La Marquise Rebelle.
Cap. 17. Duelo a muerte.
"Veo entonces que mi primo Jedite tenía razón cuando me dijo que eras una oportunista, una mujer de cascos ligeros que se entrega a cualquiera y claro, yo tonto, cegado por tus encantos no quise creerlo." Dijo Andrew, mirándola con ira contenida.
"Andrew por favor, no le hables así a Lita, no te voy a permitir que…
Las palabras de Sapphire fueron interrumpidas por un fuerte puñetazo que le metió Andrew en el rostro, haciéndolo que cayera sentado al piso y que la sangre brotara a borbotones de su nariz.
"Tú no eres nadie para impedirme algo bastardo oportunista." Dijo Andrew pateándolo una y otra vez en el estómago, sofocándolo, impidiéndole que hablara ante la falta de aire. "¡Vas a pagar muy caro esta afrenta bastardo!" Le gritó Andrew agachándose, tomándolo de la solapa del saco para seguirlo golpeando hasta hartarse, hasta saciar su dolor pero Sapphire aprovechó para ponerse de pie y entonces dio a Andrew un golpe certero en la mejilla.
"¡No vuelvas a ponerme una mano encima!" Le gritó Sapphire, provocando que un hilillo de sangre corriera de los labios de Andrew. "Puedo tener consideraciones contigo porque eres el primo de mi esposa y el esposo de…
"Dilo imbécil, el esposo de esta desgraciada."
"Te dije que no iba a tener consideraciones contigo." Le gritó Sapphire, indignado por la manera en que llamaba a Lita, estaba a punto de darle un puñetazo en el rostro pero Andrew esquivó el golpe y de un fuerte empujón lo lanzó al piso haciéndolo caer.
"¡No quiero consideraciones!" Le gritó Andrew que se agachó y comenzó a golpearlo hasta el cansancio. "¡Quiero que te defiendas bastardo porque este día uno de los dos no saldrá vivo, maldito perro, tocaste a mi mujer y eso no te lo voy a perdonar!"
"¡No será porque tú no le dabas lo que yo si!"
Ambos hombres rodaban en el piso, golpeándose el uno al otro, maldiciéndose, mientras Lita en algún momento viendo que era inútil suplicarles que se detuvieran tuvo que salir corriendo y llamar a gritos a Darien y dos de los sirvientes, quienes inmediatamente acudieron a separarlos.
Por supuesto, no solo los hombres fueron detener a aquellos dos que parecían querer matarse el uno al otro, pues tan pronto como se corrió la voz, las mujeres de la servidumbre y Minna llegaron al lugar, cuando los hombres ya los había separado.
"¡Quiero que saquen a este bastrdo a patadas de mi casa, ahora mismo, que no vuelva a poner un solo pie en Ickworth House!" Daba órdenes Andrew gritando como un demonio, dejando asustados y sorprendidos a sus sirvientes, pues nunca habían visto en ese estado a su amo, quien se caracterizaba por ser siempre amable, alegre, quizá un poco sarcástico o callado cuando estaba molesto pero nunca hablando de esa manera.
"¡Puedo largarme por mi propio pie Andrew!" Le respondió Sapphire tratando inútilmente de zafarse de los hombres que lo arrastraban. "Puedes prohibirme lo que quieras, pero sabes que hay algo que tú quisieras tener y no tienes."
Andrew tan solo escuchar esas palabras pareció llenarse de fuerza y se soltó tanto de Darien y otro de sus sirvientes que trataban de detenerlo, se acercó a Sapphire.
"¡No te mato ahora mismo porque no quiero que se derrame tu sucia sangre en mi casa maldito bastardo, pero mañana te reto a duelo en el bosque, escoge a tus padrinos y el tipo de arma que quieres que uses y asegúrate de ser muy diestro con el arma que escojas, porque solo uno va a salir vivo, si yo muero te puedes llevar a esa maldita ramera que a mí no me sirve, si yo gano de igual manera la echare a patadas de Icworth House!"
Andrew se quedó de pie en silencio, mirando como sus hombres sacaban a rastras a Sapphire de Ickworth House, lo que sentía al enterarse de la traición de Lita era una mezcla de sentimientos tan fuertes, tan devastadores, algo que nunca había sentido antes a tal magnitud, eran la decepción, la tristeza, la impotencia, la rabia y tal parecía que no pudiera soportarlos dentro, sentía que en cualquier momento explotaría y entonces, al darse cuenta de que aun a su lado estaban algunos de sus sirvientes explotó cual demonio, gritando y dando órdenes.
"¡Y ustedes que demonios hacen aquí, lárguense a trabajar todos, desaparezcan de mi vista si no quieren que también los eche a patadas!"
