La marquise Rebelle.
Cap. 16. Mentiras, verdades y decepciones.
Lita se encontraba sentada frente al tocador mientras Elizabeth terminaba de peinarle el cabello, mas sin embargo, Lita no estaba poniendo mucha atención en su arreglo pues sus pensamientos estaban en la noche anterior, cuando se enfrentara a Reizel y esta le pidiera que hablara con Andrew sobre Sapphire. Definitivamente Reizel era más astuta de lo que pensaba, por lo cual Lita tenia que idear algún plan para que las cosas no se le salieran de las manos pero eso ya parecía no ser posible.
Había ya terminado Elizabeth de peinarla pero justo cuando estaba por irse escucharon que alguien tocaba la puerta de los aposentos de Lita. Elizabeth abrió, encontrándose con otra de las sirvientas quien llevaba una carta para Lita la cual según el remitente había sido enviada desde Pluckley por Molly, la pequeña hermana de Lita.
Lita por supuesto supo que aquella no era una carta de Molly, para comenzar la letra no era la de su hermana, en segundo lugar había perdido todo contacto con su familia por lo cual ni su madre ni su hermana tendrían que saber si se encontraba en Londres, en Bristol o en Wessex y en tercer lugar, Molly debía de tener algunos meses de haber contraído matrimonio por lo cual seguro no estaba viviendo en Pluckley.
Lita pues, sabia muy bien que esa era una carta enviada por Sapphire, hubiera querido romperla en pedazos, pero sabia que era mejor leerla, desaparecer la evidencia y en algún momento hablar con él y hacerle entender que no quería mas nada con él.
Así pues, tras pedirle a Elizabeth que se marchara de la habitación e informarle que en adelante ella seria su doncella de cámara y no Reizel, cuando se encontró al fin en soledad abrió aquella misiva que en efecto era de Sapphire:
"Ma belle Lita:
En estos dos meses de ausencia tuya han sido mucho los sentimientos que he sentido por causa tu causa, eres tú quien ha provocado, rabia y celos en mi al imaginarte en brazos de ese hombre al que tanto envidio por ser tu marido, por ser quien durante cada amanecer te contempla aun dormida y por ser quien cada noche seguro tu cuerpo toca, quien te ama y te llena de caricias que para mi son prohibidas.
El ultimo día en que nos vimos, en aquel que era nuestro refugio para amarnos, lejos de la sociedad que pudiera juzgarnos, me fui con el ansia de al siguiente día volver y nuevamente hacerte mía, mas al día siguiente me impaciente al ver pasar los minutos, las horas y ver que no llegabas, seguí el camino hasta Hansford House, temiendo que en el camino algo te hubiera sucedido pero fue terrible enterarme de que ese hombre había vuelto para llevarte lejos, para arrebatarte de mi lado.
Una y otra carta te escribí, mas nunca tuya respuesta recibía hasta que un día me decías que lo nuestro para ti no había tenido importancia, que lo amabas a él, que habías estado confundida. Ante tus crueles palabras me llene de rabia, quise gritarle al mundo que habías sido mía, que tú solo a mi me amabas y que durante el momento que habíamos compartido juntos siempre bajo mi cuerpo de placer temblabas, pero la poca cordura y el amor que te profeso me hizo detenerme y convencí a mi esposa que aquí viniéramos, con el pretexto de que a su querido primo visitara.
Al llegar aquí y verte creí que la rabia me recorrería al verte caminar de su brazo, mas al verte de nuevo, más hermosa que nunca y portando ese collar que yo te había regalado mis sospechas quedaron confirmadas. Tú aun me amas.
Lita querida, creo saber porque me has evadido, tienes miedo de que tu marido pueda enterarse, pero quiero que sepas querida mía que yo siempre te protegería, que nunca te dejaría desamparada. Entonces mi querida Lita, quisiera que me concedieras el deseo de poder verte, y sólo entonces si tú me dices que no me amas me alejare para siempre de tu lado y por tu felicidad mantendré lo que tuvimos como el mas hermoso de mis secretos.
