Notas de la traductora: Hola, bueno yo aquí subiendo el capítulo temprano antes de tener que meterme de lleno en toda la infinidad de planos y croquis que tengo que hacer para la universidad. Espero que los disfruten. Nos estamos leyendo.
Día 3 – "Parchándose" el uno al otro.
Capítulo 3:
Idiotas con llaves
"¡Mierda! Ah, joder– oh, demonios–"
Dean despertó de su sueño ante los gritos y maldiciones provenientes de la cocina. Frunció el ceño cuando reconoció la voz.
"¿Cas?" murmuró, atravesando la puerta de su habitación. "¿Qué estás-?"
Se detuvo ante la vista de los panqueques en el mesón y la enorme pila de fruta cortada, y Cas cubriendo su pulgar con una toalla de papel que estaba volviéndose rápidamente roja.
"¿Sorpresa?" dijo Cas con una mezcla entre una mueca y una sonrisa.
"¡¿Te cortaste?!" exclamó Dean, acercándose rápidamente y tomando las manos de Cas.
"No está tan mal," respondió Cas, aunque cuando Dean apartó la toalla de papel, el corte era peor de lo que había imaginado. Cas tragó pesadamente y apartó la vista.
"Es largo, no profundo, así que no creo que necesites puntadas," dijo Dean. "Mantén presionada la toalla de papel ahí, traeré el botiquín de emergencias."
Cas suspiró y presionó la toalla de papel de vuelta, haciendo una mueca por el picor que pulsaba por su brazo.
Dean sacó el botiquín del armario sobre el horno de la cocina. Lo abrió y sacó unas curitas.
"Vamos a esperar para que el sangrado baje," dijo Dean, rasgando más papel de cocina y reemplazándolas por la ensangrentada. "¿Qué estás haciendo aquí, de todas maneras?"
Cas se removió. "Quería prepararte el desayuno en la cama. Tu casero me dejó entrar. Estaba cortando la piña cuando el cuchillo se resbaló."
Dean sacudió su cabeza. "Deberías haber esperado hasta mañana."
Cas frunció el ceño. "Lo siento, pensé que tu horario estaba libre hoy. Puedo-"
"Nene, no," interrumpió Dean, atrayendo a Cas a su lado y besándolo lentamente. "No es lo que quise decir."
"Entonces-"
Dean fue hasta su refrigerador y sacó una de las llaves de los ganchos magnéticos y la sostuvo frente a Cas.
"Quiero decir que debiste esperar hasta mañana así podrías entrar por ti mismo," dijo Dean con una sonrisa.
Cas se quedó mirándolo maravillado mientras tomaba la llave con su mano buena.
"No tienes que darme una llave de tu departamento," dijo Dean. "Yo solo quería que-"
"Dean, Inías te hizo una llave de mi departamento el lunes," interrumpió Cas con una risa. "Solo he estado asustado de dártela."
Dean se rió también y sacudió su cabeza. "Somos idiotas," dijo mientras cubría el pulgar de Cas con una curita.
