Ven, Ven que actualice rápido..
Unos comentarios para mis incondicionales.
Todo mi amor y apoyo para mi amiga Simo, a la cual le bloquearon su cuenta..
Me gustas como escribes Simo, no hagas caso a los coments :/
*Martagh: No te preocupes, en este capítulo lo sabrás y por desgracia es un poquitín malo :/... ¿Aceptara o no aceptara?, no lo sé...en una de esas no es necesario, tal vez solo las circunstancias y la tensión los llevan a amarse y no puedo decirte más. Mil gracias por leerme.
*Moon898: Aww, ¿En serio lo crees?, si es asi gracias eres un amor y me alegra que te guste mi historia. En una de esas era mejor pagarle a Damon así :$, yo lo hubiera disfrutado mucho xdd (lo siento es que Damon es Damon). Tengo unos planes que te mueres por las escenas hots xd (él y jax sacan mi lado pervertido) .
*Angelito97-Delena: tan fiel como siempre, gracias.
* Daia : Si la tensión se pudiera cortar con un cuchillo, creo que la de estos dos ya estaria echa pedacitos xd. En este capítulo averiguaras más.
*Arsipaci14: Simo, tierna...Ame a este Damon al igual que tú. En un momento la idea de que la tomara por la fuerza paso por mi mente, pero luego pense: "Este hombre, Damon, no se rebajaría a tanto... ¿Para qué?, si es como miel para las abejas xd.
Gracias a todos los que leen Perdida, cada notificación de esta historia me saca una sonrisa y después en consecuencia estoy todo el día radiante, sonriendo por todo.
Agradecer a mis lectoras cercanas que lo leen también, a mi fan número uno xd, y a mi pequeña pauly..
PERDIDA
PERDIDA
PERDIDA
Las chicas se sentaron en la limusina. Caroline y Rose una al lado de la otra y Elena en frente, las escuchaba parlotear sobre un montón de temas, bueno a una más que la otra, pero la que parecía sólo escuchar respondía y daba su opinión de vez en cuando.
Elena entendía las palabras: moda, vestidos, clientes, depilación y por allí unas cuantas veces su nombre, Damon.
Sabían su nombre ya, así que no fue necesario que ella se los dijera, era una simple espectadora frente a estas dos hermosas mujeres.
Las observaba sin observar hasta que la rubia se dio cuenta.
- Elena, será genial tener a una nueva chica en casa - hablo rápida y animadamente.
- Además estoy segura que con la ropa adecuada se pelearan por ti - frente a la mirada de no entendimiento de Elena, Rose le pego un codazo en las costillas a Caroline haciendo que esta se sobara en silencio.
- Por bocota -menciono Rose y Caroline en respuesta le saco la lengua, Rose rio divertida
- Elena, puedes confiar en nosotras, te ayudaremos a sentirte a gusto - Rose hablo y con esto Elena sólo quedo más colgada de lo que estaba un segundo atrás.
Las chicas parecieron no darse cuenta o solo la ignoraron, por lo demás Elena viajo distraída en el paisaje de bosques y verde.
Así fue hasta que el paisaje comenzó a ponerse más urbano, luego de eso viajaron por un buen rato hasta que la limusina se detuvo en una calle concurrida, les abrieron la puerta y bajaron.
Primero Rose con una tranquilidad y delicadeza innata, después Caroline pareciendo una modelo frente a miles de flashes y luego Elena siendo una pelota de cabellos desordenados y ropa para trajinar en casa, quedándose detrás de ellas.
Las chicas se miraron poniéndose de acuerdo sin palabras y todo comenzó.
- Elena, tenemos un montón de tarjetas de crédito, así que quita esa cara y vamos a arreglarte, que eres hermosa - ante eso Elena no pudo evitar levantar la mirada esperanzada. Estas chicas le recordaban a sus amigas del instituto y hace un tiempo atrás ella hubiera disfrutado salir de compras.
Y aunque se dejó arrastrar por estas dos mujeres, aún seguía reacia a disfrutar al cien por ciento.
