-Sus cuatro amigas abrieron mucho los ojos, con sorpresa y Luna se acomodó entre Rachel y Kori, aún cabizbaja.
-¿En serio?-Tara tomó asiento en frente de la castaña.- ¿Y él que te dijo?
-No lo sé-Respondió Luna en un suspiro, evitando derramar lágrimas.
-¿Cómo que no lo sabes?-Se extrañó Kori en un percance de desesperación.
-No lo sé, no fui lo suficientemente fuerte como para aguantar su respuesta, simplemente yo…-Luna miró a Rachel por lo bajo, observando que estaba atenta a lo que ella decía. De repente sintió un profundo dolor de cabeza. Cerró los ojos con fuerza e hizo silencio.-No. No importa lo que yo hice, importa lo que pasa ahora.-Miró a Rachel de frente y le sonrió ampliamente.-No podemos ignorarte, amiga.-Rachel le sonrió con debilidad y recibió una palmada de Abby en la espalda.
-Señorita Roth-Llamó el doctor entrando en la sala. Rachel levantó la mirada y el doctor le sonrió vagamente.-, puede hablarle al señor Logan si lo desea.
-¿Cómo?
-Dicen que los pacientes en este estado tienen mejores resultados si son estimulados por sus amigos-Explicó el doctor.
-Yo no he leído eso en ningún libro-Repuso Abby.
-¿Ha leído la teoría de los milagros?-Inquirió el doctor sonriendo de lado. Abby negó lentamente.-Entonces no sabe nada.
Rachel se puso de pie y acompañó el doctor hasta la habitación de Garfield, dejando a sus cuatro amigas solas, quienes decidieron llevarles el café a los chicos, que llevaban esperando como una hora.
-¿Había mucha gente en la cafetería o es que había un chico más lindo que yo?-Le preguntó Dick divertido y a la vez con seriedad a su novia. Kori cruzó la habitación para darle el café a Frank, que estaba al lado de su novio y dándole un beso en la mejilla a Dick, lo observó con dulzura y dijo:
-Había un chico más lindo que tú-Todos rieron excepto Dick que observó a su novia con la ceja alzada.
-Ríanse, si quieren. Pero ahora ella se convirtió en el idiota que conquista a todas las chicas y yo en el histérico activo-Declaró Dick enojado. Todos, inclusive Kori, estallaron de la risa.
-Eres un imbécil Dick-Comentó Kori dándole un beso en los labios.-. Pero eres mi imbécil.
-Váyanse a un hotel-Ironizó Frank divertido. Todos rieron excepto la parejita protagonista.
-Tienes una gran capacidad para arruinar momentos románticos-Comentó Dick entre divertido y enojado. Frank le sonrió.
-Por eso no tengo novia-Miró a Luna en un segundo y ella lo notó, pero sonrió tímidamente.
-Señorita Roth-El doctor abrió las puertas de la habitación de Garfield para dejar pasar a Rachel.-, ahora puede hablar.-Rachel se puso de pie lentamente y sin compañía de nadie, entró a la habitación.
El lugar era amplio y a un costado había unas cortinas en color verde agua que se movían en casos necesarios. Una ventana alumbraba dos camas vacías que estaban antes que la de Gar.
Rachel se acercó lentamente a su novio y se llevó una mano a la boca mientras las lágrimas volvían a caer por sus mejillas. Garfield sonreía, pero estaba lleno de cables y conectado a un recipiente con suero. Se veía pálido, Rachel debía admitirlo y tenía el rostro demasiado seco, pero seguía sonriendo.
Una máquina a la que estaba conectada, semejante a un televisor, tenía un fondo negro y una línea recta verde la cruzaba. No hacía sonido, así que Rachel sabía que no estaba conectada a Garfield.
La escena fue muy dura, ya que Rachel no esperaba ver a Garfield tan vulnerable. Observó que su novio estaba inmóvil y que ni siquiera parecía estar respirando.
Suspiró hondamente, dudando de que él pudiera escucharla, pero se dispuso a hablar de todos modos.
