Día 4 – Visitas al hospital.


Capítulo 4:
Y los números ganadores son…


"¡Fuera del maldito camino!" gritó Dean al parabrisas mientras pasaba a un auto que iba en realidad cerca de 10 kilómetros por sobre el límite de velocidad.

"Dean, creo que deberías calmarte," dijo Cas cautelosamente, presionándose a sí mismo contra la puerta del copiloto.

"Cas, Jess está en trabajo de parto justo ahora- ¡tenemos que llegar al hospital!" exclamó Dean mientras esquivaba bruscamente otro auto.

"Si, lo sé," dijo Cas, frunciendo los labios incómodamente. "Pero viendo que ninguno de nosotros está a punto de tener un bebé, no creo que la policía nos deje libres por exceso de velocidad- especialmente si vamos a 50 por sobre el límite."

"Maldición," gruñó Dean, quitando el pie del acelerador.

"Llegaremos a tiempo," le aseguró Cas. "No es un proceso corto, tener un bebé."

Dean asintió resueltamente.

Estuvieron ahí cerca de veinte minutos después, con Cas teniendo que recordarle a Dean en varias ocasiones que recuperara la jodida calma, y además teniendo que tomar un desvío producto de una construcción, a lo cual Dean había gritado improperios al parabrisas, pero no obstante llegaron.

"¿Ya lo ha tenido?" preguntó Dean a sus padres mientras él y Cas se abrían paso dentro de la sala de espera del ala de maternidad.

"No todavía," dijo Mary, "pero están bastante cerca."

"¿Cómo lo lleva Sammy?" preguntó.

"Un manojo de nervios," respondió John con una sonrisa.

Dean asintió con entendimiento. Él se sentía lo suficientemente nervioso como estaba solo por el hecho de convertirse en tío, pero Sam estaba convirtiéndose en padre.

"Cas, es bueno verte," dijo Mary mientras lo abrazaba. "Deberíamos cenar de nuevo pronto."

"Lo estoy esperando," respondió Cas con una sonrisa antes de voltearse y estrechar la mano de John.

También saludaron a Bobby, Ellen, Bill y a los padres y hermanas de Jess. Jo llegó unos minutos más tarde, pero Ryan no estaba con ella porque los hospitales lo ponían nervioso. No había nada más que hacer que estar inactivo y esperar.

Finalmente, sin embargo, el doctor salió y les preguntó si les gustaría conocer la más reciente adición a la familia: una saludable niña a la cual llamaron Katherine Lee.

Cuando entraron al cuarto, vieron a Jess – sonrojada, sudada y exhausta, pero radiante – sosteniendo un revoltoso bulto rosa. Sam estaba de pie junto a ella, su brazo envuelto alrededor de sus hombros, luciendo como si no hubiera dormido en alrededor de 24 horas mientras miraba a su hija con adoración.

"¿Está bien si entramos?" preguntó la madre de Jess, Thalía.

Jess levantó la vista y sonrió radiantemente.

"Solo unos cuantos a la vez," dijo el doctor, así que los padres de Sam y Jess fueron primero a conocer a su nieta. Después de un rato, Bobby, Ellen y Billy entraron, luego las hermanas de Jess, y después Dean, Cas y Jo.

Dean jugueteó nerviosamente con sus manos mientras ingresaban a la habitación, y Cas puso su mano en la parte baja de su espalda para calmarlo. Dean le sonrió agradecidamente. Jo se acercó a Jess y Sam y arrulló al bebé.

"Ven con la tía Jo," cantó mientras Sam extendía el bulto hacia ella.

Los ojos de Jo se llenaron de lágrimas y levantó la vista hacia Jess. "Es perfecta."

Jess se las arregló de alguna manera para sonreír incluso más ampliamente mientras Sam le tomaba la mano y besaba su frente. "Lo sé," susurró ella. "Lo sé."

"Aquí, Dean, dile hola a tu sobrina," dijo Jo, volteándose hacia Dean.

Dean tragó pesadamente y extendió sus brazos, tomando delicadamente a la bebé en ellos. Bajó la mirada hacia ella y ella extendió su mano hacia él. Acarició gentilmente su mejilla y se mordió el labio.

"¿Qué tal, Katie?" susurró con una sonrisa.

Cas observó a su novio en este tranquilo momento de amor y sintió su corazón ensancharse. Entonces Dean se volteó hacia él y le extendió el bulto.

"¿Quieres decirle hola al tío Cas?" preguntó Dean a la bebé.

Los ojos de Cas se abrieron ampliamente. Tío Cas. Estaba siendo incluido dentro de la unidad familiar. Levantó la vista hacia Sam y Jess, quienes estaban asintiendo y sonriéndole. Entonces volvió la vista a Dean, quien le estaba entregando una mirada que decía que sabía exactamente lo que estaba implicando.

Los ojos de Cas se humedecieron y extendió loa brazos para tomar a Katie. Le sonrió y la cargó cerca de su pecho.

"Hola, bebé," dijo suavemente. "Espero que sepas que te ganaste la lotería con esta familia." Miró a Sam y Jess, luego a Jo, y finalmente a Dean. Sonrió. "Yo sé que yo lo hice."