Te espero mañana a primeras horas de la mañana en la parte trasera del jardín, después de que se vaya Andrew, pero mucho antes de que Minna salga de su habitación
Siempre tuyo:
Sapphire Black.
Lita sintió temblar de nervios tan solo de imaginarse que Andrew hubiera llegado a tener esa carta en sus manos, rápidamente la rompió y entonces se hizo a la idea de que al día siguiente tenia que acudir a la cita acordada por Sapphire. Sabia que Sapphire pese a lo celoso que pudiera ser era un hombre cabal, sabia que no era malo y que cuando hablara con él y le explicara los motivos de porque portaba aquella gargantilla el día en que llegó el entendería, le diría que amaba a Andrew y entonces, aunque a Sapphire le doliera se alejaría de ella.
Lita seguía ensimismada en sus pensamientos que se sobresaltó cuando escuchó que la puerta se abría, la carta arrugada aun estaba en sus manos y sintió como si la sangre le bajara hasta los pies cuando miró entrar a Andrew esbozando una sonrisa, llevando un ramo de rosas blancas en mano y una pequeña caja de chocolates.
"Buenos días milady, ¿Cómo amanecieron usted y mi hijo?" Se acercó Andrew entregando a Lita aquel ramo de flores y la caja de chocolates. "Había salido muy temprano, últimamente estas muy dormilona pero volví para traerte un pequeño regalo, chocolates con cereza y estas flores."
"Gracias Andrew." Respondió Lita nerviosamente, tomando las flores y dejando que Andrew la abrazara y le diera un beso.
Una vez que se separaran, Lita dejó las flores y la caja de chocolates sobre la cama, pero sin poder evitarlo la carta arrugada cayó de sus manos, quiso juntarla, pero Andrew fue más rápido que ella y se agachó a tomarla.
"¿Es una carta?" Preguntó Andrew.
Lita rápidamente se la arrebató y la rompió en pedazos, dejando desconcertado a Andrew.
"Es una carta de Molly."
"¿Y porque la rompes de esa manera?" Le preguntó Andrew. "¿Te ha escrito para molestarte?... ¿Te ha dicho algo que te desagradara?"
"Simplemente no quiero leerla." Dijo Lita con nerviosismo. "No una vez mas… sólo me escribe para echarme en cara la muerte de Anthony, la muerte de papá… la verdad sus palabras no me hacen nada bien. No quiero saber nada de ella."
"Como tu quieras amor." Dijo Andrew que acarició suavemente su mejilla. "No soporto que nadie te haga daño y es mas, ahora mismo le escribiré una carta a tu hermana, le pediré que por favor deje de molestarte. Jamás permitiré que nadie les haga daño a ti o a mi hijo."
"¡No!" Pidió Lita. "Por favor Andrew, déjalo así, sé que ni siquiera me volverá a escribir, por favor, mejor olvidémoslo."
"Como gustes entonces." Dijo Andrew que sorpresivamente y sin darle tiempo a nada más la tomó en brazos y la acostó sobre la cama, tumbándose después a su lado. "Pero si alguien intenta hacerte daño a ti o a mi pequeño no tendré piedad." Le dijo Andrew depositando un suave beso en sus labios mientras acariciaba su vientre que aun no era notorio… ¿De acuerdo?"
Lita asintió y entonces se quedó acostada en la cama junto con Andrew, la noche anterior, pese a que Lita estaba preocupada por la estabilidad de su matrimonio casi no durmieron, pues se la pasaron despiertos casi toda la noche, haciendo el amor, así que Andrew estaba sufriendo los estragos del cansancio y cuando se quedó profundamente dormido Lita se puso de pie y se acercó al balcón, llevando con ella una vela encendida, quemando así los restos de aquella carta.
