Hola, hola, hola… :D, nuevo capitulo para ustedes.
Me ha costado mucho escribirlo, no tenia la inspiración necesaria y tratando de quedarme dormida me puse a pensar y solo fluyo en mi mente.
Hay hartos POV( puntos de vista) de varios personajes, me gusta escribir en primera persona así que era necesario.
Nuestra pareja se conoce, pero no es color de rosas el encuentro..
Me despierto sin remordimiento alguno, me levanto y me acerco a el mueble a buscar el short de baño, bajo a la piscina la cual está en la planta baja, me zambullo y nado de un lado para otro por lo que parecen horas tratando de despejarme un poco, cuando siento que la puerta se abre, me apresuro a llegar a una orilla y veo a David entrar por la puerta.
-"Señor Salvatore, Buenos días, El Señor Saltzman lo ha llamado, dice que lo espera en el club"- Salgo de la piscina y me acerco a recoger la toalla que deje en una de las vallas que rodean la piscina.
- "Esta bien, ten lista la limusina"- le comento mientras me acerco a la puerta para dirigirme a mi dormitorio.
Me demoro poco, salgo de la mansión completamente renovado y vestido con unos vaqueros simples, una camisa azul oscuro, un par de botas y una chaqueta de cuero. David mantiene la puerta de la limusina abierta para que yo entre.
-"Que tenga un buen día"- se despide y cierra la puerta detrás de mí.
Estoy sentado en la parte trasera de la limusina, mirando por la ventana el paisaje, y el viaje se me hace bastante corto. Siento que el auto se detiene en la puerta trasera del club y al rato Moisés me abre la puerta.
-"¿Lo espero señor Salvatore?"
-"No, te llamo si te necesito"- Comento mientras camino hacia las puertas con un andar despreocupado.
Me apresuro y al acercarme a la oficina veo a Alaric en la puerta.
-"Damon".- me saluda y nos damos un abrazo golpeando cada uno la espalda del otro a modo de saludo.
-"Ric, hombre.. dime que tienes buenas noticias"- le comento mientras me acerco a la barra y sirvo dos vasos de bourbon, luego me acerco al escritorio ya que él está sentado y le paso uno.
Me siento y subo los pies al escritorio
-"Tú cuéntame, pudiste solucionar el problema que tenías con Jeremías, porque aunque no tenemos problemas financieros él nos debe mucho"- comenta bebiendo de su vaso.
-"Bueno digamos que él ya no será un problema"- le comento encogiéndome de hombros.-"Está muerto"- digo mientras bebo.
Alaric me mira con cara de reproche, pero no me dice nada, sabe que en estos momentos a mí me da lo mismo que sea una vida humana, total ya tengo mis manos bastante sucias con la sangre de otros.
Ric ha sido mi amigo desde que somos pequeños, sin embargo en un principio nos odiábamos, más de alguna vez tuvieron que separarnos ya que con solo ocho años nos estábamos agarrando a golpes.
Cuando mi madre murió Alaric estuvo ahí y fue la persona que me ayudo a salir adelante y a aceptar mi papel en el negocio de la familia, nunca me reprocha, pero sé que a él no le agrada lo fácil que es para mí deshacerme de una persona.
Muchas veces trató de hacerme recapacitar, creo que al fin se está rindiendo.
-"Sabes que no te felicitare por lo que hiciste.. Si tú no te quieres salvar…-"
-"Ric, no tenía idea que te había pedido consejo"-lo interrumpo.-"Mejor cuéntame, como van las cosas en el club"- le digo tratando de cambiar el tema.
-"Bien, como siempre, acá te traje algunos balances por si quieres verlos".
-"Te he dicho que no me interesan verlos…"-Dejo inconclusa la frase, no me nacen muchos las palabras cursis, pero estando los dos bebidos le he dicho que confio ciegamente en él.
-"Bueno las chicas trabajan bien... Como siempre y en la mansión las cosas igual van excelentes. Las chicas no han tenido problemas con los clientes, ellos saben comportarse… y no les queda de otra, ya que los gorilas que contratamos saben cuidarlas"
-"Sólo lo mejor para nuestras chicas, Ric".
