Capítulo 5: Decisión
Kakashi seguía mirando la pantalla del móvil como una estatua, no se podía creer lo que estaba leyendo, pero tuvo que asimilarse a la idea de que ella al parecer le había dicho textualmente que su relación amorosa ya había terminado. Ahora lo que tenía que hacer era olvidarla, dejar que ella hiciera lo que quisiera con su vida y él seguir con su rutina de soltero. Sí, eso sería lo mejor y lo correcto ¿verdad? Pensó detenidamente y… ¡Y una mierda! ¡Ella lo iba a escuchar!
Se levantó, se vistió con la primera cosa que encontró, bajó las escaleras con paso firme, se cayó al suelo por el repentino pisotón que él mismo se dio, salió con zapatillas de su casa y casi rompe la puerta del coche al cerrarlo y lo mismo con la palanca de arranque . Se dirigió a casa de Sakura a 200 km/h. Por el camino había escuchado algún claxon y también un '¡eh! ¿¡Estás loco!? Que se jodan. Estaba bien decidido a hablarlo con ella, en su interior sonaba música Skrillex a tope. Llegó a su destino en menos que canta un gallo.
-¡Sakura! – la llamó mientras golpeaba la puerta, pero no hubo respuesta, un golpe más fuerte. -¡Sakura! ¡Abre la puerta! – de nuevo no hubo respuesta. -¡La tiraré a bajo! – estaba a punto de darle una patada a la puerta pero finalmente se abrió. Pero la persona que la abrió no era precisamente la que se esperaba. -S-Señora Haruno. B-Buenos días. – saludó.
-Hola, Kakashi-kun. – le devolvió el saludo sonriente en la entrada.
Ella se esperaba encontrárselo ahí, obviamente él no se quedará de brazos cruzados. No se creía exactamente que él hubiera engañado a su hija pero, tenía que asegurarse de alguna manera.
-¿Dónde está Sakura? – no tenía tiempo para charlas, tenía que aclarar lo que tuviera que aclarar cuanto antes mejor.
-¿Por qué lo preguntas? ¿Habéis quedado o algo? – sabía perfectamente a que había venido aquí, pero por el momento tendría que seguir fingiendo un poco.
-No, no hemos quedado pero vive aquí que yo sepa. ¿Está aquí? - ¿Qué le pasaba a esa mujer? Parecía que quisiera atrasarlo a propósito.
-No, aquí no está.
-Señora Haruno no quiero ser maleducado pero, ¿puede decirme donde está? – estaba perdiendo la paciencia, y eso que en la mayoría de los casos era infinita.
-¿Quién? – preguntó pero sabiendo claramente la respuesta que él le daría.
-Sakura. - ¿Qué nombre había estado gritando detrás del puerta si no?
-¿Para qué? – eso sí que no lo sabía muy bien, si para hablar o despedirse.
-Para hablar con ella. – esa mujer le estaba haciendo perder los estribos que tan bien controlaba.
-¿De qué? - ¿es que no se cansaba nunca? Le estaba haciendo un puto interrogatorio.
-Asuntos personales. – no tenía por qué decir más, al fin y al cabo era asunto de Sakura y él.
-¿Por qué? – sin duda no tenía intención de parar. 'Ya me ha tocado suficiente los…pies.' Pensó.
-Me estoy cansando de tus juegos vieja bruja. Lo preguntaré una última vez. ¿Dónde está? – se enfrentó por fin.
La mujer suspiró, se le acercó y le hizo un gesto con la mano de que pasase. A lo que él hizo en seguida pero dudando un poco, se quedó mirando a la madre de su… em, no sabía si todavía novia o si ahora exnovia.
-¿Y bien? – obviamente quería saber todavía donde estaba.
-Descúbrelo tú mismo Kakashi-kun, puedes mirar por donde tú quieras.
Vale, ahora tenía que buscar como un perro rastreador, por suerte la casa no era muy grande, un punto a su favor. Fue primero al salón por si estaba dormida en el sofá o algo por el estilo, el mensaje se lo envió a las cinco de la mañana a sí que es posible que se durmiera, pero no. Salón, tachado. En la cocina quizá preparando comida, quizá luego no tendría tiempo y… no. Cocina, tachado. Pero que idiota su habitación, claro, obviamente debería estar ahí quizá haciendo el vago, era su tarea favorita.
