Q: Hey, ¿Qué haces ahí?.-Preguntó detrás de la morena que miraba por la ventana.

Como respuesta señaló un punto naranja que se veía a lo lejos y del cual salía una hilera de humo.

Q: Fuego.-Susurró.-Algo pasa por allá, no creo que sea algo grave, tal vez una condena nueva o algo así.

Rachel asintió.

Una semana más había pasado y Rachel se recuperaba notoriamente.

El color de su piel había regresado, de vez en cuando podía reír y ahora era capaz de entender lo que Quinn le decía. Su vista no había mejorado del todo, podía distinguir algunos colores y sombras ocasionales pero solo eso.

Todas esas mejoras tenían un alto precio y era el bienestar de Quinn. Al estar recuperándose su cuerpo necesitaba aún más energía, y esa energía la brindaba enteramente Quinn porque la oscuridad solo aliviaba el dolor momentáneo, más no el alma.

A la rubia no le importaba demasiado, pero temía que algún día su cuerpo se quedara sin energía y Rachel no supiera como cuidarla, o peor, que la morena la poseyera.

Q: Ya que está nublado tendré que encender todas las luces del departamento para obtener energía.-Cambió el tema.-No funcionará muy bien pero es lo único que puedo hacer y por eso no podré estar contigo en el cuarto oscuro.

Las últimas palabras fueron como una llamada de atención a la morena ya que olvidó aquel punto naranja para mirar a Quinn.

Q: Si, ya se.-Miró el suelo.-Te da miedo, pero tienes que hacerlo sola. Si yo entro perderé más energía de la que tengo o de la que pueda llegar a recolectar con luz artificial. Lo siento.

Rachel asintió de nuevo con una sonrisa comprensiva.


Q: Por allá.-Cabeceó a su izquierda en donde no había nada más que agua y cielo.-Está lujuria. Una vez fui con Sue a charlar algunas cosas con el vigilante de esa zona. Tuve que taparme los ojos por todo el camino porque esa gente no tiene pudor alguno.

La morena a su lado rió agitando sus pies en el aire.

Q: Frente a nosotras está Gula. Todas las cosas, hasta la gente misma está hecha de comida. Es simplemente grotesco ir ahí porque puedes ver a las personas comiéndose a si mismas o a los otros.-Rachel arrugó la nariz.-Y nosotros tenemos vista directa porque el cielo esta justamente encima de Gula. Sue discute siempre en las reuniones para que nos cambien de ubicación pero es prácticamente imposible.

Rachel la miró interrogante.

Q: Es mucho trabajo tener que transportar a todo el cielo a otro lugar.-Explicó.-A la derecha están Pereza y Avaricia. Detrás de nosotras está la Tierra, Ira, Codicia, etc. Así que prácticamente Selfish Town está rodeada por muchos peligros, pero tiene un buen sistema de seguridad, casi igual al del cielo.

El agua debajo de ellas comenzó a chocar violentamente contra la roca en la que estaban sentadas. Las dos se levantaron.

Q: Bien, supongo que te veré abajo.-Dijo con un tono neutro. Aún no soportaba la idea de ver a la morena en esa situación.

Rachel asintió acariciando el brazo de la rubia para tranquilizarla antes de lanzarse.


Una semana y cuatro días eran el tiempo exacto que llevaba sin dormir. Tenia que cuidar de Rachel a todas horas para que no se sintiera sola y si dormía la descuidaría, pero ahora tenia dos horas para dormir plácidamente mientras la morena recuperaba fuerzas en el cuarto oscuro.

Recostada en la cama de la Rachel ya comenzaba a sentir como sus parpados se cerraban contra su voluntad pidiendo un poco de descanso, que ella les cedió. Fueron minutos, tal vez segundos lo que logró dormir porque un fuerte estallido la distrajeron.

Se levantó sobresaltada y miró por la ventana de la habitación.

Criaturas grotescas recorrían las calles de Selfish Town, quemando y destrozando todo lo que encontraban a su alrededor. Eran cientos de esos entes con tanta furia para repartir en esa pequeña ciudad.

Furia. Sinónimo: Ira.

Eran habitantes de Ira. De alguna forma habían logrado atravesar los limites de su ciudad y ahora estaban en Selfish Town, haciéndolo añicos.

Todas las ventanas del edificio contiguo estallaron haciéndola reaccionar. Corrió al cuarto oscuro para sacar a la morena de ahí.

Q: Rachel.-Pudo distinguir su silueta.-Tenemos que salir de aquí.

La morena se revolvió incomoda, desperezándose.

Q: Vamos Rachel, rápido, sígueme.

Después de unas cuantas escaleras llegaron a la azotea desde donde podían observar toda la catástrofe.

Edificios en llamas, sangre, escombros; Toda la ciudad en si era un completo desastre, y todo gracias a esas criaturas.

Una explosión en su edificio las hizo caer al suelo.