Las dudas de Elena acabaron al contagiarse de la alegría de las chicas que cruzaron los brazos con ella quedando al medio de las dos. Caroline chillo al ellas acercarse a una tienda grande, llamativa y lujosa a simple vista, la cual tenía maniquís con vestidos, carteras, pantalones de tela, zapatos y chaquetas de diseñador.
La ropa era de la temporada de primavera, ya que quedaba poco para que terminara el invierno.
Se pasaron gran parte del tiempo en esa y en otras tiendas más buscándole vestidos de fiesta, ropa para cenas elegantes, zapatos y carteras a juego y baby- dolles de satén con encaje , lencería, con la cual Elena se sonrojo al imaginarse con ellas, ya que hace unos meses lo más atrevido que había usado era su camisa de tirantes con la cara de mickey estampada y unas pantaletas cortitas a juego.
Ella sin haber visto el precio de todas esas cosas saco en conclusión que debían ser extremadamente caras y se sintió mal, ¿Que hacia comprándose ropa?, salió de la tienda dejando atónitas a Caroline y a Rose que discutían sobre los pro y los contras de un vestido celeste que la rubia quería para ella, las dos se disculparon con la vendedora y salieron tras de ella.
- Soy lo bastante mayorcita para estar sola un rato saben, no necesito chaperonas. - casi grito al escucharlas salir levantando los brazos en un gesto de impaciencia.
- Lo sabemos - dijo Rose.
- Vamos, Elena... ¿No te estabas divirtiendo ni un poquito?- Caroline hizo pucheros y Elena no pudo evitar fruncir el ceño y cruzar los brazos frente a su pecho
- Elena, sé que es difícil hacerse la idea, pero es mejor esto a estar en la calle sola y teniendo que pasar peligros a merced de hombres que solo quieren aprovecharse - se acercó y la tomo de la mano - Además tómalo como un regalo de bienvenida.
- ¿De bienvenida a qué? -pregunto cautelosa. Al preguntar Caroline miro a Rose y esta negó con la cabeza.
- Que te parece si compramos, nos divertimos, almorzamos, terminamos este día y después hablamos de todo lo que quieras saber - Caroline le sonrió - Hay un vestido color oliva que estoy segura que te encaja perfecto y combinara con el color de tu piel - volvió a sonreír mostrando los dientes como tratando de convencerla, negó con la cabeza, sonrió y termino cediendo
Terminaron de comprar y se dirigieron a un pequeño restaurant, las chicas pidieron cosas que sonaban extrañas y bastante poco apetitosas.
Elena seguía mirando la carta cuando Rose con su acento británico tomo su mano y la ayudo a escoger, entre las dos escogieron una ensalada bastante simple con una vinagreta especial.
Mientras escogían, el celular de Caroline sonó y ella se levantó de la mesa. Elena solo alcanzo a escuchar un "Hola amor", antes de que esta se alejara, Rose carraspeo y Elena la miro sonriendo en un gesto de disculpa por dejarla hablando sola.
Elena POV
Caroline regreso casi al mismo tiempo que nuestros platos, durante el almuerzo hablamos de cosas sin sentido, chascarros de niñez y gustos, terminamos riendo y conversando como amigas de toda la vida.
Estábamos esperando la cuenta cuando Caroline hablo.
- Elena, aún nos queda algo que hacer... - se quedó callada - Es una tortura y a ninguna mujer le gusta, pero hay que hacerlo si queremos estar bellas y radiantes.
Me atragante con el jugo que estaba tomando, tenía que estar bromeando.
La mire con cara de circunstancias y ella sólo sonrió
- No te preocupes Elena, nosotras también tenemos que hacerlo, en nosotras no existe el modo Invierno - Rose rio al escuchar a Caroline y me termine contagiando del momento.
El camarero se estaba yendo cuando Rose miro su reloj.
- Y tenemos que apurarnos si no queremos perder la cita.
Después de eso caminamos rápidamente ya que las bolsas las habíamos dejado en la limusina.
Llegamos y yo ya estaba buscando una salida de escape. Nos acercamos a el mesón que estaba allí.
Una mujer de un rubio oxigenado nos atendió.
- Hola, buenas tardes, Bienvenidas a Caricias y Suspiros, ¿En qué puedo ayudarlas?
