Lo primero que notó al despertar fue que su almohada y su mejilla estaban empapadas con saliva. Lo segundo fue que hacía mucho calor y lo tercero era que estaba sola.
R: Quinn.-Salió en modo de susurro. Apenas y tenía voz.
Aún tenía sueño pero tenia que levantarse, no le gustaba estar sola y menos cuando estaba a punto de anochecer.
A diferencia del ambiente el suelo estaba completamente frío y sus pies desnudos no ayudaban,
Salió de la habitación envuelta en una sabana. La sala estaba vacía, por lo que podía ver, pero algo llamó su atención. Una gran bola blanca estaba en el sillón. Y ¡Que rayos! ¡se movía! ¿Y que eran esas cosas que salían por debajo? ¿Dedos?
Bien, ahora si estaba asustada. Sola en un departamento con esa…cosa.
R: ¿Quinn?.-Volvió a preguntar con más fuerza y, oh Dios, la cosa se estaba abriendo.
Estaba más que lista para salir corriendo cuando un alien saliera de ahí, pero deshecho la idea cuando vio el rostro de Quinn aparecer dentro de esas cosa.
Q: Despertaste.-Dijo sonriente apenas la vio.
R: ¿Qué es eso?.-Preguntó aferrandose a la sabana.
Q: Mis alas.-Las extendió y enseguida las colocó de nuevo a su alrededor.-Aíslan el calor. Ven.
Con algo de duda se acercó sentándose entre las piernas de Quinn y poniendo sus rodillas contra su pecho observó como las alas se cerraban dejándola dentro de esa bola de plumas.
R: Pues es muy cómodo.-Habló pegándose aún mas a la rubia,.Creo que voy a dormir un poco más.
Q: Oh por favor no.-la abrazó.-no creo soportar más tiempo sin ti.
R: ¿De que hablas? Solo dormí un poco.
Q: Rachel, dormiste un día completo.
R: ¿Qué?
Q: Cuando llegamos al departamento te quedaste dormida. Traté de despertarte pero nada.
R: ¿Y la condena?
Q: Nos aumentaron 3 días.
R: No puede ser.-Dejó caer su frente en sus rodillas.
Q: No importa, ya nos queda poco tiempo. Una semana y listo.
R: Solo eso y podremos irnos.
Q: Si, solo eso. Lo único que me preocupa es Alex. No lo quiero dejar solo.
R: ¿Que es de ti?
Q: Nada.
R: Y porque cuidas tanto de el.
Q: Porque soy culpable de que el esté aquí.-Murmuró jugando con los dedos de la morena.
R: ¿Por qué?
Q: Es un secreto.
R: Pues intercambiemos secretos.
Q: Me parece bien, comencemos contigo. ¿Por qué te suicidaste?.-Sintió que la morena se tensaba.
R: Creo que ya te lo dije.
Q: Se que estabas mintiendo, quiero la razón real.
R: ¿Qué importa ya? No es como si fuera algo importante.
Q: Tal vez sea importante para mi.
Hubo un momento de silencio en el cual medito el contarle o no. Lo que no sabía era que Quinn ya conocía el porque.
En el cielo tuvo acceso a distintos documentos de la morena, incluyendo su diario de vida.
Q: Si no quieres decírmelo no lo hagas. NO te voy a obligar.-Dijo besando la mejilla de la chica.-Conocí a Alex el día que morí, lo salvé y tomé su lugar. Al parecer todo el evento fue traumático para el y se suicidó porque pensó que el tenía la culpa de ue yo muriera. La verdad fue una sorpresa para mi el verlo aquí, en un lugar tan inadecuado para un niño y por mi culpa.-Dijo lo ultimo en un susurro.
R: ¿Y porque se expresa de forma…normal?
Q: Yo le doy energía, es fácil siendo un ángel porque tengo mucha de sobra.-Guardó silencio.-Lo quiero, Rachel.
R: Pude notarlo.
Q: No. Quiero, quiero que sea como mi hijo, nuestro hijo. El está solo y no puedo dejarlo a sus suerte, eso sería malo.
R: Shhh.-Apoyó su cabeza en el hombro de Quinn.-Estaría bien que lo…¿Adoptaramos?.
Q: ¿Si?.-La miró con un nuevo brillo en los ojos. Rachel asintió.
R: Claro, siempre quise tener hijos, y supongo que allá arriba no podré, asi que porque no.
Q: Oh vamos. Mike y yo lo hacemos todo el tiempo.-Dijo flotando sobre ella.-Además tu ya lo hiciste una vez.