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Algunas horas después…
Minna se dirigía con paso apresurado hacia la planta baja de la mansión Hansford. Sabia que muy temprano su primo había regresado y cuando lo había ido a buscar a su despacho no lo encontró, después se enteró de que tenia algunos minutos que había salido, parecía que iba a encontrarse con un comerciante con el que intercambiaba algunos productos pero entonces, al cruzar por el jardín lo miró platicando con Reizel, mirándola fijamente y después lo miró estrecharla entre sus brazos.
Esbozó una sonrisa, no cabía duda de que todos los hombres eran iguales, se calentaban por una cara y un cuerpo hermoso, no por nada se había molestado ante los comentarios que Sapphire y Darien habían echo la noche anterior durante la cena sobre la gitana, pero bueno, eso era algo que a Minna no le importaba así que se acercó y sin reparos los interrumpió.
"¿Puedo hablar contigo Andrew?"
Andrew rápidamente soltó a Reizel quien por cierto y sin siquiera mirar a los ojos a Minna se alejó de ellos, limpiándose los ojos, por lo cual Minna dedujo que seguro la gitana había estado llorando, tratando de conmover a su amante.
"Vaya, así que ya se te comienza a pasar el enamoramiento por tu esposa, Andrew."
"Minna, las cosas no son como piensas." Dijo Andrew. "Yo amo a mi esposa, estoy muy enamorado de ella y Reizel…
"No te molestes en darme explicaciones Andrew, no me interesa y tampoco creas que voy a ir corriendo a decírselo a Lita." Dijo Minna. "Sé que eres hombre y por tanto tienes necesidades y bueno, no podemos negar que la gitana es una chica preciosa, de una belleza enigmática, tiene unos rasgos exóticos, su cabello y el color de sus ojos la hacen ser muy atractiva para los hombres."
"Minna, sé que aunque yo engañara a mi esposa tú no se lo dirías, sé que eres una mujer muy discreta y ante todo eres mi prima." Dijo Andrew. "Pero aun asi quiero que te quede claro que yo amo a mi esposa, Reizel podrá ser todo lo exótica que quieras, no lo voy a negar, pero para mi no hay mujer mas hermosa que mi Lita."
"Andrew te digo que no tienes que darme explicaciones." Dijo Minna. "No me interesa, además, no veo que tendría de malo, pero bueno, no he venido a hablar de la gitana, ¿podríamos hablar un momento a solas?"
"Claro Minna, te escucho."
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Lita, quien se encontraba al pie del balcón había estado observando a su marido desde que había salido de la mansión hasta que en su camino lo había abordado Reizel. Lita había temido que se atreviera a decirle lo que sabia, pero aun sin estar ahí presente sabia que no era de eso de lo que habían hablado pues de lo contrario Andrew no se vería tan tranquilo, mas de lo que Lita si estaba segura era de que Reizel le había comentado que habían tenido alguna riña, que incluso la había despedido y seguro la muy embustera había ido a lloriquearle a pedirle clemencia y a salirle con aquel cuento de que nadie la quería en el campamento gitano del que había huido.
Lita de pronto se imaginó como reaccionaria Andrew de enterarse de lo que había ocurrido entre ella y Sapphire, muy seguramente la despreciaría y seguro ahí estaría Reizel para consolarlo.
"No puedo permitirlo, no puedo." Dijo Lita para si misma, sintiendo asco ante la idea de imaginar a aquella mujer con su marido.
Lita salió entonces de su habitación con la intención de buscar a Reizel, a quien encontró cuando subía las escaleras.
"¿Puedo hablar contigo?" Pidió Lita tratando de contener su rabia.
Reizel no dijo nada, tan solo asintió y siguió a Lita hasta que ambas llegaron a su habitación.
"¿En que le puedo servir señora?" Habló Reizel, quien había dejado de llamarla por su nombre y ahora se dirigía a ella con formalidad.
