La Marquise Rebelle.
Cap. 14. El pasado siempre vuelve.
Febrero de 1859…
Había pasado un mes desde que Andrew regresara de nuevo a Londres. Al día siguiente de que hubiera llegado, Andrew y Lita viajaron a Bristol, pues querían alejarse de todo y de todos, tener una segunda luna de miel y recuperar el tiempo que habían perdido. Andrew le había prometido que nunca mas la abandonaría, que la haría feliz y ella por el contrario muchas veces se había arrepentido de haberse acostado con Sapphire.
Lita había implorado porque durante su viaje Sapphire la olvidara, que al no despedirse de él entendiera que no quería continuar mas con aquella relación clandestina pero para su mala suerte aquello no había sido tan sencillo, pues mas de una vez en ese mes le envió cartas a Lita, las cuales iban bajo el nombre de Amy Anderson.
A la primera carta que había recibido, Lita se había negado a contestarla e inmediatamente la había quemado, mas Sapphire parecía no darse por vencido, pues cada semana solían llegar 3 misivas a lo mínimo, por lo cual dos semanas después Lita se vio en la necesidad de responderle, claro esta utilizando otro nombre y pidiéndole que no la buscara mas, que no estaba interesada en él con lo cual esperaba que el comprendiera y dejara de molestarla.
De pronto, mientras se arreglaba el cabello escuchó que alguien llamaba a la puerta y al preguntar "quien" escuchó por respuesta la voz de Andrew por lo cual ella le respondió con un "adelante."
"Mi amor." Susurró Lita al verlo entrar y enseguida se acercó a su lado, acercándose a él para besarlo. Un beso apasionado que él correspondió de la misma manera.
"Te vez preciosa." Le dijo él con voz aterciopelada mientras la tomaba de la cintura y poco a poco iba depositando suaves besos en su cuello, despertando la pasión en ella.- "Creo que las ganas de salir se me han quitado."
Andrew comenzó a aflojarle el vestido y ella poco a poco cedió a la pasión. El haberlo tenido por tantos meses lejos sólo había provocado que el deseo que sentía por él fuera en aumento, estar entre sus brazos, sentir como acariciaba su cuerpo y se hundía en su intimidad era para ella lo máximo, le hacia sentirse la mujer mas hermosa, pero sobre todo adorada y protegida.
Los labios de Andrew se dirigieron entonces al nacimiento de sus senos, besándolos y mordiéndolos de una manera que a ella le enloquecía, pero de pronto, en medio de la pasión sintió como todo daba vueltas a su alrededor, de nuevo aquellos mareos estaban dándole molestias y él pareció darse cuenta, pues rápidamente se apartó de su lado.
-Lita, ¿Qué te sucede Lita? Estas pálida mi amor
Lita se sentó sobre la cama y se llevó la mano a la boca. De nuevo la estaba embargando esa sensación de asco. Estaba teniendo los mismos síntomas que había tenido cuando había quedado embarazada pero embarazarse para ella ya no era posible, pues el medico le había dicho que estaba imposibilitada para volver a quedar encinta.
En otras circunstancias la idea de que en su vientre pudiera crecer de nuevo un hijo la hubiera llenado de alegría, pero prefería ser estéril antes que pensar en la sola idea de que sus encuentros con Sapphire hubieran tenido consecuencias.
"No es nada."- Dijo Lita.- "Es solo un mareo."
"Lita, me preocupas." Dijo Andrew que de manera cariñosa paso uno de sus brazos por sobre su hombro.- "En estos dos días te he visto comer poco. Todas las mañanas tienes nauseas y siempre estas cansada. Creo que seria conveniente que un medico viniera a visitarte."
"No"- Respondió Lita.- "Se me pasara sólo. Debe ser debilidad."
"Quizá seria conveniente que dejaras de apretarte tanto el corsett."- Aconsejó Andrew.- "Muchas mujeres suelen sufrir desmayos a causa de eso. Y la verdad es que siempre lo he pensado, deber ser muy incomodo tener el cuerpo apretado por tantas varillas todo el día."
