Algo llamado desesperación invadía su cuerpo. Y la pared delante de ella lo estaba comprobando.
Quinn permanecía sentada detrás, solo la miraba. ¿Para que detenerla? Si bien, los golpes que lanzaba al muro no podían dolerle, pronto se cansaría, ella misma lo comprobó cuando llegó a ese lugar.
Un ultimo golpe, el mas fuerte de todos, fue con el que la morena terminó derrumbándose en el suelo, justo frente a la ojiverde quien solo abrazaba sus piernas.
R: ¿Por qué no me duele? ¿Por qué no puedo llorar?.-Preguntó alterada.
Q: Si te suicidaste para ya no sufrir, ¿Para que quieres hacerlo aquí?.-Dijo mirándola.
R: No lo hice por eso.-Susurró sosteniendo su cabeza entre sus manos.
Q: ¿Entonces?.-Preguntó curiosa pero lo único que recibió fue una negación por parte de la morena.-Bien, de todas formas cuando cumplas tu castigo podrás sentir dolor.
R: Pero…Al momento de mi muerte no sentí nada.
Q: Pues ahora lo sentirás, lo que quieren es castigarnos y que mejor forma que esa. Y si.-Se apresuró a decir al ver que la morena abría la boca.-También podrás sangrar, eso hace todo mas…terrorifico.
R: Es que…Aun no comprendo muchas cosas.
Q: ¡No hay nada que entender Rachel! ¡Estas muerta y ya!.-Dijo desesperada
R: Se te hace fácil decirlo, ya tienes mas tiempo aquí.
Q: No es cuestión de tiempo, simplemente tienes que aceptarlo. Estas muerta, como tu querías. No se porque te comportas de esta forma tan infantil si ya lograste tu objetivo.
R: Mi objetivo era llegar a un lugar distinto, no llegar al mismo sitio del que quería salir.
Q: No todo se puede en esta vida…O muerte, lo que sea.-Dijo haciendo reír a la morena.
Un silencio de formó entre las dos. Rachel imitó la postura de Quinn para después clavar su mirada en los ojos de la chica.
R: Hay algo que me inquieta.-Dijo rompiendo el silencio.-Creo…Creo conocerte pero no estoy muy segura.-Decidió seguir hablando al notar el mutismo de Quinn.-Tus ojos, la estructura de tu rostro. No se si es ot….
No pudo continuar hablando ya que algo la distrajo.
Un hombre con ropa harapienta y con el cabello tan largo que arrastraba por el suelo caminaba hacia ellas.
Conforme el hombre se acercaba Rachel podía notar como los ojos de este cambiaban de color constantemente.
Numero 722.-Dijo con una voz ronca mientras golpeaba fuertemente la puerta del departamento de Quinn. Al parecer no había notado que las chicas estaban sentadas ahí.
Rachel iba a hablar pero Quinn negó con la cabeza rogándole silencio.
Tres golpes mas se dejaron escuchar, cada uno mas fuerte que el otro.
Quinn abrazaba sus piernas fuertemente esperando no hacer ningún ruido..
El hombre se dio por vencido y se alejó de las chicas.
Quinn se levantó lentamente, procurando no producir ningún sonido, se despidió de Rachel en silencio y entró rápidamente en su departamento.
Unos minutos mas le bastaron para ingresar también al suyo.
Su ropa quedó tirada por todas partes y ella permanecía desnuda en su cama y con el ruido de un disparo supo que la noche apenas comenzaba.
Q: ¡Rachel, Rachel Rachel!.-Gritaba la rubia mientras golpeaba la puerta.
R: ¡Ya voy!.-Dijo abriendo.-No tienes que hacer eso ¿sabes?
Quinn no respondió, solo bajó la cabeza avergonzada.
Q: C-creo que e-estas desnuda.-Dijo en un susurro.
R: Si, y como alguien no dejaba de golpear mi puerta no me dio tiempo de vestirme.-Respondió.
Q: Lo siento.-Dijo nerviosa. Elevó su vista, su objetivo eran los ojos de Rachel pero se detuvo en los pechos de la morena.
R: Quinn.-Llamó.- ¡Quinn!
Q: eh, que.-Dijo saliendo de su trance.
R: ¿Estabas mirando mis pechos?
Q: ¿Qué? ¿Yo? No, no, claro que no, yo, no, no.-Dijo nerviosa.
R: Como sea, pasa, tengo que vestirme.
Q: Si, claro.-Dijo cerrando la puerta detrás de ella.
El camino de la puerta a la habitación de la morena parecía infinito para Quinn quien solo podía observar el trasero y las piernas de la chica.
R: Perdón por el desorden.-Dijo al entrar en la habitación.-pero ayer solo entre y…¿Quinn?.-Llamó al ver que la chica solo veía sus pechos.
