Albert

"¡¿Qué mierda hice?!"

El corazón me retumba en los oídos y no soy capaz de pensar con claridad. Quise correr tras de ti, pero me vi impedido por la presencia de mi tía. No logro decidir, si agradecer o maldecir mi suerte. Estuve tan cerca de... Y casi podría jurar que tú querías lo mismo. Pero quizás solo estabas en un estado vulnerable. Si ella no hubiera aparecido...

Su perorata interrumpe la línea de mis pensamientos.¡Dios esta mujer no para de hablar!

-¡¿Qué desea tía?!- "Ya cállese"

Se detuvo y la expresión en su rostro hizo que me recorriera un escalofrió. Apenas salieron las palabras de mi boca, ya me estaba arrepintiendo de ellas.

-¡¿Cómo osas tratarme esa forma?!- me dijo mirándome llena de rabia.- Esa mujercita mal criada es una mala influencia en tu persona…-

Mi tía se paseaba cual fiera enjaulada. Esto no iba a terminar bien a menos que lograra calmarla. Lo único que no quería, era que mi pequeña pagara por mi imprudencia.

-Discúlpeme tía- dije mientras la invitaba a tomar asiento- ¿En qué puedo servirle?- trate de sonar lo mas condescendiente posible.

Ella tomo asiento, trate de controlarme un poco mas, mientras caminaba para tomar mi lugar. Mi tía se torno muy silenciosa, cosa que no me gustaba. La conocía, sabia lo que eso significaba. No estaba equivocado, ya había tomado asiento y ella seguía perdida en sus pensamientos, y estos me aterrorizaban.

-¿Tía?- insistí

-¿Qué ocurrió aquí William?-

¡Mierda! Su pregunta me puso nervioso ¿Pero qué era lo que sospechaba? Creo que no alcanzo a ver nada. Si daba luces de mi estado, cavaba mi propia tumba, tenia que bajar el nivel de ansiedad de su mirada, de alguna manera tenia que restarle importancia a lo que había ocurrido.

-Nada de lo que deba preocuparse tía, ya hablare con ella- dije muy serio, más de lo que pretendía.

Su silencio se me hace eterno, solo me miraba, sopesando lo que acababa de decir, lo se, lo veo, su mente es como la mía, opera a mil por hora. Finalmente decidió abrir la boca.

-Quiero hablarte de Candice, William- dijo ella muy seria.

Me acomode en el asiento, como preparándome para lo que vendría...

-Usted dirá tía

-Lo cierto es, que la muchacha me preocupa…

No pude evitar mirarla con incredulidad y asombro

-No tienes para que verme así William- quise disculparme, pero me corto antes que pudiera.- No soy tan mala como te empeñas en creer...

-Tía...

-No me interrumpas y déjame continuar- volví a disculparme y con un gesto de mi mano le pedí que continuara.- No soy ciega, tampoco soy tonta. Se lo queden pensar de mi, pero te repito, no soy la mala persona que crees que soy- me miraba fijamente, mientras guardaba unos segundos de silencio.- Es imposible pasar por alto su cambio de actitud, para alguien que se expresa de forma tan exasperadamente abierta. ¿Cómo es que alguien así decide guardar silencio de un día para otro? Esta muchacha nunca para de hablar, no tiene recato, desconoce la palabra decoro...

Lo cierto es que mi tía me estaba exasperando, no me gusta como se refiere cuando habla de ella. Pero esta vez tenía un punto. Claro que había notado los cambios en mi pequeña. Me sentía tan perdido en torno a ella, que lo mejor era escuchar las opiniones de alguien que veía su situación desde fuera.

-¡William! ¿Me estas escuchando?- me recrimino, llamando otra vez a terreno.

-Si tía… disculpe. Lo cierto es que estaba pensando en lo que decía. Y tiene toda la razón- otra vez ese maldito silencio.

-¿Quién es Terruce Grandchester?-

¡Eso no lo esperaba! me sentí enfermo, mi estomago daba vueltas, mi corazón se disparo de forma alarmante. Pero no podía mostrarme en este estado, no delante de ella. Me agarre de los brazos de la silla, aclare mi garganta, tenia que saber de que iba esta pregunta.

-Es un antiguo amigo nuestro...

-¿Nuestro?- inquirió mirándome seriamente

-Sí, nuestro. Mío y de Candy. ¿Por qué la pregunta tía?

-¿Fueron solamente amigos, él y Candy?- otra vez me sorprendía. ¡¿Que es lo que sabe?!

-No entiendo sus preguntas tía. Que tiene que ver Terry con su preocupación por Candy?- temía a su respuesta.