Tomó asiento frente a Garfield y haciendo un esfuerzo descomunal para que su llanto no interrumpiera sus palabras, comenzó a hablar:
-Gar, el doctor me dijo que podía decirte lo que yo quisiera, que tú me escucharías y bueno…En este momento no estoy en posición de discutirlo.-Sonrió débilmente.-Tú sabes que yo no suelo creer en cosas que no puedo ver, que no creo en hechos que no son concretos. Eres la persona que más me conoce, él único ser de la tierra que pudo ver lo que soy sin necesidad de que yo se lo dijera y yo…-Hizo una pausa para tomar un poco de aire y escurrir la lágrima que quería escaparse de su ojo.-Estoy orgullosa de admitir que eres la razón por la que vivo.
Hubo un silencio. Rachel no esperaba respuesta alguna, pero se sintió herida de todos modos. Tenía fe, pero estaba exhausta por la espera y por la situación. Todo estaba destrozándola, pero estaba dispuesta a dejar todo su ser en sus palabras, quería que Garfield despertara.
-Garfield, es gracias a ti que aprendí que lo único que vale la pena es vivir el momento, disfrutar cada segundo porque no volveré a vivirlo nunca. –Soltó una carcajada un tanto nerviosa.-Lo siento, acabo de recordar todos tus malabares para llamar mi atención y mis contestaciones… ¿Cómo pude tratarte tan mal y no darme cuenta de que eras tan gracioso? En realidad, eres gracioso.-Agregó con ternura, observándolo fijamente. –Desde pequeña, estoy acostumbrada a no encariñarme demasiado con la gente…Sé que suena muy cruel pero antes de que comiences a criticarme… ¿Pero qué digo? Si casi estás en coma-Rachel soltó una carcajada un tanto divertida.-Siempre sabes como sacarme una sonrisa…Pero bueno, ese no es el punto. El punto es que yo intento no encariñarme demasiado con la gente porque sé que todo tiene un final. Con esto trato de no sufrir a la hora del final, pero…-Una lágrima resbaló inevitablemente por su mejilla y ella la limpió con rapidez, como si temiera que Garfield la viera.-A veces es inevitable. Tú eres ese caso, Garfield y por eso es que no debes irte. Es imposible no encariñarse demasiado contigo porque eres la persona más buena de todos los tiempos, eres la persona que necesito para que mi vida tenga sentido, te convertiste, y no temo decirlo otra vez-Acotó.-en la razón de mi vida, Garfield. Gracias, En verdad-Las lágrimas resbalaron con brusquedad por sus mejillas mientras la joven inspiraba profundamente para aliviarse. El dolor que sentía al ver a la persona que más amaba en esa situación era incomparable. No habló durante unos segundos y se dedicó a escuchar sus propios gemidos. Respiró hondamente y decidió terminar.-eres la persona más importante de mi vida, si mueres Gar…Yo muero. Lo juro.-Se puso de pie y se acercó al chico para darle un beso en la mejilla. Se alejó para irse, pero se detuvo nos segundos a observarlo. Creyó, por un segundo, que la sonrisa del joven se había expandido.
Salió de la habitación cubriéndose la cara con las manos y fue recibida en los brazos de Kori.
-Ya amiga, tranquilízate, todo estará bien.-Murmuró Kori suavemente. Rachel asintió con lentitud.
Poco a poco, la tenue luz del amanecer fue entrando por las ventanas, obligando a los jóvenes a espabilarse.
Kori dormitaba en el hombro de Dick, haciendo su máximo esfuerzo por no dormirse. De vez en cuando abría los ojos sobresaltada y miraba para todos lados, creyendo que algo había pasado, pero al notar que nada había ocurrido, volvía a dormitar.
Luna no podía dormir. Nunca lograba dormir en momentos de angustia, aunque lo deseara e intentara con todas sus fuerzas. Y a pesar de estar llena de fe, no se perdonaría el no estar despierta si ocurría lo peor.
Rachel se había dormido, finalmente. La angustia y el dolor la habían dejado exhausta, sin ninguna fuerza. Aunque estaba retorcida apoyada en el hombro de Kori, Rachel estaba teniendo un merecido descanso.
* * *
Abby y Tara habían decidido salir a dar un paseo por la cuadra en donde estaba el hospital.
