Capítulo 3: ¿América?
Kakashi era la última persona que esperaba ver Sakura, al menos ese día y esa noche. ¿Qué hacía él aquí? No estaba con… esa mujer que no sabía cómo se llamaba. Nunca la había visto y tampoco se podía decir que tuviera ganas de verla de nuevo. Sus emociones eran muchas en ese momento, entre tristeza, envidia, rabia e impotencia.
-¿Qué haces aquí? – preguntó después de que él la saludó.
-Yo también me alegro de verte, Sakura. – dijo divertido, pero en seguida se le pasó al ver que ella tenía los ojos rojos. - ¿Has estado llorando?
-¿Eh? – se secó rápidamente las pequeñas lágrimas que todavía estaban en sus ojos. Se apresuró a poner una excusa. - Ah, sí pero todo ha sido por culpa de las cebollas que he tenido que pelar, he cenado hace poco.
El peli plata sabía lo que pasaba al pelar esa verdura en concreto pero… 'bueno si pasara algo ella ya me lo diría'. Ese pensamiento le calmó interiormente.
-Bueno. ¿Puedo pasar? – le preguntó dado que todavía estaba en la puerta y hacía frio.
-Claro. – dijo sin mucho ánimo en la voz y le cedió el paso.
Kakashi entró a la acogedora casa. Seguía igual desde que vino hace unos días, a ella no le gustan demasiado los cambios. Ambos se dirigieron al salón y se sentaron en un sofá.
-¿A qué has venido?
-¿Necesito un motivo para querer ver a mi novia?
-'Ahora soy tu novia, eh' no, es solo que no me esperaba que vinieras.
-Estás muy seria hoy. ¿Ha ocurrido algo?
-No, solo tengo un poco sueño y quiero dormir.
Después de que la peli rosa terminó de decir eso al peli plata se le dibujó en el rostro una sonrisa sensual.
-En ese caso, habrá que hacerlo ahora antes de que te entre más sueño. – recostó suavemente a Sakura en el sofá en el que estaban ambos y se posicionó sobre ella, apoyando su peso sobre sus brazos para no aplastarla.
-Ka… - él puso sus labios sobre los de ella impidiéndole terminar la frase.
Como admiraban ese contacto entre los dos, pero para Kakashi algo había cambiado, ella no respondía. 'quiere provocarme, que traviesa' pensó Kakashi,para tentarla él empezó a mover sus labios contra los de ella e introdujo su lengua sin el permiso de ella. Ante esta acción ella no pudo resistirse a corresponderle y sus dedos se enredaron en la cabellera plateada de él. 'Kakashi no me engañaría, él no es así, además si se hubiera acostado con ella no lograría que se le levantara en este momento.' Pensó ella feliz al notar la erección del peli plata en su entrepierna. Sakura se aventuró a besar un lado de su cuello y Kakashi solo suspiraba de placer y le hizo lo mismo que la pelirosa le estaba haciendo. Ella quiso besar el otro lado del fuerte cuello de él, pero algo la hizo detenerse. Había un chupetón en el cuello de él. Uno que ella no le había hecho, que ayer no había visto, es decir que era de hoy, pero si no lo había hecho ella quien… ella dejó de respirar un momento al darse cuenta, y su corazón que parecía que se había recuperado, se había roto por segunda vez ese día. El peli plata continuaba besando su cuello y quiso meter la mano por debajo de su camisa para acariciarla, pero algo se lo impedía. Era la mano de ella.
-Kakashi, estoy cansada y tengo sueño. – dijo la pelirosa con una sonrisa forzada, pero al ver la preocupación de Kakashi quiso calmarlo. – Venga fuera, largo o te muelo a golpes. – bromeó pero solo para que él no sospechase.
-Ummm… esta me la debes, no lo olvides. – sonrió, se levantó del sofá y se dirigió a la puerta. – Nos vemos, hasta mañana. – se despidió con una sonrisa y la puerta se cerró.
Sakura después de escuchar detrás de la puerta como Kakashi encendía el motor de su coche y se iba, subió las escaleras lentamente, sin energía, cada escalón que subía parecía una montaña inmensamente alta. Por fin llegó a su habitación, cerró la puerta detrás de ella cerrando los ojos. Y se dirigió como una bala al borde de su cama y ocultó su cara con los brazos, en la cama enseguida pequeñas manchas oscuras aparecían en las sábanas debido a sus lágrimas.
Al día siguiente Sakura estaba en su cama, todavía con los ojos llorosos. Tenía frio, había dormido sin sábana que la tapase. Le dolía la cabeza y le daba vueltas sin parar, pasaba por su mente una y otra vez una imagen que ella misma había creado de Kakashi acostándose con una mujer que no conocía de nada. Una mujer más guapa, con el cuerpo más maduro, atractivo y seguramente más placentero que el suyo propio. Él siempre le había dicho a ella que era hermosa, pero pocas veces ella aceptaba esos halagos, en ocasiones era tímida. ¿Qué había hecho ella mal? Si él le había puesto los cuernos debía ser por algo ¿Debería haberle dedicado más tiempo? ¿Quizá él era un hombre muy necesitado en ese aspecto, y ella no podía concederle todo? La primera vez que él le propuso hacer el amor, si es que ahora se le podía llamar de esta manera, ella no quiso, no se sentía preparada, pensó que él se enfadaría. Pero en cambio lo que él le dijo la sorprendió 'esperaré lo que haga falta hasta que estés segura de querer hacerlo, el cuerpo es aparte, mientras posea tu corazón estaré feliz, Sakura'. Unas semanas después ella fue quien se lo propuso, y él claramente sorprendido le preguntó si de verdad era lo que quería, ella le dio una respuesta positiva.
