El día había transcurrido de lo más normal. O casi. Ryan y Esposito se habían lucido a la hora de atrapar a un asesino que venían buscando hacía más o menos dos semanas, pero aún ni ellos ni Kate tenían noticias sobre el asesinato del capitán Montgomery.

Y ahora todo era peor gracias a la llegada de la nueva capitana. Iron Gates ya había cerrado la investigación por falta de pruebas, cuando eso precisamente lo que Rick necesitaba. Atrapar al asesino y tener un nuevo punto de partida.

Pero además de Gates cerrar la última ventana de esperanza que el escritor sentía, lo había echado de la comisaría.

- La 12ava no es lugar para ambientes novelescos, Sr. Castle.

Rick, con la mirada, le importó a Beckett que por favor hablara con Gates para evitar su despedida, pero la detective ni siquiera se atrevió a intentarlo. Primero, porque no había confianza suficiente para pedirle tal favor a la nueva capitana, sabiendo que su decisión estaba ya tomada; y segundo, porque una parte de ella pedía a gritos ya no verlo más.

Todos de esa manera siguieron con su vida y, el caso de Montgomery terminó archivándose más rápido de lo que creyeron. Sólo Rick sabía la razón de ello y la frustración crecía más y más al pasar de los días.

- No ha sido tu culpa - Le había dicho mil veces si madre al verlo refugiado en la bebida -. Y sabes que esta no es la manera de arreglar las cosas.

Rick ni siquiera pensó en la respuesta.

- De ninguna manera podré traer a Montgomery de vuelta.

Martha se sintió mal por él, porque de ninguna manera le gustaría estar pasando por aquella desastrosa situación. Quiso decirle que todo iría bien, que todo pasaría y él seguiría con su vida, pero supo que no serviría de nada. Que su hijo tenía razón.

- El hombre que he criado yo no se rinde ante nada. Y menos cae ante una botella.

Richard supo que su madre tenía razón y decidió guardar el whisky restante para alguna ocasión que realmente lo mereciera. Una fiesta. Un gran logro. Su boda con Kate.

Le dio un freno en seco a sus pensamientos y se cacheteo mentalmente. ¿Cómo podía pensar en ella incluso cuando esa mujer no lo había apoyado cuando lo necesitaba? Lo dejó solo ante Gates. Y aun así se moría por ella.

Suspiró y lo invadió la cólera, porque las cuestiones de mujeres siempre se le habían dado más que bien.

- Entonces llega Kate y me pone el mundo patas arriba.

Quizás era eso lo que realmente le encantaba de ella. Lo que lo dejó caer enamorado ante sus pies. Borracho de su belleza, su persona, su carácter. Lástima que ella no se sintiese igual. Y ni pensar que todo habría comenzado por ella.

Ahora necesitaba ayuda.

Buscó en su escritorio aquel número que no pensó volver a llamar y mientras sonaba, comenzó a teclear en su laptop.

- ¿Gina? Tengo algo que podría interesarte.


Ella pasó la tarde acurrucada en el mueble viendo películas románticas, hasta que su mejor amiga, de modo casi desesperado, tocó la puerta de su casa, terminando aquellos planes.
- ¡Katherine Beckett! - la regañó señalándola con el dedo -. ¡Jamás de los jamases te he visto así!

Era verdad. Kate, aquella fuerte mujer, jamás se había hundido de esa manera por nadie. Ni por su madre. Esa vez, se había puesto todo de otra manera. No se deprimió, se llenó de ganas de justicia; y para ello no tenía tiempo de pegarse al mueble.

Ahora sí, ahora era distinto. Pero Lanie no estaba dispuesta a dejarla caer en el clásico helado de chocolate y rápidamente la obligó a cambiarse.

- Hoy nos vamos de compras.

Beckett siempre odió las compras. Desde adolescente. Y vaya que todos le decían que era una rareza por ello. Rara o no, Kate decidió aprovechar aquella oportunidad de salir con el orgullo que le quedaba a flote. Olvidarse del tema y seguir con su vida.

Y sí, Lanie sabía que su mejor amiga odió desde siempre las compras y supo, en ese instante, que debía estar muy desesperada para no querer rechazar la invitación.

Para bien de Kate - y felicidad de Lanie -, otros eran los planes de la forense. El taxi se detuvo donde hacía mucho tiempo Kate no se aparecía y creyó ver el tiempo retroceder.

Le gustó la idea.


Richard no salió de su estudio hasta pasadas las 10 de la noche. Alexis había salido, como cualquier adolescente un sábado por la noche. Martha, a su vez, había salido sin dar hora de retorno. Se iba de 'caza'.

El escritor no encontró mayor remedio de salir a dar una vuelta por su cuenta también y, cuando creyó ir caminando a su suerte, se topó con el bar en que pasó gran parte de su juventud como escritor.

The Old Haunt, rezaba el letrero.

No pudo negarse a entrar y tampoco pudo pasar desapercibido entre un par de jóvenes estudiantes, aspirantes a seguir sus pasos, pero a Richard no le importó. Se sentó con ellos, les dio unas cuantas pautas y, a pedido de uno de ellos, firmó la última edición de la saga de Derrick Storm.

No quiso decirles que ya tenía un próximo proyecto en mente, porque no estaba seguro de querer contarlo. Y porque sabía que Gina lo mataría; entonces, buscó la mesa más lejana posible ni bien el par de estudiantes se fueron y sacó su borrador recién impreso para darle una nueva revisada.

Hizo apuntes al margen, borrones y tachones por todo el primer capítulo.