Inmediatamente todos los sirvientes se alejaron, nunca habían visto a Andrew de esa manera, lo cual les asustaba y desconcertaba, la última que se alejó siguiendo a los demás fue Reizel, pues se acercó a Lita tratando de convencerla de que se fuera y lo dejara solo, mas al ver la negativa de Lita se fue con los demás, dejándola sola a un lado de su marido.
"Andrew." Susurró Lita con voz entrecortada sintiendo como las lágrimas le quemaban los ojos, amenazando con salir. "Perdóname Andrew… no tengo palabras para…"
"No me interesan las palabras Lita." La interrumpió Andrew, hablando con voz que parecía en cualquier momento fuera a quebrarse. "Te amaba tanto." La miró con un desprecio y una decepción que Lita sintió como si a partir de ese momento todo amor que él sentía hubiera muerto y ya lo hubiera perdido para siempre. "Te adoraba, eras la razón de mi existencia, por quien hubiera dado mi vida, todo, te amaba más que a mí mismo, eras para mí la criatura más hermosa sobre la tierra, amaba de ti lo que otros odiaban, lo que nadie toleraba… ¿Cómo demonios fuiste capaz de hacerme esto Lita?... Me has arrancado el corazón, me has matado en vida y te odio, te odio por no ser capaz de estrangularte en este mismo momento con mis propias manos."
Las lágrimas comenzaron a caer por los ojos de Andrew, acompañada de sollozos, no era la primera vez que Lita se daba cuenta de que él era capaz de llorar, tiempo atrás, cuando su tía Catherine había muerto se había percatado de que lloraba en silencio, mas era un llanto que él había disimulado por orgullo masculino, pero ahora, con aquella manera de sollozar, de llorar por ella parecía que ya las apariencias no le importaban.
"Perdóname mi amor." Susurró Lita. "Te amo, nunca quise que esto hubiera pasado…
Andrew se acercó a Lita y ella se atemorizó pensando que quizá la golpearía, pero aquella mirada que parecía atravesarla, aquella mirada en la que le expresaba todo su odio y resentimiento era mucho más dolorosa que cualquier golpe. Esperó que él dijera algo, pero se limpió las lágrimas, no dijo nada y después se alejó rápidamente de su lado. Lita fue tras él, pero él fue más rápido, corrió hacia donde se encontraban las caballerizas y se montó en Thor, saliendo después a todo galope.
Lita trató de darle alcance, pese a saber que el caballo era más rápido que sus piernas corrió tras él, tenía miedo de que Andrew fuera a hacerse daño o que cometiera alguna locura que pusiera en riesgo su libertad y su vida, lo llamó a gritos, suplicándole que se detuviera, pero en algún momento las fuerzas de su cuerpo menguaron y cayó al piso y ahí se quedó, llorando su dolor, pidiéndole perdón a Andrew aun cuando él ya se había ido.
Las horas pasaron, Lita en mucho tiempo no se movió del lugar donde estaba, esperando la llegada de Andrew, pronto comenzó a atardecer, sabía que pronto obscurecería pero a ella nada le importaba si no aparecía Andrew. De pronto, tras de ella escuchó el trote de unos caballos, volteó hacia atrás miró el carruaje que llevaba dibujado el escudo de los Bristol, aquel carruaje que ella se dio cuenta era conducido por Reizel quien enseguida bajó.
"Señora, ya está obscureciendo, será mejor que regrese a casa."
A Lita le sorprendió que fuera precisamente Reizel la única persona de la servidumbre que hubiera acudido a buscarla, no podía entenderla, pero en ese momento Lita no tenía intención de entender a nadie, ni siquiera de responder algo.
"Señora, sé que no soy de su agrado y eso ahora la verdad no pienso discutirlo." Insistió Reizel. "A decir verdad no tengo mucha paciencia, la dejaría aquí si es usted lo que quiere, no me gusta rogarle a las personas, menos cuando se han portado tan mal conmigo, pero ese hijo suyo no tiene la culpa de lo que usted me haya hecho y si es por su marido que está aquí entonces déjeme decirle que él está bien, ha vuelto, se ha encerrado en su despacho, pero está bien."
Lita subió al carruaje y en silenció siguió llorando mientras Reizel conducía. Llegando a la mansión, juntas entraron dentro, Reizel cual perro fiel la siguió escaleras arriba, Lita al pasar por el despacho de Andrew quiso tocar, hablar con él, pero la voz de Reizel la interrumpió.
"No se lo recomiendo señora, su marido ahora lo que necesita es estar solo. Usted vaya a dormir, le hace falta descansar, de paso también le pediré a la cocinera que le prepare algo ligero, supongo que no tendrá hambre, pero algo debe comer."
