Me demore casi un mes, lo sé…. Pero espero que el cap valga la espera :D

~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~Perdida ~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~

Elena cerró la puerta apenas entraron, caminó hasta los pies de la cama de tamaño grande dejando a Elijah tras ella.

Inspiro aire profundamente y llevo la mano hacia el nudo del vestido en la parte posterior de su cuello, estaba por desanudarlo cuando unas manos las detuvieron.

- No sigas - susurro él cerca de su oído.

Elena lo observo por encima de su hombro, mirándolo directamente a los ojos.

- ¿Quieres hacerlo tú?- Elijah no contesto en cambio, tomo su trenza y empezó a deshacerla lentamente tomándose todo el tiempo del mundo y al terminar esparció la larga melena en sus hombros.

A los segundos se sentó en la cama frente ella observándola, Elena no entendía nada y empezó a sentirse incomoda ante su atenta mirada.

- Eres hermosa - hablo Elijah negando con la cabeza y sacándose el saco para luego desabotonar sus muñecas -Y tan joven.

Elena se tensó ante lo último

- ¿Sabes que solo tenemos una hora? - soltó queriendo parecer despreocupada.

- Podemos tener las que queramos, pero en ese caso hablemos - apenas termino de hablar se sacó los zapatos y se recostó golpeando la cama con la palma de la mano

- No estoy entendiendo - hablo Elena luego de tratar de seguirle el juego.

- Nadia, no quiero acostarme contigo... No, no hay nada malo contigo - se apresuró a decir al observar la cara que había puesto Elena - En realidad seria el hombre más afortunado si pudiera hacerlo

- ¿Por qué quieres hablar conmigo y no con alguna de las otras chicas? - pregunto Elena luego de sentarse a un lateral de la cama cerca de él sacándose los zapatos que la estaban matando.

- ¿Por qué no? - la actitud de Elijah llamaba la atención de Elena, se recortaron a hablar durante algunas horas de cosas sin importancia hasta que en un momento Elena bostezo.

- ¿Estas aburrida? - acotó luego de acariciar su mejilla.

- No, no es eso - ella sonrió tiernamente - no he dormido bien estos días.

- Nadia por lo que me has contado no eres de aquí, ¿Te gustaría salir conmigo mañana? - ella estaba empezando a negar cuando Elijah siguió hablando.

- Será divertido, lo prometo ¿Qué sacas con quedarte encerrada aquí todo el día?, o - dudo un poco -¿Estarás ocupada? - Elena entendió a lo que se refería y la idea de que el hombre de hace rato la estuviera buscando la espanto.

- No, no tengo nada que hacer - se apresuró al hablar - ¿A dónde iremos?

- A un parque de por aquí - hablo cuando termino de vestirse - Adiós, Nadia, mañana en la tarde te paso a buscar... Yo arreglaré todo para que podamos salir.

Y con eso salió de allí dejando a Elena con una sonrisa en los labios

Al día siguiente caminaban por el parque como una pareja de amigos de toda la vida mientras comían un helado, cuando Elena noto a Elijah un poco agitado y pálido.

- ¿Estas bien? - pregunto Elena preocupada, .dirigiendo a Elijah a la banca más cercana y ayudandolo a sentarse allí.

- Si, no es nada, solo estoy un poco cansado - Elijah sonrió.

- Tal vez debamos ir al hospital, no tienes buena pinta - hablo Elena buscando a alguien a quien preguntarle por el hospital más cercano.

- Siéntate si - le pidió y Elena obedeció vacilante.

- ¿Quieres saber por qué no me acosté contigo ayer? -Elena no emitió movimiento.

- No te asustes que no lo haré aquí tampoco, no soy un depravado - Elijah trato de reír, pero se detuvo al momento de intentarlo.

- Un depravado siempre dice que no es depravado - acotó Elena, logrando que Elijah negará con su cabeza divertido.

- No en este caso, pero si tengo un secreto Nadia - ella se acercó a él.

-Estoy enfermo.

- Eso puedo notarlo. Pensé que en la mansión les hacían estudios antes de estar con las... Con nosotras.