- Tenemos hora a las cuatro para un corte de cabello y tres depilaciones - me aleje a observar un estante de vidrio lleno de productos para el cabello, mientras Rose seguía hablando con la secretaria volví cuando la rubia sacaba una agenda y comprobaba lo que Rose le decía.
-¿La cita a nombre de... Damon Salvatore? - Rose asintió y el comportamiento de la chica cambio de un momento a otro.
- Tomen asiento, en un instante las atendemos, ¿Desean algo café, té, agua, una gaseosa? - las tres negaron con la cabeza. Elena no entendía nada, sólo volvió en si al sentir a Caroline tirando de ella.
¿Que- que ha sido eso? - pregunte apenas me senté.
- Digamos que... Nuestro jefe tiene poder - Rose sonrió orgullosa y saco su celular de la cartera
¿Nuestro jefe?
- Elena Gilbert - me llamo la misma chica de antes - Pase por favor, acompáñeme - mire a las chicas y las dos asintieron dándome ánimos.
- Solo es un cambio de look Elena, relájate, aún no es el momento de la tortura - rei ante las ocurrencias de Caroline
Empezaron lavándome el cabello y haciéndome masajes con diferentes productos, logrando que me relajara y tranquilizara, cerré los ojos concentrándome en los olores a flores y en los dedos de la mujer en mi larga melena.
El salón era amplio, habían varios sillones de cuero negro y blanco, espejos gigantes desde el techo al piso pegados en la pared, movimiento de hombres y mujeres vestidos a juego, mujeres de edad y mujeres más jóvenes, tomando refrigerios y hablando de cosas triviales.
Se veían mujeres acostumbradas al lujo y a la buena vida.
Después del masaje, me guiaron a uno de los sillones de cuero, frente al espejo. Mientras la mujer me ponía una tela para cubrirme un hombre se acercó y me hablo.
- Hola querida, yo soy Joseph y soy el encargado de hacer maravillas contigo - sonreí ante la simpatía y amabilidad del hombre.
Era moreno de pelo oscuro y cortó, este estaba parado y fijado con laca y si no me equivocaba tenía un poco de brillantina. Se puso detrás de mí y sus ojos se abrieron por la sorpresa
-¿Pero niña que le ha pasado a tu pelo? - comentaba mientras tomaba algunas puntas de mi melena - esto es un crimen y definitivamente será un crimen que costara arreglar.
Me hundí en la silla avergonzada, me había dejado estar con algunas cosas.
Sin embargo lo que Elena no sabía es que gran parte de la destrucción de su pelo no se debía a su mal cuidado sino que era una de las consecuencias que tenía la droga en su organismo eliminando las vitaminas y brillo de su largo pelo castaño.
Jospeh le dio vuelta a la silla y no me dejo mirar hasta haber terminado, sentí el primer corte y cerré los ojos automáticamente y agradecí mentalmente que mi pelo fuera más largo después de todo ya que los estilistas nunca habían entendido mi "Solo las puntas".
Los Mechones siguieron cayendo al rato y joseph seguía haciendo de las suyas, al terminar se alejó ladeo la cabeza y sonrió. Su obra de arte estaba terminada.
Volvió la silla a su posición original y espero la reacción de Elena, este espero y espero, ya que según él era un trabajo digno de un premio, pero al no obtener ninguna reacción por parte de ella la miro y se dio cuenta que esta tenía los ojos cerrados.
- Abre los ojos Elena y obsérvate - hablo acomodando su barbilla cerca de su hombro. Elena abrió los ojos y se sorprendió, su pelo lacio ahora caía en ondas de diferentes tamaños y tenía un flequillo ladeado el cual le daba un toque diferente a su rostro, más inocente.
Quiso llorar, pero no tenía claro el porqué de ello, sólo le dio una sonrisa sincera.
Salió de esa parte del salón después de abrazar a Joseph, agradecerle y decirle que se pasaría a verlo otra vez y se posó en la puerta. Las chicas al escuchar ruido levantaron su mirada y sonrieron, pegaron un salto del sillón y se acercaron a ella.
