Que conste que Snape me encanta aunque parezca lo contrario xD Solo me limito a contar el cómo se volvió chiflado y acabó uniéndose a los mortífagos, vamos, lo que Rowling no contó.
Si para ella no era más que un falso fracasado y cobarde lo sería. Ya no le importaba perder la cordura ni la dignidad. Se había cansado de ser el marginado idiota del que todo el mundo se burlaba y del que todo el mundo se reía en su cara, de que nadie le tomara en serio, incluída Lily. Avery, Mulciber….aunque sólo fuera por simple interés debido a sus conocimientos sobre artes oscuras, le habían respetado y dado protección. Sin embargo Lily sólo había dicho quererle y luego lo había abandonado como a un trapo viejo sin dejarle explicarse. No era más que una asquerosa Sangre Sucia que no merecía la más mínima atención. Ella no era más que un grano de arena. Si ella no le quería tal cual era mejor que se largara con sus estúpidas amigas y su patético novio, él podría encontrar cientos de mujeres que le dieran placer, no la necesitaba para nada, no a alguien tan vulgar como ella, asquerosa, rastrera, fea y vomitiva Sangre Sucia.
Y así, a lo largo de su séptimo año en Hogwarts, Severus creció como mago, practicando una y otra vez ataques y defensa hasta hacerse más fuerte. Y un día en Hogsmeade….
–Puta zorra Sangre Sucia. ¿A quién le has robado esa varita? –decía Mulciber con tono totalmente despectivo a una indefensa y tímida muchacha de tercer año, hija de muggles.
–A nadie… –sollozaba
–No mientas. La has robado y te has colado en Hogwarts ensuciándolo todo, apestosa cucaracha. –y cuando iba a lanzarle un hechizo hiriente alguien le lanzó a él un Expeliarmus.
–¿Qué demo….?
–Vaya, vaya, parece que la gente no cambia nunca –comentó James Potter.
–Y otros por el contrario sí cambian….a peor –respondió Lily, la cual estaba a su lado, también con la varita en mano, poniendo sus ojos en Snape.
Los amigos del susodicho le miraron y él alzó una ceja.
–Si, algunas se convierten en putas baratas. Aunque no se puede esperar otra cosa de una asquerosa y mugrienta Sangre Sucia –le respondió él y sus amigos rieron.
–¡Atrévete a repetirlo, Quejicus! –dijo James con ira apuntando al cuello del Slytherin.
–¿El qué Potter? ¿Qué tu novia no es más que una vulgar ramera Sangre Sucia? Dime, ¿cuánto le pagas por estar contigo? –más risas.
Y sin contenerse, James cambió la varita de mano para dejar libre su mano derecha y poder darle con todas sus fuerzas una hostia al horrible careto de Severus Snape, el cual retrodeció un poco lamiendo la sangre que le caía por el labio inferior. Y así, empezaron una lucha mano a mano, y aunque en otra época habría ganado sin apenas esfuerzo el joven Potter, ahora las cosas se habían igualado y era él quién recibía los golpes del joven Snape.
–No me obligues a actuar como un simple muggle, traidor de la Sangre. –y un Sectumsempra salió de la varita haciendo que en el cuerpo del Gryffindor aparecieran heridas sangrantes por todas partes.
Y así, dejando a James en el suelo mal herido,una Lily a su lado intentando curarlo y varios espectadores mirando preocupados y a la vez atónitos, los tres Slytherin se fueron de allí, con aire altivo y triunfante, sonriendo, con una sonrisa en la boca de Severus que haría temblar al mismo demonio.