"Es incomodo."- Sonrió Lita.- "Pero es necesario. Estiliza la figura."
"Tú no necesitas eso amor."- Respondió Andrew.- "Tú figura es hermosa. Además yo te prefiero desnuda."
Lita esbozó una sonrisa, y se acercó a Andrew abrazándolo y disfrutando sentir sus brazos alrededor suyo. Era cierto que lo deseaba, que él la enloquecía, pero en ese momento aun se sentía mal como para siquiera pensar en el placer de la carne, aun sentía la cabeza dándole vueltas y lo único que quería era estar así, entre sus brazos, sintiendo la calidez de su cuerpo y aspirando el olor de su fragancia.
"Te amo."- Susurró ella.
"Y yo a ti"
"¿Salimos a dar un paseo?"- Preguntó Lita.- "Se me antoja que salgamos a caminar por el bosque tú y yo solos. Puedo ir a la cocina y preparar algunos bocadillos y nos vamos a caminar. Necesito respirar aire fresco."
"¿Estas segura amor?"- Preguntó Andrew.- "Me preocupa que te puedas sentir mal. Yo preferiría pedir que nos suban el desayuno y quedarme aquí contigo, cuidando que nada te pase."
Lita soltó una risita. Le provocaba ternura ver como Andrew se preocupada por ella y al darse cuenta de cuanto él la amaba le hacia arrepentirse mas cada día de haberse entregado a Sapphire, de haberle dado su cuerpo. Cuando recordaba las veces que había estado en sus brazos se sentía mal por ocultárselo a Andrew, pero tampoco podía decírselo, lo heriría en su orgullo de hombre y es algo que él nunca le perdonaría.
"¿Sucede algo milady?"- Preguntó Andrew.-"¿Por qué te quedaste tan seria?"
"No es por nada."- Dijo Lita.- "Por favor, vamos a dar un paseo Andrew, por favor."
Andrew asintió y se puso de pie, tomándola después de la mano para ayudarla a levantarse. Desde que había llegado de América él se había desvivido por complacerla, por demostrarle cuanto la amaba y ella entre sus brazos siempre había respondido de manera apasionada. En cada "te amo" que salía de sus labios él podía darse cuenta de la sinceridad de sus palabras, pero pese a todo ello, a estar reconciliado con ella y saber que era correspondido Lita le preocupaba. Había días en que la encontraba demasiado seria, pensativa, con una expresión de tristeza desconocida en su rostro pero cuando le preguntaba si le sucedía algo ella respondía que no era nada. Suponía él que seguro podría ser que de cierta manera se sentía culpable de la muerte de su padre, que le dolía saberse despreciada por su familia y que además aun estaba latente el dolor de saber que estaba incapacitada para ser madre, por ello, Andrew se había dedicado a complacerla. Le demostraría que era feliz a su lado y que podría llenar de dicha sus días sin la necesidad de un heredero.
Una vez que se pusiera de pie, Lita tomó el brazo de Andrew y juntos salieron de la habitación y atravesaron el pasillo de Ickworth House hasta llegar a las escaleras del ala norte de la mansión; mas apenas cuando habían dado unos cuantos pasos Lita sintió que su cuerpo le pesaba, de nuevo aquel mareo. Sabia que iba a desmayarse y poco a poco, mientas escuchaba la voz de Andrew hablándole con preocupación fue perdiendo la conciencia.
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Lita abrió los ojos sin saber cuanto tiempo había pasado. Se encontraba acostada en su recamara y a su lado estaba Andrew, mirándola con preocupación mientras que un medico desconocido revisaba los latidos de su corazón.
"¿Te sientes mejor mi amor?"- Preguntó Andrew quien tomaba una de sus manos y le acariciaba la frente.
Lita asintió aunque aquello era una verdad a medias. Físicamente se sentía bien, no le dolía nada aunque estaba un poco cansada y al ver al medico ahí se sintió preocupada. Estaba teniendo los mismos síntomas que había tenido cuando estaba embarazada: nauseas, mareos, cansancio, antojos injustificados y además cambios en su cuerpo como sus pezones obscurecidos, la dificultad de cerrarse el corsette entre otros no menos relevantes.