"Déjate de hipocresías por favor Reizel." Dijo Lita. "Sé que anoche no debí golpearte, te pido disculpas." Continuó Lita haciendo un esfuerzo por contenerse, por tener que pedir disculpas cuando ni siquiera Reizel era merecedora de ellas. "Mira, vamos a hacer una cosa, ni yo quiero perder a mi marido y las dos sabemos perfectamente que es lo que quieres. Por favor no le digas nada Reizel, no te despediré, fingiremos que todo sigue tal cual, tú como mi doncella, las dos como si fuéramos grandes amigas. Es mas, si quieres no es necesario ni que me atiendas, puedo pedirle a otra de las doncellas que haga el trabajo, a ti te pagaría el doble o
es mas, ¿Por qué tienes que conformarte con ser la amante de un marques?... Tú eres muy hermosa y lo sabes, tienes una belleza exótica, llamas la atención donde quiera que vas, yo podría darte una dote cuantiosa que podrías ser incluso la esposa de un duque."
Lita se dio cuenta de como a Reizel se le cristalizaban los ojos, parecía a punto de echarse a llorar, pero rápidamente se limpió las lagrimas y soltó una risa burlona. Sin duda algo que Lita admiraba de Reizel era lo orgullosa que podía ser.
"¿Y usted cree que en verdad todo se puede comprar con dinero Lady Hansford?" Pregunto Reizel con un hilo de voz. "Por lo visto usted me conoce muy poco, si, es cierto que la vida me llevó a hacer cosas de las que no me siento orgullosa, cosas que creí usted no juzgaba pero que ahora veo juzga como el resto de la sociedad por que no le ha tocado vivirlas, ¿pero que cree señora? No tengo precio, no estoy en venta y no quiero ser intercambiada como si fuera una mercancía."
"¿Entonces que quieres de mi marido?" Preguntó Lita histérica. "Si no es su dinero y su posición entonces… ¿Qué demonios es?...¿Quieres meterlo en tu cama sólo para satisfacer un antojo?...Si es por eso no es el único hombre Reizel, hay demasiados afuera."
Reizel no dijo nada, las lagrimas salieron en silencio de sus ojos y por un momento Lita no pudo evitar sentirse mal al recordar al aprecio que le había tenido, aun le costaba creer que esa mujer a la que consideraba su amiga pudiera traicionarla.
"¿Lo amas?" Preguntó Lita. "Es eso, ¿Lo amas?"
"¡Suficiente, no voy a tolerara que me cuestione de esa manera aunque usted sea mi señora!" Exclamó Reizel. "Yo le tengo mucho aprecio a usted, las cosas no son como piensa pero si algo no es justo es que usted le mienta a su marido, que lo engañe de esa manera, él se desvive demasiado por usted, la ama tanto. Usted no tiene derecho a hacerle eso, sé que no soy quien para meterme en su vida, pero si no se lo dice usted de todas formas se lo dirá alguien mas."
Reizel salió de la habitación y Lita entonces se quedó sola, sin poder entender del todo a aquella mujer.
Lo cierto de todo era que en algo Reizel tenía razón, Andrew no merecía una esposa que lo hubiera llenado de mentiras y entonces Lita también se echó a llorar en el silencio de su habitación. Nunca antes había sentido tanto dolor como ante el echo de pensar que podía perder a Andrew, que por su culpa, que por sus arrebatos podía acabar con ese amor que él le tenia y también podía arruinar el futuro de su hijo desde antes de que naciera.
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Algunas horas después…
Después de la cena Andrew se había dirigido a su habitación. Había comido poco, pues la noticia que le habían dado, lo tenía intranquilo por lo cual había perdido el apetito, además de que tener a Sapphire por compañía no le era grato. Había querido negarse a la idea de que su Lita, su adorada marquesa se estuviera acostando con Sapphire aun cuando muchas cosas parecían coincidir: Sapphire había sido militar al igual que el novio que había tenido Lita, otra era que Lita se había embarazado demasiado pronto, si sacaba cuentas eso coincidía con la fecha en que había llegado y por ultimo estaba la actitud de Lita para con él, quien a veces estaba distante, pensativa… ¿Y si ese hijo que llevaba en su vientre no era suyo?... ¿Y si seguía enamorada de aquel novio?... ¿Y si en verdad Lita lo seguía engañando?