- Elena te ves hermooooooosa - las chicas me llenaban de cumplidos y yo sonreía de felicidad. Estábamos en eso cuando una mujer se les acerco.
- Ya está todo listo - las chicas asintieron y se acercaron a la habitación de depilado. De allí salió una mujer de unos 45 años, de raíces asiáticas.
- Hola me llamo Pearl y yo hare la depilación completa incluyendo la parte intima ¿Para quién es? - las chicas me apuntaron y sentí mis ojos saltar de su órbita... DEPILACION INTIMA ¿Qué?, ¿Yo?, ¿Por qué?.
Empecé a retroceder, negando con la cabeza, las chicas se percataron de aquello y me agarraron por los brazos.
- Ah, ah, ah - negaron con la cabeza - Vamos Elena.
Después de la experiencia más dolorosa y vergonzosa de mi vida, me quede recostada en la camilla mirando al techo, mientras Pearl me ponía algún gel de aloe vera para exfoliar la piel y también para relajar las partes que más me dolían, que en especial era una bastante intima.
Me depilaron el rostro, las piernas, debajo de los brazos y todas las partes en las no debería haber vello.
Me levante y la parte entremedio de mis piernas dolió ¿Qué persona en su sano juicio se depilaría allí?, tratar de caminar y fue igual de doloroso y el roce con la ropa no ayudaba, camine lentamente, las chicas me esperaban radiantes.
- Si, la primera vez duele como el infierno - Caroline me comento supongo que mi cara expresaba todo - pero la belleza duele, ya se te pasara - la mire como si le estuviera creciendo una tercera cabeza.
- Anda ya en casa Caroline te dará algunos calmantes - Rose nos cortó amablemente - Se nos hace tarde.
En el viaje de vuelta Caroline se sentó al lado mío y nos fuimos hablando de cosas sin importancia, mientras Rose estaba perdida en su divagaciones
Llegamos a la mansión y nos bajamos, yo apenas cabe mencionar.
Me baje y lo primero que vi fue a Damon cruzado de brazos en el portal de la mansión. Nos acercamos y él se quedó observándonos, bueno a las chicas ya que a mi solo me dedico una mirada fugaz.
Me desilusione, todas las palabras bonitas dichas por las chicas se derrumbaron y mi autoestima cayo por los suelos.
En cambio él se acercó a Caroline y le dio un tierno y fugaz beso en los labios seguido de un abrazo. Luego se aproximó a Rose y también la beso, mejor dicho la devoro, terminaron a los minutos y él le mordió el labio juguetón.
Yo estaba hecha una furia, todo lo bien que me había caído Rose antes se desvaneció, ¿Por qué se besan así?, creo que carraspeé ya que los dos me miraron.
- Tú te vas con Caroline a la mansión, ella te explicara todo - Rose silenciosamente entrelazo sus dedos con los de Damon, el dirigió su mirada hacia ella y le dedico esa hermosa sonrisa picara de medio lado - Vamos hermosa - esta asintió en silencio mordiéndose los labios.
Mientras todo eso pasaba un hombre paso con las pertenencias de Elena en las manos, dejándolas en el maletero. Caroline me empujo como pudo dentro de la limusina, me senté bruscamente y tuve que tragarme el gemido de dolor provocado por haberme sentado de forma bruta.
El viaje comenzó otra vez y ahora íbamos sentadas frente a frente en un silencio incómodo.
-¿Qué es lo que me tienes que explicar Caroline? - logre articular con dificultad
- Elena, yo y Rose- silencio - y ahora tú trabajamos para Damon, acompañamos a hombres acaudalados a fiestas y esas cosas - trató de sonreír, ladee mi cabeza ya que no entendía a que se refiere.
- Somos damas de compañía Elena, escorts - palidecí - proporcionamos favores sexuales a hombres adinerados.
PERDIDA
PERDIDA
PERDIDA
Definicion de escort: Es una trabajadora sexual no visible al público general, ya que no hace su trabajo habitual en un lugar permamente como un burdel ni realiza prostitución callejera.
¿Comentarios, comentarios? :o
Ahora empieza lo buenooooo :3