"No tengo hambre." Respondió Lita, que pese a todo se sentía reconfortada por las palabras de Reizel o quizá era que se obligaba a reconfortarse con ello, pues no le quedaba persona alguna que la apoyara en su dolor.
"Me imagino que no, pero su hijo no tiene la culpa."
Lita hizo caso a Reizel y entonces se dirigió a su habitación, donde una vez dentro se tumbó en la cama, llorando mientras abrazaba la almohada que usaba Andrew en las noches y que todavía estaba impregnada de su masculina fragancia. Las horas pasaron, no supo cuántas, la noche llegó y Reizel le subió la comida que por supuesto Lita no probó, en la noche durmió por momentos pero varias veces despertó y fue duro recordar que nada había sido una pesadilla, que Andrew no estaba a su lado.
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Lita despertó de su sueño, que después de todo no había sido tan profundo, miró el crepúsculo de la mañana a través de la ventana y entonces recordó aquel duelo al que Andrew había retado a Sapphire.
Desde ayer no se había puesto a pensar en ello, pero el latente temor de que una tragedia ocurriera la hizo ponerse de pie. Tenía que detenerlo, tenía que hacer algo pues sabía que solo había dos opciones: o moría uno o moría otro y dado que Sapphire era militar era más probable que él saliera victorioso al ser un ex militar.
Inmediatamente se puso de pie y salió de su habitación, no le hizo falta pensar en vestirse pues se había dormido con el mismo vestido que portaba ayer.
Tras salir de la habitación Lita llamó a gritos a Andrew y el primer lugar a donde se dirigió al salir fue a su despacho, pero en este no se encontraba, lo siguiente que hizo fue bajar las escaleras que se le hicieron interminables encontrándose con que la servidumbre la miraba con extrañeza y claro, con la noticia de que Andrew había partido muy temprano a quien sabe quién, pues al parecer ni los sirvientes tenían idea de donde sería el lugar del duelo.
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Andrew se encontraba acompañado de sus tres padrinos; Darien, Jedite y John; esperando a que llegara Sapphire quien ya se había tardado mucho en llegar; había estado pensando que quizá Sapphire se hubiera arrepentido de presentarse pero entonces llegó Sapphire montado a caballo acompañado de tres militares amigos suyos.
-Buenos días caballeros.- Saludó Sapphire esbozando una sonrisa y acercándose a Andrew para querer estrecharle la mano en saludo, a lo cual Andrew se negó.
-Bien, habló Sapphire, supongo que su alteza el marqués de Bristol querrá cerciorarse de que estemos en igualdad de condiciones así que puede revisar que ambas armas sean iguales y que estén cargadas.
Andrew entonces se acercó al joven militar que abrió el maletín donde venían ambas pistolas, cerciorándose al igual que sus padrinos de que ambas armas fueran iguales. Fue entonces que ambos duelistas; Andrew y Sapphire se pusieron espalda contra espalda, recibiendo su arma de combate y caminando los pasos que se les habían indicado y entonces, tan rapido como ambos se pusieron de frente, Andrew que era la parte ofendida lanzó el primer disparo alcanzando a rozar el brazo de su oponente.
Sapphire al sentir como la bala traspasaba su cuerpo hizo una mueca de dolor, sabía que podía darse por vencido, pero el orgullo era demasiado y entonces cuando estaba por jalar el gatillo de su arma tanto él como los presentes escucharon la voz de Lita llamando a gritos a Andrew.
-¡Dispara bastardo!... ¿Qué estas esperando?- Gritó Andrew quien ignoraba los gritos de su mujer.
-¿Acaso estás loco Andrew?- Lo reprendió Darien.- Por aquí cercas está tú mujer y una bala perdida podría herirla a ella o a alguien más en caso de que venga acompañada.
-Lita no es mi mujer y me importa muy…
-¡Andrew!- Apareció Lita entonces de entre los árboles, agitada y respirando con dificultad.
-¡Dispara entonces cobarde, jala el gatillo!- Miraba Andrew a su oponente.-¿O acaso te estas arrepintiendo y vas a darte por vencido?
Sapphire entonces, sintiendo su herido su orgullo de hombre levantó el arma pero los gritos de Lita nuevamente lo hicieron detenerse.
-¡No dispares Sapphire, por favor!- Suplicó Lita al borde de las lágrimas, poniéndose en medio de ambos combatientes y sosteniendo una pistola que puso en su sien.- Si quieren seguir con este absurdo duelo no tendrán más remedio que pasar sobre mi cadáver… me matan o yo misma acabo con mi vida.
-Lita por favor deja de hacer estupideces y dame esa arma.- Se acercó Andrew a ella, alarmado y preocupado al ver a Lita apuntándose en la sien.
