Hi! Sigo aquí, todo porque Estrellita no estudia… No importa J, me esforzaré!
Ah! Lamentablemente, estamos en época de exámenes, así que, tengan paciencia, que tardo un poquito en escribir y subir los capítulos. Sepan que, con Star nos esforzamos tratando de imaginar que va a pasar a continuación…
Disclaimer: El concepto de esta historia le pertenece a Estrellita, y algunos de los personajes a Hetalia, quesesese
9. ¡y…olé!
Volviendo a este extraño mundo anime… Nos encontramos en la casa de Macedonia, un par de horas antes de la fiesta.
Dentro de una habitación, se encuentran Stella y Britany, la ojiverde llevada por su amiga, que posee grandes habilidades en cuanto se trata de maquillar y peinar a alguien, cosa que ni a Anya ni a Brit les agrada, pues siempre se toma la molestia de prepararlas ella para las fiestas, cosa que las aborrecen, pues consideran que pueden hacerlo solas, pero no dicen nada; si lo hicieran, tendrían que sufrir su mal genio (que cae tan pesado como piedra de dos toneladas, créanme).
Fuera de la habitación, se encuentran esperando los resultados, como si de un examen se tratara: Anastasia, acompañada por los 5 nórdicos, alegando que su deber es protegerla ante las adversidades (aunque sea solo la preparación para una fiesta, y quieran ver como cumplirá la azabache la promesa de "transformarla en princesa", cosa que no pueden esperar para ver), Vladimir, que ha llegado temprano a la fiesta (mentira, solo quería ver a Stella antes que los demás, pero cuando llegó se llevó la sorpresa de que ya había llegado un montón de gente), Sealand, Arthur y Scotty, que no pueden esperar para ver la "gran transformación" de Britany, pero la verdad es que se unen a la idea de los nórdicos y claman ser los guardaespaldas de la chica.
Mientras este extraño grupito espera fuera, se escuchan a escuchar gritos provenientes de la habitación:
- ¡Ni se te ocurra pensar que vas a poner un pincel sobre mi rostro sin que me oponga! – dice Britany en un intento vano de independencia
- ¡Oh, claro que sí! – le responde Stella entre risas – ¡ебам[1], quédate quieta!
- ¡¿Qué es ESO?!- grita Brintay después de un rato
- Por supuesto que es un vestido – responde Stella indignada – Hey! ¿Qué crees que haces? No huyas! No seas кукавица[2] y ponte el vestido!
- Jamás, como que me llamo Brit… Londres! – se escucha la voz de la castaña
- Aléjate de la ventana, que si saltas te vas a despeinar toda! – grita Stella con voz desesperada
Entonces, Anya se apresura, abre la puerta y desaparece en la habitación, cerrándola tras de sí.
- Eh! ¿Te crees Jane[3] o qué? stoppe [4]! – aparece la voz de Anya
- ¡NO! ¡Te has pasado al lado oscuro! Déjame huir, please, Anya! – se escucha a Britany – Sólo debo saltar a este árbol! ¡No quiero ese vestido, es muy frufrú!
Los de afuera no pueden evitar reír mientras escuchan éste acto cómico, no conocían este lado de "Las chicas super nova", nombre con que las había apodado el trío mágico, en referencia a que eran super y que la líder parecía ser Star (supernova, explosión estelar, que encaja perfecto aquí, no creen?)
De repente, la puerta se abre, para dejar salir a una muy arreglada y sonrojada Britany, para sorpresa de todos.
- ¡Estás hermosa, lass! – le dice Scotty, dejando entrever una sonrisa, y provocando una en Britany y otra en Stella
- Te ve genial! – se suma Sealand a los comentarios
- Gracias! – responde la aludida con una gran sonrisa, algo más relajada, mirando a Iggy, que sigue con la boca abierta y sonriendo aún un poco más, provocando un fuerte color rojo en el rostro de éste
- Ahora es tu turno, Anya – dice una Stella emocionada, llevándose a rastras a una muy inquieta pero silenciosa Anastasia
Tras una larga espera, sin inconvenientes, pues la rubia nunca se opone, más que con una gran indiferencia a Stella (sabiendo que nada funciona contra ella, y admirando la valentía de la castaña por enfrentarla), se abre la puerta y deja espacio para que salga la rubia, muchísimo más arreglada que de costumbre.
