Personajes de Stephenie Meyer. La trama es mía.
EPOV
Alice había ido a recoger a mi dulce Bella a su casa, junto con Emmett, quien no paraba de insistir en ver la casa de Bella.
Mientras tanto, mi familia y yo habíamos ido de caza, por precaución. Tenía que alimentarme bien, ya que el olor de Bella era demasiado fuerte.
A lo lejos, divisé un gran ciervo y eché a correr. Mientras corría pude ver cómo los demás cazaban.
Carlisle divisaba un jabalí a lo lejos, y competía contra Esme, quién se había fijado en la misma presa.
Jasper mordía a una patética ardilla. Me reí de él mientras le señalaba.
Iba a saltar hacia mi presa cuando algo chocó contra mi costado. Vi una rubia cabellera levantarse y correr como un rayo hacia mi presa. Gruñí fuertemente y me dispuse a empujarla.
Tras una pelea absurda entre Rosalie y yo, me quedé con el ciervo y ella buscó otra presa, visiblemente cabreada. Me metí un segundo en su mente, pero salí rápidamente. Digamos que no me estaba echando flores precisamente.
…...
Una vez en casa el olor de Bella me pegó de golpe. Había un olorcillo raro en el jardín pero no le presté mucha atención.
Y ahí estaba, sentada en todo su esplendor en el sofá de la sala, aun con su brazo roto parecía una diosa. Ni siquiera me importó que estuviera ocupando mi sitio especial. Ella podía poner su bonito trasero cuando quisiera.
Joder, Edward, que obsesión con su trasero.
Ángela y Ben no vendrían hasta dentro de un rato, por lo tanto teníamos un ratillo para conversar.
Me fijé mejor en Bella. Su atuendo parecía escogido por Alice, aunque eso era imposible. Su pelo caoba estaba suelto, y se perdía por su espalda. Llevaba un pequeño lacito en la cabeza, lo que la hacía ver adorable y dulce.
-Bueno, Bella- Comenzó Esme- Supongo que te habrá sido duro el nuevo comienzo aquí. Echarás de menos a tu madre.- Esme, como siempre, intentaba hacer sentir cómoda a nuestra invitada. Parece que los sentidos de Bella estaban adormecidos, ya que todavía no había echo siquiera un intento de huida
-En realidad no ha sido tan duro, señora Cullen. Aquí todos son muy amables. Además mi madre necesitaba espacio con su nuevo marido.-Ella era tan amable. Sólo pensaba en los demás. Era un ángel caído del mismo cielo.
- Es tan buena persona, Edward.- Esme estaba encantada.
-Me parece muy valiente por tu parte, Bella-Esa era la señal de aceptación por parte de Carlisle- A Charlie le has dado una alegría. No lo había visto tan contento en mucho tiempo.-
-Eso mismo me dicen en La Push- Lobos. Los pensamientos por parte de mi familia eran desagradables. Solo Bella podría relacionarse con las dos criaturas mitológicas más peligrosas.
-Billy Black, es muy amigo de mi padre...- Bella parecía nerviosa. Seguramente era consciente de que no teníamos mucho trato con los de La Push- Por cierto, tienen una casa preciosa, señores Cullen. Realmente bonita.- Ya tenía a Esme en el bote. Realmente era una criatura maravillosa.
…...
A las seis llegaron Ángela y Ben, y después de las presentaciones nos fuimos al cuarto de invitados y nos pusimos a hacer el trabajo. Bueno, se pusieron ellos, ya que yo me fui acercando descaradamente a Bella y comencé a acariciarle el brazo el brazo roto, teniendo sumo cuidado. Me encantaba el sonrojo de su cara. Creí que me iba a apartar, pero no lo hizo, lo cual entendí como una invitación a que me acercara. Sin darse cuenta, Bella se fue recostando poco a poco sobre mí mientras yo seguía haciendo círculos en su brazo. Estaba en el cielo.
Ben nos llamó la atención. Parece ser que nadie estábamos haciendo el proyecto.
-Bella y Edward se ven tan acaramelados... Ojalá Ben dejara el trabajo y me hiciera cosquillas a mí también- Ángela suspiró mientras tecleaba distraídamente en su móvil. La idea de Bella y yo casi abrazados hizo que algo cosquilleante recorriera mi cuerpo. Era una sensación única, nunca antes experimentada
plof
La luz se fue.
-Joder, en esta casa no hay manera de terminar una partida- Jasper tiró el mando de la xbox, como si fuera un niño y tuviera una rabieta.
-¡Oh no! Estaba viendo ese vestido tan mono en Gucci y la mierda de la tormenta a echo que mi ordenador se apague. Esto es indignante. Voy a poner una denuncia a... esto... mmm... ¡las nubes!-Cuando se trataba de ropa, la falta de coherencia de Alice brillaba por su ausencia.
-Si abrazar es rodear con las manos, apoyar es... - Una advertencia inaudible para humanos salió de mi boca antes de que Emmett pudiera terminar su escandalosa frase.
Bella grité y yo lo use como excusa para acercarla a mí y abrazarla por la cintura. Noté como Bella se relajaba en mis brazos. Le susurré que todo iría bien y la pobre comenzó a respirar irregularmente. ¿Le tendría fobia a la oscuridad?