El amanecer había traído consigo un clima bastante frío a pesar de estar en pleno verano. Las dos amigas caminaban abrazándose sus cuerpos para darse calor.
Tara pateó una lata de gaseosa vacía.
-¿Por qué? ¿Por qué cuando al fin todos estamos bien tiene que pasar esto? ¿Por qué?-Inquirió gritando al cielo. Abby posó su mano sobre el hombro de su amiga.
-Tara, cálmate…
-¿Calmarme?-Exclamó Tara, alejándose bruscamente de Abby.- ¡¿Cómo quieres que me calme si hoy termino la escuela y lo peor de todo es que atropellaron al chico que hace feliz a una de mis mejores amigas?!
-Tara, sé que no vas a entenderlo pero todo ocurre por una razón…
-¿Y la razón de esto qué es, Abby?-Tara se volvió bruscamente a la morena y la observó fijamente.- ¿Qué es?
-No lo sé-Respondió Kori, apareciendo de la nada junto con Luna, ambas con los sacos de los chicos. Luna llevaba otros dos en la mano y se los colocó en los hombros a sus amigas.-Pero debemos tener fe.
-¿En qué Kori? ¿En qué?-Rugió Tara enfadada.-Parece ser que no todo pasa por algo, ¿Verdad? Que hay cosas que pasan solo para traer dolor y angustia, ¿O tienes otra explicación?
-No tienes derecho, Tara-La cortó Luna observándola con los ojos entrecerrados-, a bajar los brazos en una situación así.
-¿No tengo derecho?-Tara soltó una carcajada estruendosa.-Vamos, Luna, hasta tú sabes que hay cosas que solo ocurren para traer dolor y angustia. No vas a decirme que tu declaración de amor a Frank y la respuesta que no te dio no es algo que no te trajo ningún dolor, ¿O sí?
-Eso, Tara, es algo que manejo yo, no el destino.-Replicó Luna, conteniendo las lágrimas.
-Sí, claro, y vas a decirme lo mismo con respecto a Kitten y a Yazmín: Son personas malvadas porque las manejas tú, no el destino-Se burló Tara.
-Mira, Tara-Comenzó Kori, enfadándose.-. No puedo creer que sumida en tu egoísmo intentes tirarnos abajo. No es el momento ni…
-¿Egoísmo?-Repitió Tara abriendo mucho los ojos, indignada.- ¿La que tiene que rendir tres materias por ustedes?
-Eso lo decides tú.-Repuso Luna sabiamente.
-¡Claro, todo lo malo que pasa lo decido yo o lo decides tú o el papa!-Rugió Tara.- ¡Es todo culpa nuestra, claro! ¡¿Cómo no me di cuenta si es mi culpa que Garfield esté a punto de morir?! -Las tres amigas abrieron mucho los ojos sorprendidas ante semejante declaración.
Hubo un silencio incómodo que ocupó espacio de varios segundos. Ninguna se atrevía a hablar después de ese comentario ya que Tara había revelado un gran temor que las invadía a todas.
-Al fin lo dije-Dijo Tara de repente, mirándolas fijamente, sin siquiera tener una lágrima a punto de salir.-. Y es verdad, no me arrepiento de haberlo dicho, porque aunque todos ustedes decidan mirar para otro lado, yo no. Yo sé lo que es perder a alguien y sé que existe esa posibilidad todos los días.
-No puedes decir eso-La cortó Abby de repente, mirando el suelo.-. Yo sé que así eres tú y te acepto pero en este momento no necesitamos una prueba de tu fuerza, necesitamos saber que estás con nosotras.
-No puedo evitar ser realista-Replicó Tara cruzándose de brazos.
-Sé realista, pero no dejes de ser optimista-Indicó Luna sonriendo. Tara Le devolvió la sonrisa, un tanto dudosa.-Es lo único que necesitamos.
Decidieron recorrer la última cuadra que les quedaba en silencio y volver al hospital.
Al llegar, notaron que todo seguía igual. Todos dormían exactamente en la misma posición, sin ningún cambio en la expresión de sus rostros y el sol aún no terminaba de salir.
Kori miró su reloj y comprobó que eran las seis y veinte de la mañana de su último día de clases y tenían hasta las doce del mediodía para el festejo escolar.
