:D
A solo un paso...
Él caminó de regreso a su camioneta, algo tenso por lo rápido que estaban ocurriendo las cosas. Tendría que ir a la ciudad para entender mejor por su cuenta qué es lo que realmente está pasando. Stephen había escuchado de los evacuados que todo el centro había prácticamente desaparecido, que voló todo el West End y que las calles están en llamas. Creyó haber escuchado algo acerca de que un o una adolescente tuvo que ver con el origen de todo. Pero la simple idea se le hacía imposible.
- Que estupidez..
Había dejado a la pequeña chica rubia en manos la hermana mayor de Stephen, Angie. Stephen... por otro lado, se podría decir que no está en condiciones ni de cuidarse el mismo.
Al menos ella estaba asustada, pero sabía cómo mantener la calma. Estaba aspirando a ser doctora y podría ayudar a la malherida chica...
Si ella estaba así... ¿Cómo estarán los demás ?
Sabía que dentro de poco todas las personas que lograron salir de Chamberlain estarían allí para alejarse lo que mas pudieran de la ciudad, pero aunque lo hicieran, tendrían que moverse rápido. Las tiendas y casas de los exteriores no tendrían cosas como para ayudar y abastecer a todos. Y, nuevamente según lo que le habían dicho, el incendio se propagó tan rápido que la gente solo había alcanzado a salir con batas para dormir y pijamas; y abandonaron todo lo demás. Casa, auto, ropa... e incluso perturbadoramente algunos de sus propios hijos, a causa del pánico.
Si no se controlaba todo desde raíz (la propia ciudad de Chamberlain) el fuego podría expandirse por varias partes del estado.
Ojalá llegara ayuda desde otras ciudades pronto.
Con paso seguro se acerco con las llaves en las manos a abrir su camioneta, pero se distrajo con un ruido lejano. Miró hacia la carretera y pronto reconoció de que se trataba a medida que el sonido aumentaba.
Camiones de bomberos. Cuatro de ellos pasaron a gran velocidad ululando. Pudo alcanzar a leer unas letras escritas a sus costados... Brun.. Brunsk.. ¿!Brunswick!? ¡Eso estaba a setenta kilómetros de allí!
Mierda!.. qué tan desastroso habrá sido esto... - pensó
Para tener que recurrir a bomberos de otras ciudades, quería decir que ya no existía la estación de bomberos en Chamberlain ¿no?
Sintió levemente el olor a humo acre, que era arrastrado por el viento. En menos de una hora ese olor y el desastre serían sofocantes si no se lograba contener el fuego.
*2 horas despues*
Sobre la mesita de noche, el reloj indicaba las 5 de la madrugada. Aun no amanecía pero estaba por hacerlo.
Unas entrecortadas respiraciones se escuchaban en la cálida habitación, mientras las mantas sobre la cama se movían constantemente y con algo de dificultad de arriba a bajo. Un leve gemido se escuchaba de vez en cuando.
Luego de el rápido despertar de Carrie, que llevó consigo a una alteración por parte de la chica, fue instalada en una habitación que, según lo que alcanzó a ver, se encontraba en la segunda planta de un edificio completamente desconocido para ella. Dos personas la acomodaron en otra cama; un hombre de edad y la mujer que había visto al despertar.
Aquella señora con aspecto maternal había tratado de calmarla, ya que luego de su lento despertar ella se había tensado completamente debido al intenso dolor de su cuerpo. Inyectó algo en su brazo. El efecto de quizá algún sedante ya le estaba haciendo efecto y poco a poco Carrie estaba cediendo ante un aturdimiento anestésico.
En su cama, paciente evitaba dormirse y al mismo tiempo que el dolor la afectará nuevamente. El hombre de edad había abandonado la habitación rápidamente luego de que le inyectaran el calmante. La otra persona, la mujer, que ahora sabía tenía conocimientos en enfermería, la ponía nerviosa estando parada tan calmadamente en frente de ella luego de la anterior escena de pánico.
- ¿Quieres decirme tu nombre? - preguntó la mujer dulcemente, rompiendo el silencio - yo soy Angie - Estrechó su mano derecha, la cual Carrie miró con desconfianza. No sabía quien era, qué quería o más aun donde estaba. No tenía miedo de aquella mujer, sino de ella misma y lo sucia que se sentía por matar a tanta gente y que un par de horas después alguien la tratara tan amablemente.
Seguía aturdida a causa del calmante. Y sabía que el efecto no se detendría hasta en un par de horas más.
Carrie guardó silencio y evitó tener contacto visual con Angie, la cual por su parte retiro la mano que había ofrecido en gesto de saludo y trató de empezar por otro lado.
- ¿quieres algo de beber? debes estar muy cansada en tu estado...
La mujer no esperó a su respuesta y se dirigió a llenar un vaso que estaba sobre una mesilla de noche al lado de la cama en la que Carrie se encontraba. Caminó hacia una dispensadora de agua y bajo la palanquita de la maquina aguardando a que el pequeño vaso se terminara de llenar con el liquido. Se volvió hacia la cama y ofreció el vaso a la chica.
El cual no recibió.
La cama en la que se encontraba estaba situada a unos pocos metros de una pequeña ventana con vista a la oscuridad nocturna. Notaba lo tenso del ambiente y el olor del humo se extendía por la habitación desde hacia muchos minutos.
Solo trataba de mirar un punto fijo y enfocar su mirada lo que mas pudiera en la nada... nada era mejor que eso.
¿Qué hago aquí? - pensó - no quiero, no quiero estar aquí
- No me has dicho tu nombre, angelito - insistió la mujer mayor, interrumpiendo sus pensamientos.