Se sentó frente a Quinn, cruzando las piernas y recargando sus manos en la cama.
R: ¿Eres lesbiana?.-Preguntó unos segundos después
Quinn reaccionó por fin, mirando los ojos de la morena nerviosamente.
Q: ¿Q-que? ¿Por qué lo preguntas?
R: Desde que llegaste lo único que haces es mirar mi cuerpo y no es que me moleste, se que tengo un cuerpo excepcional, es solo que tengo curiosidad.-Dijo encogiendo sus hombros.
Q: Eh, yo, si, soy lesbiana.-Respondió viendo como la morena se levantaba de la cama y comenzaba a vestirse.-P-pero, no quiero que me veas como una pervertida.
R: Te dije que no me importa.-Dijo caminando hacia la cocina siendo seguida por la ojiverde.-¿Y bien? ¿A que venías?
Q: Oh si, esto estaba pegando en tu puerta.-Dijo sacando una hoja de la bolsa de su pantalón.
R: ¿Y no podías esperar a que yo saliera y la descubriera?
Q: Pero, es importante.-Dijo frunciendo el ceño.
La morocha dio un gran suspiro antes de dedicarse a leer la nota.
Srita. Rachel Barbra Berry
Por medio de la presente te le informa que el mismo día que lea esta nota comenzará su castigo que el Honorable Comité de Culpa y Castigo se encargó de dictar.
Se le condena a cien eternidades repitiendo su muerte justo a la hora que se realizó dicho suceso.
También se le informa su numero de identificación, cambiando así inmediatamente su nombre a Numero 456.
Adjunto a esta nota se le entrega el reglamento y algunos consejos para hacer mas fácil su estadía en este lugar.
H.C.C.C
Elevó su vista de aquel papel para mirar a Quinn quien solo la observaba expectante.
R: ¿Reglamento?.-La ojiverde asintió entregándole otra hoja.
H.C.C.C
Reglamento para la fácil convivencia y adaptación.
1.- Un individuo no podrá interferir en el castigo de otro ya sea ayudándole o interfiriendo. Si esto llegará a suceder, un guardia determinará el castigo correspondiente.
2.-Está estrictamente prohibido atravesar los limites del tártaro. Quien sea sorprendido realizando dicha acción será reprendido aumentándose 10 eternidades mas a su condena.
3.-No se permite ningún tipo de interacción con el mundo de los humanos o con cualquier otro delimitante de nuestra ciudad. Si se rompe esta regla el individuo será acreedor a un aumento en su condena.
4.-Para la satisfacción de los habitantes se cuenta con 6 cuartos oscuros en los distintos puntos de nuestra ciudad, que pueden ser utilizados tanto de noche como de día.
5.-No se permite ningún tipo de atracción hacía otro tipo de individuos a excepción de los reductores de condena para los cuales se les aplicaran las siguientes restricciones.
A) No se permite ningún tipo de contacto hacía su protegido.
B) No se permite el relevo de condena.
C) Se podrá ayudar a su protegido con consejos útiles, pero no se les podrán dar soluciones a su problemas con el H.C.C.C
6.-Al cumplir su condena, el individuo en cuestión tendrá derecho a abandonar la ciudad y viajar al lugar que su religión prometió.
H.C.C.C
Q: Esta bien, yo te explico.-Se adelantó a decir al ver como Rachel la miraba interrogante.-¿Recuerdas al tipo de ayer? El es un guardia. Se encarga de vigilar que todos cumplan su condena en tiempo y forma, además tiene otros privilegios, como ordenar castigos si es que rompes una regla.
Un reductor de condena es alguien que se ofrece a recibir la mitad de condena que se le asignaba a otro individuo, es decir, si a alguien se le condena con 300 eternidades el reductor recibe 150 de estas ¿Entiendes?
R: Si, pero, ¿Quién se ofrecería a hacer eso?
Q: No lo se, a veces tamben me lo pregunto.-Dijo encogiendo lo hombros.
R: y ¿Qué es un cuarto oscuro?
Q: Sirven para recargar energía, pensé que ya habías notado eso.
R: Notado que.
Q: Que nos alimentamos de la oscuridad. ¿No te sientes mas hiperactiva en las noches?
R: Yo, siempre dejo todas las luces prendidas.-La ojiverde ladeo la cabeza dando a entender que no comprendía.-Le tengo miedo a la oscuridad.
Q: Pues te informo que debes superar ese miedo si no quieres sufrir las consecuencias.
R: Que sería lo peor que me podría pasar. ¿Morir?
Si, ya se, me he retrasado mucho, pero con la escuela y mi otra historia(Que viva la reina) en proceso no doy para mucho.
Gracias a las personas que siguen leyendo y a las que dejan review.
