Hola, mejor dicho, adiós! Éste es mi último capítulo, por fin, a Estrellita le "quitaron" el castigo así que, el próximo lo va a subir ella :D

Disclaimer: soy arRosz y me pertenezco a mí misma ;D

12. Sentimientos Desbocados *Parte 2

Estaban las chicas sentadas alrededor de una gran (y redonda) mesa de té en el jardín de la casa de Stella, que (para los curiosos) estaba formado por una pequeña fuente, rodeada de hermosas flores de todos los colores que, más tarde, según le contó Lichestein a las demás, eran amapolas (que es la flor nacional de Macedonia, mis amigos), cerca de la fuente, estaba la mesa rodeada de sillas. El pasto era verde brillante y se notaba que estaba recién cortado y regado, cosa que a todas les pasó por alto, excepto a Anya y Britany, que cruzaron miradas y asintieron, sabiendo ambas que había dos explicaciones para aquello:

1) Stella se había vuelto ordenada y preocupada por su jardín (o esos estúpidos espacios que me hacen trabajar demasiado cuando no tengo ganas de hacer nada, según las palabras de la propia azabache) o

2) "Alguien" la estaba ayudando a mantener el jardín intacto y hermoso… (atención al lector: recuerda el jardín de "cierta persona", espacioso y con un arco lleno de flores ^u^ )

Volviendo al tema, alrededor de la mesa estaban Stella, Lichestein, Bielorrusia, Hungría, Anya, Stella y Britany. Todas estaban en silencio mientras esperaban que la azabache servía el té negro en las tazas de porcelana.

- Bueno, traje scones para todas, adelante, coman! – rompe el silencio Britany

Todas, absolutamente todas, agarran un scon y se lo llevan a la boca con cierta alegría de poder probar por primera vez uno de "esos" hecho por Britany. Pero, todas juntas, excepto la londinense, claro, tras probar bocado comienzan a toser, escupiendo los pequeños pedazos.

- ¿No los hiciste tú verdad? Por favor, dime que no… - le suplica Stella a su amiga con cara de preocupación

- No, por qué? No están riquísimas? Me las traje de casa mientras en una bolsita sin que Arthur se diera cuenta – admite con una sonrisa pícara

- ¿Acaso quieres asesinarnos? ¿Cómo te puede gustar ESO? – pregunta de repente Anya. Entonces, todas comienzan a reírse de la situación, obviamente le iban a gustar, después de todo, ella era parte de Inglaterra

- No importa, mejor, más para mí – le responde la ojiverde sonriendo – Ah! Pero esas galletas de allí son las que hice con ayuda de Anya, si las quieren…

Pero, antes de que pudiera terminar de hablar, ya todas se habían terminado el plato. Apenas si podían masticar entre galleta y galleta. Por esto, cuando vieron el plato limpio, sin una sola miga, comenzaron a reírse nuevamente, pero más fuerte.

- A ver…Es hora de hablar de chicos! – logra decir Stella tras el interminable coro de risas y, antes de que alguna proteste comienza – A ver, quién te gusta a ti Hungría?

La pobre apenas logró decir su nombre, cuando se puso colorada y casi se atraganta con su té, causando otro minuto de risas alocadas.

- Natalia (Bielorusia), a ti ni te preguntamos, sólo te damos una pista: tiene una gran sonrisa de tiburón – comenta Lily con una sonrisa indiscreta

- Ja-ja-ja, no se rían. ¿Y a ti quien te gusta Stella? – cambia rápidamente de tema para escapar

- Ya todas lo deben saber, así que no voy a decir nada – contesta la azabache, del color del tomate

- Vladimir! – contestan todas en coro, entre risas, a lo que la azabache termina contándole a todas la escena del jardín y el arco lleno de hermosas flores, y lo que sucedió en el camino desde la casa del rumano a la suya

- y... y a Britany le gusta Arthur, eso ya lo sabemos… - comenta entre suspiros Lichestein

- ¿Q-Qui-Quién te dijo eso? Es mentira! – contesta la aludida en seguida

- Ah! Pfff, pobre e inocente Britany – salta Stella mientras pone sus manos sobre los hombros de su amiga con cara de comprensión – No puedo creer que todavía sigas pensando en Daniel – dice en un suspiro

En un rincón del jardín, una pequeña sombra sale corriendo fuera de la casa

- P-P-Pero, qué hay de ti Anya? ¿Has avanzado algo con Lukas? – cambia rápido de tema la castaña, provocando en Stella una mirada de "No podrás escapar por mucho tiempo del tema"

- Oh! Lo había olvidado, tengo que decirles, él es genial – comenta Anastasia con una avergonzada sonrisa – Y, a que no saben? Mientras no estabas, Bryt, comenzamos a salir –

De pronto, todas se quedaron boquiabiertas y, Macedonia y Londres comenzaron a reír descontroladas, típico de su amiga, y luego se unieron todas las demás.