Mientras la llevaba a la cocina pude escuchar como la radio anunciaba que la tormenta era peligrosa, y que se rogaba a los vecinos que no salieran.
Personalmente no dejaría que Bella se fuera ni aunque soplara un poco de viento. La encerraría si hiciera falta, para poder mantenerla a salvo. Los ostros dos se podían ir a freír espárragos.
Eres un poquito egoísta.
Chicos, llamen a sus casas, y aseguraos de que están bien. Decidles que os quedareis aquí hasta que el temporal amaine, que probablemente, será mañana.- Esme notando la tensión en el ambiente decidió intervenir. - Intenta tranquilizar a Bella, Edward.
-Ya lo que me faltaba. Dormir con humanos. Como alguno de los tres ronque, no me hago responsable de mis actos.- Rosalie no estaba hoy para tirar cohetes.
-Nena, no pasa nada, apagaremos sus ronquidos con otros sonidos- Emmett susurró mientras elevaba sus cejas.
Odio esta casa. Son todos unos pervertidos que me están influenciando. Yo soy más tranquilo... yo no pienso en Bella, ni admiro sus curvas, y ahora mismo no estoy mirando esa chaqueta que resaltaba su perfecta delantera...
Jasper me miró asombrado. Gracias a Dios, no me podía sonrojar. Me crucé de brazos, y miré hacia otro lado avergonzado. Carraspeé un poco y concentré mi atención en lo que sucedía a mi alrededor.
Bella estaba con el móvil pegado a su oreja. Su padre no contestaba, y Bella estaba cada vez más desesperada. La conducí hacía el sofá mientras trazaba figuras en su pequeña espalda.
-Tranquila, estará apurado, con tanto viento. Es normal, es el jefe de policía.- intenté darle ánimos- Estoy seguro de que no le ha pasado nada.- Le abracé, teniendo cuidado con su brazo y apoyé su cara en mi hombro, disimuladamente olí su cabello. Fresias.
Quería quedarme así para siempre. Encajábamos perfectamente.
Su móvil sonó.
"I wanna see your peacock,cock,cock, your peacock!"
Mi brazo se quedó congelado en su espalda.
Madre mía. Me iba a dar un patatús allí en medio de todos. Emmett se revolcaba por los suelos, riéndose a más no poder. En realidad todos se partían de risa.
La pobre Bella estaba como un tomate. Atendió el móvil lo más rápido posible, interrumpiendo la molesta y pegadiza canción.
-¿Si?- preguntó Bella.
-Bella, gracias a Dios que estás bien-Mi familia y yo podíamos escuchar perfectamente la voz de Charlie. Bella suspiró de puro alivio.
-Papá, estaba preocupadísima por tí. Este vendaval es demasiado fuerte. ¿Estás bien?.- Era tan buena. Tan altruista.
-Sí, cariño. Es algo inusual, aunque parezca mentira. Escúchame bien, no salgas de casa de los Cullen – Tranquilo, Charlie. Yo no se lo permitiría.
-No papá. La señora Cullen nos ha dicho que nos quedemos por esta noche, hasta que pase el vendaval. Tienes un sandwich en el frigo. No te olvides de sacar la ropa de la lavadora. Dale de comer a Armando y a su esposa Filonada, y no dejes que salgan fuera, que por muy indestructibles que sean, me preocupo. Tus calzoncillos limpios están el en tercer cajón. Los de ositos que te gustan tanto están justo debajo de los de Spiderman.- ¿El jefe Swan no era capaz de ordenar su ropa interior? Vaya, vaya... Aunque a mí no me importaría que Bella ordenara mi ropa interior...
¡Basta, Edward!
Hoy mis hormonas se iban de paseo.
No sabía que Bella tuviera mascotas. A mí me gustan los gatos. Aunque Armando y Filonada son nombres raros. Quizás fueran hamsters. Le compraré un cascabel, para que se lo ponga.
El sonido de la lluvia era constante. Perfectamente se podía escuchar los truenos retumbando, haciendo temblar los cristales.
Por el rabillo del ojo vi cómo Ángela agarraba la manga de la camisa de Ben.
-Gracias Bella. Y no, no me olvidaré de nada- Si el Jefe Swan se enterara de que teníamos oído ultrafino, se pondría una bolsa en la cabeza cada vez que saliera de su casa. Quizás a partir de ahora no viera su cara, sino sus calzoncillos de dibujitos. Fuese como fuese, había perdido un poquitín de mi respeto.
-Papá, te quiero.- Ojalá me lo dijera a mí.
Un coro de "oooohhhh"se escuchó por la mente de todos los presentes, exceptuando a Rosalie, quien estaba sumamente concentrada mirando un moco en la pared, probablemente de Ben.
-Yo también, Bells.- más "oooooohhhh". Sin embargo, ahora Alice también miraba con desagrado al moco y a Ben, alternativamente.
Después de otra chorrada por parte de Emmettt, decidimos distribuir las habitaciones. Ángela con Bella en el cuarto de invitados y Ben dormiría en mi habitación, con un saco de dormir. Pero era mejor que los humanos cenaran y se asearan antes de irse a dormir. Sería una laaaarga noche.
…...
Veremos a ver cómo se las apaña Bella en casa de los Cullen. Actualizaré dentro de poco. -Bhm