Las cuatro chicas tomaron asiento, una al lado de la otra y no volvieron a dormirse. Comenzaron a hablar sobre tonterías para pasar el rato hasta que Rachel despertó.
-¿Te sientes mejor?-Inquirió Tara mirándola fijamente. Rachel sonrió débilmente y asintió con un gesto de la cabeza.
Poco a poco, todos fueron despertando y se quedaron en silencio mientras desayunaban un poco de café.
La pequeña Lorraine se acercó a Luna y le pidió que la alzara. Luna obedeció y se la llevó al patio a jugar con ella.
Frank observó como la castaña se alejaba lentamente, intentando disimular las ganas que tenía de seguirla y decirle lo que sentía. Pero al ver que ella lo ignoraba, se contuvo.
-Síguela-Le dijo Dick de repente. Frank se sobresaltó ya que pensó que su amigo estaba dormido, porque aún tenía los ojos cerrados y respiraba lentamente.
-¿Dick?-Balbuceó Frank un tanto asustado.- ¿Estás despierto?
-No, sólo soy el espíritu de tu niñez y he invadido el cuerpo de tu amigo para que no cometas los mismos errores que en tu pasado-Respondió el muchacho con seriedad, dejando al joven sin palabras. Abrió los ojos de repente y se acercó a Frank.- ¿Quién voy a ser sino, idiota?
-No lo sé, quizá el espíritu de mi niñez que invade tu cuerpo para que no vuelva a cometer los mismos errores que en mi pasado-Explicó Frank. Dick alzó una ceja.- ¿Qué?
-Que eres un imbécil, eso es lo que pasa. ¿Cuándo mierda vas a hacer algo decente en tu vida?-Lo regañó con brusquedad Dick.
-Yo…
-Tú nada. Te haces el sensible conmigo y con ella siempre terminas siendo el malo de la historia, ¿Quién eres Frank? ¡No tienes derecho de hacer eso!
-No es tan sencillo.
-Es sencillísimo. Aceptas todo, le das un beso y ya, sólo que tú no tienes las suficientes agallas para hacer eso.-Declaró Dick tajante.
-¿A no? Mira tú cuanto tiempo te llevó. No tienes cara para decirme eso.
-¿No tengo cara? Tú nunca tuviste problemas con ella. Yo tuve que llevarla del odio al amor, tú, en cambio, hiciste más cagadas así que ve y arréglalas-Le ordenó Dick cruzándose de brazos.
Frank suspiró exhausto y se puso de pie.
-Quiero que sepas que eres el imbécil más egocéntrico que he conocido en mi vida. Juro nunca encontraré a una persona más orgullosa e idiota que tú.-Dick cerró los ojos y sonrió dirigiendo su rostro al suelo.-Pero aún así eres mi mejor amigo y por primera vez en la vida y última-Añadió.-voy a hacerte caso, así que disfrútalo-Y con un gesto de la mano se despidió de su amigo, giró sobre sus talones y salió al patio tras Luna.
Ella seguía con su vestido gris, sólo que tenía los zapatos de tacón en una mano, el cabello atado en una cola de caballo despeinada y el maquillaje completamente corrido. Parecía que hubiese pasado una noche "demasiado" divertida (aunque Frank sabía que había sido todo lo contrario).
Él se acercó lentamente y posó una mano en su hombro. Luna sonrió y se volvió al joven, sabiendo que era él.
-Luna yo…
-No digas nada, Frank-Luna cerró los ojos sin dejar de sonreír y negó lentamente con la cabeza.-. No arruines el momento.
-No quiere arruinarlo, quiero decirte la verdad: Yo también siento lo mismo por ti-Luna abrió mucho los ojos, extrañada, observando a Frank. El joven dejó caer una lágrima de sus ojos y le apretó las manos con fuerza a Luna.-Lamento no haber sido lo suficientemente inteligente, bueno y astuto para decirlo antes. Lamento haberte dejado con la palabra en la boca y haberte llamado mentirosa. Lamento haber sido el imbécil más grande del mundo, lamento todo lo que hice mal…-Luna le sonrió mientras las lágrimas resbalaban bruscamente por sus mejillas. No podía creer lo que estaba pasando.-Juro, y lo digo de corazón, que esto no es una tontería como lo es con las otras jóvenes, Luna, lo juro. De verdad, no quiero volver a perderte nunca más-La estrujó contra su cuerpo con todas sus fuerzas, dándole un abrazo que casi la ahogaba, pero ella no se quejaba.-. En serio…
A Luna le dio un vuelco al corazón al oír esas palabras de Frank y al sentir el calor de su cuerpo. No podía creer lo que estaba pasando, pero de todos modos le correspondió en el abrazo.