- No es ese tipo de enfermedad, pero si, si nos lo hacen - siguió hablando - pero al ser médico tiene sus ventajas.

- Pensé que eso estaba penado por la ley, cambiar resultados médicos, ya sabes. - Elena frunció el ceño

- No quiero sonar cortante, pero también lo es utilizar drogas ilícitas - Elena se paró en seco.

- Tranquila, no te estoy juzgando -.

- ¿Cómo...?

- Tus pupilas están demasiado dilatadas, te apresuras demasiado al hablar y ayer tenías un poquito de polvo blanco en la mejilla - Elena quedó absorta.

- Soy médico Nadia, mi trabajo es fijarme en los pequeños detalles - sonrió

- Y si eres médico, ¿Por qué no te tratas? - pregunto Elena sin rodeos.

- La vida es Irónica la mayoría de las veces - miro a Elena y al ver que esta lo observaba siguió hablando - Nací con una cardiopatía, con un problema al corazón - Elena asintió - No podía correr o jugar como mis compañeros y al tiempo les dijeron a mis padres que necesitaba un trasplante. Mis padres tenían mucho dinero así que lograron ponerme primero en las listas y a las semanas ya estaba operado. Empecé a tener una vida normal, pero siempre con los respectivos cuidados. - se quedó callado después de eso y Elena no sabía si hablar o mantener el silencio. Cuando se decidió a hablar Elijah volvió a comenzar

- Mis padres murieron cuando estaba en segundo año de universidad y yo deje de tomar unas pastillas importantes que necesitaba por lo del trasplante. Y bueno ahora eso me está pasando la cuenta... Tengo leucemia, Nadia- soltó sin más.

Elena quedo pálida de la impresión y solo tomo su mano en un acto de consuelo.

- ¿Por qué no te tratas, o...no se puede?

- No se puede. Nadia, nadie puede saber esto.

- Mi nombre no es Nadia...en realidad, es Elena.

- Haz roto una de las regla, ¿L o sabes, no? ¿Por qué?

- Secreto por secreto supongo - Elena sonrió.

- ¿Sal conmigo mañana? Sé que eres nueva en la mansión, me harías un favor y tú también te llevarías tu parte.

- No es ningún favor, Elijah...

- Sé que no tengo el derecho de obligarte a nada, pero no estés con nadie más por un tiempo, yo pagare por ti - Elena hizo una mueca - Sé que suena mal, pero debo hacerlo - Elena movió la cabeza varias veces.

-¿Promételo?

- Lo prometo.

Acostada en la cama, Elena pensaba en ese día en el parque. Al lado de ella estaba Damon acostado de espaldas, sus labios dolían y se sentían hinchados gracias a la cantidad de besos que habían compartido. Él no trato de que las cosas pasaran más allá, pero si se habían acariciado bastante y Damon había acabo sin la camisa. Ahora dormía plácidamente al lado de ella y Elena no podía dejar de obsérvalo, vencida por el sueño se acurruco en su pecho y cayo dormida al instante.

Damon entreabrió un poco los ojos al sentirse acalorado, pero no reconoció en donde estaba. Hasta que miro a su lado y se encontró con la dulce Elena durmiendo. Se levantó sin hacer ruido y maldijo el haber bebido ya que su cabeza se lo recordó de inmediato.

Miro a Elena y la ganas que tenia de acostarse al lado de ella y cuidar su sueño lo desconcertó. Recogió su camisa del suelo y salió a paso rápido.

Eran las diez de la mañana cuando Damon llego a su casa, en el camino Ric lo había llamado comentándole sobre una sorpresa agradable.

Cuando llego al club se encontró con que su sorpresa agradable, era un amigo de él y de Alaric de la niñez, Will, se abrazaron y se palmearon la espalda por la felicidad que sentían.

Almorzaron los tres juntos y Will, les comento lo que pensaba de lo que le habían comentado.

- Damon, no creo que estas muertes hayan sido culpa tuya o de la irresponsabilidad de tu gente. Te están inculpando y debemos averiguar pronto quién y por qué lo están haciendo. - Ric y Damon se miraron al darse cuenta que su teoría pasada no era tan ilógica después de todo.