Angelito si supiera el tipo de monstruo que soy... Dios debe estar odiandome ahora mismo - pensó Carrie
Carrie guardó silencio y miró a los pies de la cama de blancas sábanas, sin inmutarse siquiera en prestarle atención, aunque en realidad, sí lo hacía.
- Oye... emmm. Me dijeron que podrías tener algún tipo de herida en la espalda ¿te duele mucho? - volvió a preguntar, tratando de sacar algo de información de la chica. Para tratar de averiguar cómo comenzó todo en la ciudad, dónde estaba ella cuando aquello hizo explosión... Pero seguía sin responder - ¿ qué te parece si le echo un vistazo..? debo procurar curar todo.
Carrie se preguntó quien le había dicho que ella tenía una herida en la espalda, aparte de las miles que cubrían su cuerpo. Ella la miró por primera vez directamente, causando un leve asombro en la mujer y Carrie asintió lentamente. Así y de una vez por todas la mujer quizá la deje sola y/o tranquila con su propio odio.
La cara de la chica, estaba muy magullada, pero aun así causaba un gesto de ternura. Aun no era mayor de edad, de eso Angie se había dado cuenta.
- bien.. - sonrió la mujer - Iré a buscar más vendas y antisépticos a la parte inferior, donde está la tienda... vuelvo en un instante, pero si me demoro no te preocupes. Creo que ya debes saber lo que ocurrió en la ciudad... Mucha gente ha estado llegando a estas partes olvidadas a las afueras de Chamberlain y bueno... hay algunas que al igual que tú necesitan ayuda, pero al ser la mas grave que ha llegado te hemos dejado aquí arriba, como principal urgencia. Por si te lo preguntas, has estado aquí desde hace un par de horas, un amigo nuestro; Tommy, te trajo en su camioneta, dijo que te encontró en medio de la nada... pero de seguro que vienes de la ciudad... ¿no?
¿Tienda? ¿Qué llegué aquí cómo? ¿cuando? no lo recuerdo... Aquella personas de la ciudad... ¿están AQUI?! ... ... no puede ser...¿To...¿Tommy?- Carrie abrió los ojos desmesuradamente y sintió su corazón acelerarse nerviosamente. Pero Angie pareció no percatarse del abrupto cambio en la mirada de la chica. Carrie vio a la mujer alejarse y cuando esta se perdió de vista y sus pasos ya no se escucharon a través de la puerta; se apresuró a bajar de la cama, con una mueca de dolor en la cara y múltiples gemidos llegó a la enorme ventana del cuarto, las lágrimas abundaban en sus ojos. Iba a abrirla cuando se detuvo abruptamente.
Temía moverse. Alguien notará su presencia, no quería mirar lo que estaba mas allá de esa ventana. Aquellas personas con miradas de dolor a causa de pérdidas que ella misma les provocó, la terminarían matando.
¿aun no estas muerta?
Si salía sabía el peligro que corría. Aparte de su propio pensamiento un tanto suicida, sabía que la gente de Chamberlain la reconocería.. ella misma había querido que todos supieran su nombre y ahora... Irían a por ella...
¿Qué era peor? ¿Acabar con ella por si misma o dejar que otros lo hicieran?
No lo pensó ni un segundo más, y por primera vez desde que había perdido la cordura en la fiesta esa misma noche, se dejó llevar por su impulso y abrió la ventana para salir. El aire de la mañana la golpeo en la cara, no era fresco, ni para nada alentador debido a la leve lluvia de ceniza que se cernía sobre aquel lugar a las afueras de Chamberlain, pero era más de lo que ella pudiera merecer.
Primero sacó un pie fuera, luego el otro; apoyando su peso en las tejas del techo de la primera planta. Un escalofrío recorrió su cuerpo y se percató de lo gélido del amanecer. Las ganas de abrazarse a sí misma eran inmensas, pero no quiso hacerlo. Su ropa era la misma que la ultima vez, el pijama ensangrentado... sangre, una y otra vez, nunca se detendría.
Aquel era un mal momento para que varios problemas surgidos llegaran a su cabeza de una, pero igual lo hicieron...
Tommy Ross, su pareja para el baile fue el principal esta vez. Si ella hubiera sabido lo del cubo con sangre, si no hubiera sido tan crédula, y no hubiera aceptado ser reina del baile, quizá él aun seguiría vivo.
- Tommy.. perdón- lloró - todo es mi culpa.
En ese momento Carrie White se hizo una promesa a sí misma.
Aunque tuviera que sufrir de nuevo, no volvería a utilizar su telequinesis... Nunca. Era mas un mal que un bien
- Eres un monstruo... hija del diablo, puta! - otra vez y como un rayo, su madre se hacía presente atravesando su cabeza.
- no más... ¿me oíste mama? no más...
Carrie llegó a la orilla del tejado y miró hacia abajo, era muy alto, no era un edificio de 2 plantas como ella creyó al principio, si no de cuatro, ella estaba en el último... todo estaba perfecto.
Levantó un pie y lo sacó fuera, solo le faltaba mover el otro y todo el dolor se iría de una vez por todas... Las lágrimas le nublaron la vista. Una última cita se cruzó por su mente
¿A quien tienes en esta vida? Todos murieron, Amigos y Enemigos... todos de la misma forma. ¿Qué más tienes que perder si haces esto?
Un segundo más y adiós. Esperaba ir al infierno luego de allí, sabía que no merecía ir al cielo, dónde está su madre, Tommy o cualquier otra buena persona sobre la tierra. Ella no era una buena persona.
Aquí voy...
- ¡Hey! ¡niña! ¡¿Qué mierda crees que estas haciendo?!
Hola! Aquí yo con otro capitulo que espero sea de su agrado :D
No olviden dejar sus comentarios porfisss
Se despide rápidamente
PamPotterEvans :D j.