La conversación siguiente y toda la explicación y relato de Anya sobre su pequeña aventura romántica (de la que no se van a enterar, gua jaja jaja), duraron un par de horas más hasta que Britany decidió que tenía sueño y todas concordaron en que era hora de irse. Pero primero, todas ayudaron a juntar la mesa, a lavar y a secar todo. Entonces, fueron todas juntas a acompañar a la antes perdida, ahora encontrada, a su casa.

- Salto temporal, una hora antes, seguido de teletransportación a la casa de los británicos (insisto en el doble sentido) -

- Goal! – se escucha el grito de Inglaterra en medio de la sala

- Ya me aburrí! – comenta de repente Rusia

- Mejor hablemos de las madmoiselles – agrega Francia asintiendo al ruso

- Ok! Sólo mientras me dejen escuchar el partido! – les dice el inglés despreocupadamente

- Oui, oui. A ver, que hay con Bielorusia? – pregunta el francés al ruso indiscretamente

- Niet! No la nombres que me dan escalofríos! – salta el otro

- Eso es porque a ti quien en verdad te agrada es Londres – comenta Dinamarca entre risas

- De qué hablas? Si a ti te gusta Narvik! – contesta el ruso impertérrito

- Aléjate de mi chica! – salta Noruega desde un sillón sobre el nórdico

- Ya! Cálmense! – grita Rumania, quien está tan cerca que puede sentir el dolor de Dinamarca

- Si a ti te gusta Macedonia! – grita desde otro lado Escocia entre risas

- Y eso que tiene que ver con ellos? – pregunta Vladimir, del color de los tomates, señalando a los dos nórdicos, que se encuentran a los golpes – Además, a ti también te gusta Londres!

- Aléjate de mon cherri! – se escucha la voz del francés

- Enough! – se levanta Inglaterra – Ya basta de pelear en mi casa, que arruinan mis muebles!

- Sí, claro, si a ti también te gusta… - se escucha a Rusia gritar desde el otro lado

Entonces, antes de que termine de hablar, aparece Sealand, super rojo por el esfuerzo (pues, adivinen de dónde viene corriendo), que llama la atención de todos los presentes

- ¿Quién es ese Daniel y porqué Britany lo tiene en sus pensamientos? – pregunta preocupado la pequeña base marina

- De qué hablas? – se le acerca Scotty mientras le ofrece una silla, al tiempo que Francis le alcanza un vaso de agua

- Eso es lo que dijo Stella, y entonces, Britany se puso toda roja, seguro que tiene fiebre o algo – comenta preocupado el niño

- Oh! – se escucha decir a Dinamarca – Parece que su corazón le pertenece a alguien más

Tras estas palabras, cuatro países, o chicos, se dan vuelta, dejando de mirar al pequeñín, y le lanzan miradas cargadas con dardos (como para pinchar al nórdico por sus comentarios)

- Imposible! – dice de pronto Vladimir, muy observador – pero si a Arthur le gusta… yo pensé que sus sentimientos eran correspondidos…

Entonces, todas las miradas pasaron al inglés que, en cuanto las sintió comenzó a parlotear

- Q-Qué dices? Mentiras tuyas, te has de haber equivocado, a mí jamás me podría siquiera agradar alguien como Londres: tan torpe, alocada, distraída, olvidadiza, alocada, que no obedece las reglas, me grita por pegarle a los demás… – logra decir Inglaterra en su defensa (parece que la conoce bastante bien a la castaña)

En ese preciso instante, Inglaterra se da cuenta que la cara de los chicos, que se encontraban justo en frente de él, había cambiado (es ahora cuando es importante aclarar el hecho de que Inglaterra está a espaldas de la puerta). Sus rostros estaban petrificados en expresiones de horror, en algunos casos, había un par de facepalms (ya deberían haberlo buscado si no saben su significado).

Siguiendo con la clásica línea de historias de terror, Arthur se da vuelta con el objetivo de descubrir al monstruo capaz de crear semejantes expresiones y, para su sorpresa, no encuentra ninguna criatura extraña o de otro mundo, bueno, de otro mundo puede ser… (sí, adivinaron) detrás del, ahora preocupado, inglés se encuentran todas las chicas y encabezando el grupo de caras atónitas, se encuentra la última persona que él hubiera querido que lo escuchara, Britany.

-глупав[1] - dice Stella rompiendo el terrible silencio

Entonces, antes de que cualquier otra persona diga algo, Britany sale corriendo escaleras arriba.

- Dritt[2]! – se escucha decir a Anya al tiempo que sale en modo relámpago (súper rápido) detrás de su amiga

Al instante, el resto de las chicas miran con una mirada de reproche al, ahora aturdido, inglés y abandonan la habitación en la misma dirección que las dos anteriores. Dejando solamente a una super-mega-archi-recontra- seria macedónica.