-Terry?...Ha llegado una carta de ese joven, destinada a Candy- me la mostro. Enorme fue mi sorpresa al ver que esta estaba abierta. No pude evitar mirarla con reproche- Deja de juzgarme William- respiraba lentamente, tratando de calmarme, sacudí la cabeza "esto era una pesadilla".- No me gusta tener que repetirme. Creo que eres lo suficientemente inteligente, no me hagas cambiar de opinión a este respecto. Te dije que la muchacha me preocupaba, anda deambulando por la casa como un fantasma, luego llega esta carta dirigida a ella, y tenía que saber su contenido y si de alguna forma está vinculada a sus cambios de ánimo. ¿Qué no me escuchaste hace un momento atrás?- me la extendió disgustada.- Me estas ocultando información.- sentencio.

Tome la carta, pero no era capaz de leerla, yo no soy como ella, yo respeto la intimidad de las personas. Además, debo de confesar que el contenido de la misma me asusta a mares. Sabia de la muerte de Susana y lo que esto implicaba, espere este tipo de contacto, pero no ahora, esto debió ocurrir por lo menos hace 2 años atrás. Recuerdo que entonces mire la noticia con resignación, él volvería en gloria y majestad a su vida y yo la vería perdida para siempre. Incluso note la reacción de mi pequeña, se que le afecto a pesar de que intentaba ocultarlo. Espere por meses esta misiva, un año, y nada.

No pude evitar suspirar, abatido.

-Tendrá que disculparme tía, pero yo no estoy autorizado para hablar de la naturaleza de esa relación. Si quiere saber de qué se trata, deberá preguntarle a ella.- dije seriamente.

-No es necesario, tu reacción, más el contenido de la carta, son suficientes- se mantuvo en silencio otros segundos y dijo.- Tienes que hacer algo al respecto.- volvió a sentenciar.

La mire atónito. ¿Qué carajos espera que haga? Que se la entregue en bandeja?

-¿Y qué quiere que haga?- le dije molesto

-¿Por qué te molestas William?- sus ojos eran inquisidores.- Acaso no te interesa el bienestar de Candy?- "touché".- Si tanto te preocupa "tu hija", deberías hablar con ella, cuéntale de la carta, quizás y con eso la alegras y vuelve a ser la misma despreocupada de siempre, o quizás deberías contactar al joven.- hacia un ademan con su mano, mientras se levantaba de su asiento.

Rabia, impotencia. Me sentía ahogado. Mi propia tía estaba clavando esta daga, y me imponía esta especie de destino. Hace una hora atrás estaba a puertas de mi paraíso, para luego caer estrepitosamente al infierno.

Me levante para despedirme, ella me sonrió y yo quería morirme.

Una vez se hubo retirado, deje caer mi cuerpo sobre la silla. Eche la cabeza para atrás, tratando de respirar, sentía mi cuerpo tan pesado, me estaba hundiendo y no podía hacer nada al respecto.

Después de unos minutos, junte suficiente coraje para leer la carta de mi otrora amigo:

"Candy

Como estas?

ha sido un año.

Yo había planeado volver a estar en contacto después de pasado un año, pero otro año y medio paso por causa de mi indecisión…

-nada a cambiado conmigo.

No se si esta carta llegara o no, solo quería asegurarme que lo supieras.

T.G

Estaba acabado.


Esta historia que partió como un reto, se ha ido transformando de apoco en una especie de respuesta, a lo que esperaba de la historia de Candy.

Mis "compatriotas Terrytanas" deben estar maldiciéndome: ¡¿Y esta como es que está esperando que Albert se quede con Candy?! XD. Lo cierto es, yo amo a Terry, pero no tolero a la pecas y si "me gusta" la pareja Candy-Terry, es más que nada porque la autora decidió anclarlo de forma irremediable al sentimiento que él alberga por ella. Y como le dije a una de mis amigas, a mi me gustaría verlo feliz, y si su felicidad radica en la pecas, yo que puedo hacer? Pero no me sale escribir sobre ellos 2. Sobre todo porque no creo que ese haya sido el final. Siempre pienso en Terry como una especie de héroe trágico. Atado a un sentimiento, sin posibilidad de ponerle fin o de vivirlo.

Por otro lado este reto significo darle forma a una historia, que a mis ojos, esta incompleta (Candy- Albert) Coincido con la sádica, cuando dice que no le estaba gustando el rumbo que llevaba Candy en el manga, muy casquibana, como que pasaba muy rápido de un amor a otro, no se ve el conflicto que pudieran cargar ambos personajes. Y a mi Albert me agrada bastante como para hacer de él un personaje tan liviano moralmente, cuando en otras ocasiones se muestra tan correcto.

Gracias infinitas por sus reviews, sobretodo de las amantes de Albert :D me animan a seguir...

Viele Danke