Después de recibir un montón de halagos por parte de los nórdicos y de provocar una pelea entre Noruega y Dinamarca, por ver quien le dice cosas más lindas, Anya mira a Britany y ambas sonríen mientras asienten con la cabeza (las chicas podemos comunicarnos a través del pensamiento), y ambas, de improviso, agarran por los brazos a Stella.
- ¡Es nuestro turno, ahora! Hevn[5]! – dice Anya con una malvada sonrisa, que comparte con Brit, mientras la meten en la habitación
Después de un rato, salen las tres de la habitación, con Stella en medio, causando un gran revuelo entre todos los presentes
- ¡Sí que tienen talento! – alaba Dinamarca, entre risas, a la rubia y la castaña – la venganza se ve mejor de lo que Noruega la pinta (comentario por el cual recibe un gran golpe del aludido)
- Bueno, te ves frumos[6] - dice Vladimir, sin poder quitar una encantadora sonrisa de su rostro
- благодарение[7]! – responde la azabache con una sonrisa mientras se sonroja
- Genial, ahora, hurry up! Bajemos de inmediato que ya ha llegado todo el mundo – dice Escocia mientras agarra de la mano a Londres y se la lleva corriendo, dejando a todos sonriendo ante la cara de Inglaterra
Entonces, Dinamarca y Vladimir hacen lo mismo, con Anya y Stella, imitando al escocés, dejando a los demás en el pasillo, que luego bajan corriendo las escaleras.
-Gran y mágico salto temporal-
Todos se estaban divirtiendo de lo lindo, hablando y bailando al mismo tiempo, las chicas se estaban todas de un mismo lado de la pista de baile y los chicos del otro, ya que nadie se había animado a romper el hielo y bailar con uno del otro grupo.
Nadie excepto Noruega, que después de un rato, no pudo aguantar más y se fue a bailar con Anya. Sorprendiendo a todos, apareció de repente detrás de la chica y, en seguida la invitó a bailar, en tanto la música electrónica (que sí, ha llegado a Hetalia), dio paso a una canción lenta.
Imitando el ejemplo del valiente nórdico, todos se fueron acercando lentamente y comenzaron a bailar en parejas.
La más inusual no fue la del pequeño Sealand y Londres, a quien éste se había acercado en un impulso, muy sonrojado, que luego fue sustituido por un alegre escocés que no paraba de hacer sonrojar a la castaña, lo que molestaba muchísimo a cierto inglés, que los miraba receloso en un rincón, para deleite de Anya y Stella. No, la pareja más extraña fue la que formaban Stella y Prusia, quien se había acercado a la azabache justo cuando Rumania había juntado las fuerzas suficientes para acercársele.
Sin embargo, en medio de una tierna canción, la alegre azabache, a la que nada se le escapaba, lo empujó, diciéndole al oído que cierto italiano lo estaba esperando sentado cerca de la mesa de postres. En cuanto el jocoso y nervioso pruso se alejó de la azabache, Vladimir hizo su aparición, temiendo que otro tomara su lugar.
Ya para este momento, en otra parte de la sala, el inglés se hartó y se acercó a la colorada londinense, que ahora estaba bailando con Rusia, y le pidió que bailara con él. La sorprendida castaña aceptó, diciéndole al ruso que cierta chica enojona lo esperaba en un rincón de la habitación (porque Britany también se daba cuenta de ciertas cosas, por supuesto que la aludida es Belarús). En medio de una canción melancólica, la ojiverde no pudo evitar recordar a alguien (que más adelante presentaremos, si, tendrán que esperar, gua jaja jaja) y, olvidando con quien bailaba, lo abrazó con fuerza, volviendo al ya de por sí colorado inglés en un gran tomate, y provocando un "Awwwwwwwwww!" proveniente de Anya, que no podía dejar de sonreírle al noruego.