- No es algo tan descabellado si lo piensas - comento Alaric.

- No, no lo es y debemos encontrar pronto a este hijo de puta - Hablo Damon dejando el vaso vacío en la mesa.

- Damon, También vendrá Enzo.

- Me alegro de oírlo -sonrió Damon - Saben que ustedes siempre son bienvenidos.

- Salud por eso - alabo Alaric levantando su copa, y los chicos lo siguieron.

Esa noche Damon en vez de irse a su casa se dirigió a la mansión y se fue directo a la habitación de Elena. Al abrir la puerta se encontró con ella sentada de frente a la puerta, como esperando a alguien, esperándolo a él.

- Hola - susurro Elena. Damon se acercó despacio, tomo su mano y la levanto, la miro a los ojos y se acercó lentamente ella uniendo sus labios. Acomodo una de sus manos en su cintura y la atrajo hacia él y ella por su parte acomodo una mano en su pecho y la otra en su cuello. Este beso no fue como el de la semana pasada fue más suave y delicado. Se separó un poco de ella y fijo su mirada en sus ojos marrones. Ella pensó en Elijah, pero esto no evito que lo acercara a ella y volviera a besarlo.

Damon la empujo y cayeron en su cama, besándose. Esto se repitió durante algunos días más, pero siempre era igual él llegaba, ella lo saludaba tímidamente y el sólo se acercaba y la besaba sin soltar una palabra, nunca llegaban más allá y pocas veces hablaban.

Una noche en especial se estaban besando, Elena en ropa interior a horcajas sobre Damon, y este solo con el pantalón negro y con las manos apoyadas en la cara externa de sus muslos, moviéndolas de vez en cuando a su cadera y a su cintura.

Elena sin darse cuenta empezó a mecerse sobre Damon, logrando que sus partes se friccionaran, y Damon soltó un gemido al sentirlo.

Les dio la vuelta recostándola sobre su espalda sin dejar de besarla, se alejó, la miro y al mismo bajo uno de sus dedos entre el valle de sus pechos y más al sur, a los segundos empezó a besar su cuello, bajando por él. Elena acomodo una de sus piernas entre las de él y apoyo las manos en su espalda.

Damon lamio uno de sus pechos por sobre el sostén de encaje y esta arqueo la espalda al sentir su lengua húmeda en contacto con su piel.

Acaricio el hueso que sobresalía de su cadera y metió la mano entre sus piernas acariciando la parte interna de su muslo, mientras volvía a besar sus labios. Al acariciar su parte intima Elena gimió su nombre y Damon paro de golpe.

Se alejó y recostó mirando el techo. Elena no entendía que es lo que podía haber hecho mal y solo empezó a mirar la habitación sintiéndose cada vez más incómoda.

Pensó y pensó en que decir para romper el hielo cuando él hablo.

- ¿Cuáles eran sus nombres?- soltó y Elena lamento no haber aspirado un poco antes, pero por alguna extraña razón no quería estar colocada estando con Damon.

- Miranda y Grayson - trago el nudo en su garganta.

- ¿Cómo murieron? - soltó y ladeo su cabeza para mirarla, acomodando una de sus manos detrás de su cabeza.

-Accidente de coche - hablo Elena muy bajito, mirándolo de vuelta.

- Lo siento - hablo, pero antes de decirlo Damon volvió a mirar al techo.

- ¿Cuál es tu sabor de helado favorito? - pregunto Elena y Damon volvió a mirarla frunciendo el ceño.

- Chocolate, ¿Y el tuyo? - contesto y pregunto automáticamente

- Frutos silvestres - contesto Elena sin dudar y se acomodó de lado con las manos bajo su cabeza.

- ¿Que te gusta hacer? - pregunto Damon.

- Leer - contesto ella sin dudar - ¿Y a ti?

- beber - dijo sin inmutarse

- ¿Tus padres... están vivos?

- Solo el anciano - habló Damon - Duerme Elena, mañana debes salir con tu cliente - apretó la mandíbula al mencionar la última parte y se levantó de la cama recogiendo su ropa.