"¿Cómo se siente señora Hansford?"- Preguntó él medico.
"Bien."- Respondió Lita.
"Me comentaba su marido que hace días usted ha estado teniendo nauseas, que se encuentra mas cansada de lo normal, ¿es cierto?"
"Sí."
"Señora, le estaba comentando la posibilidad a su marido de que usted pueda estar encinta aunque…"
"¡Eso no es posible!"- Lo interrumpió Lita un tanto alterada, dejando desconcertados al medico y a Andrew.-"Hace un par de meses estuve embarazada. Tuve un aborto y él medico que me atendió me dijo que ya nunca podría volver a quedar encinta."
"Si bien es cierto cuando una mujer tiene un aborto como el que usted tuvo es probable que no pueda volver a embarazarse aunque las posibilidades existen, claro que siendo así usted tendría que cuidarse mas".- Él medico hizo una pausa y clavó sus ojos en Lita.- "Supongo señora que usted al haber estado embarazada antes conoce ya los síntomas… ¿Ha tenido síntomas similares?"
Después de que Lita le enumerara al medico los síntomas que había estado teniendo en los últimos días el medico llegó a la conclusión de que Lita estaba embarazada, felicitándola tanto a ella como a Andrew por la enhorabuena, recomendándole además que se cuidara mucho para evitar que perdiera al bebe pues al haber sufrido anteriormente un aborto debía estar alerta.
Una vez que el medico diera por terminada su labor, Andrew mandó llamar a la habitación a Reizel y le pidió que lo acompañara hasta la salida. Después, cual hombre emocionado se acercó a Lita, que estaba sentada sobre la cama, con la espalda recargada en el respaldo y la rodeó entre sus brazos mientras la besaba.
"¡Mi amor, que felicidad, vamos a tener un bebe!".- Exclamó Andrew mientras la abrazaba.- "Te dije que con o sin hijo te amaría y es cierto, pero un hijo tuyo y mio es una bendición, no querría un hijo que no fuera con otra mujer. Te amo Lita, gracias por este regalo, tú eres lo mejor que me ha pasado y te prometo que voy a cuidar de ti hasta que nazca nuestro hijo."
Andrew de pronto se extrañó al ver que Lita no decía nada, que no mostraba expresión alguna… ¿No se suponía que debía estar emocionada?
Se apartó un poco de ella y entonces se asustó al ver las lagrimas que salían de sus ojos.
"Amor, ¿Qué tienes?... ¿No te da gusto?... ¿No querias acaso tener un hijo?"
Lita miró a los ojos a Andrew. Le dolió por sobre todas las cosas ver aquella ilusión en su mirada. Sí alguna vez ella se había lamentado por ser estéril y no poder darle un hijo ahora por el contrario prefería ser estéril, estaba segura de que él la amaría así pero no pensaría lo mismo si supiera que aquel hijo quizá no era de él.
"¿Y si aquel hijo era de Sapphire?"
Lita dejo escapar un sollozo. Sabia que si aquel hijo era de Sapphire quizá no lo podría ocultar para siempre y se puso de pie queriendo huir de la habitación. Tenía vergüenza mirar a Andrew a la cara pero antes de que ella pudiera salir Andrew la tomó del brazo y la obligó a darse media vuelta.
"Lita, mi amor, ¿Qué te sucede?, me estas asustando".- Le preguntó Andrew de manera cariñosa mientras con el dorso de su mano le limpiaba las lagrimas.- "¿Acaso no querías quedar embarazada?"
Lita buscó los brazos de Andrew y se echó a llorar amargamente. Quería que todo aquello fuera una pesadilla o que por el contrario, aquel hijo que estaba en su vientre fuera de Andrew, lo deseaba así con toda su alma.