De repente un aura violeta rodea a Stella (ya todos estaban asustados a esta altura), al tiempo que aparece una luz roja alrededor de sus manos, donde pronto se materializa una hoz, el mango, de un profundo bordo mientras que lo que recubre el filo en la parte superior es dorado con detalles en el ya mencionado color.

- Sealand, ve con ellas, que tú le caes bien – dice enseguida la ojivioleta

- Está triste, verdad? – pregunta preocupado

-затвори[3], anda, haz lo que te dicen - Stella

-Yes, ma'am - contesta cabizbajo el pequeño

En cuanto el niño abandona la habitación, la azabache toma la palabra, cosa que nadie más estaba dispuesto a hacer.

-Момци[4], se dan una idea... ¡¿del lio en que están metidos?! De todos los días en que podían hablar de Bryt tenían que elegir justo hoy y encima gritarlo, esto es el colmo les juro que los voy a dejar tan pequeñitos que los podría vender como relleno de empanadas, la próxima también agreguen algo como que tiene mal aspecto porque parece que no les alcanza con criticarla – dice en un tono bajo pero amenazante la azabache

Mira entonces a los chicos, uno por uno, quienes tienen todo un escalofrío simultáneo al sentir los ojos violetas sobre ellos, que todavía están en el proceso de recuperarse del susto, todos excepto Rusia que no se ha dado cuenta del aura de Stella (¿por que será?).

Al mismo tiempo que termina de hablar la furibunda azabache, se escucha un golpe PUM! Que al instante es seguido por un par más PUM-PUM-PUM-PUM… y así hasta que, dejando a todos boquiabiertos, al final de la escalera aparece Britany con una valija.

- ¿Qué haces, lass? – pregunta el escocés preocupado

- Pues, si tan molesta soy y nadie me quiere aquí, me voy – le contesta la londinense con cara de ofendida

- Y a dónde crees que puedes irte? – aparece Anya al inicio de las escaleras

- A casa de Star, claro – contesta al instante

- Ni lo pienses, debes quedarte aquí – le mandonea la aludida

- Pues, entonces, me iré a vivir al bosque – le dice la Britany testaruda

- No! Allí está lleno de animales salvajes y peligrosos – grita Scotty al escuchar semejante respuesta

- Stella, quién es más peligroso una panda de animales salvajes o yo? – pregunta Britany mirando a su amiga

- Tú, por sobre todas las cosas – afirma la azabache con un asentimiento de cabeza, dejando a todos mudos

- Entonces, creo que me iré – dice la castaña mientras aprieta el paso hacia la salida

- De aquí no te vas! – le dice Stella convencida de poder detenerla

- No me puedes obligar a quedarme – contesta la enojada ojiverde

- Por favor, no te vayas! ¡No me dejes solo! – baja Sealand corriendo las escaleras y abrazando a la chica

- Lo lamento… - trata de decir la castaña

- Te vas arriba ahora! – grita Stella, tapando la puerta

- No eres mi madre! ¡Sólo me quedo por ti, pequeño Sealand! – le dice Britany al niño mientras sube las escaleras

Al instante que deja la habitación, todos suspiran, en especial la azabache.

- ¡Qué suerte que bajó Sealand! – dice, todavía suspirando

- ¿Qué hubiera pasado sino? – cuestiona Vladimir nublado por la curiosidad

- Pues, no la hubiera podido detener antes de que se enojara – le contesta Stella

- Espera, ¿estás diciendo que lo que acabamos de ver no era una Britany enojada? – interviene Francis

- De hecho, sólo estaba molesta, pero me parece que esto es un aviso de que falta muy poco para que explote y se enoje enserio. Y cuando eso pase, no me gustaría estar cerca, da mucho miedo – comenta la ojivioleta preocupada

- No te preocupes, yo estaré ahí contigo – dice el rumano sin pensar, recibiendo una sonrisa tímida por parte de la chica

- Ah! Encima pasa esto sobre la fecha – recuerda de pronto la azabache

- ¿A qué te refieres? – le pregunta Scotty

- ¡Me refiero a que mañana es su cumpleaños! Ah, y deberías subirle la cena, porque sé que no va a bajar – le contesta Stella mientras abre la puerta y se va.

Al cabo de unos minutos, baja el resto de las chicas, saluda y se va, junto con todos los chicos.

Cuando están solos, Scotty le dice a Inglaterra con una gran sonrisa: - Creo que tengo un plan para mañana, hablo de su cumpleaños. ¿Por casualidad tienes el número de teléfono de Francis?...

TBC


[1] Estúpido, en macedónico

[2] Mierda, en noruego

[3] Cállate, en macedónico

[4] Chicos, en macedónico