Elena quería pedirle que no se fuera, que se quedara con ella, pero se mordió la lengua para no hacerlo, observando como este se marchaba.

Elena estaba saliendo de su habitación al día siguiente después de darse una ducha, cuando una chica rubia se le acerco y la arremetió contra la pared.

- ¿Así que tú eres la nueva perra de Damon? - le pregunto, ubicando uno de sus brazos en el cuello de Elena. Esta trato de soltarse, pero no lo logro.

- Que te quede claro morenita, Damon podrá venir todas las noches a tu habitación a meterse entre sus piernas - apretó más el brazo - porque, créeme sé que sabe hacerlo, pero él es mío ¿Entendiste? - y con eso la hablo dejándola caer al piso tosiendo, mientras ella se dirigía a las escaleras.

Elena se levantó, entro a su pieza y se dirigió al baño en busca de la ayuda que necesitaba.

-¿Qué te paso allí? - pregunto Elijah, tratando de sacar un poco el pañuelo del cuello de Elena.

- Nada, solo creí que combinaría con el vestido - sonrió Elena falsamente - Tú no te ves muy bien ¿Te estas tomando los antibióticos?

- Solo los que puedo conseguir.

- Sigo sin entender por qué lo ocultas - comento Elena derrotada, ya que no era la primera vez que tenían esta conversación.

- Tal vez algún día te lo diga - acoto Elijah levantándose de la manta que cubría el pasto del parque.

"No creo que falte mucho para que ese día no llegue nunca", pensó Elena deprimida.

- En poco menos de un mes hay una fiesta en la mansión, ¿Te lo mencionaron? - negué distraída.

- Espera, ¿Qué?

- Una fiesta, dedicada a ustedes, a las chicas de la mansión, ¿No te comentaron nada? - pregunto.

- Digamos que... No soy del agrado de muchas - se encogió de hombros.

- La envidia es una emoción poderosa.

- ¿Necesito alguna pareja?

- Creí que nunca me lo pedirías - Elena emitió una pequeña sonrisa y se sonrojo -

- Tranquila - se rio Elijah - No la necesitas, pero al final cada chica se va con algún cliente.

Elena pensó en ese día, pero no era Elijah con quien quería estar.

Era bastante tarde y Elena aún no podía pegar un ojo, ya era medianoche y Damon aún no aparecía. Cuando ya se rindió y se estaba acostando, sintió un golpe en la puerta. Se ilusiono al pensar en Damon, pero algo no calzaba, este nunca llamaba al entrar.

Se levantó, se puso una bata de Seda que estaba a los pies de la cama y se dirigió a la puerta.

La abrió y las personas que estaban allí la sorprendieron.

- Elena, lamento molestarte- se disculpó Alaric.

- No hay problema, no podía dormir - cruzo los brazos sobre su pecho - ¿Qué pasa? - Alaric se demoró en contestar.

- ¿Esta Damon aquí? - Elena sintió el calor en sus mejillas y rogo porque la oscuridad tapara su sonrojo. - No te preocupes él no me dijo nada, yo lo deduje. Espero no haberte incomodado.

- No, no ha venido - soltó Elena sin remedio.

- Mierda - soltó Ric y se pasó una mano por el pelo.

- ¿Que ha pasado? - pregunto bajito.

- Necesitamos hablar con él y no ha contestado el celular en todo el día, nadie lo ha visto - soltó el otro hombre preocupado -Me llamo Will.

Elena se preocupó, pero trato de que pasara desapercibido.

-Estará con alguna de las chicas - Elena se obligó a decir, Ric negó con la cabeza y la sensación en su estómago se desvaneció.

-¿Que acostumbra a hacer cuando desaparece? - Will pregunto, Ric pareció pensarlo.

- Estar aquí o beber -

- ¿Y antes alguna costumbre, algo que hubiera adoptado como vía de escape? - Elena volvió a preguntar. Ric se paró en seco mirando hacia Will.

- Tienes que estar bromeando - soltó un Ric emputecido, dirigiéndose a las escaleras junto a Will.