No quería ni pensarlo, su Lita podía ser una mujer escandalosa a la que poco le importaba lo que opinaba la sociedad, podía ser una mujer salvaje e incluso a veces no comportarse con decoro, pero ¿infiel?... No, Lita lo amaba, lo podía sentir cuando le hacia el amor o en cada beso que le daba.
Al entrar a la habitación, entonces la vio acostada en la cama, profundamente dormida, vestida con una sencilla bata blanca y entonces, tras desvestirse Andrew se acostó a su lado, pasando un brazo por alrededor de su cintura, poniendo su mano en su vientre, diciéndose que aquel hijo era suyo, que lo que le habían dicho debía ser una vil mentira.
Lita al sentir su contacto despertó y entonces se acurrucó entre sus brazos.
"Mi amor, ¿ya cenaste?" Preguntó Lita.
"Sí." Respondió Andrew. "¿Y tú?
"La verdad es que no tengo hambre, sólo me comí unos chocolates de los que me trajiste."
"Mi amor, no debes descuidar tu alimentación." Le susurró Andrew. "Tienes que alimentarte, por tu salud y por la de nuestro bebe."
"Lo se amor, pero por favor, hoy no quiero comer, quédate a mi lado, abrázame." Pidió Lita.
Andrew la abrazó y entonces la besó en los labios, poco a poco su boca fue descendiendo a su cuello, siguió mas abajo y entonces se detuvo en sus pechos, la pijama poco a poco fue deslizándose hacia abajo pero entonces Lita lo detuvo.
"Andrew, hoy no." Pidió Lita.
Andrew se sintió dolido ante las palabras de Lita, si se ponía a pensarlo fríamente, su falta de deseo se remontaba a los días en que había llegado Sapphire, no quería creer que Lita tuviera algún amorío con él, pero la sola idea de que Lita lo rechazara porque en realidad quisiera estar con otro lo molestó y se apartó de ella, acostándose en el otro extremo de la cama.
"Como quieras entonces."
Lita percibió en la voz de Andrew que estaba molesto y se sintió mal por rechazarlo, no significaba que no lo amara, pero estaba tan preocupada, tan asustada ante la idea de perderlo que había perdido las ganas de todo, e incluso de hacer el amor.
"Andrew, ¿estas enojado?"
"No Lita." Respondió Andrew. "Mejor duerme."
Lita lo conocía demasiado bien, sabia que estaba molesto pues algunas veces lo había visto así, mas nunca con ella. Le dolió que le hablara así y se sintió mal consigo misma por no estarlo haciendo feliz, por no satisfacerlo así que pese a no tener muchos ánimos se propuso que lo complacería y entonces se acercó a él, rodeándolo en un abrazo y besando sus labios.
"Te amo." Susurró Lita cuando sus labios se separaran y entonces llevó su boca al cuello de Andrew, besándolo mientras sus manos tomaban su virilidad, sabia cuan sensible era aquella parte del cuerpo de su marido, pero él rápidamente la apartó de su lado.
"No Lita, ahora no, déjame dormir."
"Andrew, pero hace un momento tú querías y…
"Pero ya no quiero." La interrumpió Andrew, que se dio media vuelta y le dio la espalda. "Ahora déjame dormir, ¿quieres?
Lita se entristeció al ver que él le daba la espalda, aunque la mayoría del tiempo solían hacerlo antes de dormir, los días en que no hacían el amor, como cuando Lita tenia sus días de cada mes, Andrew aun así la estrechaba entre sus brazos y le susurraba palabras de amor hasta que se quedaba dormida.
¿Por qué entonces todo habría de ser distinto?