-Ponle fin entonces a este absurdo duelo Andrew… ¡No quiero ver derramamientos de sangre!
-Lady Hansford, por favor no haga una tontería.- Se acercó Darien con recelo a ella.- Deme esa arma… y tu Andrew, creo que será mejor dar por terminado este duelo.
Tanto Andrew como Sapphire decidieron dar por terminado con aquel duelo sin siquiera decir nada, pues no hacían falta palabras, a final de cuentas antes que el honor a ambos les importaba la vida de Lita, así que tan pronto como ambos entregaron sus armas, Sapphire partió acompañado de sus padrinos a recibir atención médica.
-¿Quién demonios te dio permiso de tomar mis armas y de venir hasta aquí a hacer este circo?- Miró Andrew a Lita con desprecio.
-No quería que te sucediera nada.- Dijo Lita con voz entrecortada, mientras las lágrimas salían de sus ojos y se acercaba a Andrew queriendo abrazarlo.
-¡No me pongas las manos encima Lita, me das asco!- La apartó Andrew de su lado.- Ni siquiera piensas en ese hijo que vas a tener… ¿Cómo se te ocurre ser tan tonta como para poner en riesgo tu propia vida?
-¡Porque no quería que Sapphire te matara, él es militar, tú por tanto estas en desventaja y yo por ti…
-¿Tu por mí que Lita?- La calló Andrew.- No seas cínica, lo único que te preocupaba era que no matara a tu amante, soy muy diestro con las armas… Ademas… ¿No te convendría más quedar viuda?... Al final de cuentas así te quedarías con todas mis posesiones y ese bastardo heredaría mis bienes… De verdad Lita cada vez me sorprende más tu estupidez.
-Andrew, por favor, no le hables así a tu mujer, recuerda que está embarazada.
-Y tú Darien, recuerda que esta desgraciada no es mi mujer.
Andrew entonces desató su caballo y rápidamente subió en él, no sin antes proferirle unas palabras a Lita:
-No voy a estar en casa todo el día Lita, lo único que te pido es que a mi regreso por favor ya no estés ahí, tienes hasta la noche para empacar tus cosas e irte, no quiero tener que ser yo quien te saque de mi casa por la fuerza.
Andrew entonces se fue en su caballo, montando a todo galope y Lita se quedó de pie llorando y llamándolo a gritos, suplicándole perdón hasta que entonces Darien interrumpió sus pensamientos:
-Lady Hansford, tranquilícese, no le harán bien estos sobresaltos a su hijo.- Dijo Darien que entonces le ofreció un pañuelo para que se limpiara las lágrimas.
-Shields, por favor, las mujeres de poca moral no merecen consideraciones… ¿Acaso te parece poco lo que le hizo a…
-Jedite por favor cuida lo que dices.- Lo miró amenazadoramente Darien.- No te voy a permitir que le hables así a una mujer independientemente de lo que haya hecho o no.
-Igualado… ¿Cómo te atreves a hablarme de esa manera?... ¿Acaso no se te olvida que soy primo de…
-Si lo sé, eres el primo del marques de Bristol y hermano de la baronesa de Ashley, un parasito que vive a costillas de ambos y escondiéndose bajo las faldas de su hermana y yo, lastimosamente solo soy el administrador de un noble, eso no se me olvida Jedite.- Le dijo Darien dejándolo callado.- John… ¿Podría usted llevarse mi caballo?... Yo acompañare a la señora en el carruaje.
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Noche del mismo día…
Lita se encontraba sentada en la cama de la que hasta ahora había sido la habitación nupcial, mirando el equipaje que ya había sido empacado, mientras las lágrimas corrían por sus mejillas e inútilmente se preguntaba a donde ir, sabiendo que opciones no había muchas como no fuera un convento o vender sus joyas con las cuales podría rentar una pequeña casa. Mas sin embargo, si lo pensaba fríamente, sabía que el dinero que sacara no le serviría de mucho, algún día se le terminaría y tendría que buscar otra manera de obtener dinero pero por desgracia no sabía hacer nada pues nunca se le había acostumbrado a trabajar y por supuesto ir con su madre o su hermana no era la mejor opción, pues inmediatamente la echarían, en cuanto a Amy, esta por mucho que quisiera darle alojo no podría, pues el que tomaba la última palabra era su marido a quien no le gustaban los escándalos.
-¿Puedo pasar Lita?- Escuchó entonces la voz de Reizel, quien durante todo el día había estado con ella dándole su apoyo e incluso la había ayudado a empacar.
-Si.
Reizel entró entonces, llevando una charola de plata en la que estaba una taza.
-Te he preparado una infusión que te tranquilizara y te hará dormir tranquila.
-En este momento no necesito dormir Reizel, necesito pensar a donde ir, pero gracias.