- Espera - Elena agarro a Ric del brazo - voy con ustedes - este comenzó a negar con la cabeza, pero Elena hablo antes - Por favor, solo deja ponerme un abrigo - Alaric se vio atrapado en su mirada sincera y asintió - Te esperamos en el auto.

Ric, manejo rápido por las calles desiertas. Elena iba sentada atrás ya que Will iba sentado adelante, observaba el paisaje que cada vez se iba alejando más y más de la ciudad haciéndose más solitario. Llegaron a una calle desierta. Alaric y Will se bajaron del auto y caminaron hacia un callejón, Elena se apresuró a llegar a su lado.

- No te separes de mi lado -fui lo único que dijo Ric.

A medida que se adentraban en el callejón empezaron a escuchar vitoreos, Elena observo a su alrededor y vio varios hombres con y sin mujeres, mostrando escenas que según Elena solo debían vivirse en la intimidad del cuarto un hombre la pillo mirando, ella desvió la mirada, se sonrojo y siguió caminando.

Había varias fogatas y hombres bebiendo. Al frente de ellos había un círculo de hombres gritando, aplaudiendo y maldiciendo.

Empezaron a hacerse espacio y cuando llegaron al centro, Elena se sintió desfallecer. Allí estaba Damon recibiendo un golpe en la cara por un hombre de tez oscura bastante musculoso en un ring, pero este no estaba tirado en el piso, al contrario, después de recibir el golpe, empujo al hombre contra las cuerdas y arremetió contra sus costillas.

Después de que paso el pánico, Elena pudo observar que aunque Damon era menos macizo, el hombre igual estaba bastante dañado. Damon tenía un feo corte en el pómulo el cual era el culpable de la mayoría de la sangre en la cara de este y su cuerpo tenia algunas magulladuras.

El hombre de tez morena logro zafarse de las redes y trato de golpear a Damon, pero el moreno levanto su brazos y se cubrió la cara, cuando ya hubo golpeado bastante Damon bajo los brazos, valiéndole un par de golpes, pero la oportunidad necesaria para golpear a su contrincante en el estómago y luego en la cara, logrando la victoria y a los segundos escuchándose el ring de la campana.

Se abrazaron y Damon al verse vencedor flexiono los brazos y giro en el centro del ring, riendo dichoso, encontrando a Elena entre todos los hombres.

Se hizo espacio a través de las cuerdas, la tomo de la mano y la metió al ring, besándola frente a todos. Esto tomo a Elena por sorpresa, pero el sentir sus labios sobre los de ella, pudo con su timidez y acomodo sus brazos en su cuello sudoroso. Escucho al público silbar, gritar y vitorear.

Y Damon también debe haberlo oído ya que la levanto para seguir besándola.

- ¿En qué diablo estabas pensando? - le grito Alaric. Damon se encogió de hombros lo que le valió una corriente de dolor y Will solo se carcajeo.

- Te están tendiendo una trampa, imbécil y estoy seguro que te estaban observando.

- Si quisieran verme muerto, ya lo hubieran hecho, relájate - comento Damon dirigiéndose a la puerta -Además vele el lado bueno, gane cien dólares - sonrió Damon.

- Con esto me limpio el culo - grito.

- Entonces debe ser un culo bastante elegante -le contesto Damon y Ric no pudo evitar reírse, dejando a Will soltar la risa que estaba aguantando.

- ¿Estas molesta? - pregunto Damon sentado en la tapa de la taza del baño, pero la única respuesta que recibió fue una presión más fuerte que todas las anteriores en el corte de su mejilla.

- No me importa lo que hagas - soltó Elena y empezó a recoger todos los algodones con sangre.

- Claro, por eso estas así entonces - La felicidad de Damon la desconcertaba -sencilla por fuera complicada por dentro - movió la cabeza divertido

- ¿Estás loco? - hablo Elena elevando los brazos al cielo, marchándose de allí. Damon la tomo por el brazo y la sentó en su regazo

- Estoy loco desde que te conocí - susurro Damon, besándola de nuevo ese día.

~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~Perdida ~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~

¿Reviews?, Saludos chiicas :D