Q: Tranquila.-Dijo acercándose a la morena.-No pasará nada. Son solo unos habitantes de Ira que se han fugado, pronto los retendrán.

-No lo creo. Se rebelaron y mataron a todos los guardias de su ciudad más la mitad de esta.

Las dos giraron a donde provenía la voz.

Q: ¿Sue?.-Preguntó incrédula.

S: ¿Quién más si no, nariz operada?

No sabía que era lo que más le impactaba, que Sue estuviera ahí o ver las alas de la mujer.

Eran gigantes, podrían cubrir a cinco o seis personas con ellas y eran de un llamativo color dorado. Esas si eran alas.

Q: ¿Qué haces aquí?.-Preguntó levantándose.

S: Tu copia barata se contactó con el asiático y…

Q: Kitty, ¿La has visto? ¿está bien?

S: Acabo de estar con ella, dejé al asiático ahí. Como sea, me dijo que te quedaste sin alas. ¿Cómo?

Q: Se las di a la vigilante de aquí a cambio de poder entrar.

S: Holliday, esa maldita traidora. Teníamos un trato.

Q: Yo, cuando me fui no avisé.-Dijo mirando al suelo.

S: No me enojaré contigo porque toda esta ira a mi alrededor me relaja. Si tan solo pudiera gobernar un lugar tan lindo como este.-Suspiró.

Q: ¿No deberías estar ayudando a acabar con esto?

S: Yo solo vine a devolverte tus alas, ya te lo dije.

Q: Pero…

S: ¿Las quieres o no? No vine hasta aquí solo a tener una linda platica contigo.-Quinn asintió con algo de duda.-Bien.

De una de sus alas arrancó dos plumas doradas que se fueron destiñendo hasta quedar blancas con una gota de sangre en la punta.

S: Toma, clávalas en tu espalda.-Las extendió a la chica pero esta no hacía ademán de moverse.-No tengo tu tiempo.

Q: No puedo mover los brazos.-Susurró.-Se me congelaron.

S: ¿Y como rayos sucedió eso?

Q: Yo.-Miró a la morena.-La estaba ayudando.

S: Así que esta es Raquel.-Dijo inspeccionando a la chica de pies a cabeza.-La de Kitty es flacucha y la tuya es narizona. Tienen mala suerte.

Q: ¡Hey! No le digas así, ella es perfecta.

S: Claro, y yo soy una Diosa del olimpo.-Giró los ojos.-Date la vuelta para ponerte esto.-Quinn obedeció.-Va a doler un poco así que no te preocupes cuando…

Q: ¡QUE CARAJO!

Sentía un dolor agudo que comenzaba en sus omóplatos, recorriendo su espina dorsal y de regreso. Cayó de rodillas, jadeando y lloriqueando al sentir como algo crecía en su interior.

Rachel estaba confundida cuando vio la reacción de la rubia y quiso acercarse pero Sue la detuvo.

S: Ni te atrevas Rassel.-La amenazó.

Sus manos comenzaron a hormiguear y sintió un golpe de adrenalina que la hizo olvidarse del dolor por un momento para después soltar un grito estremecedor al sentir la piel de su espalda desgarrarse poco a poco dando como resultado un par de frondosas alas.

Se quedó un momento más ahí, tratando de recuperar el aliento.

S: Eres una llorona Fabray.-Le gritó.

Q: Quisiera que sintieras lo mismo.-Murmuró levantándose.

Una nueva explosión las desorientó, bueno, solo a Quinn y a Rachel, Sue estaba más que tranquila.

S: Ese olor a sufrimiento me hace sentir como en casa.-Murmuró.

Q: Tenemos que ir con Kitty y Marley.-Dijo mirándolas. Rachel asintió.

S: Vayan ustedes, yo tengo que hablar con Holly.-Batió sus alas y desapareció.

Q: ¿Rach?.-La morena parecía un poco asustada.-Vamos.

Abrió sus brazos y sus alas, invitando a la morocha para que se acercara, pero ella también estaba nerviosa y no era para menos, sería el primer contacto que tendrían en semanas, además no sabía que pasaría con la morena.

Se acercó con precaución, y estiró una de sus manos para tocar una pluma de las alas, cuando no sucedió nada apoyó toda su palma en esta para después deslizarla por el brazo de Quinn. Su ultima acción fue lanzarse a sus brazos, siendo recibida automáticamente.

Q: ¿E-estás de vuelta?.-Preguntó nerviosa. Esa era la prueba de fuego.

Unos pocos segundos transcurrieron antes de que Rachel la mirara con sus grandes ojos marrones.

R: Te amo.-Murmuró con una gran sonrisa.-Quinn, soy tu alma ge…

Antes de que pudiera terminar la oración los labios de Quinn se posaron sobre los suyos y ella no se negó a que lo hicieran.

Q: También te amo.-Murmuró entre sollozos.


Mi: Y después le dije: "Creo que es hora de hacerme gay".

