Día 16 – Necesitándose el uno al otro
Capítulo 16:
A veces no puedes hacer mucho
Dean se deslizó dentro de su cama alrededor de las 1 am y suspiró satisfecho cuando se hundió en la almohada. El sueño comenzó a cantarle como una sirena, y él estuvo a punto de sucumbir cuando escuchó crujir la puerta principal. Se congeló y se esforzó por escuchar, pero no pudo oír nada más que el susurro de la ropa.
Maldiciendo en silencio, se empujó a sí mismo fuera de la cama y estiró el brazo bajo ella para agarrar el bate que mantenía ahí solo por si acaso algo como esto sucedía. Dio pasos silenciosos fuera de la habitación y echó un vistazo a la entrada, donde pudo dilucidar la figura de alguien en su recibidor.
"¡Quédate donde estás!" gritó Dean enojadamente, sosteniendo el bate bien arriba en una posición de ataque.
La persona saltó y gritó por la sorpresa, entonces se estrelló contra el muro y cayó.
"¡Mierda!" exclamó la persona.
Dean se detuvo. "¿Cas?"
Encendió la luz de un tirón. Efectivamente, Cas estaba tumbado en el suelo, luciendo muy asustado. Dean bajó el bate y sacudió su cabeza.
"Aw, Cas, lo siento," dijo, frotándose los ojos. "Pensé que era un ladrón o algo."
Cas asintió lentamente y entonces sus labio comenzó a temblar, y de repente rompió en llanto, poniendo temblorosas manos sobre su rostro.
"Oh, nene," dijo Dean alarmado, dejando caer el bate y arrodillándose a un lado de Cas. "Lo siento, No quise-"
"No es eso," dijo Cas suavemente, su voz temblando. "Es… es Ana…"
"Shh," tranquilizó Dean. Se sentó en el suelo y puso su espalda contra el muro, tomando a Cas entre sus brazos. "¿Ella está bien? ¿Qué sucedió?"
Cas presionó su rostro en el cuello de Dean y curvó sus dedos en su camisa. "Ella… oh, dios…"
"Está bien," dijo Dean, abrazándolo apretadamente. "Estoy aquí, nene, yo-"
Cas dejó salir un llanto estrangulado y sus rodillas se acercaron hasta su pecho. Dean sintió su corazón saltar del terror. Frotó el hombro de Cas gentilmente e intentó tragar con el enorme bulto creciente en su garganta.
"Ella… ella está-"
"Perdió el bebé," murmuró Cas. "T-Thomas me llamó. Yo… yo fui, pero ella… ella ya no hablaba con nadie. Ella no hablaba conmigo y yo solo te necesitaba porque-" se rompió.
Dean cerró sus ojos mientras las lágrimas le escocían y se enroscó en torno a Cas. Anna y su novio Thomas habían anunciado su embarazo solo hace dos meses atrás. Habían estado tratando por un tiempo, y ahora-
"Ella solo… ella solo quería un bebé," sollozó Cas sin ningún tapujo ahora, temblando en los brazos de Dean. "¿Por qué ella no p-pudo tener un bebé?"
"No lo sé, Cas," susurró Dean, una lágrima rodando por su mejilla. "A veces el mundo solo no es justo."
"Ella s-solo quería un b-b-bebé," repitió Cas, atascado en un circuito, la agonía por la pérdida de su hermana rasgándolo. "Oh, dios, por qué… solo un bebé… eso es- eso es todo…"
Dean no podía hacer nada por él. No podía hacer nada por Anna, nada por Thomas, nada por el niño que no había podido tener una vida.
Así que sostuvo a Cas y tarareó 'Hey, Jude' bajo su aliento, porque era todo lo que sentía que podía hacer, todo de lo que era capaz. Y entonces Cas finalmente se desmayó del cansancio. Él lo cargó hasta la cama y lo sostuvo un poco más.