A Lita se le formó un nudo en la garganta y en silencio las lagrimas comenzaron a salir de sus ojos, no le gustaba la manera en que él la había apartado de su lado, se había sentido rechazada, aunque de cierta manera ella también lo había rechazado.
Andrew por su parte aquella noche poco pudo dormir, en medio de la madrugada se despertó infinidad de veces pero estaba tan molesto, tan dolido por el rechazo de Lita que fue capaz de darse media vuelta para verla, pues entonces sabia que inevitablemente su orgullo se doblegaría y terminaría estrechándola entre sus brazos.
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Día siguiente…
Lita despertó al día siguiente apenas hubiera salido el primer rayo de sol. Pensar en que tenia una cita con Sapphire la había hecho despertar varias veces la noche anterior y entonces, cuando se dio cuenta de que amanecía estuvo despierta, fingiendo que dormía y atenta de como Andrew se vestía pues al parecer tenia una reunión con un comerciante.
Aun recordaba la noche anterior, le había dolido que el terminara molesto pero entonces se alegró un poco al ver a Andrew sentarse sobre la cama y acariciar una de sus mejillas.
"Te amo Lita." Susurró Andrew y entonces se inclinó para besarla en la frente, pero antes de que pudiera separarse de su lado Lita le echó los brazos al cuello, como si no quisiera dejarlo ir.
"Yo te amo mas." Respondió Lita con voz adormilada.
Los labios de ambos se encontraron en un beso que fue tornándose posesivo, apasionado; ella comenzó a juguetear con el cabello rubio de él y él por su parte se inclinó y se dejó llevar por sus instintos; poco a poco la falta de aire los hizo terminar con aquel beso, separándose apenas un poco sus labios.
"Te amo hermosa, perdona por lo de ayer." Susurró Andrew. "Perdona por no comprenderte, supongo que llevar un Hansford en tu vientre debe ser cansado para ti, ¿verdad?"
"Un poco." Respondió Lita. "Perdóname tú a mi Andrew, en verdad me he sentido mal pero te aseguro que pondré de mi parte para que todo este bien entre nosotros."
"Y así será mi amor. Te prometo que yo por mi parte seré mas comprensivo contigo."
Andrew depositó un suave beso en los labios de su esposa y después se puso de pie.
"Descansa milady, no te levantes de la cama hasta que regrese, tú y mi bebe necesitan descansar. Le pediré a la cocinera que te suba el desayuno a la cama, no quiero que nada te fatigue."
"Eres un exagerado." Sonrió Lita. "Pero te prometo que aquí estaré, la verdad es que tampoco tengo muchas ganas de levantarme."
Andrew de nuevo se acercó a ella, besó sus labios tiernamente y después besó su plano vientre a lo cual Lita se río y comentó que aun ni siquiera su embarazo era notorio, después Andrew salió de la habitación y se retiró con la promesa de que estaría de regreso para la hora de comida.
Poco tiempo después de que saliera Andrew de la habitación, Lita se puso de pie y caminó hacia el balcón, mirando el momento en que Andrew ya estaba afuera y subía al carruaje que seria conducido por John, llevando como compañía a Darien.
Cuando miró que el carruaje salía de los confines de Ickworth House y se perdía de su vista, Lita rápidamente comenzó a vestirse. No ocupaba la ayuda de una doncella puesto que al no usar corsett no tenia dificultades para vestirse, en cuanto al cabello tampoco requería ayuda en ese momento, pues tampoco estaba interesada en peinarse laboriosamente, tan solo tomó el peine y se desenredó el cabello y tomando un sencillo vestido en color amarillo salió de su habitación sin hacer mucho ruido. A esas horas aun era demasiado temprano, por lo cual Minna se encontraba durmiendo, tan sólo se encontraban despiertas las sirvientas que ya habían comenzado sus labores, pero la mansión en general estaba en silencio.