"Mi amor, sé que estas asustada, que tienes miedo de perder a este bebe que esperamos, pero te prometo que nada de esto sucederá."- Dijo Andrew.- "Yo voy a cuidar de ti durante tu embarazo, no me separare de ti y te prometo que nuestro hijo nacerá sano y fuerte, no llores por favor amor."
Lita siguió sollozando hasta que sintió cansarse y que ya no había lagrimas que derramar. Sentía que el remordimiento la carcomía por dentro y entonces se separó un poco de Andrew, dispuesta a hablar:
"Andrew…"- Lita titubeó un momento.- "¿Me perdonarías si te confieso que…"- Lita se quedó en silencio de nuevo. Tenia miedo de lo que podía suceder si Andrew se enteraba de que le habia sido infiel y de que aquel hijo quizá no era suyo.- "¿Y si yo no fuera la mujer que tú te mereces?... Te amo Andrew, pero… ¿y si a futuro descubrieras que no soy tan buena esposa para ti?... ¿Y si este hijo no…"
Lita se quedó en silencio, no pudo terminar de decir lo que quería. No tenia el valor para romperle el corazón asi a Andrew ni para arriesgarse a lo que ello podía desencadenar.
"Lita escúchame."- La tomó Andrew por los hombros, mirándola seriamente.- "Te conozco perfectamente bien, sé que eres una mujer escandalosa, que suele dar de que hablar, algo arrebatada, rebelde y muy criticada por la sociedad, pero nada de eso me importa, te amo así, como eres y no cambiaria nada de tu persona. Sé que eres así porque luchas por lo que amas, por defender tus ideales, que no te importa ir contra corriente pero yo conozco una faceta de ti que muchos no conocen, conozco a la Lita amable, dulce, tierna y cariñosa, a esa que se esconde bajo la fachada de mujer rebelde, no te cambiaria por nadie amor. Te amaría tan sólo por ser tú aun cuando fueras la mujer más miserable o incluso aunque fueras una de esas tantas mujeres que venden su cuerpo."
"¿Estas loco?"- Lo miró Lita.- "No me amarías si mi cuerpo hubiera sido de otro hombre."
Andrew esbozó una tierna sonrisa, distinta a las sonrisas sarcásticas de antaño.
"Te juro que hablo en serio amor."- Continuó hablando Andrew.- "Si antes de mi te hubieras acostado con aquel novio que tuviste, por ejemplo, no me importaría, porque habiéndome ganado tu amor no me importaría nada mas que ello. Aspiro a ser el único que ames eternamente, lo que hayas echo en tu pasado no me importa."
Andrew estrechó entre sus brazos a Lita y ella se quedó sollozando en silencio, rogando con todas sus fuerzas a dios que aquello fuera una pesadilla, que nunca se enterara de que había estado con Sapphire.
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Marzo de 1859…
Los días rápidamente pasaron uno tras otro y cuando Lita menos se lo esperaba ya se había cumplido un mes de que se había enterado que estaba encinta nuevamente. Como conclusión, alrededor dos meses ya de embarazo.
Durante ese mes transcurrido en que se habían enterado de la enhorabuena, que a Lita le había causado mas angustia que alegría, los síntomas habían seguido uno tras otro: nauseas por las mañanas, rechazo a ciertos alimentos, cansancio pero a diferencia de su primera embarazo no había tenido los típicos antojos.
Andrew por su parte, a diferencia de Lita se encontraba muy ilusionado con la espera de su primogénito. Un día de pronto hacia planes por si era niño enseñarle a montar a caballo tan pronto alcanzara la edad adecuada y otros días se la pasaba hablando sobre construirle una casa de muñecas en caso de que fuera una mujercita. Muchas veces, Lita no podía ocultar muy bien su angustia y lograba preocupar a Andrew pero ella siempre se excusaba diciéndole que su temor era debido a aquel primer bebe que había perdido.
Una de esas tantas mañanas en que Lita estaba siendo ayudada por Rei a ajustarse el corsett alguien llamó a la puerta, supo que era Andrew así que respondió con un adelante y este al entrar le pidió a Reizel que se retirara dejándolo a solas con su esposa que estaba a medio vestir.