Klaus y yo poseemos un club y la mansión de las chicas, en la cual ellas pueden hacer su trabajo sin preocuparse por comida, salud y seguridad.
Ganan bastante bien, ya que aparte de su sueldo, los clientes son libres de darles más dinero si ellos quieren. Y los clientes son hombres bastante poderosos.
No tenemos problemas con la ley, aparte de ser un buen amigo de la escuela Matt es el jefe de departamento de policías y esta perdidamente enamorado de una de mis chicas.
Algunas chicas de la mansión bailan en el club, pero ninguna está obligada a venderse por dinero, hay muchas chicas que solo bailan y generan buenos ingresos. No somos tan bestias, además en la mansión tenemos más chicas que saben complacer a los clientes.
-"¿Con respecto al otro negocio… todo bien?"- pregunto, bajando los pies del escritorio y acercándome a este, para no tener que hablar tan fuerte.
Tengo un casino, el cual es un negocio limpio… solamente mío, sin embargo para evitar sospechas está bajo un pseudonimo, Ric y yo nos encargamos de él .
-"Si, hasta ahora no hay nada fuera de lo común"- comenta, frunce el ceño y sé que quiere preguntarme algo.-"¿Qué pasa con Stefan has hablado con él?"
-"Digamos que… al paso que vamos, Jeremías tendrá compañía pronto"-comento bebiendo el último trago de bourbon
Elena Pov.
Me apresuro a llegar a la casa de Stefan, me he vestido bastante simple, un jeans apretado, una pequeña cartera y un abrigo largo hasta las rodillas, el cual me hace ver hermosa, según yo. Cuando estoy a punto de llamar a la puerta, saco el celular para ver la hora 16.45, he llegado quince minutos más temprano, no quiero que piense que estoy desesperada así que me doy algunas vueltas por el edificio hasta que se hace la hora.
Toco la puerta y Stefan se demora un poco en abrirme, empiezo a mover mi peso de un pie al otro, hasta que de repente abren la puerta.
-"Elena que puntual, pasa"- Me dispongo a pasar, pero me toma de la cintura y junta sus labios con los míos.-"No planeas saludarme hermosa"- Stefan se ve recién bañado y esta es una de las pocas veces que lo veo detenidamente. Sus hermosos ojos verdes tienen un poco de brillo, no se ven apagados como otras veces, y esta vestido con unos jeans negros y una remera color gris. Creo que el viaje le ha sentado bien.
-"Ammm, Hola Stefan"- me demoro un poco en responder ya que su beso me ha tomado por sorpresa, nunca nos habíamos saludado así.
-"¿Quieres algo para tomar?"- pregunta quedándose en pie en medio del salón.-"Elena, ¿Qué pasa?, no como humanos. Ven, acércate amor"- Me debo haber quedado parada porque Stefan se acerca y entrelaza sus dedos con los míos guiándome al sillón.
Caminamos y nos sentamos uno al lado del otro, nuestras piernas rozándose.
-"Y….¿Cómo estuvo tu semana?, ¿Me extrañaste?"- Stefan pregunta y las palabras no salen así que solo asiento.-"Yo igual te he extrañado"-Me dice subiendo su mano a mi mejilla para hacerme cariño.
-"¿Dónde trabajas hermosa?, nunca me he dado el tiempo de preguntarte".- él no sabe que soy menor de edad, ya que nunca me ha preguntado, pero tengo miedo que no me de drogas si sabe que estoy estudiando, así que decido no sacarlo de su error.
-"Amm, trabajo en una… oficina, como…. secretaria de un arquitecto"-Soy pésima mintiendo y la cara de Stefan me lo corrobora.-"Pero…. planeo cambiarme, no me agrada mucho mi jefe".