-Es así como un buen manuscrito se hace - comentó para sí, dándole un trago a su tercera cerveza, pero aún sin sentir los efectos. Traspasó, a mano, todo el texto hacia unas hojas nuevas y hacia su laptop que había llevado, para tener todo guardado y con seguridad de que no se perdiese.

Siguió entonces bebiendo un rato más, a solas, hasta que una mujer se le acercó.

- Disculpa, ¿estás sólo?

Rick le dijo que no, a pesar de que era una mentira y que la mujer, en cualquier otro momento, le habría resultado más que atractiva. Sin embargo, no estaba de ganas para terminar en cualquier apartamento de la ciudad con una mujer.

/Estaré loco/, se dijo a sí mismo. Y siguió bebiendo hasta que varias horas después su celular sonó.

- Pensé que ya no me volverías a llamar - dijo e hizo una pausa para escuchar del otro lado de la línea -. Estaré ahí.


Kate pensó que su noche consistiría en ver películas y alimentarse de torta de chocolate en pijamas, pero ahora, que se veía en la barra de un bar, vestida para matar, se alegraba de tener una amiga como Lanie.

Lanie.

Su mejor amiga ya la había abandonado al conocer a un, admitiendolo, sexy publicista. Pero no podía juzgarla, ya había hecho bastante por ella, sacándola de ese estado en el que nunca pensó estar.

Sin embargo, pasado bastante tiempo, Kate había rechazado a un buen número de hombres, con el pretexto de no ser lo que buscaba. Y, sin engañar ni a su persona, era muy obvio que lo que buscaba era un sexy escritor de best-sellers.

Se fue del bar y caminó por la calle mirando el piso, recordando aquel día en que sus vidas se habían cruzado. Recordó sus ojos, ese azul que le encantaba, que le hacía ver las estrellas, y no sólo en el sexo. Aunque debía admitir que el sexo era más que increíble. Ambos se complementaban de la mejor manera en ese sentido, y lamentó que fuera sólo en ese sentido.

Sintió vibrar su celular y vio la cara de su mejor amiga en la pantalla. Apretó el pequeño botón táctil rojo.

No quiso contestar, sino mas bien mandarle un mensaje.

Me he sentido mal de pronto, Lanie. Tú diviértete y sacale provecho al periodista. Yo me iré a casa, gracias por todo

Siguió caminando y no precisamente hacia su apartamento, sino mas bien hacia aquel semáforo que le había cambiado la vida. Se sentó en la esquina y revivió aquellos momentos.

Mínimos de segundos pero grandes en importancia. Esa ayuda que era obvio él quería proporcionarle y que ella negó. Si sólo no la habría negado, se lamentó, y quiso en el fondo de su corazón saber. Pero claro que nunca lo sabría, que siempre se quedaría con la duda.

Quiso obviar su orgullo y buscarlo, pero era él quien le debía una explicación.

- Kate, no puedes rebajarte de esa manera - se susurró aún sentada en la esquina mirando al semáforo -. Es él quien la ha cagado alejándose.

Tenía razón. De la nada Rick se había alejado y justamente cuando comenzaban a acercarse como pareja. O algo así.

Se rió de la situación, porque sino comenzaría a llorar en cualquier segundo y se paró para seguir a donde su caminar la llevara.

Entonces lo vio, cruzando la calle. Mirando a ambos lados, cual niño ha aprendido de su mamá, como si a las dos de la madrugada aparecería un coche de la nada. Y vio su expresión. Asustada, sincera, llena de temor y preocupación.

Kate frunció el ceño y quiso cruzar la calle para hablarle, pero no supo cómo. /Hey, Rick. Estaba justamente pasando por aquí y te ví, ¿Cómo va todo?/, pensó sarcásticamente, recreando aquella situación.

Imposible. No iba a decirle eso de ninguna manera, porque no sonaba para nada convincente y la haría quedar como si estuviera tan loca por él como para seguirlo en medio de la madrugada.

Bueno, loca por él si estaba, pero había sido casualidad que se cruzaran.

Rick de pronto ya estaba avanzando al final de la calle y, antes de que volteara a una oscura calle, Kate se sorprendió al verse siguiéndolo.

Tienes que estar bromeando, pensó ni bien lo vio acercarse a una sombra que salía de ese callejón.

Llevaba un saco, uno largo y notoriamente caro. Pero, a su pesar, ella no estaba lo suficientemente cerca para ver el rostro del hombre. Tomó una fotografía con su celular. Y se odió por no llevar su arma consigo.

Sin embargo, pronto vio que ambos comenzaron a discutir y alcanzó a escuchar algo que no creyó que saldría alguna vez de la boca de Richard.

- ¡Primero fue Johanna y ahora Montgomery! ¡¿Quién ahora sigue? ¿No crees que es ella?! Entonces, ¡¿quieres que deje al amor de mi vida morir?!


Bueno, that's it !

Como siempre, espero sus lindos y hermosos comentarios. Ya saben , críticas buenas, regulares o malas son bienvenidas, así que mándenlas nomás (:

Ah, y la PREGUNTA DEL CAPÍTULO(?

¿Cuál es tu estación del año favorita?

- La mía es el invierno, porque me gusta el frío - .lehagobullying. al calor -, y porque todo se pone gris y hermoso*-* jaja. Y no se qué sería de mí si nevara - sí, nunca he visto nevar -, seguramente me la pasaría en la calle todo el invierno xd. Ah, y porque es mi cumpleaños (? :)

Saludos ! C: