Mi corazón dio un vuelco en el momento en que sus labios rozaron los míos. Y en el fondo… sentí que lo había estado deseando desde hace tiempo.

Le devolví el beso y una sonrisa se dibujó involuntariamente sobre sus labios. Se detuvo. Me miró a los ojos directamente… Eran lo único que yo veía en esta oscuridad.

-Eh…-comenzó a hablar pero en ese momento ambas puertas del armario se abrieron de golpe y la luz inundó todo, dañando un poco mis ojos. Jacob se llevó una mano a modo de visera a la frente instantáneamente, pero la otra no la apartó de mi cintura.

Me gustó el gesto.

-¡Los pillé!-rió Dean y en cuanto lo oí sentí cómo me sonrojaba de golpe.

-Bravo, Dean.-repuso Jacob y noté bajo su piel un leve tono rojo. Sonreí para mi misma.

Dean no se preocupaba de habernos encontrado. Se abrazaba el estómago y se reía.

-¡Cam y Jacob son novios!-exclamó burlón.

Jacob me miró riéndose, aun un tanto sonrojado. Verlo me hizo cohibirme más. Besó mi frente y salió de una zancada del armario. Salí detrás de él a la vez que Dean comenzaba a cantar:

-"Cam-y-Jacob sentados en un árbol…"-se reía.

-¡Shhhh!-lo hizo callar Jake.-Ven aquí, diablo.-empezó a correr por él. Dean gritó y salió arrancando, Jake tras él y sonreí. Sólo porque Jacob tenía una felicidad que antes no se le veía.

Reí viendo cómo corrían escaleras abajo y suspiré.

Max tenía razón, yo no había querido admitirlo… Jacob sí me gustaba.

"Típico" pensé "Me enamoré de mi mejor amigo…"

Bajé las escaleras detrás de ellos. Jake había atrapado a mi hermano y le desordenaba el cabello. Cuando lo dejó libre, Dean salió corriendo y Jacob se acercó al comienzo de las escaleras, donde estaba yo. Nos miramos unos segundos.

-Ya me tengo que ir.-anunció colocando una mano en la parte trasera de su cuello.

Asentí lentamente.

-Sí… ya me lo imaginaba.

Nos miramos otro segundo y de pronto me di cuenta de que estaba mordiendo mi labio. Lo relajé y bajé completamente las escaleras.

-Te acompaño afuera.-murmuré sonrojada. Él sonrió mirándome, se dio media vuelta y se dirigió a la puerta.

-¡Adiós, Dean!-gritó y salió de la casa. Dean se asomó por el hueco de la entrada de la cocina y preguntó:

-¿Ya se va?

-Volverá pronto.-le aseguré sonriendo.-Ya vuelvo Dean… No hagas nada.

Salí de la casa, Jacob estaba ahí esperándome con las manos en los bolsillos de sus jeans cortados. Sonrió cuando salí y le devolví la sonrisa.

-¿Vas a venir a verme mañana?-le pregunté tímidamente cuando estuve frente a él.

-Nos tenemos que ver mañana…-me corrigió él. Reí por lo bajo, mirando al suelo.

Él levantó mi mirada con una mano y al momento en que la subí, improvisadamente me volvió a besar.

Cuando acabó, acarició mi mejilla con el pulgar riendo.

-Oye Cam…-buscó mis ojos con los suyos y vaciló.-… Te quiero…

Inevitablemente sonreí. Y sin desviar la mirada, dije:

-Yo igual.

Los ojos de Jacob se iluminaron y sus labios volvieron a rozar los míos.

-o-

Entré a la casa y busqué a Dean, pero no estaba en el piso de abajo. Subí y me asomé por su cuarto y en efecto estaba ahí, jugando. Lo dejé solo y me encerré en mi pieza, tomé el teléfono y me eché en mi cama marcando el número de memoria.

Mientras esperaba, la imagen de Jacob besándome por primera vez me distrajo.

-¿Aló? ... ¡¿Aló?!-Max gritaba en mi oreja sobresaltándome.

-¡Max!