Se mantuvieron así por varios segundos porque ninguno de los dos quería separarse. Estaban felices y juntos al fin, esperando a que alguno de los dos dé el primer paso.
Lorraine se acercó a Luna y abrazó su pierna con fuerza. La niña le había tomado cariño en esas últimas horas ya que la castaña había sido quien más se había encargado de ella.
Entonces, Luna decidió separarse de Frank y alzar a la niña. La estrujó con fuerza contra su cuerpo mientras observaba a Frank con los ojos vidriosos.
-Gracias-Murmuró ella débilmente.
-A ti-Repuso él sonriéndole con ternura. Luna apretó un poco más a Lorraine contra su cuerpo y ahora era la niña la que no estaba nada dispuesta a separarse.
-Tranquila Lo-La calmó Luna.-. Todo estará bien.
-Sí, lo sé. ¿Pero por qué Gar tarda tanto en despertarse?-Inquirió la niña con inocencia. Luna y Frank se miraron preocupados.
-Existe una pequeña posibilidad de que el no despierte en mucho tiempo, Lorraine-Reveló Luna con mucho dolor.
-¿Cómo es eso? ¿Y si mi hermano no tiene sueño?-Luna negó lentamente con la cabeza.
-No, Lo. En este caso no depende de eso. Depende de lo que digan los médicos.
-¿Y si lo que dicen los médicos es malo?-Frank le sonrió y la tomó entre sus brazos.
-Ve a jugar, princesita. Los médicos no dirán nada malo…-Lorraine se llevó un dedo a la boca mientras miraba a Frank con inocencia.
-¿De verdad? ¿Lo prometes?
-Lo prometo-Dijo Frank llevándose su dedo índice a donde estaba su corazón.-. Palabra de niño grande.-Luna rió por lo bajo mientras Lorraine se alejaba corriendo, una vez más, ignorando la realidad.
Frank se volvió a Luna mirándola tiernamente y ella puso sus manos en la espalda y miró al suelo tímidamente.
-Déjame presentarme-Comenzó Frank, acercándose.-. Soy el imbécil más grande del mundo, pero tú me vuelves loco. Soy extremadamente idiota, no entiendo las cosas a tiempo y desconfío de todo el mundo. Me llamo Frank Bishop y estoy completamente enamorado de ti.-Luna rió con ganas y Frank se acercó lentamente, colocó sus manos en la cintura de la chica y la acercó a su cuerpo con dulzura. Le sostuvo la mirada, aquella a la que le temió durante tanto tiempo. Se dispuso a acercarse lentamente, para hacer el momento más intenso. Luna cerró los ojos y se dejó llevar.
Cuando estaban a tan sólo unos milímetros, Tara salió corriendo al patio con Bejamín de la mano.
-¡Garfield despertó!-Exclamó. Luna y Frank se separaron bruscamente, fulminando a Tara con la mirada.-¡Garfield despertó!-Se paró en seco y observó a los dos jóvenes.-¿Interrumpí algo?
-No, Tara, pero te ganaste un funeral gratis.-Repuso sarcásticamente Frank. Tara alzó una ceja.
-Quiero verte intentándolo.-Lo desafió Tara sonriendo triunfal. Giró sobre sus talones y se dispuso a volver al hospital, pero a último momento se volvió hacia Frank.-Y por cierto: Ya era hora-Y dicho eso, arrastró a Benjamín al establecimiento.
Lorraine corrió a los brazos de Luna y nuevamente, la castaña tuvo que cargarla hasta el edificio y llevarla hasta la habitación de Garfield.