-"¿Vives sola?"- ¿Por qué Stefan de un momento a otro tiene tanto interés en mí?, ladeo la cabeza tratando de entender la razón.-"Te pregunto porque te deje sola por tanto tiempo, y me sentía culpable".- Esta faceta tierna de Stefan en realidad me gusta bastante.
Levanto la cabeza para mirarlo y él me está mirando, se acerca poco a poco y nos besamos, el beso empieza suave, tierno en realidad, y no sé si es por la falta de cariño, pero me acerco más a él y enredo mis dedos en su cabello, a medida que nos recostamos en el sillón, el beso empieza a subir de intensidad, la ropa empieza a estorbar, quiero sacarle su remera, pero él toma mis manos y me empiezo a alejar al creer que he hecho algo mal, pero Stefan toma mis mejillas y me da un beso rápido, luego se levanta y me toma en brazos llevándome a su pieza.
Hacemos el amor, es la primera vez que Stefan me acaricia con tanto cariño y aprecio, aunque a veces es un poco brusco en sus movimientos, no me molesta, siento un pequeño cosquilleo a medida que me embiste y creo que llegamos a nuestro clímax. Stefan se queda un buen rato encima de mí tratando de recuperarse.
Al rato estamos abrazados, mi cabeza sobre su pecho, el me hace cariño en la espalda y yo solo tengo cerrados los ojos y disfruto de su calor.
-"Elena te tengo una propuesta".-Me levanto un poco para mirarlo y en el proceso agarro la sabana contra mi pecho para cubrirme, aún no me siento cómoda con él de esa manera, aunque sea el único hombre con el que he estado. Me quedo callada instándolo a continuar.-"Sé que no he sido un buen novio"-¿Somos novios?,- "Y quiero recompensarte por eso, viaja conmigo, un viaje de enamorados a donde tú quieras".
Mi cerebro no procesa la información, somos novios... no tenía idea, pero por lo que me dice ahora está tratando de recompensarme, tal vez deba darle una oportunidad, Stefan es la única persona en estos momentos que demuestra cariño hacia mí. Tal vez no es tan malo después de todo, tal vez solo tengo que conocerlo un poco más y que mejor un viaje para hacerlo.
Quiero decir que sí, pero algo en el fondo de mi mente cosquillea y me dice que no lo haga, debe ser la falta de drogas en mi sistema, hace días que me siento bastante extraña. Así que solo ignoro el sentimiento.
-"y si llego a decir que si"- intento coquetear con él.-"¿Qué tipo de ropa debo llevar?".-sonrió y sé que Stefan ya sabe que iré con él, se acerca y me besa.
-"Con cualquier cosa te verás exquisita, pero no lleves tanta si serán unos pocos días." Sonríe, y siento que puedo llegar a quererlo, que él será la persona que me saque de mi vacío.
Nos bañamos juntos y aunque solo nos robamos unos besos de vez en cuando, me siento feliz, y estando con él de esta manera, he sonreído más de lo que lo he hecho desde que mi familia murió.
Y esto solo me hace pensar que ha sido la mejor decisión el haberle dicho que sí.
Nos vestimos y Stefan sale antes de la habitación, ya que yo me demoro un poco más secando mi cabello. Al salir Stefan me espera en el salón con una manzana roja en la mano.
-"Debes alimentarte, Elena".- Me la entrega y me abraza.
-"Debo irme ya, es muy tarde"- comento y estoy triste por ello.
-"Lo sé, recuerda te iré a buscar el Miércoles si…".- me dice y sube una mano para jugar con mi pelo. Nos acercamos a la puerta y cuando la abre, yo me lanzo a sus brazos, rodeo su cuello con mis brazos y le doy un largo beso a modo de despedida.
-"Adiós Stefan, te espero el miércoles".- susurro cerca de sus labios, estoy saliendo, pero él me agarra de un brazo, creo que me va a besar, pero en realidad, solo me da un tierno beso en la mejilla. Salgo y me voy feliz, todo mejora poco a poco.