-¿Segura que no me llamaste sin querer?-rió Max y sonreí.-Hola.

-Hola.-reí por lo bajo.

-¿Qué, me llamas para saber sobre Jace?-inquirió burlonamente.

¡Cierto! Había olvidado por completo que mi amiga se había ido con el chico nuevo.

-Exacto.-mentí, pensando en que la llamaba por Jake.-¿Te fuiste con él?

-Sip.

-¿Entonces?-esperé sinceramente intrigada.

-No me dijo mucho.-contestó indiferente.-Me preguntó más de Forks, y del instituto.

-¿Y cómo es?-al parecer iba a tener que hacer preguntas para que Max dijera algo.

-¿En modales y buena onda?

-Sep.

-Buena onda, educado, podría decir algo galán… bastante.-se rió y sonreí burlonamente. Por suerte ella no me estaba viendo.-Usa el sarcasmo y la ironía… en buena onda.-se apresuró a añadir.-Como yo.

-¿Entonces?-la presioné.

-¿Entonces, qué?

-¡Ay, Max! Sabes de lo que hablo.

-Camie, nada.-se rió y yo reí con ella colocando mis ojos en blanco.-No seré yo la primera, además, recién lo conocí hoy.

Pensé que tenía razón, en todo el tiempo que yo llevaba de conocer a Jacob.

-Ah, muy bien.-contesté un poco distraída al recordar a Jake.

Mi voz debió sonar bastante diferente porque Max preguntó:

-Camie…¿Qué pasó hoy?-sonaba perspicaz.

Me reí inevitablemente y me sonrojé.

-Maax.-suspiré. Me di la vuelta en mi cama y escondí el rostro en la almohada.

-Cam, respira, ¿Qué pasó?

Me levanté mordiendo mi labio.

-Jacob.-me limité a decir y callé. Volví a dejarme caer sobre mi cama mirando el techo con una sonrisa.

-Jacob…-esperó a que acabara la frase.

-Él me…-cerré mis ojos a la vez que Max me interrumpía:

-¡Besó! ¡Te besó! ¿Te besó, no?

-¡Sii!

-¡Ja! ¿Ves? ¡Él te gusta!-se rió disfrutándolo.

-Y yo a él.-dije instintivamente y con cierto tono soñador.

-Pues felicitaciones Camie.

Sonreí y suspiré casi inaudiblemente.

-Gracias.

De repente, la puerta de mi pieza se abrió y Dean apareció.

-Cam.-susurró.-¿Puedo quedarme contigo?

Le asentí y le hice un gesto de que viniera mientras le decía a Max:

-Max, debo colgar… Dean me necesita.

-¡Okie! Anda a cumplir tu deber de súper hermana mayor.

-Claro.-me reí pensándolo.-Chau.

-¡Adiós!.-y colgó.

Dejé el teléfono sobre el velador y observé a Dean que miraba con interés un atrapasueños que Jacob me había dado para mis 16.

-Dean, ¿Te parece si te vas a dormir?-le dije cuando lo vi bostezar.-Vamos, yo te acompaño.

A Dean le pareció la idea. Lo acompañé hasta su pieza y me senté en la orilla de su cama mientras él se acomodaba.

-¿Desde cuándo eres la novia de Jacob?-preguntó inocentemente y pronunciando "Jacob" muy mal. Sonreí y le desordené el pelo.

-Desde hoy.-respondí y lo tapé.

-Él me cae bien.-comentó cerrando sus ojos.

-Ya me lo imaginaba.

Cuando Dean ya se estaba por dormir, hizo un último comentario en un murmullo:

-Es como Nate.

Lo observé detenidamente y pensé que quizás, con mi hermanito, Jacob sí actuaba como Nathan.

No dije nada más pues Dean ya se había dormido. Besé su frente y crucé el pasillo para acostarme yo esta vez.

Entré quitándome el polerón para colocarme el pijama, pero me detuve en seco cuando vi a Jacob apoyado sobre la ventana.

Retiró sus manos de sus bolsillos y me enseñó sus palmas riendo:

-Ups, lo siento.