"Mi amor, que bueno que ya despertaste."- Se acercó Andrew que la rodeó entre sus brazos y la besó tiernamente.- "¿Cómo estas?"
"Bien."- Respondió Lita, esbozando una sonrisa.- "No te vi levantarte esta mañana."
"Es que te mirabas tan linda durmiendo que no quise despertarte."- Dijo Andrew.- Lo ultimo que quiero es que tú y mi hijo estén cansados.
Andrew hizo una pausa y continuó hablando.
"Por cierto, en estos últimos días he estado platicando con Reizel sobre tu anterior embarazo."- Dijo Andrew.-"Sabes que me hubiera encantado estar contigo pero en estos meses me desviviré por ti. Me comentó que solías comer muchas cerezas, así que le he encargado a la cocinera que prepare la tarta que tanto te gusta."
"Gracias."- Esbozó Lita una sonrisa forzada.- "¿Podrias ayudarme con el corsset?"- Pidió Lita.- "Has hecho que mi doncella se vaya así que lo mejor que puedes hacer es ayudarme."- Sonrió Lita.
Andrew esbozó una sonrisa y dio una media vuelta hasta pararse detrás de Lita quien se agarró con fuerza a uno de los pilares de la cama, esperando a que Andrew le ajustara el corsett; mas de pronto, sintió el aliento de Andrew haciéndole cosquillas en el oído y sus manos grandes y asperas que poco a poco le desabrochaban el corsett, acariciándole la piel de una manera tan deliciosa que ella sintió un calor abrazador recorriendo su cuerpo.
Lita sintió como el corsett cayó a sus pies y de pronto las manos de Andrew se encontraban acariciando sus senos, pellizcando los pezones con sus dedos que inmediatamente reaccionaron a su contacto. Debía reconocer pues, que pese a lo angustiante de su estado su deseo de estar con Andrew parecía haber ido en aumento desde que estaba embarazada.
"Te amo tanto mi marquise."- Susurró él en su oído, mordisqueándole suavemente el lóbulo.- "Cada día que pasa te veo mas hermosa, parece que el embarazo hubiera acentuado tu belleza."
Andrew la tomó en brazos y delicadamente la acostó sobre la cama, sacándole las bragas hasta dejarla completamente desnuda para así acomodarse entre sus piernas.
Lita, con una ansiedad desesperante comenzó a desabotonar la camisa de Andrew, acariciando con sus dedos aquel perfecto torso masculino. Llevó sus manos a la cremallera del pantalón de Andrew, quería desabotonárselo y poder tocar su virilidad, Rei le había dicho alguna vez que eso volvía locos a los hombres y ella comenzó con aquella tarea hasta que tuvo entre sus manos aquel poderoso falo, sintiéndose poderosa al ver el placer reflejado en los ojos de su esposo.
Andrew dejó que ella lo tocara, se entregó al placer pese a que al principio había estado sorprendido de la actitud de su esposa. No es que fuera la primera vez que una mujer en su cama tomara la iniciativa, pero eso había sido con las meretrices, no con su Lita. Pasados algunos minutos, en que sólo se dedicó de manera egoísta a sentir se dijo que era suficiente, no quería tener que derramarse entre las manos de Lita sin siquiera haberle dado placer alguno así que tomó el control de la situación.
-Suficiente.- le dijo y entonces fue él quien se dedicó a adorarla.- Eres mi diosa y naciste para que te adorara.- Le susurró suavemente mientras le besaba el cuello, apoyándose con sus brazos a cada lado del cuerpo de Lita para no dejar caer su peso sobre el cuerpo de ella.
Los labios de Andrew hicieron su recorrido por aquel cuerpo femenino de curvas perfectas, besando, lamiendo y mordiendo cada zona de su cuerpo en donde sabia que provocaría el placer en ella, haciéndola que sudara y que se retorciera debajo de él mas siendo cuidadoso por temor a dañar a su hijo.
