Día 21 – Comprando flores para el otro
Capítulo 21:
Las rosas son rojas y los chicos son tontos
"Aquí esta la llave de su cuarto, Señor Novak," dijo la mujer, deslizando una tarjeta sobre el mostrador. "Y la suya, Señor Milton," le dijo a Inías.
"Gracias," respondió Cas, recogiéndola. Comenzaron a alejarse cuando la mujer habló nuevamente.
"Eres afortunado, sabes," dijo ella. "Es difícil encontrar un chico que se preocupe."
Inías se mantuvo callado.
Cas se detuvo. "¿Qué?"
Ella se enderezó, como si se diera cuenta de su error. "Oh, nada. Que tengas una buena noche."
"¿Sabes sobre qué estaba hablando?" preguntó Cas a Inías en el elevador.
"No tengo idea," respondió Inías. "Intento no saber demasiado acerca de Dean y tú."
Cas rodó sus ojos.
"Te veo mañana," dijo Inías cuando el elevador llegó al cuarto piso. "No te quedes dormido. Tenemos que estar a tiempo."
"También te amo, primo."
Inías bufó y se encaminó fuera del elevador.
Cas siguió meditando acerca de lo que la mujer pudo haber dicho, cuando llegó al sexto piso. Caminó a través del pasillo y dentro del cuarto, dejando caer sus maletas en la puerta. Se estiró y bostezó, y decidió que solo le enviaría un mensaje de texto de buenas noches a Dean y se iría a dormir, ya que estaba demasiado cansado por el vuelo.
Sacó su teléfono y caminó hacia la cama, entonces se detuvo.
Sobre la cama había una tonelada de rosas en un paquete con una tarjeta blanca descansando en la parte de arriba. Maravillado, se acercó y recogió la tarjeta que decía "Te amo – Dean". No era su letra, alguno de los empleados del hotel debía haberlo hecho, pero aún seguía siendo el sentimiento de Dean.
La mujer tenía razón: era muy afortunado.
Eliminó el mensaje que estaba enviando y envió otro diferente en su lugar.
Dean W
{{{ Te amo *demasiado*
}}} lo sé :)
}}} yo también te amo
Habían rosas esperando en todos los otros hoteles alrededor de ese ridículamente largo y agotador viaje de negocios, todas con un mensaje diferente.
Estoy loco por ti.
No hay nada más importante que tú.
Lo eres todo.
Haría cualquier cosa por ti.
Eres mi vida y mi amor.
Los mensajes eran cursis y tan fuera de Dean, pero eran tan significativos y sinceros. Su amor por Dean creciendo con cada ramo, para disgusto de Inías. Pero ni siquiera el humor agrio de su primo podía enfriar eso.
Aunque Cas se sintió algo superado, y sintió que necesitaba hacer algo por Dean en retribución. Así que comenzó a planear.
SPNSPNSPN
Dean se despertó y agarró su teléfono. Había un recordatorio en su pantalla:
cas viene hoy a casa!
Sonrió, lleno de repente con energía para el día, y se preparó. Estaba haciendo café cuando hubo un golpe en su puerta. Su corazón se aceleró, pensando que quizás Cas había llegado temprano, pero era su vecina Susie, una mujer mayor que vivía al otro lado del pasillo.
"Esto es para ti, querido," dijo ella, extendiéndole una rosa roja.
"Susie, eres la mejor," respondió Dean con una sonrisa, "pero sabes que ya no estoy disponible."
"Oh, no te halagues a ti mismo, tesoro. No es de mi parte," respondió Susie descaradamente.
Dean se rió y tomó la rosa. "Bueno, gracias de todas formas."
"Por supuesto. Mi hija y su esposo vendrán de visita esta semana, tú y Cas deberían venir a cenar," dijo ella.
"Definitivamente," dijo Dean, entonces besó su mejilla y volvió al interior del apartamento.
Sonrió perplejo hacia la rosa, entonces sacudió su cabeza y la puso en un florero.
Pero esa no era la única rosa.
Obtuvo una del chico que manejaba el estacionamiento del garaje, luego de una de las secretarias de su oficina, y una del chico del café, y del guardia de seguridad, y –
Bueno, tienes la imagen.
Incluso Charlie se balanceó por la oficina y le extendió una, pero no le dijo qué estaba pasando. Ella solo le sonrió con un toque malévolo en sus ojos y se rehusó a hablar acerca de cualquier cosa exceptuando el episodio más reciente de Juego de Tronos.
Para el momento en que llegó a casa, había recibido once rosas y las había puesto todas en el florero que había sacado en la mañana. Sonrió, imaginando que Cas tenía que haber estado tras de esto, y entonces salió para recoger a Cas del aeropuerto.
Estaba de pie en el terminal de arribo sosteniendo un cartel que decía "El Mago" cuando vio a Cas a través de la multitud, sosteniendo una rosa roja en su mano – la número doce.
Dean sonrió y Cas corrió hacia él. Él dejó caer el cartel y abrió sus brazos justo cuando Cas corrió hacia ellos. Giraron un poco por el impulso de la carrera de Cas y se besaron apasionadamente.
"Odio cuando te vas por tanto tiempo," murmuró Dean contra los labios de Cas.
Cas lo besó de nuevo. "Lo sé," dijo. "Lo sé."
Se abrazaron apretadamente por un rato y luego Cas preguntó. "Entonces, ¿por qué los ramos? No que me esté quejando."
"Yo solo…" Dean suspiró y se apartó lo suficiente como para poder mirar a Cas a los ojos. "Quería asegurarme de que supieras que… que nunca he hecho esto antes."
Tragó y miró hacia la doceava rosa que Cas seguía sosteniendo en su mano. "Sabes que odio los momentos cursis de chicas, pero tengo que decir esto."
Cas asintió para que continuara.
"Nunca en mi vida había amado tanto a alguien," dijo Dean, mirando fijamente en los ojos abiertos de Cas. "Ni a otro chico, ni chica, ni nadie." Tomó un respiro. "Esto es… esto es tan importante para mí. Tú eres tan importante para mí. Y tampoco he tenido algo que durara tanto. Así que supongo…. Supongo que solo estoy asustado de estropearlo."
"Oh, bebé, no," dijo Cas, besándolo rápidamente. "Nada de lo que hagas va a arruinar esto. Te amo, Dean. Eres mi persona más importante."
Dean sonrió, lágrimas en sus ojos, y le besó de nuevo lentamente.
"¿Se dan cuenta de que están en público, verdad?"
Se separaron y luego sonrieron a Inías, quien estaba arrojando malhumoradamente las maletas de Cas en frente de ellos.
"Inías, siempre es un placer," saludó Dean.
"Solo no sean arrestados por indecencia pública. Ese es un escándalo que el canal no apreciará," dijo Inías con una mirada enojada. "Te veo el jueves, Cas."
"¿Estás seguro de que no quieres que te acerque a casa?" preguntó Dean.
Inías le silenció mientras se alejaba. Dean se jactó con una risa.
"Nunca le vas a agradar si sigues antagonizando con él," dijo Cas.
"Nunca voy a agradarle, punto," contraatacó Dean.
Cas se rió. "Eso es probablemente cierto. Pero está bien." Besó la mejilla de Dean. "Me gustas lo suficiente por ambos."
N/T: Personalmente me encanta este capítulo. Es muy empalagoso y dulce, y me encanta. ¡A solo nueve capítulos del final! Espero actualizar periódicamente. Nos estamos leyendo.
