Día 12 – Teniendo un día perezoso
Capítulo 12:
Dolor en el culo
Beep beep beep beep –
Dean golpeó la alarma de su despertador tan fuerte que cayó de su mesa de noche. Gruñó para sí mismo y se estiró, haciendo una mueca cuando su espalda crujió. No es que él no fuera una persona madrugadora, es solo que odiaba estar despierto al amanecer para el dolor en el culo que era tener que trabajar.
Rodó fuera de la cama y se detuvo cuando olió café en el ambiente. Sus cejas se fruncieron con confusión y caminó fuera de su habitación, y dentro de la cocina.
Ahí en la cocina, tarareando bajo mientras sacaba un paquete de bollitos desde dentro de una bolsa, estaba Castiel. Cas estaba vestido con unos jeans deslavados y su suéter verde favorito, y se veía tan cómodo en la cocina de Dean que podrías pensar que era la de él.
"¿A qué debo esta sorpresa?" preguntó Dean, recostándose contra el muro.
Cas se volteó y sonrió, tomando una taza de café de la encimera y acercándose para besar a Dean lentamente.
"Es del Pop," dijo mientras le extendía el café y luego volvía a los bollos en la encimera.
"¿Qué? ¿Sin panqueques y frutas esta vez?" preguntó Dean con una risa.
Cas le dirigió una rápida mirada.
Dean rió de nuevo. "En serio, ¿qué pasa?"
"Bueno, ya sabes, has estado trabajando tan duro últimamente," dijo Cas, "que imaginé que te merecías un día de descanso."
Dean abrió la boca pero Cas lo cortó.
"No te has tomado un día libre en alrededor de medio año, así que me tomé la libertad de reportarte enfermo," explicó Cas. "Encontré un horrible video en YouTube para los efectos de sonido y les dije que estabas vomitando por todas partes y que no podrías ir hoy."
Dean rodó los ojos y sonrió.
"Esperan que mejores pronto," finalizó Cas con un guiño.
"Entonces, ¿día flojo?" preguntó Dean, tomando uno de los bollos y sacándole el papel.
"Si," dijo Cas con una sonrisa. "Estaba pensando que podríamos ver Juego de Tronos, o tener una maratón de películas, quizás ordenar un poco de comida para llevar–"
"O quedarnos todo el día en la cama," murmuró Dean, inclinándose para acariciar con los labios el cuello de Cas.
Cas se estremeció. "Eso también. Eso… Eso podría funcionar también."