Lita por su parte en algún momento olvidó todas sus preocupaciones y se entregó a las deliciosas sensaciones que su marido provocaba en ella. Si bien, debía reconocer que en los brazos de Sapphire también había recibido placer, con Andrew era distinto pues él le provocaba un sentimiento superior al deseo de su cuerpo. Hacer el amor con Andrew era como desnudar el alma para él, como unirse en un solo ser.
Aquella mañana en que estuvieron dándole rienda suelta a la pasión, Lita se dedicó a mover sus caderas candensiosamente pidiendo porque la envistiera cada vez con mas fuerza, clamando con todos sus sentidos poder sentir el delicioso peso del cuerpo de Andrew sobre el suyo, sacando su lado salvaje, aquel lado que muchas veces Andrew tuvo que controlar pese a lo difícil que le era.
-Tranquila fierecilla.- Susurró Andrew mientras se clavaba una y otra vez en su sexo.- Recuerda que estas encinta.
En algún momento, mientras disfrutaban de la unión de sus cuerpos, Lita y Andrew sintieron aquel estallido de placer que les provocó gritar y gemir una y otra vez, alcanzando la liberación de sus cuerpos, sintiendo como poco a poco se relajaban.
El tiempo paso, no supieron cuanto, pero después de eso se quedaron gran parte del día en la cama, abrazados el uno al otro, conversando sobre trivialidades sin importancia hasta que de pronto él escuchó gruñir el estomago de Lita. Sin duda alguna su mujer tenia hambre y él ya había retrasado demasiado su hora de comida.
"Creo milady que es hora de que bajemos a comer."- Dijo Andrew mientras acariciaba el vientre desnudo de Lita mientras se deleitaba la mirada recorriendo su cuerpo. De cierto era que aun no se le notaba el embarazo, pero Andrew, que solía verla desnuda cada noche si había notado aquellos cambios que le hacían encontrarla mas hermosa: sus senos que parecían haber aumentado de tamaño, sus caderas que parecían haberse ensanchado un poco y una ligera curva en su vientre que apenas era visible.
"Eso me agrada."- Dijo Lita sentándose sobre la cama.- "Tan sólo ocupo mi querido marques que me ayudes a vestirme."
"¿Yo?".- Sonrió Andrew.- "Bueno amor, creo que si se desvestirte no tendré mucho problema con hacer lo contrario."
Andrew se puso de pie y tomó del piso aquel vestido en color vino tinto que Lita pretendía ponerse aquella mañana, pero que al final no se había puesto, pues el
prácticamente se lo había prohibido. Lita se puso de pie y enseguida se puso sus bragas, estaba apenas agachándose para tomar su corsett, pero Andrew fue más rápido que ella y tomó el corsett jalándolo con tal fuerza que lo rompió.
"¿Qué se supone que haces Andrew?"- Le preguntó Lita.- "¿Acaso estas loco?... ¿Con que derecho tratas así mi ropa?"
"Digamos que te será útil por mucho tiempo milady."- Le dijo Andrew.- "A partir de hoy no usaras mas tus corsette, nuestro bebe ocupa moverse libremente así que ni intentes ponértelos porque entonces yo mismo me encargare de quemarte el resto."
"¿Acaso estas loco?"- Reclamó Lita.- "¡No puedo andar por la vida sin corsett Andrew, además falta mucho para que el vientre me crezca!"
"No me importa."- Dijo Andrew.- "No voy a permitirá que tu y mi hijo la pasen mal por un mero convencionalismo social, además, ¿no me habías dicho antes que te parecía molesto tener que llevar tanta ropa puesta?"- Lita titubeó ante la pregunta de Andrew. En verdad muchas veces en su vida había deseado no tener que usar tanta ropa y pese a que el corsett a veces llegaba a ser molesto le encantaba como lucia su silueta con eso puesto.- "¿Ves?... No tienes nada que decir milady, así que vístete, te llevare a desayunar fuera y después vendremos para que descanses un poco. Tienes que reponer energías porque mas tarde tendremos visitas."
"¿Visitas?"- Preguntó Lita desconcertada.