Después de repasar ese recuerdo la realidad le dio una bofetada a la pelirosa y le hizo poner los pies en la tierra.
Miró la hora del despertador, las 13:40. ¿!13:40!? Oh, mierda. ¿Cuánto tiempo había dormido? Se levantó como un rayo de su cama, bajó corriendo y empezó a preparar directamente la comida ya la hora de desayunar había pasado hace rato. Por suerte ya no tenía clases y todo el infierno de los exámenes ya había pasado, justo ahora trabajaba en un cutre bar para pagar la casa, le pagaban bien, no tenía por qué quejarse. Pero su sueño era ser médico. Y hace poco se enviaron sus papeles a diferentes hospitales por si la aceptaban en uno. Y ya le habían ofrecido puestos pero estaban demasiado lejos.
Dejó la comida hacerse, y vio su BlackBerry con la lucecita roja parpadeando, la habían llamado o algún mensaje. La desbloqueó. Vio que era un mensaje de texto.
Mensaje de: Kakashi
A las: 9:23
Hola, supongo que ya te habrás despertado y si no… ¡DESPIERTA DORMILONA!
Mira, han estrenado una nueva película que protagoniza Johnny Depp. ¿A ti te gusta ese actor, verdad? Si quieres mañana por la tarde podemos ir a verla tu y yo solos ;)
Espero tu respuesta
La peli rosa al pensar en sus estudios le había ayudado a dejar por un momento el tema de Kakashi. No pensaba contestarle el mensaje.
Llamaron al timbre. 'Si es él no pienso abrirle la puerta' pensó dirigiéndose a la puerta. Antes de abrirla miró por la rejilla. Suspiró y abrió la puerta.
Una mujer un poco mayor de melena rosa y ojos castaños apareció en la puerta con rostro serio.
-Hola mamá. – la dejó entrar.
-Sakura… ¿Cómo estás? – dijo suavizando su expresión y su hija solo alzó los hombros y volvieron a bajar.
-¿Cómo crees? – le contestó con una sonrisa irónica.
-Ven, vamos a sentarnos. – ambas se dirigieron al salón y sentaron en el sofá, una al lado de la otra.
-No necesito tu ayuda ni consuelo.
-Quizá, pero no me gusta saber que mi única hija sufre por un hombre. – le dijo.
-Hm. - "contestó".
De nuevo sus lágrimas amenazaban con salir. La peli rosa quería pellizcarse, abrir los ojos, estar en su habitación y darse cuenta que todo había sido una cruel pesadilla.
-¿Cómo sabes que te está siendo infiel?
-No quiero hablar de eso.
La mujer más mayor empezó a buscar algo en su bolso, mientras lo buscaba empezó a hablar.
-¿Le quieres?
-Si no le quisiera. ¿Crees que me sentiría así? – le contestó con cierta ironía.
-Supongo que tienes razón. – al fin parece que encontró lo que buscaba. – Cuanto más lo veas más sufrirás. Y cuanto menos lo veas menos sufrirás.
-¿Qué quieres decir?
-Toma. – le extendió un papel.
-¿Qué es esto? – lo cogió desconfiadamente. -¿No será una orden de alejamiento?
-No. – contestó secamente. - Es un trabajo de médico en América.
En la casa reinó un largo momento de silencio, Sakura con los ojos abiertos como platos y su madre con su rostro serio. Pero luego el rostro de la mujer más joven la miró como 'tienes que estar de broma'.
-Yo te pagaré el viaje. –pero al ver la expresión de su hija enseguida continuó. – Y no, no estoy bromeando.
-Yo… eh… tengo que pensarlo.
-No puedes.
-¿Por qué?
-Porque el avión sale mañana a las 7:00.
-¡¿Qué?! ¡Mamá no puedes tomar estas decisiones por mí! – le gritó enfadada.
-Entonces… quieres estar con él siendo tú consciente de eso. Llorar día tras día. ¿Es eso lo que quieres?
Ante esa oración Sakura se quedó callada y miró al suelo con la mirada ensombrecida.
-No te levantes más tarde de las 5:30. ¿Vale? – la mujer más mayor se levantó del sofá.
-Vale. – dijo en un susurro, se resignó.
Continuará...
Aviso: en el próximo capítulo será el mismo pero desde el punto de vista Kakashi.
Gracias por los reviews a:
NAT AND ASH
Lexia Hatake
TefyHatake
¡Hasta el próximo capítulo