Después de abrir la puerta y salir de la mansión, caminó lo mas rápidamente que le fue posible hacia la parte de atrás del jardín donde quedó de encontrarse con Sapphire, llevaba prisa, quería hablar rápido, devolverle la gargantilla y que todo terminara y efectivamente, cuando ella llegó al lugar acordado él ya se encontraba esperándola.
"Buenos días Lita, te vez preciosa." Susurró él, acercándose a ella, con la intención de abrazarla, pero Lita lo apartó de su lado rápidamente, evitando así todo contacto.
"No Sapphire, no te me acerques." Dijo Lita. "No quiero tener nada que ver contigo, así que aléjate. La verdad es que estoy muy arrepentida de lo que sucedió entre nosotros, yo amo a mi marido y lo que ocurrió contigo fue algo de lo que me arrepentiré toda la vida, la verdad es que en ese momento yo estaba muy dolida por la muerte de mi padre, por el rechazo de mi familia, por la perdida de mi bebe, la ausencia de Andrew, fueron demasiadas cosas, yo me sentía muy sola, estaba muy vulnerable y por eso me deje llevar, no te culpo puesto que sé que tú no me obligaste, pero por favor Sapphire, si de verdad me amas guardemos eso como un secreto y déjame ser feliz con Andrew."
Sapphire se quedó en silencio, tratando de asimilar las palabras de Lita y en aquel momento no se dieron cuenta de que tras los espesos arboles alguien acababa de llegar y los observaba.
"Lita, no me digas eso por favor." Dijo Sapphire. "Yo te amo, cometí errores, pero todos en esta vida nos hemos equivocado, somos simples humanos ma belle y te juro que cada día que pasa me arrepiento de haberme casado con Minna, ella es una carga sobre mis hombros, sé que no tiene la culpa de nada, que es inocente de todo pero en verdad que soportar su presencia ya se me hace insufrible. Lita, ¿acaso no te das cuenta de que muero de celos cuando te veo caminar de su brazos?, ¿Cuándo cada noche te imagino bajo su cuerpo tocándote con sus manos? Yo quisiera ser quien te tocara, quien te…"
"¡Basta Sapphire!" Lo interrumpió Lita. "Nosotros ya tuvimos nuestro momento, es cierto, fuiste mi primer amor y eso nunca nadie va a poder cambiarlo pero tú en parte tienes la culpa de que las cosas ocurrieran de esta manera, cuando tuviste la oportunidad de llevarme contigo antes de que nos casáramos no lo hiciste, después en tu boda cuando nos volvimos a ver te comportaste como un cobarde, yo quería irme contigo Sapphire, quería renunciar a todos y desafiar al mundo entero por ti, pero tu como siempre te acobardaste, no dudo de tu amor por mi, pero tú miedo siempre fue mas grande… ¿Qué me podías ofrecer Sapphire?... No eras capaz de nada por que le tenias miedo a Andrew, porque sé que en el fondo le temes enormemente a perder lo que has logrado y yo Sapphire en verdad que ya no quiero tener nada contigo." Lita sacó de una bolsa pequeña la gargantilla de zafiros rosados y el brazalete que él le hubiera regalado en el pasado y se los entregó pero el no los tomó. "Tómalos Sapphire, no quiero tener nada que tú me hayas dado, no quiero tener problemas con Andrew y te pido que por favor si de verdad me amas nunca digas nada de lo que ocurrió entre nosotros."
"Lita, por favor no me hagas esto." Dijo Sapphire al borde del llanto. "Puedes decirme que no me amas, incluso puedes mentirme y decir que eres feliz con Andrew, puede que algo de él te agrade, que no te sea indiferente pero desde esa primera noche en que hicimos el amor sé que tú me amas tanto como yo a ti, lo pude sentir cuando temblabas desnuda entre mis brazos, cuando en voz baja me susurrabas te amo… ¿Acaso todo eso era mentira Lita?... ¡Por favor Lita, tú bien sabes que no te soy indiferente!"
Lita sintió un poco de pena al ver los ojos de Sapphire cristalizados, podía darse cuenta de que él era sincero, de que en verdad la amaba y entonces, antes de que ella pudiera decir algo él se postró a sus pies.