-Lita, por favor, no sigas con lo mismo, Andrew puede estar muy molesto y con justa razón, pero te aseguro que no te sacara de aquí.
Lita entonces la miró con extrañeza… ¿Desde cuándo para Reizel se dirigía a Andrew por su nombre y no a él como Lord Hansford?... ¿Qué seguridad tenia de que no la despediría?
-Se lo que estás pensando Lita.- Dijo Reizel.- Pero te aseguro que Andrew y yo no somos amantes, él me ha dado permiso para que lo llame por su nombre pero te aseguro que él tampoco me ve como mujer y si, quizá te debo disculpas por cosas que te he ocultado o que he dicho y no son ciertas, pero en otras me debes estar agradecida Lita, porque bien que mal siempre supe que engañabas a Andrew y calle.
Ambas se quedaron entonces en silencio, mirándose la una a la otra, mas entonces, ese silencio se vio interrumpido cuando escucharon la voz de Andrew que molesto llamaba a Lita y le recordaba que ya no debía estar en su casa.
-Lita... ¿Por qué aun no te has ido?- Abrió entonces Andrew la puerta de la habitación.- ¿Acaso no fui muy claro contigo?
-Andrew por favor.- Se metió Reizel en la charla.- Déjate de estupideces, no puedes echarla y está esperando un hijo tuyo.
-Dudo que sea mío, y estoy seguro de que no…
-Como quiera que sea Andrew, sería una crueldad echar a una mujer embarazada a la calle, sobre todo cuando no tiene a donde ir… ¿Acaso no te queda un poco de misericordia?
-Este no es tu problema Reizel, por favor sal de la habitación.
-Andrew, nunca te pedí nada cuando tú me ofreciste darme parte de tu fortuna, no te pedí mas que trabajo y en vista de que has insistido diciendo que te puedo pedir lo que yo desee para compensar el abandono de nuestro padre te pido que por favor dejes quedarse a Lita aquí o que al menos veas por ella económicamente, de lo contrario entonces me iré con ella y me sentiré avergonzada de saberme media hermana de usted Lord Hansford.
Lita entonces miró con extrañeza a Reizel y Andrew… ¿Hermanos?... ¿Por qué entonces ella no lo sabía?... Alguna vez Andrew le había dicho que su madre en América había tenido una hija pero le había dicho que no la conocía; mas sin embargo no se atrevió a preguntar nada, era más su preocupación por lo que le depararía en el futuro a ella y a su hijo que su curiosidad por la relación entre Andrew y Reizel.
-Está bien Reizel, será como tú digas, esta mujer se puede quedar aquí hasta que de a luz o hasta que consiga una manera de ganarse la vida para mantener a su hijo pero en adelante no es más mi mujer, no quiero que me dirija la palabra, ni tener que encontrármela cuando yo esté en casa.
Andrew salió de la habitación y Lita de nuevo se echó a llorar, si algo no podía soportar era mirar el desprecio en los ojos de Andrew, que en su mirada pareciera no quedar nada del amor que le había profesado y que ahora su hijo estuviera condenado a nacer como un bastardo porque por lo visto Andrew no estaba dispuesto a reconocerlo.
-Pobre de mi hijo.- Susurró Lita con voz entrecortada.- Condenado a pagar por mis deslices… ¿Qué voy a hacer Reizel?... Es obvio que Andrew no me quiere aquí y yo tampoco quiero estar cerca para ver el desprecio en su mirada o tener que esconderme cuando esté presente.
Reizel puso una mano sobre el hombro de Lita en señal de apoyo y le habló con toda la sinceridad que le era posible.
-Honestamente ni yo misma sé que sucederá.- Dijo Reizel.- No puedo asegurarte que te perdone, aun cuando él te ama, pero dale tiempo quizá con el pasar de los meses el amor se anteponga al orgullo y te perdone… aunque nada es seguro, has herido su orgullo de hombre y desgraciadamente la sociedad puede justificar la infidelidad de un hombre pero no la de una mujer.
-¿Qué voy a hacer?- Se recostó Lita en la cama.- Yo lo amo, lo amo más de lo que alguna vez llegue a amar a Sapphire.
-No sé qué decirte Lita, sé que lo amas sinceramente y en verdad no creo que pudiera tener mejor cuñada, que lo ame tanto como tú lo amas, pero deja que pase el tiempo para ver cómo se dan las cosas.
Lita entonces clavó sus ojos en los de Reizel, extrañada por el hecho de que la llamara cuñada, fue entonces que cayó en cuenta de que pocos minutos atrás Reizel se había referido a Andrew como su hermano y por un momento entonces la curiosidad hizo que olvidara su dolor.
-¿Cuñada?