"Si."- Respondió Andrew.- "¡Que tonto soy, disculpa que no te lo haya dicho!... Esta mañana me ha llegado una misiva de Londres que llegó un poco después de lo esperado por retrasos del correo, pero es una carta de Minna en la que me comenta que llegara este día por la tarde a Londres. Me hubiera gustado recibirla como se merece, pero bueno, al menos ya le di instrucciones a Reizel para que organice todo."
Si por un momento Lita había querido olvidarse de lo sucedido entre Sapphire y
ella, fingir como que nunca hubiera ocurrido nada, el echo de saber que Minna estaría ahí y que seguramente él la acompañaría le hizo sentirse angustiada de nuevo.
Desde que había regresado Andrew, día y noche había vivido con el remordimiento y le había agradado la idea de largarse a Bristol con Andrew al siguiente día de que llegara de América, sin tiempo siquiera para despedirse de Sapphire.
¿Cómo reaccionaria él?
Aquel día en que Andrew llegó, era también él ultimo en que había visto a Sapphire, pues horas antes se había reunido con él y habían estado juntos en la cabaña donde solían tener sus encuentros. Al día siguiente habían acordado reunirse de nuevo, mas eso no había sucedido porque Andrew había llegado y al siguiente día habían partido inmediatamente a Bristol
¿Estaría enojado Sapphire con ella? En realidad le importaba poco como se sintiera, lo único que quería era no tener que mirarlo de frente o que quisiera retomar lo que habían tenido.
¿Cómo se enteraría de saber que ella estaba embarazada? La sola idea de pensarlo le aterraba. Si Sapphire era un poco inteligente podría deducir que aquel hijo quizá podría ser suyo
"¿Viene sola?"- Preguntó Lita.
"¿A que viene la pregunta Lita?"
Lita se puso nerviosa ante la pregunta de Andrew. El remordimiento y la culpa en todo momento parecían querer delatarla, pero antes de que pudiera decir algo, Andrew de nuevo le ganó la palabra.
"Si tu molestia es que venga Jedite, no te preocupes por eso amor."- Dijo Andrew.- "Se cuanto te desagrada, pero en la carta me ha informado que viene solamente con la pequeña Cathy y su marido."
Ahí estaba todo lo que Lita quería saber. Lo que se imaginaba, Minna seguramente viajaría acompañada, no lo haría sola, pues no es algo seguro para una dama y claro, lo mas lógico era que fuera acompañada de su marido.
A Lita no le quedaba mas que hacerle frente a la situación. No había marcha atrás, ese mismo día tendría que enfrentarse a su pasado que parecía querer alcanzarla.
Notas Finales:
Hola chicas, hacia ya mucho tiempo no publicaba pero es que la verdad mi inspiración estaba perdía, tenia una gran traba mental pero ya de nuevo estoy agarrando el ritmo.
Gracias a todas ustedes que me apoyan, que me tienen paciencia y que con su review me hacen hincapié en seguir:
Maga: Amiga querida, gracias dese ya por tu apoyo, por tus porras, por darme ideas y por repetirme día a día que no abandone mis proyectos. Poco a poco como vez los sacare adelante.
Yannin: Y espérate amiga, veras lo que sucede cuando Andrew descubra su infidelidad.
Nanny: Perdona chica, no pude actualizar antes, pero bueno, aquí esta ya el capitulo. Espero te guste.
Cherry Hino: Gracias por tu apoyo también.
Sandy: Aquí al fin está el capitulo, espero te guste nena y te prometo que ya publicare semanal o quincenal.
Sailor Gaby: Tocaya, gracias por tu apoyo, mira que tarde por muchas, pero muchas cosas y trabas que traía en mente, mi trabajo me trae loca.
Luce: amiga, gracias por tu apoyo, te adoro.
Chicas, bien, espero el capitulo les guste, sé que en este no hubo mucha acción pero esperen el que viene. Por cierto, a las que leen Pasión Obscura, tengo intención de publicar este fin de semana, es solo que, bueno, ese fic es especial y tiene que pasar por muchos filtros… ¿Verdad Mona?
Atte:
Made.