R: Si, pero estaba medio dormida o algo así, ahora estoy conciente y no quiero hacerlo.
Q: ¡Por favor! Prometo que no te dejaré caer.-descendió parándose frente a ella.-Lo prometo.
Quería decir que no porque al tener pánico a las alturas era lo único que podía hacer, pero solo asintió.
No supo como pero ya estaba a la orilla del edificio con Quinn detrás de ella, sujetándola por la cintura.
Q: Mantén los pies rector y si quieres descender dilo ¿Ok?
Antes de que pudiera responder, ya estaba cayendo en picada. Cerró los ojos esperando el impacto contra el suelo, pero pronto escuchó como las alas de Quinn se desenvolvían elevándolas rápidamente.
Q: ¿Ves? No pasa nada. Mientras estés junto a mi no pasará nada malo.
Y Rachel decidió creerle.
Q: Hola pequeño.-Revolvió el cabello del niño sentándose junto a el.
A: ¡Quinn!.-Se lanzó a sus brazos.-¿Por qué no viniste a verme ayer?
Q: Tenía que cuidar de Rachel.-lo acomodó sobre sus piernas.
A: ¿Está enferma?
Q: Algo así. ¿Ella te cae bien?
A: Si, es graciosa y muy linda.
Q: Si, lo es.-Sonrió.-Pequeño, tengo que cuidar de ella y eso supone descuidarte a ti.
A: ¿Me vas a dejar?.-Su rostro lucía desencajado.
Q: ¿Qué? No. Nunca.-Se apresuró a decir.-Cómo no voy a poder venir a visitarte, quiero que e quedes solo. Seremos como…como…
A: Una familia.-Sonrió.
Q: Si así lo quieres.-Contuvo el aliento.
A: Si, siempre quise tener una familia.-Dijo abrazándola.-¿Por qué ella no se acerca?.-La rubia giró la cabeza para poder ver a la morena unos cuantos metros atrás.
Q: Es un poco tímida, ve a abrazarla.-El niño obedeció corriendo hasta la morena para abrazar sus piernas.
A: Voy a vivir contigo.-Rió.
Rachel miró a la rubia quien gesticuló un si.
R: Mira que coincidencia.-Lo cargó.-Yo también viviré contigo.
R: Quinn…Quinn.-Trataba de despertarla, pero era complicado teniendo en cuenta que un niño dormía entre las dos.-Quinn, despierta.
Q: Mmmhp.-La morena le dio una patada.-¿Qué?
R: Sal.-Dijo levantándose para salir del cuarto.
Unos minutos después vio aparecer a la ojiverde por el marco de la puerta.
Q: ¿Qué pasa? ¿Estás bien?.-Preguntó para después bostezar.
R: ¿Por qué puede dormir?
Q: Le pedí a Sue que convenciera a Holly para que lo liberaran junto con nosotras y como son sus últimos días está adoptando la forma de los habitantes del cielo.
R: Ya veo.-Dijo abrazándola.-Tienes razón, te mentí.
Q: ¿En que?.-Preguntó abrazándola. Rachel suspiró.
R: Estaba embarazada, de Puck.-Sintió que Quinn la abrazaba con más fuerza.-Nadie sabía más que yo. Tuve…tuve un aborto espontáneo y seguí manteniéndolo todo en secreto, no dije como me sentía y eso me fue destruyendo poco a poco hasta llegar a donde estoy ahora.
Q: Gracias por confiar en mi.
R: Gracias por darme razones par confiar en ti.
Se separó un poco de la morena para ver como una pequeña lagrima resbalaba por su mejilla.
Q: Te prometo que te daré una familia, de hecho…cierra los ojos.
R: ¿Qué?.-Preguntó.
Q: Vamos, cierra los ojos.
La morocha obedeció y sintió como Quinn tiraba de su mano para guiarla a un lugar.
Q: Aquí.-Se colocó detrás de ella.-Abre los ojos.
Obedeció de nuevo y se encontró con la imagen de Alex durmiendo sobre su cama.
Q: Ta-ran.-Sonrió.-De cierta forma ya somos una familia, ¿No lo crees?
La morena asintió y una sonrisa comenzó a formarse en su rostro.
R: Lo somos.
Perdonen la tardanza pero ya estoy en finales y todos los profesores se pusieron de acuerdo para pedirnos los trabajos finales para los mismos días, mismas horas y mismo grado de dificultad. Ya saben, es muy inusual que lo hagan.
Gracias por los reviews :D
P.D: Mike es un alma más pero es el mensajero de Quinn.