-Si.- Respondió Reizel.- Bueno, eso es algo que yo creo, pero que aun no me consta, pero si me permites platicártelo lo hare, sirve que te distraes con algo.- Lita no dio por respuesta ni un si ni un no, pero entonces Reizel se sentó en la cama y comenzó a narrar los hechos.- Hay muchas cosas en las que te he mentido Lita pero si en algo no mentí es en el afecto que he llegado a tenerte pese a los errores que has cometido. Como te comente alguna vez y es cierto, nunca fui aceptada entre los gitanos por ser hija de un hombres que pertenecen a tu sociedad, infinidad de veces se burlaron de mi los de mi propia raza pero por desgracia entre los payos tampoco encajaba, creía poder soportarlo hasta que un mal día conocí a un payo que me enamoro, me hizo su mujer, me prometió que estaríamos juntos y me abandonó a mi suerte… Naturalmente no podía ya volver con los gitanos, había abandonado el campamento y si siempre me habían rechazado, estando desflorada con mayor razón lo haría… No sabía que hacer pero me quedaba claro que leyendo cartas no iba a sobrevivir y que andando sola por el mundo me exponía a que cualquier crápula abusara de mí y entonces, pese a que siempre me había prometido no buscar al hijo de mi padre decidí que no tenía remedio, era ir con Lord Hansford a tragarme mi orgullo o tener que aceptar que tendría que venderle mi cuerpo al mejor postor.
-¿Y qué sucedió?- Preguntó Lita entretenida con aquella historia.
-En un principio me acerque a Andrew hablándole de mis orígenes, le deje en claro que no pretendía que me mantuviera, mucho menos que me regalara parte de su fortuna solo por ser hijos del mismo padre, yo solo quería un trabajo y un lugar donde vivir, ni siquiera le pedí que hiciera público nuestro parentesco y para mi sorpresa no me rechazó como yo esperaba sino que me invitó a vivir con él, por supuesto no acepte así que me rentó un pequeño piso en Londres e insistió en querer contratarme una doncella, cocinera y un chofer, pero no acepte, siempre me las he arreglado por mí misma y además no me gusta que me den cosas que no me he ganado.
-¿Por qué no quisiste que te reconociera en público?
-No lo creo necesario, yo no quiero títulos ni fortuna Lita, solo quiero una vida tranquila y estar lejos de los peligros que podría tener si estuviera sola en la vida. Además como estaba próxima la fecha de su boda contigo temía que al ser los Miller una familia de alcurnia rompieran el compromiso al saber que emparentarían con alguien que lleva sangre gitana y si algo me quedaba bien claro es que Andrew necesitaba casarse contigo para no irse a la ruina.- Rei hizo una pausa y continuó hablando.- Por supuesto le insistí a Andrew en que quería un trabajo y fue tanta mi insistencia que un buen día me dijo que si no quería ser presentada en sociedad como su hermana y tenía tantas ganas de trabajar entonces me daría un trabajo fue entonces que después de aquel accidente que tuviste en tu noche de bodas y que te tuvo por dos semanas en cama, Andrew se la pasaba visitándome, hablándome de ti, me hablaba de lo mucho que admiraba tu valentía, aquella manera en que te rebelabas y sobre la manera tan apasionada en que defendías tu amor por aquel hombre que el entonces desconocía y entonces, antes de que incluso el mismo se diera cuenta de sus sentimientos me di cuenta de que él se estaba enamorando de ti.
-¿Entonces el que tú y yo nos hayamos conocido fue algo premeditado?
-Sí.- Respondió Reizel.- Un buen día a Andrew se le ocurrió que yo sería tu doncella, pero sabía que tan rebelde como eres, si él te imponía a alguien le rechazarías y así planeamos que provocaríamos un encuentro supuestamente casual entre tú y yo y claro, además de ser tu doncella tendría que convertirme en tu confidente y cuidar que no hicieras tonterías que pusieran en peligro tu vida.
-Ósea que eres un tanto chismosa.- Dijo Lita sarcásticamente.
Rei sonrió ante la manera en que la llamaba Lita.
-Yo diría que no.- Respondió.- No voy a negar que cuando Andrew me hablaba de ti no podía evitar sentir antipatía pese a que no te conocía, aun cuando sabía que habías sido casada a la fuerza, en mi mente no podía comprender que no amaras a un buen hombre como mi hermano, lo sé, es tonto, en el corazón no se manda, pero él es mi hermano y me ha ayudado tanto. Después te conocí y me agradó saber que eras autentica, que nunca le prometiste un falso amor a Andrew, incluso cuando apareció Sapphire en la vida de Minna o más bien en la de todos, note que había atracción entre ustedes dos, mi instinto me decía que él era el hombre con el que habías tenido un romance pero entonces decidí no meterme, decidí que lo correcto era que tu hablaras con Andrew, que como pareja se tuvieran confianza, que no hubieran secretos. Y si, no fui honesta contigo al no decirte que Andrew es mi medio hermano y que nuestro encuentro fue planeado, pero también calle cuando mi deber de sirvienta y hermana era decirle que tú le estabas siendo infiel así que en parte con él tampoco he quedado muy bien.