"Por favor Lita, yo te amo, no me hagas esto." La tomó de la mano.
"Sapphire, ¿Qué es lo que no quieres que te haga?" Le habló Lita suavemente, conmoviéndose al verlo postrado y llorando en silencio, en parte por arrepentimiento, en parte por el dolor que le causaba a un hombre que sabia que pese a sus errores la amaba. "Tú mismo sabes que ni siquiera serias capaz de dejar a Minna para tener algo en serio conmigo, si yo te aceptara a lo único que aspiraría es a ser tu amante, porque estoy seguro de que jamás dejarías tu cómoda posición de baron y además…
"Y además tu prefieres ser la esposa de un marques antes que ser la amante de un baron, ¿verdad mi querida Lita?"
Lita se sobresaltó al escuchar aquella voz, era la voz de Andrew, hablándole con tanto resentimiento y entonces cuando volteó a verlo se dio cuenta de que tenia el rostro desencajado, la mirada inyectada de rabia, de furia, como si en ese momento quisiera matarlos…
Avances del siguiente capitulo…
"Andrew." Susurró Lita con voz entrecortada sintiendo como las lágrimas le quemaban los ojos, amenazando con salir. "Perdóname Andrew… no tengo palabras para…"
"No me interesan las palabras Lita." La interrumpió Andrew, hablando con voz que parecía en cualquier momento fuera a quebrarse. "Te amaba tanto." La miró con un desprecio y una decepción que Lita sintió como si a partir de ese momento todo amor que él sentía hubiera muerto y ya lo hubiera perdido para siempre. "Te adoraba, eras la razón de mi existencia, por quien hubiera dado mi vida, todo, te amaba mas que a mi mismo, eras para mi la criatura mas hermosa sobre la tierra, amaba de ti lo que otros odiaban, lo que nadie toleraba… ¿Cómo demonios fuiste capaz de hacerme esto Lita?... Me has arrancado el corazón, me has matado en vida y te odio, te odio por no ser capaz de estrangularte en este mismo momento con mis propias manos."
Notas de Autor:
Hola chicas, pues ¿Qué creen? Aquí ando con el nuevo capitulo… ¿Le gustó? Espero recibir sus comentarios, quejas y sugerencias, vamos, no sean tímidas.
Les agradezco a todas ustedes infinitamente su apoyo: Cinthya, Luce, Sailor Gaby, Yannin, Yahaira, Lita Wellington, Cherry Hino, Nanny, Sandy y si se me pasó alguna de ustedes discúlpenme.
Por cierto, ¿Qué creen chicas?... Por aquí tengo la ligera impresión de que alguien del fandom me ha agarrado odio, esa persona también escribe para el fandom así que si de pronto mis fanfics o mi cuenta son borrados quiero que sepan que no fui yo puesto que jamás borraría mis historias. No digo el nombre de esa persona porque no quiero quemarla, no es mi intención, pero desde aquí te advierto señorita, que si te atreves a borrar mis fics o borrar mi cuenta completa volveré a hacer otra y volveré a publicar los fics, me dolerá, por supuesto que me dolerá, pero a mi nadie me corta las alas, ni la inspiración y si te atreves a hacerlo te aseguro que te voy a quemar, voy a decir tu nombre porque aunque te escondas bajo el anonimato se quien eres. Podrás borrar mis fanfics como lo has hecho con otras autoras, pero hay algo que nunca podrás borrarnos a las escritoras y eso es nuestra imaginación.
Aguas señorita, ni intentes meterte conmigo porque yo no solo te hackeare (¿Qué creías que eres la única que sabe hacerlo?) sino también me encargare de quemarte por todo el fandom, ya sabes, miedo yo no tengo y como las arañas si alguien me desbarata mi telaraña vuelvo a tejerla.
Bien, saludos chicas.
Atte:
Mademoiselle Rousseau.