Marley se echó a reír junto con Mike y Kitty solo giraba los ojos.

Llevaba ya una hora o más con eso dos en la azotea, escuchando las tontas anécdotas de Mike y soportando los celos hacia el chico por hacer que Marley se olvidara de ella.

M: ¿Y que pasó después?.-Preguntó.

Mi: Bueno, yo lo decía en broma pero Quinn me consiguió una cita con ese chico. Fue el peor día de mi vida.

Marley volvió a reír irritando aún más, si era posible, a Kitty.

K: Está bien, es suficiente.-Gritó haciéndolos callar.-¡A nadie le importan tus entupidas historias!

Mi: A mi me parece que a Marley le gustan.-Respondió en el mismo tono que la rubia.

K: ¡Pero a mi no! Así que mejor cállate.

Mi: Tu no puedes ordenarme que hacer.

K: Yo no, pero tal vez mi puño pueda.-Dijo acercándose al chico

Mi: Quiero ver que lo intentes.-La desafió.

Q: Estamos en un casi-pero-no Apocalipsis y ustedes no dejan de pelear.-Dijo descendiendo junto a los chicos, dejando a Rachel sobre el suelo.

M: ¡Quinn!.-Gritó corriendo para abrazarla.-¿Están bien?

R: Completamente bien.-Habló

K, M: ¡Hablas!

R: Algo así.-Dijo sin poder ocultar su sonrisa.

M: Eso es ¡Maravilloso!.-Y también la abrazó

Mi: Claro que todo es maravilloso.-Interrumpió.-Yo soy Mike.

R: Yo soy Rachel.-Saludó separándose de Marley.

Mi: Con que Rachel.-murmuró rascando su nuca.-Así que tu eres el alma gemela de Quinn.

Una sensación simplemente hermosa la recorrió de pies a cabeza. Era como enamorarse mil veces mas de la morena a cada segundo que transcurría.

Mientras tanto Rachel se ahogaba al sentir como sus pulmones volvían a funcionar y su boca a salivar, sentía lo mismo que Quinn, solo que ella se ahogaba de emoción.

Mi: Entonces aún nadie lo había dicho.-Las miró sonriente.-De nada.

Quinn se acercó a la morena, dándole vueltas en el aire y riendo.

Q: Eres mi alma gemela.-Dijo besándola.

R: Tu eres mi alma gemela.-Dijo de la misma forma.

M: Perdón por interrumpir, pero me gustaría saber como sucedió todo esto.-Señaló a su alrededor.

Q: Los habitantes de Ira invadieron la ciudad.

Mi: Kitty logró contactarme para que viniera a darle sus alas a Quinn.

R: Sue apareció.

Q: Me dieron mis alas.

Mi: Yo dije que eran almas gemelas y…bueno, eso es todo.

M: ¿Tu la ayudaste?.-Preguntó a Kitty quien se ruborizó.

K: Tal vez.-Murmuró para después sentir los labios de Marley en su mejilla.

M: Eso fue muy dulce.-Sonrió.

R: Tiene razón, gracias.-Quinn asintió.

Mi: ¿Siempre son tan emotivos aquí?

R: Pues, hay mas drama que nada, así que si.-Respondió dejándose abrazar por Quinn.

Mi: Quisiera irme, pero tu.-Señaló a Quinn.-Aún me debes presentar a alguien.-la rubia se mostró confusa.-Pequeño, castaño…

Q: ¡Oh Dios!


Q: Alex, Alex.-Susurraba.-Soy Quinn, sal.

Todo estaba oscuro y no tenía idea de a donde se dirigía, lo único que sabia era que tenía que salvar a su pequeño amigo.

Q: Alex.-Escuchó sollozos.-Alex ¿Eres tu?

A: ¿Q-Quinn?

Mi: Y después le dije: "Creo que es hora de hacerme gay"

Q: Después de un rato deja de ser divertido Mike.-Dijo acariciando el cabello de Rachel.

A: ¿Eres gay?

Mi: ¡No!.-Detrás de el Kitty le hacía señas al niño diciéndole que si.

A: Ya veo.

Mi: ¿Ya ves que?.-El niño no respondió.-¡Ya ves que!

Todos rieron ante la desesperación de Mike.

S: ¡Asiatico! Hora de irnos.-La voz de Sue se escuchó por todo el lugar.

M: Bien chicas, gusto en conoc…-No pudo terminar la fase porque desapareció.

Q: A Sue no le gusta que la hagan esperar.-Aclaró.

Se quedaron en silencio por un tiempo más, disfrutando de la restaurada tranquilidad.

A: ¿Y ahora? ¿Qué hacemos?

Quinn se encogió de hombros mientras miraba a Rachel.

Q: Supongo que lo que queramos.


Los Reviews me pusieron de buenas, no se, me dieron ganas de actualizar antes.

Gracias por leer, agregar a favoritos, leer, comentar, leer y leer.

P.D: Mike no es un ángel.