Me despierto al sonar la alarma, casi no pude dormir y ayer se me hizo eterno, estaba ansiosa por hoy, pero el día ha llegado y me voy con mi "novio" de vacaciones, ya tengo arreglado el bolso y le he dicho a tía Isobel que me voy de viaje con las porristas. No he tenido ni tiempo ni cabeza de leer el diario de mamá así que lo llevare conmigo ya que no sé qué tan largo será el viaje.
Sé que sonara tonto, pero llevo mi osito de peluche, cuando pequeña me daba miedo viajar en avión y mi padre me lo regalo, diciendo que él me protegería y desde entonces viajo con él.
No he consumido hace mucho y me siento bastante orgullosa, aunque sigo sufriendo dolores de cabeza y me siguen tiritando las manos, no la llevare, ya que supongo que no la necesitare.
Estoy terminado de ordenar todo, cuando suena mi celular…
**Te paso a buscar como a las 6, 3 :D S
Son las 3 aún quedan tres horas, y me siento con ánimos de escribir en mi diario, lo saco y al abrirlo me doy cuenta que en algunas partes hay marcas de las lágrimas del otro día.
Pensando en que escribir me quedo dormida, hasta que escucho la bocina de un auto. Me levanto, dejo el diario en la cama, mientras recojo todo lo que me falta, me doy una vuelta por el baño y al volver a mi pieza, decido llevar mi diario.
Salgo y Stefan me está esperando afuera del auto, es un auto azul y se ve bastante corriente, me acerco a besarlo, pero él sólo me da un beso bastante corto y recoge el bolso de mis manos, dejándolo en el asiento trasero.
Ve mi cara y se encoge de hombros.-"Vamos tarde, súbete Elena".- Miro la hora y solo son las 18.05, ¿se habrá molestado por esos cinco minutos?, me subo sin rechistar y me pongo el cinturón.
Stefan pone la radio, evitando el silencio incomodo que se ha creado, toma una carretera bastante desierta. La recorre por menos de una hora y de repente, estaciona…apartado del camino.
-"Stefan, ¿Por qué nos detenemos?, hay algún problema"- Pregunto con un poco de miedo, algo me dice que las cosas no van bien.
-"Elena, relájate… todo está bien".-Sólo quiero mostrarte algo, se acerca y roza sus labios con los míos.-"Baja y espérame con los ojos cerrados".- me sonríe y desabrocha mi cinturón. Elena basta solo estas siendo paranoica.
Me bajo y Stefan se demora un poco.-"No hagas trampa"- me grita desde dentro del auto.
Hace frio así que rodeo mi cuerpo con mis brazos tratando de mantener el calor. Me empiezo a aburrir de esperarlo.. Me estoy por girar y siento que Stefan se acerca por detrás y pone un paño con algo que huele súper toxico en mi nariz y boca impidiéndome respirar.
-"Elena, Elena... ¿Por qué las cosas siempre son tan simples contigo?- Me retuerzo y trato de golpearlo, pero siento mis piernas y brazos pesados- "Algunas palabras bonitas y un poco de cariño y caíste sin yo tener que hacer esfuerzos"- Siento las lágrimas caer por mis mejillas.-"No te preocupes nadie te echara de menos"- es lo último que alcanzo a oír cuando todo se vuelve negro.
Stefan POV
La dejo en el suelo cuando estoy completamente seguro de que esta inconsciente, me acerco al maletero y saco cuerdas y paños, le vendo los ojos y la amordazo con uno de los pedazos de tela para que no grite si se despierta, luego ato sus manos y pies, no me preocupo porque alguien pueda ver ya que es tarde y esta carretera es bastante desierta.
Luego de tenerla completamente amarrada, la cargo y la meto al maletero. Klaus me está esperando unos kilómetros más allá con otro coche, ya que alguien puede haber visto algo.
Termino, me monto en el coche y manejo lo más rápido que puedo.
Elena pov
Siento que floto, alguien me está cargando, ¿Dónde estoy?, escucho unas voces a lo lejos.