Pero, de pronto, como para cortar la atmósfera, las puertas se abrieron y apareció un jadeante español, preocupado por si la fiesta ya había terminado, provocando una risa general.
- Como que me dieron ganas de bailar flamenco – comenta una sorprendida Stella
- Aquí estoy! – de pronto, aparece Britany al lado de ella con una guitarra en la mano (la misma de la otra vez), con una sonrisa
Tras una leve pausa y murmullos entre las chicas y todos los que las rodeaban, la ojiverde comienza a tocar una canción flamenca en la guitarra, a lo que Stella responde con un pequeño bailecito, al que luego se le une el español, provocando un brote de celos en cierto rumano que en seguida apareció detrás de ellos y, tirando del brazo España, lo alejó lo suficiente de la azabache como para bailar él con ella.
Viendo toda esta escena, Anya no pudo evitar reír, lo que no pudo sino encantarle a todos los nórdicos, que se encontraban alrededor de ella, formando un círculo con ella en el centro. Entonces, todo el mundo comenzó a bailar al son de la música flamenca que salía de la guitarra que, todavía, sostenía la castaña.
En cuanto España se vio apartado de Stella, se acercó a Britany para felicitarla por lo bien que tocaba la guitarra. Al mismo tiempo, le preguntó si le gustaría bailar también, a lo que ésta respondió con un asentimiento de cabeza y una gran sonrisa. Tras entregarle el instrumento al amable, español, Britany se acercó a Sealand y lo invitó a bailar.
El pobre de Inglaterra tuvo que quedarse sentado viendo como, después, el pequeñín fue suplantado por Escocia, seguro de que si se acercaba para golpearlo (algo que tenía muchas, muchas ganas de hacer), esta vez, la castaña le devolvería el golpe. Pero, cuando Francis se acercó a Londres, no lo pudo soportar más, esa fue la gota que derramó el vaso.
Pero, para sorpresa de todos, que en seguida se percataron de que el inglés se acercaba a la chica y estaban expectantes ante lo que podría pasar, Arthur se portó como un verdadero caballero, según admitiría Britany más tarde ante la presión de Stella y Anya. Se paró detrás del francés, y sin decir su famoso bloody frog!, lo apartó de Londres, colocando el brazo entre ambos y empujándolo hacia atrás, lejos de Britany, y colocándose entre ellos, enfrentando, por accidente, a Francis. Cuando se dio cuenta del error, se dio la vuelta para terminar frente a frente con una Britany riéndose frenéticamente por el gracioso momento y, a pesar de que se riera como el francés, se unió a ella en un extraño coro de risas, cubierto por las risas de la multitud que atendía, entre risas la escena.
Y así, llegando al final de la fiesta, todos comenzaron a marcharse, felices por lo bien que lo habían pasado. Cuando llegó el turno de los nórdicos, Anya se separó de ellos y les dijo: - Lo lamento, pero no me iré con ustedes, Star em invitó a quedarme esta noche y me voy a quedar. Nos vemos mañana, ja? –
A regañadientes, los 5 se despidieron, dando paso a los británicos (tiene doble sentido, no?).
En cuanto llegaron a la puerta del helicóptero, en el que habían llegado, Britany se apartó y les dijo: - Sorry, me voy a quedar a dormir en casa de Star, así que nos vemos mañana –
Al final, las tres se quedaron e hicieron un pijama party, en el que hablaron de todo lo que había pasado en la fiesta y recordaron viejos tiempos.
TBC
[1] Carajo, en macedónico
[2] Cobarde, en macedónico
[3] Alusión a Jane, la esposa de Tarzán, el rey de la selva
[4] Detente, en noruego
[5] Venganza, en noruego
[6] Hermosa, en rumano
[7] Gracias, en macedónico