-Entonces ahora tengo que estar agradecida contigo.- Sonrió Lita con desgano.- Andrew en ese aspecto también me mintió, podía haberme dicho desde antes que eras su hermana.
-Ese era nuestro secreto y la verdad es que no quiero manchar su buen nombre.
-Él sabe que el que dirán no me importa, jamás me hubiera importado emparentar con una gitana, pero bueno, nada de eso importa, al final quien cometió el peor error fui yo.- Dijo Lita, abrazando la almohada que solía usar Andrew.- Pobre de mí bebe… ¿Qué será de él?
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Algunos minutos después de haber salido de la habitación nupcial, Andrew pidió al mayordomo que reuniera a todos sus sirvientes en el comedor, incluida Reizel y entonces cuando ya todos se encontraban reunidos se preparó para hablar:
-Los he reunido aquí a todos porque tengo algo importante que decirles.- Dijo Andrew hablando con una extraña seriedad en él, posando sus ojos en cada uno de sus sirvientes para finalmente posarlos en Reizel.- A partir de este momento quiero que tengan conocimiento del nuevo integrante de la familia…
-Andrew, no es necesario.- Lo interrumpió Reizel.
-Por favor guarda silencio Reizel, no he terminado de hablar.- La hizo callar Andrew.- Como les decía hay un nuevo integrante en la familia y esa persona es la señorita Reizel Kellaway.- Anunció Andrew causando furor y sorpresa entre los congregados.- No hay mucho que decir al respecto, salvo que Reizel es hija natural del difunto marques de Bristol, mi padre, quien dado que está muerto no puede ya reconocerla como hija ni le puede dar el apellido Hansford pero aunque Reizel no lleve el apellido de mi familia quiero que a partir de ahora en adelante se le trate como tal, como se le trataría a la hija de un marques y que en mi ausencia se le obedezca a ella tal cual si fuera la señora de esta casa… ¿A quedado claro?
-¿Has dicho que Reizel y tu son hermanos?- Preguntó Darien quien en ese momento ha llegado
Andrew esbozò una sonrisa y se acercó a Darien.
-Asi es amigo, ella es la hija natural de mi padre de la que alguna vez te hable, disculpa que no te dijera que era ella, pero hasta ahora había sido un secreto por decisión de la misma Reizel, así que amigo cuando yo esté ausente te encargare veas por ella y la cuides, asegurándote de que en esta casa se le obedezca.- Andrew seguía notando aun la confusión por parte de sus empleados quienes además de no asimilar la noticia como que estaban confusos en cuanto al papel de Lita como señora.- Sera breve para que comprendan, cuando yo no este, la autoridad en esta casa será Reizel, ella estará siempre por encima de todos, incluso de mi esposa. Supongo que ya he sido claro, así que me retiro y que pasen buenas noches
Los sirvientes poco a poco comenzaron a abandonar el recibidor, hasta que entonces, Reizel al saberse sola con Darien también buscó escapar de la situación.
-Yo me retiro, que pase buenas noches señor…
-Espera un momento.- La detuvo Darien del brazo.- ¿Acaso crees que puedes largarte y dejarme aquí como sin nada sin ninguna explicación de tu parte?
Rei se apartó violentamente, mirando a Darien con una mezcla de resentimiento y tristeza.
-¿Qué debería explicarle señor Shields?
-¿Por qué nunca me dijiste… ¿Por qué me hiciste creer que mirabas a Andrew de otra manera?
-Yo nunca le hice creer nada señor Shields, fue usted quien decidió creerlo. Yo sólo le pedí un tiempo
-¿Entonces mentiste?... ¿Te inventaste toda una historia alrededor tuyo?- Darien se acercó a ella, tomándola de la cintura y aprisionándola contra la pared y su cuerpo, embriagándose con su olor al tenerla tan cerca.- ¿Acaso la princesa estaba jugando a tener a sus pies al tonto y pobre administrador?... ¿Qué es entonces lo que quiere Reizel?... ¿Qué es lo que quieres?... Porque cada día que pasa siento que te conozco menos.
-Nunca mentí respecto a mis sentimientos.- Dijo Reizel.- Pero un amor que está naciendo también se puede terminar.