-"Espero que este plan resulte, ¿Estás seguro de que nadie te vio?"-Estoy amarrada y me están metiendo en algún tipo de cajón… no, me están metiendo en un auto, en el maletero, no lo sé a ciencia cierta, siento una nube de humo alrededor mío, mi cerebro no procesa bien.
Me depositan y cierran la puerta, me estoy asustando, no puedo respirar. Dios, mamá, papa ayúdenme.. ¿Dónde me he metido?... Trato de moverme, pero estoy atada y mis miembros se sienten como si no fueran míos...¿Que me habrá dado Stefan?.
Trato de gritar, pero mii garganta duele y tengo algo en la boca, gimo y golpeo algo con mi pie.
-"Mierda, está despertando".- Abren la cajuela y veo a Stefan junto con otro hombre, las lágrimas resbalan por mis mejillas.-"No tengas miedo, te sacaremos la amordaza, pero no grites"-El hombre de pelo cobrizo me comenta con su acento británico.
Stefan se acerca a sacarme lo que tengo en la boca y lo primero que intento es gritar, pero este se acerca y hay algo en su mirada que me da miedo, al momento de poner su mano en mi boca, lo hace junto con otro paño con algo toxico y vuelvo a caer en la inconciencia.
Damon Pov.
No entiendo porque Klaus quiere que nos juntemos en la mansión de las chicas y sobre todo no entiendo porque él no es capaz de llamarme si no que le dice a Ric que me avise. Lo primero que pensé fue que Klaus había vuelto a meter las patas por confiar tanto en Stefan, pero estoy despreocupado porque según Ric, Klaus me tiene un regalo.
Voy llegando y los guardias al verme abren las puertas.
-"Buenas noches Señor Salvatore". Entro por la puerta principal y al mirar a el hall, me doy cuenta que hay varios hombres vestido de etiqueta y que se ven bastante poderosos, me pareció haber visto a algunos políticos.
La oficina está en el primer piso, pero mientras me dirijo a esta con un andar despreocupado, Rose se me acerca.
-"Me tienes abandonada, hace cuanto no te pasas por mi cuarto"- me comenta haciéndome cariño en la piel del pecho que esta al descubierto.
-"Hermosa, espérame esta noche"- Le comento y le doy un rápido beso en los labios.
Sigo caminando por el pasillo, llego abro la puerta y veo que Ric está adentro junto a Klaus.
-"Damon, mi socio"- acota Klaus de un modo bastante zalamero. –"Sé que te he hecho pasar un montón de malos ratos, pero te tengo una oferta de paz, un pago o como quieras llamarlo.
-"Stefan pasa"- grita Klaus, se abre la puerta y lo primero que veo a este rubio de mala muerte con unas ojeras bastante grandes. Pero sigo mirando y me percato que viene arrastrando a una mujer atada y amordazada.
-"Sé que tienes un exquisito gusto en mujeres y espero que esta preciosura sirva como una parte del pago"
Me fijo en la chica y está bastante sudorosa, su cabello color chocolate está bastante desordenado y algunos mechones rebeldes caen en su frente, al fijarme en su rostro, en especial en esos hermosos ojos marrones de gacela, me doy cuenta que sus ojeras son iguales o peores que las de Stefan y la marca de las lagrimas secas en sus mejillas, hacen que me dé una sensación extraña en el estómago, noto que está bastante delgada, mucho diría yo, sé le notan los huesos de las mejillas y ya sé que es lo que va mal.
-"Si, es hermosa, pero no quiero tener nada que ver con adictos, me basta con tu novio".- comento tratando de ignorar esos ojos que me ven con miedo.
-"No te lo niego, tiene problemas con las drogas"- Klaus comenta y se encoge de hombros.-Pero es tú regalo y te apuesto que está dispuesta a hacer lo que sea por un poco de droga, según Stefan hace mucho que no consume y ya le está haciendo falta"- Se acerca a la chica la toma por el brazo y la tira a mis pies.
-"Dale una oportunidad".- comenta.-" Los dejaremos a solas para que se conozcan"- cierra la puerta y me deja encerrado con esta chica.