* * *
-He llegado a la conclusión de que las cosas malas llegan todas al mismo tiempo y las buenas también-Le comentó Kori a Dick mientras ambos observaban como Rachel besaba y abrazaba a Garfield alocadamente.-. Apuesto diez dólares a que ahora Luna y Frank vendrán con una noticia buena.-Kori le tendió una mano a su novio para que aceptara.
-Y yo apuesto a que Frank no tiene los huevos suficientes como para traer esa ansiada noticia-Dijo Dick estrujando la mano de su novia, cruzando los dedos por la espalda.
-Hecho.
Tara entró hablando animadamente con Abby mientras sus novios las seguían con los ojos cansados. Robert se llevó la pared puesta por caminar con los ojos cerrados del cansancio. Detrás de ellos, Luna y Frank caminaban de la mano junto con Lorraine.
La pequeña se desprendió en seguida al ver a su hermano despierto. Corrió a los brazos de su hermano mayor y lo abrazó con fuerza. Garfield la alzó entre sus brazos y la abrazó aún más fuerte.
-Ay, Lorraine…No tienes idea de lo que te extrañé-Fueron las primeras palabras de Garfield después de despertar, ya que Rachel, ante tanta emoción, no lo había dejado hablar.-. A ti también Rachel-La aludida le dio un beso en los labios con mucha ternura.
Mientras todos admiraban la escena, Kori le dio un codazo a Dick y señaló a Frank y a Luna.
-Dame mis diez dólares-Pidió sonriente.
-Maldita seas-Comenzó Dick buscando dinero en sus bolsillos, pero al notar que su novia lo fulminaba con la mirada decidió terminar con un:-, mi amor…-Le entregó los diez dólares.
-Así me gusta-Kori se los guardó en el escote dejando a Dick pasmado. Luego le dio un fuerte beso en los labios.
-Ni que hubiera muérdagos que tantos se están besando-Comentó Tara son sorna observando la escena.
Dick y Kori se separaron bruscamente al igual que Rachel y Garfield.
-¿Tarita, alguna vez te dije que tienes una gran capacidad para arruinar momentos íntimos?-Inquirió Kori alzando una ceja ofendida.
-Em…No.
-Pues sabe que tienes ese don-Concluyó Rachel fulminándola con la mirada. Tara frunció el ceño.
-Frank-Llamó Garfield débilmente. El susodicho se acercó a la cama del Garfield y se dispuso a escuchar atentamente lo que su amigo quería decirle.-Quiero que sepas que yo…-Frank asintió lentamente con la cabeza comprensivo, esperando pacientemente las palabras de su amigo.-Escuché todo lo que le dijiste a Luna y eres un ¡Maldito romántico! ¡No puedo creer que me criticaras por contar las horas minutos y segundos que pasaba con Rachel siendo que tú eres lo más cursi que existe en este mundo!-Todos miraron a Frank y luego a Luna y hubo una carcajada general.-Ya, en serio, Frankie. Entiendo que la quieras pero te convertiste en osito de peluche…Un algodoncito de azúcar…-Los jóvenes lloraban de la risa ante los comentarios del recién despertado. Frank le dio unas fuertes palmadas en la espalda y le sonrió.
-Supongo que ya te recuperaste, ¿Eh?
-Na, si no fue nada, Frank. –Repuso Garfield haciendo un gesto con la mano para restarle importancia.
-Entonces no tendrás problema en iniciar una… ¡Guerra de cosquillas!-Y dicho esto, Frank comenzó a hacerle cosquillas a Garfield con brusquedad, provocando que el joven ría con ganas.
-No…Por favor…-Jadeaba Garfield exhausto de tanto reír.
-Oh, no, Gar. Esto es por las cursilerías…
¿Y? Tuve piedad? ¿Fui muy dulce? ¿Les gustó? Les digo la verdad, yo creo en eso de hablarle a la gente en coma.
Como sea, espero qe me tomen esto como regalo, no hace falta que me regalen nada, ya han hcho suficiente al comentarme siempre y... ¡VAMOS RUMBO ALOS 300! GRACIAS GENTE! Son espectaculares!
Feliz navidad y próspero año nuevo! Que el 2010 sea espectacular para todas ustedes !
With Love (Sé que lo extrañaban)
Cook