Entró, maldición. Pensó al ver que no había nada. Pero literalmente nada. Ni sus perfumes, bueno podría haberlos guardado. Abrió el armario, nada. Cajones, tampoco. Debajo de la cama, joder ni polvo. Se detuvo un momento al levantar la cabeza y se fijó en las sábanas blancas. Había pequeñas manchitas con forma de círculo, aunque algunas se desviaban a bajo. ¿Lágrimas? 'Sabía que había estado llorando' pensó y regañándose a sí mismo por no haberle dado importancia cuando debió dársela. Abrió el último cajón que quedaba y ahí estaban todas las fotos que se habían hecho. Sonrió ante los recuerdos, pero enseguida lo volvió a cerrar. Al no encontrar la maleta que siempre había, lo entendió. Ella se había ido. ¿Pero a dónde?
Se miró el colgante dorado que tenía en el cuello, le dio la vuelta y observó las iniciales que él mismo mandó a escribir. K.H x S.H
Al principio pensó que era de lo más de lo más cursi, y que su reputación como 'macho, fuerte e independiente' se estaba yendo al caño. Pero con ella, ser cursi era agradable. Bajó las escaleras y se dirigió a la mujer.
-Vale, lo he pillado. – fue lo único que le dijo.
-¿Qué piensas de esto? – había llegado la hora de confiar o no en él.
-Que tengo que ahorrar para a donde sea que se haya ido. Tú lo debes saber ¿verdad?
-Verdad. En caso que la encuentres ¿Qué harás?
-Seguramente, preguntarle qué he hecho mal, depende de lo que haya hecho cambiaré como persona con tal de que me vuelva a aceptar, y también pedirle que vuelva conmigo. De momento eso es lo que tengo en mente.
-Entonces. – miró el reloj de su muñeca. - Ya debe estar a mitad de camino a América.
Él hizo una pausa pero enseguida continuó.
-Esto es serio, por favor.
-Ya te lo he dicho, yo le dije a ella que fuera.
Kakashi enseguida le perdió el respeto, el poco que le tenía, a la mujer que tenía delante de él.
-Y se puede saber… ¿Por qué coño le dijiste tal cosa? – dijo lentamente, pero su voz estaba cargada de rabia.
-Primero, porque nunca estuve de acuerdo con vuestra relación, le doblas la edad, fácilmente podrías ser su padre. Segundo, porque no me gustan tus costumbres, y tienes pinta de mujeriego, a saber con cuantas mujeres habrás estado. Y finalmente tercero, pensaba que la engañabas. ¿Algo que decir?
-Por supuesto. Ella me eligió tal como soy, sabiendo que le doblo la edad, sabiendo que había habido mujeres antes que ella, sabiendo que me gustan las novelas eróticas y que suelo llegar tarde. Me aceptó. Lo que pocas mujeres han hecho, siempre intentaban cambiarme. – 'incluida Hanare' pensó. – Además, no comprendo porque pensabas que la engañaba.
-Simplemente lo pensaba, ahora me doy cuenta que no es así.
Él abrió los ojos de lo que le se había pasado por la cabeza.
-No me digas, que les has dicho a Sakura que la he engañado. Y por eso la has convencido de irse.
-No. – mintió, pero iba remediar su error de dudar de Kakashi. – Ve a buscarla.
-Ja, si tuviera ahora suficiente dinero te aseguro que iría.
Ella suspiró.
-Yo sí que no tengo dinero ahora.
-No importa me las apañaré 'tendré que ir en contra de la ley' Señora Haruno. – la llamó.
-Hum?
-Espero que no me estés mintiendo.
-Tranquilo, de hecho si vas. – cogió un pequeña libreta y escribió algo. – Toma, la ciudad donde se va a mudar y su dirección. ¿Pensabas irte sin saber eso?
-La verdad es que sí. Pero gracias. – cogió el papel que ella le tendió.
Salió de la casa y sólo podía pensar en ella. 'Sakura, espérame'
Hola!
El quinto capítulo. (mas puntual,creo)
Aviso: los capítulos no los haré largos, iré poco a poco.
Si hago los capítulos más largos se me agotan enseguida las ideas y no tengo inspiración para continuar.
Decidme en un review si os ha gustado o no. :D
¡Nos vemos en el sexto capítulo!