Darien entonces se acercó a ella, rozando los finos y níveos labios de la joven, sintiendo como respondía su cuerpo al rozar su tersa piel, pero entonces Reizel le dio un golpe en la entrepierna y salió corriendo.
-¡Nunca vuelvas a tomarme a la fuerza crápula, no soy una mercancía que puede tomar y dejar cuando se te antoja!
Reizel entonces corrió y tan rápido como pudo subió las escaleras en forma de caracol para ir a encerrarse en su habitación. No quería tener cerca a Darien, no cuando cada palabra que profería hacia su persona le dolía.
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Día siguiente…
Lita se encontraba despierta, desde quien sabe qué hora pues durante la noche poco era lo que había podido dormir pues una y otra vez el pensar en Andrew, en el amor que un día fue, en ese hijo que ahora llevaba en su vientre y cuyo padre no sabía quién era le espantaban el sueño.
A ratos lloraba, a ratos tan solo se quedaba en silencio pensando en lo que fue, en como hubieran sido las cosas si no hubiera conocido a Sapphire o que hubiera sucedido si Andrew no hubiera partido a América dejándola sola por tanto tiempo.
Sintió de pronto un dolor en su estómago producto del apetito y pese a que estaba triste deseaba comer algo aunque tampoco se atrevía a salir de su habitación sabiendo que podría encontrarse con Andrew y que este de nuevo la miraría con el mismo desprecio de la noche anterior.
¿Qué haría ahora de su vida?... ¿Acaso debería pasársela llorando por lo que pudo haber sido y no fue?... ¿Tendría que esconderse por siempre de Andrew?
Decidió de pronto que no podía vivir así y entonces se puso de pie, se vistió con un vestido sencillo y salió de la habitación sin importarle encontrarse con Andrew, porque, pensándolo bien prefería que el la corriera a tener que estar viviendo de sus migajas más entonces, cuando se escabulló camino a la cocina, tratando de no ser vista en el comedor, pensando que ahí se encontraría Andrew escuchó la voz de Reizel:
-¿Cómo que Andrew se ha ido?
-En efecto milady.- Confirmó John.- No me pida muchas explicaciones porque ni yo misma se las puedo dar, además comprenderá que Lord Hansford me pidió que fuera discreto, lo único que hice fue llevarlo a la estación de tren en la noche y me entregó esta carta para usted.
-¿Cómo que Andrew se fue?- Preguntó Lita, quien entonces apareció en el comedor al borde del llanto.- ¿Qué dice esa carta Reizel?
-Puedes leerla si gusta, ya la leí.- Dijo Rei entregándosela a Lita, quien en silencio comenzó a leerla:
"Mi querida hermana:
Sé que estarás molesta porque haya partido sin siquiera despedirme de ti, sin escuchar los consejos que sé que me darías y de verdad te pido disculpas, porque sé que estarás preocupada por mí; más te digo, no hay nada que temer, pese a lo que esté sucediendo soy un hombre sensato, sólo ocupo poner distancia para aclarar mis ideas, creo que eso me hará bien.
No sé cuándo vuelva, tal vez tarde algunos meses pero te prometo que te escribiré. Te hare llegar las cartas por medio del señor Shields.
Cualquier problema no dudes comentarlo con él
.
Atte:
A.H.
Lita siguió llorando, hasta que poco a poco se cansó de llorar, mas aunque en algún momento las lágrimas cesaron, su corazón aún seguía lamentando la ausencia y el desprecio de Andrew. Mas sin embargo se propuso así misma ser fuerte, ya no por ella, sino por su hijo, a quien adoraría pese a que incluso pudiera no ser hijo de Andrew y entonces, quizá con el tiempo se haría a la idea de que Andrew no sería suyo o tal vez con suerte, aunque sea con un poco el la perdonara.
¡Hola Chicas!... ¿Qué creen?... He vuelto al ataque y con muchas ganas de fanfiction, en verdad que estos meses alejada me hicieron extrañar esta hermosa página, escribir estas historias que son lo mío… Las extraño y mucho y las pido mil disculpas por las tardanzas y claro, espero seguir contando con su apoyo en esta y en muchas tantas historias que tengo para contarles, he aquí mención especial para todas ustedes mis niñas: Maga del Sur, Lucely, Yahaira, irais celis, lacrimosa azul (me encantó tu review y te prometo publicar semanalmente cada fin), Nanny, Asuka1820 (gracias por decirme donde está el error ortográfico), Dianarr07, Sailor Gaby, MissSerena, Yannin, Gendrenne, Cherry Hino, Sandy822, Ross Kou y bueno si me faltó alguna chica por mencionar mil disculpas nenas.
Atte
Mademoiselle Rousseau que promete este año actualizar cada semana (a lo mucho cada quince días) y no separarse más de FanFiction.
